El próximo 26 de noviembre, el InterContinental Madrid vuelve a celebrar Acción de Gracias con dos propuestas pensadas para disfrutar de la tradición estadounidense sin salir de la capital. El hotel, inaugurado en 1953 como el primer establecimiento americano de Europa, recupera para la ocasión algunos de los grandes clásicos de esta celebración: pavo asado, gravy, salsa de arándanos, mac & cheese, green beans casserole y una colección de tartas que incluye pumpkin pie, pecan pie y apple pie. La cita contará con dos formatos: un almuerzo especial de 13:00 a 15:30 h y una gran cena buffet de 20:00 a 22:30 h, ambas elaboradas de la mano de Miguel de la Fuente.
Más que una cita gastronómica puntual, la ceremonía del Thanksgiving forma parte de la historia del propio InterContinental Madrid. Desde su apertura, el hotel ha mantenido una estrecha relación con Estados Unidos y con la comunidad norteamericana de la capital, convirtiéndose durante décadas en escenario de encuentros, celebraciones y tradiciones importadas al otro lado del Atlántico. Acción de Gracias es una de ellas y, cada año, el hotel la recupera alrededor de una mesa en la que el pavo vuelve a ocupar el centro de la escena.
Un almuerzo para abrir el apetito
La celebración comenzará con un almuerzo que pone el foco en los sabores del otoño. La propuesta arranca con una ensalada de tallos y raíces elaborada con apio, remolacha, zanahoria y espárragos trigueros, acompañada de una crema fría de lechuga viva y brotes tiernos. Le seguirá una crema tibia de calabazas asadas con gelée de arándanos azules, hojas anisadas y manzana crujiente, una combinación que reúne algunos de los ingredientes más reconocibles de la temporada.
El plato principal será, como dicta la tradición, el pavo. En esta ocasión se presenta asado a baja temperatura y acompañado de cremoso de celery, castañas, colmenillas y salsa gravy. Una versión que mantiene el protagonismo del ave más emblemática de Acción de Gracias, pero incorpora una lectura más gastronómica y refinada de la receta. Para terminar, la carrot cake elaborada en el propio obrador del hotel pondrá el toque dulce al menú, que se completa con bebidas seleccionadas y café.
El almuerzo se celebrará de 13:00 a 15:30 h y tiene un precio de 63 euros por persona, IVA incluido. Una opción para quienes quieran celebrar esta festividad alrededor de una mesa más pausada y con un menú cerrado que recorre algunos de los sabores esenciales de la festividad.
La gran cena de Thanksgiving
A partir de las 20:00 h, la celebración cambiará de formato para dar paso a uno de los grandes momentos de la jornada: la cena buffet bajo la icónica cúpula del InterContinental Madrid. La propuesta recupera el carácter abundante de las grandes reuniones familiares estadounidenses y reúne en diferentes estaciones una amplia selección de platos inspirados en el recetario tradicional estadounidense.

La primera parada estará dedicada a los entrantes fríos y las ensaladas. Habrá crema caliente de calabaza amarilla, ensalada Waldorf con manzana y apio, tiras de batata aromatizadas con hierbas, espinacas y hojas tiernas con nueces y arándanos, ensalada de coliflor con vinagreta de colores y la clásica coleslaw. Diferentes salsas y vinagretas completarán esta parte del buffet antes de llegar a la estación de corte, donde volverá a aparecer el gran protagonista de la noche.
El pavo asado tradicional se servirá acompañado de relleno de pan de maíz, salvia, ciruelas y manzanas amarillas, además de la clásica gravy, elaborada con los jugos del propio asado, y salsa de arándanos rojos. Una combinación que resume buena parte del imaginario gastronómico que rodea a la celebración y que en el InterContinental se convierte en el centro de una mesa pensada para compartir.
Las estaciones calientes amplían el recorrido con algunos de los acompañamientos imprescindibles de la cocina estadounidense. El menú incluye jamón de Virginia ahumado, puré de patata cremoso con mantequilla, patatas al vapor con salsa Mery, zanahorias confitadas, coles de Bruselas salteadas con bacon y nueces pecanas y maíz pochado. También habrá green beans casserole, las clásicas judías verdes gratinadas con crema de champiñones y cebolla crujiente, además de uno de los platos que mejor representan el lado más comfort food de la cocina americana: el Mac & Cheese.
La parte más informal del buffet llegará con alitas de pollo marinadas con salsa BBQ de ciruelas, aros de cebolla fritos y potato skins con bacon y crema agria. Una selección concebida para combinar tradición y abundancia y que convierte la cena en un recorrido por diferentes registros de la cocina estadounidense, desde los platos más ligados a Acción de Gracias hasta algunos de sus clásicos más populares.

Pumpkin pie, pecan pie y el dulce final
El postre tiene casi tanta importancia como el pavo y el InterContinental Madrid reserva un espacio propio a la repostería. El equipo de cocina y pastelería del hotel prepara una selección de tartas y dulces asociados a las celebraciones familiares estadounidenses, con la calabaza, la manzana y las nueces pecanas como protagonistas.
Entre las propuestas estarán la tradicional pumpkin pie, la pecan pie, la carrot cake, el brownie y la clásica apple pie. A ellas se sumará una original bandera estadounidense elaborada en hojaldre, un guiño visual a la celebración que pondrá el punto final a la cena. Son postres que forman parte del imaginario colectivo de Thanksgiving y que trasladan a la mesa algunos de los sabores más reconocibles de esta festividad.
La cena buffet tendrá lugar de 20:00 a 22:30 h y tendrá un precio de 85 euros por persona, IVA incluido. Dos horarios y dos maneras diferentes de acercarse a una misma tradición: un almuerzo más pausado o una gran cena en formato buffet alrededor de los clásicos americanos.
El hotel que convirtió Madrid en punto de encuentro con Estados Unidos
La elección del InterContinental Madrid para celebrar Acción de Gracias tiene además una explicación histórica. Cuando abrió sus puertas en 1953, se convirtió en el primer hotel americano de Europa y rápidamente adquirió un papel destacado entre los viajeros procedentes de Estados Unidos. Su ubicación y su vocación internacional hicieron de sus salones un punto de encuentro para personalidades, representantes institucionales y figuras vinculadas a la cultura y la sociedad de ambos países.
Esa relación se ha mantenido a lo largo de las décadas y ha dejado algunas tradiciones que siguen formando parte del calendario del hotel. Entre ellas están las celebraciones del 4 de julio y, especialmente, esta que se conmemorará en las próximas semanas, una fecha que conecta directamente con sus orígenes y con la comunidad estadounidense de Madrid. La gastronomía funciona así como una forma de mantener viva esa historia, pero también como una excusa para reunir a locales y visitantes alrededor de una celebración que, en esencia, gira en torno a algo tan sencillo como compartir la mesa.



