La industria de la belleza suma una de las colaboraciones más llamativas del año. KIKO Milano ha anunciado el lanzamiento de su nueva campaña global con una protagonista de excepción: Madonna. La artista estadounidense, considerada uno de los mayores iconos de la cultura pop y de la expresión personal de las últimas décadas, se convierte en la nueva embajadora mundial de la firma italiana en una acción que busca reforzar la proyección internacional de la marca y abrir una nueva etapa en su historia.

Bajo el nombre de The KIKO Show, la campaña supone mucho más que una colaboración publicitaria. Se presenta como una declaración de intenciones con la que KIKO Milano reivindica su identidad italiana, su apuesta por la innovación y su objetivo de democratizar el acceso a productos de maquillaje de alta calidad. Todo ello de la mano de una figura que, como Madonna, ha construido su carrera rompiendo moldes y redefiniendo constantemente las reglas del juego.

Un espectáculo visual protagonizado por una leyenda

La campaña, fotografiada por Rafael Pavarotti y desarrollada junto a algunos de los nombres más destacados de la industria creativa internacional, presenta a Madonna en una sucesión de escenas donde adopta diferentes alter egos y personalidades. La artista aparece rodeada de gigantescas pantallas LED y envuelta en una atmósfera futurista que mezcla moda, música y belleza en un mismo lenguaje visual.

El resultado es una producción cinematográfica diseñada para captar la atención desde el primer instante. La narrativa gira en torno a una pregunta aparentemente sencilla: «¿Conoces KIKO?». A partir de ahí, la campaña despliega un universo donde la marca se presenta como una expresión contemporánea del espíritu italiano, caracterizado por la creatividad, la confianza y la capacidad de reinventarse constantemente.

La pieza incorpora además el estreno exclusivo de un remix de «Bring Your Love«, uno de los últimos trabajos musicales de Madonna, producido por Stuart Price, reforzando el carácter global y multidisciplinar del proyecto.

La belleza premium sin precios imposibles

Más allá de la espectacularidad visual, KIKO Milano aprovecha la campaña para reforzar uno de los mensajes que históricamente ha definido a la marca: ofrecer maquillaje de alto rendimiento a precios accesibles.

La compañía italiana vuelve a poner el foco en el desarrollo de fórmulas Made in Italy y en productos capaces de competir con firmas de gama alta sin trasladar esos costes al consumidor. Bajo el lema «Smart girls don’t overpay«, la marca reivindica una filosofía que conecta especialmente con las nuevas generaciones de consumidores, cada vez más exigentes con la relación entre calidad y precio.

La campaña también sirve como escaparate para algunos de los productos más emblemáticos de la firma, entre ellos el labial Unlimited Double Touch, el brillo de labios 3D Hydra Lip Gloss, la máscara de pestañas Maxi Mod Mascara o las sombras de ojos High Pigment Wet & Dry Eyeshadow y Long Lasting Eyeshadow Stick, referencias que se han convertido en auténticos superventas dentro del catálogo de la compañía.

Una nueva etapa para la expansión internacional de KIKO

La elección de Madonna como embajadora no es casual. La artista representa una combinación de notoriedad global, capacidad de influencia y conexión intergeneracional que encaja con los planes de crecimiento de KIKO Milano, especialmente en mercados estratégicos como Estados Unidos.

La campaña coincide con un importante movimiento comercial para la compañía italiana, que refuerza su presencia en el mercado norteamericano mediante una alianza con Macy’s. La colaboración arranca con la apertura de nuevos espacios de la marca en algunos de los establecimientos más emblemáticos de la cadena estadounidense y contempla una ampliación progresiva de la distribución durante los próximos meses.

Este desembarco supone un paso relevante dentro de la estrategia de expansión internacional de KIKO Milano, que busca consolidar su posición como una de las grandes referencias del maquillaje accesible a nivel mundial.

El ADN italiano como hilo conductor

Uno de los aspectos más destacados de la campaña es la conexión entre la identidad de KIKO Milano y la propia trayectoria de Madonna. Aunque nacida en Estados Unidos, la artista comparte raíces italianas con la firma, un elemento que se convierte en uno de los ejes narrativos de la propuesta.

La campaña explora precisamente esa herencia común a través de conceptos como la pasión, la libertad creativa, la audacia y la capacidad de desafiar las convenciones. Valores que han acompañado tanto a Madonna durante décadas como a una marca que ha construido su crecimiento internacional apostando por la innovación constante.

Con esta nueva campaña, KIKO Milano no solo presenta a una nueva embajadora global. También lanza un mensaje claro al mercado: la marca quiere jugar en la primera división de la belleza internacional y está dispuesta a hacerlo a lo grande. Si algo deja claro The KIKO Show, es que el espectáculo acaba de comenzar.

La escena gastronómica madrileña suma un nuevo protagonista con vocación de convertirse en punto de encuentro para locales y visitantes. Urban Hive Madrid ha presentado GINA, un ambicioso concepto que trasciende la idea tradicional de restaurante de hotel para convertirse en un universo gastronómico propio donde conviven la cocina italiana, el café de especialidad, la coctelería de autor y, próximamente, una de las terrazas más atractivas del centro de la capital.

Ubicado en el histórico edificio de Telefónica de 1954, el proyecto nace con una clara vocación urbana y social. La propuesta busca integrarse en la vida de Madrid ofreciendo distintos espacios y experiencias que acompañan el ritmo de la ciudad desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche. Bajo la dirección gastronómica del chef Matteo Sciacovelli, GINA apuesta por una cocina accesible, reconocible y cuidada, capaz de conectar con un público amplio sin renunciar a una personalidad propia.

Una trattoria actualizada en el corazón de Madrid

El epicentro de la propuesta es GINA Restaurant, concebido como una trattoria urbana donde la tradición italiana se reinterpreta desde una perspectiva mediterránea y cosmopolita. El espacio gira en torno a un gran horno central de piedra, elemento que no solo define la estética del local sino también una parte importante de su identidad culinaria.

La carta busca encontrar el equilibrio entre el respeto por los sabores clásicos italianos y una mirada contemporánea adaptada al contexto madrileño. Ingredientes de calidad, recetas reconocibles y una ejecución actual conforman una oferta pensada para compartir y disfrutar sin artificios. La experiencia pretende recuperar el placer de las largas sobremesas y de una gastronomía que invita a quedarse, alejándose de las tendencias más efímeras para apostar por la autenticidad y la cercanía.

Más allá de la propuesta culinaria, el restaurante quiere convertirse en un espacio abierto a la ciudad, capaz de atraer tanto a huéspedes del hotel como a madrileños en busca de un lugar donde comer o cenar en un ambiente relajado y con personalidad.

Del café de especialidad al cóctel perfecto

Uno de los elementos diferenciales de GINA es la amplitud de su propuesta. El concepto no se limita al restaurante, sino que incorpora un segundo espacio diseñado para acompañar los diferentes momentos del día.

GINA Bar se presenta como un punto de encuentro dinámico donde el café de especialidad convive con el aperitivo tradicional y la coctelería de autor. Durante la mañana, el espacio se transforma en un refugio para quienes buscan una pausa tranquila acompañada de una buena taza de café. Al mediodía, adopta el espíritu social del aperitivo, mientras que al caer la tarde da paso a una oferta líquida más sofisticada protagonizada por combinaciones creativas y una cuidada selección de bebidas.

La experiencia se completa con un atractivo patio interior rodeado de jardines verticales. En pleno centro de Madrid, este espacio aporta una sensación de calma poco habitual en una de las zonas más dinámicas de la ciudad y refuerza la vocación de GINA como lugar de encuentro y desconexión.

Un rooftop llamado a convertirse en uno de los grandes atractivos del verano

La tercera pieza del proyecto llegará a finales de junio con la apertura de GINA Oasis, un rooftop gastronómico situado en la séptima planta de Urban Hive Madrid. Su combinación de vistas panorámicas sobre la ciudad, una infinity pool y una propuesta culinaria diferenciada aspira a situarlo rápidamente entre los espacios más deseados de la temporada.

A diferencia del restaurante principal, Oasis desarrollará una oferta gastronómica donde la cocina italiana contemporánea dialoga con influencias japonesas. El resultado promete una experiencia más ligera y sofisticada, basada en productos de temporada, elaboraciones cuidadas y una estética minimalista que busca estimular tanto el paladar como la vista.

El espacio ha sido concebido para adaptarse a distintos momentos del día. Desde el aperitivo hasta las noches de verano, pasando por los atardeceres sobre los tejados de Madrid, el rooftop pretende convertirse en un enclave donde gastronomía, coctelería y paisaje urbano se integran en una única experiencia.

Mucho más que un restaurante de hotel

La apertura de GINA refleja una tendencia cada vez más consolidada en las grandes capitales europeas: la transformación de los hoteles en auténticos centros de vida social y cultural. En este contexto, Urban Hive Madrid apuesta por un modelo donde la restauración deja de ser un servicio complementario para convertirse en uno de los principales motores de identidad del proyecto.

El hotel, que ocupa un edificio histórico reinterpretado por el estudio Maison Malapert, combina patrimonio, diseño contemporáneo y una marcada inspiración madrileña. A ello se suma una filosofía basada en la sostenibilidad, la colaboración con proveedores responsables y la apuesta por productos locales y de temporada.

Con presencia ya en Milán y planes de expansión hacia París, la marca Urban Hive continúa reforzando su posicionamiento en algunos de los principales destinos urbanos europeos. En Madrid, lo hace de la mano de una propuesta gastronómica que aspira a convertirse en uno de los nuevos lugares imprescindibles para descubrir, compartir y disfrutar la ciudad desde una perspectiva contemporánea.

Por Manuel Quintanar

El padre Ariel Suárez ha llevado a cabo una maravillosa obra de reconstrucción de la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad la Virgen del Cobre en La Habana (la “Cachita”), sin apenas medios, con el esfuerzo, el trabajo y la fe de un pueblo también maravilloso que no se rinde, ni ser rendirá jamás ante la más descarnada adversidad, pues en su genética está el ser irreductible en su hispanidad.

Le conocí hace ya más de cinco años y hemos venido manteniendo una relación de apoyo y amistad mutuas que creo que son el paradigma de la hermandad, del mismo hispano cubano sentir, un mismo corazón y afán, y un tener una fe rendida a nuestra Madre la santa Virgen María. Lo suyo es una continuada labor de ayuda a los suyos en comedores sociales, labor pastoral a la infancia, juventud y compañía y asistencia a los mayores. Soy testigo de esa labor y de la feliz y sobria parroquia que gobierna en La Habana con la ayuda del Eterno Dios.

En el convencimiento de que la única Cuba libre, tiene que ver con lo que paradigmáticamente es renovar cotidianamente los citados esfuerzo y fe en el Templo eterno, esperamos todos una Cuba mejor, lo cual se vislumbra inevitable pues la situación es límite y de lesa humanidad. En un momento como el presente, es más necesaria dicha perseverancia y fe en la Libertad. Ninguna pócima mágica la va a proporcionar, y ninguna proclama encendida debe vendernos nadie, y menos algunos carroñeros a la espera de la muerte de la codiciada presa y dispuestos a la venganza o a un despiadado “hacer negocio”. Las soluciones políticas y económicas que se precipitarán próximamente podrán tener una fácil venta ante la reinante necesidad pero deberían tener muy presente el plano inclinado en que deben ser integradas y, sobre todo, la justicia social.

España, nación Madre Patria, debería ejercer un papel no secundario en la recuperación de nuestros hermanos cubanos, en cuya sangre está la nuestra, con la ayuda que le sea posible, y entiendo que es mucha, aunque sólo sea por los ininterrumpidos vínculos sostenidos con esa parte hermana del corazón de España (aquí cabe recordar a los maniqueos la buena relación Castro/Franco).  

Si como Unamuno recordaba “a presión de siglos nuestra lengua española lleva inserta una filosofía” y la misma es para Cuba y para España, el contenido de sentido de la palabra Libertad será mucho más que una constitución o un ordenamiento de derechos, conteniendo como esencia suya y propia, la dirección a lo auténtico, a lo verdadero, es decir, a la Dignidad humana. Y abandonado ya el espantajo comunista, en que sólo pueden creer unos cuantos nostálgicos, el mefistofélico fraude será mutar ese genuino concepto de Libertad por otros sustitutivos sucedáneos (y falsos), negocio para los carroñeros.

Ojalá no se imponga la descarada sumisión a los halcones oligocráticos que en nombre de los Estados Unidos de América se anuncia por su Gobierno. España también se la juega, aunque nuestro triste deambular por la escena internacional presagie una ayuda más bien débil e inoperante cuando no torpe (veáse la mínima y bufa imagen de Albares como compendio didáctico de “en los que hemos quedado”).

Desde hace siglos, el sufrimiento de los cubanos solo puede ser superado por los cotidianos esfuerzos de las gentes que todavía creen en una misma genética espiritual. Nos la jugamos una vez más. Esperemos que España esté a la altura y viva y comparta como propia la difícil situación. Esperemos también que el gobierno de España, ya muy desgastado el actual, esté liderado por un político que estimo a la altura y sensato. Esperamos la mayoría eso del señor Núñez Feijoó.

Desde los comienzos es imposible explicar la historia de España sin Cuba y la de Cuba sin España. La denominada generación del 98 no es más que el resultado de la profunda depresión y el inolvidable trauma de la definitiva separación, una reflexión intelectual sin la que es difícil entender nuestro presente. Una muerte anunciada hacía siglos, es al mismo tiempo la muerte de un proyecto, España, que como recuerda el Papa León XIV, es diálogo con Cristo y presencia de nuestra Santa Madre, y que tiene que ver con la dignidad humana, con la interpelación y diálogo constante con nuestro Creador, en nuestra lengua y sin acepción de razas o procederes.

Por eso, Padre Ariel, le escribo estas letras y siento son insuficientes para expresar lo que muchos españoles sentimos respecto de ese trozo de España, que es Cuba. Ojalá estemos a la altura todos en la inminente y progresiva catarsis de la bellísima Isla. ¡Viva Cuba libre, viva la auténtica Libertad!

Hay viajes que dejan, literalmente, un buen sabor de boca. El Balneario de Panticosa es un histórico complejo hotelero conocido tradicionalmente por las propiedades de sus aguas termales. Un turismo orientado a la salud y al bienestar que atraía a sus visitantes favorecido por un entorno de alta montaña inigualable y en el que la propiedad del Grupo Nózar (Aguas de Panticosa SA, Bodegas Enate, Bodegas Laus, etc), ha abierto una nueva etapa con importantes cambios, tanto en la gestión como en el concepto de ocio. De cara a la temporada estival la nueva dirección ha apostado por situar la gastronomía en un lugar preferente en la experiencia del visitante y en una de las razones para visitar este enclave histórico del Pirineo aragonés.

ALBERTO CASTILLO para FEARLESS

En el Balneario de Panticosa el paisaje, además de ser admirado, se puede también saborear. A 1636 metros de altura, la alta cocina cobra todo el protagonismo para fundirse en una inmersión transversal con la naturaleza y el bienestar. Es entonces cuando placer de la mesa se saborea a fuego lento, como el tiempo, que parece detenerse al abrigo de las cumbres que rodean este mágico lugar del Valle oscense de Tena.

La cocina como nueva experiencia sensorial

El epicentro de esta nueva etapa que ha abierto la llegada a la dirección de Rafael Jiménez con su nuevo equipo de profesionales es El Lago, el restaurante donde el chef Rubén Pertusa ha desplegado una sofisticada propuesta de menú degustación cerrado en el que el producto juega con la creatividad y con la memoria del emblemático lugar que en su día fue este espacio dentro del Balneario y que hoy forma parte de uno de sus grandes atractivos.

Ubicado frente al icónico Ibón de Baños, el restaurante convierte cada servicio en algo casi escénico y en parte esencial del relato gastronómico. Desde el comedor se perciben las distintas tonalidades del paisaje, el movimiento del agua del lago y hasta casi la respiración de las montañas, convirtiendo cada velada en una experiencia única.

Podemos corroborar que el menú que degustamos, compuesto por unas combinaciones de puerro cítrico con salsa holandesa; foie mi cuit caramelizado con esturión Nacarii; trucha con salsa de cava, y lomo de ciervo asado con castañas, es deliciosamente exquisito.

El nuevo enfoque del restaurante El Lago forma parte de un viaje gastronómico completo, donde cada espacio juega su propio papel. En La Brasserie, en el Hotel Continental, y también bajo el sello de Pertusa, se ha revisado la tradición culinaria local desde un enfoque contemporáneo con una nueva carta que incluye entrantes fríos y calientes (patatas bravas, nachos, embutidos ibéricos…) como antesala del contundente plato principal basado en carnes a la brasa (paletilla de cordero, chuletón vacuno, solomillo o magret de pato). El sello de calidad de las carnes de la zona cocinadas en su punto de textura y sabor.

La Fontana, en la plaza central, mantiene el sabor de Italia con excelentes «antipasti», ensaladas, pastas con sabrosas salsas y una gran variedad de pizzas. Especialmente recomendables, la provoletta con champiñones, y la ensalada de burrata, rúcula y tomates secos. Y para alargar el tardeo con un coctel o un picoteo, el espacio El QBO es el punto de encuentro informal para relajarse y dejarse ver al aire libre.

El emblemático Gran Hotel de Panticosa

El Gran Hotel del Balneario de Panticosa, uno de los grandes iconos del Pirineo aragonés, ha dado un paso definitivo hacia el presente: permanecer abierto todo el año. Una decisión que va más allá de la operativa y que refuerza su vocación de convertirse en un destino sin temporada, pensado para disfrutarse en cualquier momento.

Inaugurado en 1895, este edificio histórico forma parte del ADN del balneario y acaba de ser distinguido como Hotel Monumento, una categoría que solo comparten tres establecimientos en Aragón y que reconoce su valor arquitectónico y cultural.

Su silueta, casi inalterada, conserva la elegancia de otra época, mientras el interior propone una experiencia que combina historia, calma y naturaleza. Alojarse aquí no es solo dormir en un hotel: es formar parte de un lugar donde el tiempo parece ir más despacio.

Aguas termales milenarias

Las aguas termales de Panticosa, conocidas desde época romana, siguen siendo el corazón del balnearioun legado que se traduce en tres formas de entender el bienestar: El Espacio Termal del Gran Hotel, exclusivo y de aforo limitado, pensado para la desconexión absoluta; Las Termas de Tiberio, con luz natural y con tratamientos personalizados, y el Balneario del Quiñón, orientado al cuidado terapéutico

Naturaleza inmersiva

En invierno, la proximidad a estaciones como Formigal y Panticosa refuerza su atractivo activo; en verano, el valle de Tena se convierte en un espacio de exploración y descanso con un sinfín de actividades: senderismo entre cascadas, ascensiones a picos emblemáticos, rutas accesibles como la Ruta del Pueyo o las Pasarelas, subida en el Tren de Tramascastilla al Ibón de Las Paules, la tirolina gigante de Hoz de Jaca, o el divertido laberinto de los Pirineos en el que deberás encontrar la salida de un bosque de 4.000 cipreses plantados, entre muchas otras posibles actividades.

Más de un siglo después de su origen, Panticosa sigue siendo fiel a lo que siempre fue: un lugar al que se viene a sanar, a respirar y a reconectar. Ahora, además, se viene a vivir una experiencia 360º.

El bienestar ya no se entiende solo desde lo físico. Cada vez más personas buscan un equilibrio real entre cuerpo y mente, especialmente en un contexto marcado por el estrés, la sobrecarga mental y la falta de descanso. En ese escenario, NDL Pro-Health, la marca impulsada por Rafa Nadal junto a Cantabria Labs, amplía su catálogo con dos nuevas fórmulas diseñadas para responder a esas necesidades del día a día.

La marca incorpora así dos suplementos que siguen una misma filosofía: ofrecer soluciones prácticas, de alta calidad y fáciles de integrar en la rutina diaria, alineadas con un estilo de vida más consciente y orientado al autocuidado real.

Ashwagandha: equilibrio mental, estrés y descanso

La primera de las nuevas fórmulas combina Ashwagandha KSM-66®, L-teanina y vitamina B6 en una propuesta orientada al bienestar mental y emocional. Su objetivo es acompañar a aquellas personas que conviven con altos niveles de exigencia, fatiga mental o dificultades para desconectar al final del día, una realidad cada vez más habitual en entornos laborales intensos y estilos de vida acelerados.

La Ashwagandha, planta adaptógena tradicionalmente utilizada por su capacidad para ayudar al organismo a gestionar el estrés, actúa sobre la regulación del cortisol, contribuyendo a un mejor equilibrio en situaciones de tensión sostenida. A esta base se suma la L-teanina, un aminoácido presente en el té verde que favorece un estado de relajación sin somnolencia, ayudando a mantener la concentración y la claridad mental durante el día.

La fórmula se completa con vitamina B6, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y participa en la síntesis de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo y la energía. El resultado es una combinación pensada no solo para reducir la sensación de estrés, sino también para apoyar el descanso nocturno y el rendimiento cognitivo en la rutina diaria.

Vitamina D3K2: soporte para huesos, músculos y sistema inmune

La segunda incorporación a la gama de NDL Pro-Health es una fórmula de Vitamina D3 + K2, diseñada para apoyar funciones esenciales del organismo como la salud ósea, la función muscular y el sistema inmunitario. Su desarrollo responde a una realidad cada vez más extendida: la reducción de la exposición solar y los estilos de vida en interiores, que pueden afectar a los niveles de vitamina D en el organismo.

La vitamina D3 contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, además de participar en el mantenimiento de los huesos, dientes y función muscular en condiciones normales. Por su parte, la vitamina K2 actúa de forma complementaria en el metabolismo del calcio, ayudando a su correcta utilización dentro del organismo y contribuyendo también al mantenimiento de la salud ósea.

Esta sinergia convierte la fórmula en una opción pensada para distintos perfiles: desde personas con baja exposición solar hasta adultos que buscan cuidar su salud a largo plazo o perfiles activos que necesitan un soporte nutricional adicional en su rutina diaria.

Una suplementación más consciente y adaptada al día a día

Con estos dos lanzamientos, NDL Pro-Health refuerza el proyecto impulsado por Rafa Nadal junto a Cantabria Labs, consolidando una apuesta común por una visión más moderna de la salud y el bienestar. La marca se posiciona dentro de un enfoque en el que la evidencia, la calidad y la simplicidad de uso son clave para acompañar la vida cotidiana de las personas.

En un contexto donde el autocuidado gana protagonismo, estas nuevas incorporaciones reflejan una tendencia clara: la búsqueda de soluciones que no solo cubran necesidades puntuales, sino que acompañen un estilo de vida más estable, consciente y sostenible en el tiempo.

Antes de que empiece el show, ya está pasando algo. En los alrededores del madrileño estadio Metropolitano, lugar en el que Bad Bunny ha fijado su residencia en la capital, Hennessy ha instalado una pop-up que convierte la espera en parte del espectáculo. Un espacio diseñado para extender la energía del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour más allá del escenario y empezar a construir la experiencia incluso antes de que el público acceda al concierto.

La propuesta se enmarca dentro de la colaboración global entre el artista puertorriqueño y la histórica maison de cognac, una alianza que une música, cultura y experiencia de marca bajo una misma idea: vivir el momento. En este caso, el objetivo es claro: trasladar el universo creativo de Bad Bunny al exterior del concierto y convertir esos instantes previos en una extensión del espectáculo.

Un pedazo de Puerto Rico en pleno Madrid

El espacio está concebido como una interpretación sensorial de Puerto Rico. A través de la música, la estética y la ambientación, la pop-up recrea una atmósfera que conecta directamente con la identidad cultural que atraviesa el tour. No se trata únicamente de decoración o ambientación temática, sino de una construcción de experiencia que busca transportar al visitante a otro lugar sin salir de la ciudad, jugando con la idea de que la cultura puede ser también un espacio físico y emocional.

Dentro del recinto, los asistentes pueden descubrir cócteles signature inspirados en Puerto Rico, diseñados como parte de la narrativa de la activación, además de recorrer diferentes elementos que reinterpretan el universo de Hennessy desde una mirada contemporánea. La experiencia está pensada para ser sensorial en varios niveles, combinando sabor, música y ambiente para generar una inmersión que va más allá del consumo tradicional y se acerca más a una vivencia compartida.

Un punto de encuentro previo al espectáculo

La pop-up también funciona como un punto de encuentro social previo al concierto, un espacio donde el público empieza a activar la experiencia colectiva que define a los grandes eventos en directo. El Hennessy Club, integrado dentro de la instalación, aporta una dimensión más exclusiva a la propuesta, combinando música, comunidad y un entorno premium pensado para prolongar ese momento previo al show y convertirlo en parte del ritual del concierto.

En este sentido, la activación amplía el propio concepto de evento musical, diluyendo la frontera entre lo que ocurre fuera y dentro del estadio. La espera deja de ser un tiempo muerto y pasa a formar parte del relato del concierto, donde la energía del público se va construyendo de forma progresiva. Así, la pop-up no solo acompaña el tour, sino que lo amplifica, convirtiendo el exterior del recinto en un espacio cultural en sí mismo, donde la música, la identidad y la experiencia de marca se encuentran antes incluso de que empiece el espectáculo principal.

Del 4 al 13 de junio, el histórico Círculo Ecuestre de Barcelona abre sus puertas a una nueva generación de creadores con Ecléctica Barcelona, una iniciativa que convierte el diseño, la arquitectura, el arte y la música en un ejercicio de diálogo colectivo. Integrado en la programación de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, el proyecto reúne a interioristas, arquitectos y figuras de la cultura para intervenir distintos espacios del emblemático edificio desde miradas inéditas.

Entre las colaboraciones más esperadas se encuentra la de L35 Architects y la artista Queralt Lahoz, una propuesta que explora las conexiones entre espacio, emoción y sonido. Conversamos con Cristina Anglès, de L35, y con la propia Lahoz sobre este encuentro creativo, que comparte cartel con otras voces destacadas del panorama cultural y del diseño nacional en una edición que reivindica la creatividad como lenguaje transversal.

Para L35 Architects, participar en Ecléctica Barcelona supone mucho más que una intervención efímera. La firma ha encontrado en este proyecto una oportunidad para reflexionar sobre nuevas formas de habitar y experimentar la arquitectura, especialmente en un contexto tan simbólico como el de Barcelona, ciudad que este año ejerce como Capital Mundial de la Arquitectura.

“Ecléctica nos pareció un proyecto muy especial desde el principio”, explica Cristina Anglès. “Primero porque sucede en Barcelona, que es nuestra casa, y porque forma parte del Año de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura, un contexto muy estimulante para repensar cómo se vive la arquitectura hoy”.

Uno de los aspectos que más atrajo al estudio fue la posibilidad de intervenir temporalmente un espacio tan cargado de historia como el Círculo Ecuestre. “Nos interesaba muchísimo la idea de abrir un lugar tan hermético y simbólico a miradas completamente nuevas. Poder transformarlo temporalmente y hacer que la gente lo descubra desde otro lugar, más libre, más inesperado y más sensorial”.

Esa aproximación conecta directamente con la filosofía de trabajo de L35, centrada en la experiencia de quien habita los espacios. “Trabajamos mucho desde cómo se recorre un lugar, cómo cambia el ritmo de quien lo habita o cómo una atmósfera puede modificar el estado de ánimo”, señala Anglès.

Arquitectura para sentir y no solo para observar

En un momento en el que las nuevas generaciones consumen cultura de forma cada vez más inmersiva, la arquitecta considera que el reto ya no consiste en explicar la arquitectura desde un punto de vista técnico, sino emocional.

“Las nuevas generaciones ya no se acercan a la arquitectura desde lo puramente académico. Les interesa la experiencia, la atmósfera y la identidad de los lugares”, afirma Anglés. Precisamente por eso considera que Ecléctica funciona como un formato especialmente atractivo: “No vienes solo a mirar espacios; entras, escuchas, tocas y atraviesas ambientes que te generan algo”.

La presencia de músicos, artistas y perfiles creativos amplía además los códigos tradicionales de la arquitectura y la acerca a públicos que quizás nunca visitarían una exposición convencional.

El encuentro entre L35 y Queralt Lahoz

La colaboración con Queralt Lahoz surgió de forma natural. Aunque proceden de disciplinas aparentemente alejadas, ambas partes descubrieron rápidamente puntos de encuentro. “Compartimos algo muy parecido: ambas construimos atmósferas y trabajamos desde la emoción. Ella lo hace con la voz y nosotros con la luz, los materiales o el espacio”, explica Anglès.

Más que diseñar un espacio para una artista, el objetivo era construir una instalación capaz de transmitir el universo creativo de Lahoz. “Queríamos crear algo que hablara de su energía y de esa mezcla tan suya entre fuerza y vulnerabilidad”.

El proceso llevó al estudio a explorar territorios poco habituales dentro de la práctica arquitectónica. “Nos obligó a trabajar desde un lugar mucho más intuitivo y menos racional. Intentábamos traducir una voz, una presencia o una tensión emocional en luz, color, sonido y textura”. La arquitecta resume el proceso con una imagen especialmente reveladora: “Fue muy interesante pensar el espacio casi como si fuera una canción, con silencios, intensidad, ritmo y cambios de atmósfera”.

Una pausa emocional dentro del recorrido

La instalación concebida para Ecléctica busca convertirse en un refugio dentro del recorrido expositivo. Un lugar donde el visitante pueda bajar el ritmo y experimentar el espacio desde una dimensión más íntima. “Queríamos generar una especie de pausa dentro de Ecléctica. Un lugar donde cambia la acústica, baja el ritmo y el cuerpo entra en otro estado”, explica Anglès.

La propuesta combina iluminación, música y textiles para construir una atmósfera contenida y casi cinematográfica. Un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea está desplazando el foco desde la imagen hacia las sensaciones. “Estamos dejando atrás una arquitectura demasiado obsesionada con la imagen para volver a pensar más en cómo se sienten los espacios”, sostiene. “Hay un interés creciente por crear lugares más humanos, flexibles y conectados con el bienestar”.

Queralt Lahoz: “La cultura no tiene por qué vivirse de una sola manera”

Para Queralt Lahoz, participar en Ecléctica Barcelona supone formar parte de un formato que desafía las categorías tradicionales. “Este tipo de eventos ayudan a acercar la creatividad a nuevas generaciones porque rompen bastante las barreras entre disciplinas y también la idea de que la cultura tiene que vivirse de una sola manera”, explica. La artista destaca que el proyecto trasciende los formatos convencionales de exposición o concierto para convertirse en una experiencia inmersiva. “Aquí no vienes solo a escuchar música o a ver interiorismo: entras en una atmósfera. Y eso conecta muchísimo con las nuevas generaciones, porque buscan experiencias más auténticas y emocionales”.

Sobre el diálogo entre su universo musical y la propuesta espacial desarrollada junto a L35, Lahoz apostó desde el principio por una intervención contenida y esencial. “Creo que lo óptimo era que fuese algo muy minimalista, porque siento que la música debe llenar el espacio y que este no debe estar recargado de demasiada información”, mantiene.

La artista también ha participado activamente en la definición de la identidad visual y sensorial de la instalación. “Hemos trabajado mucho desde los colores, las texturas y las sensaciones. Me encanta la idea de que el espacio sea como un abrazo, algo cálido y confortable, pero al mismo tiempo con una energía muy potente y un poco subversiva”.

Una visión que encaja perfectamente con el espíritu de Ecléctica Barcelona, una cita que busca demostrar que la creatividad contemporánea ya no entiende de compartimentos estancos y que las mejores conversaciones surgen precisamente cuando disciplinas distintas deciden encontrarse.

Cecilia Buerkle, ex Google y Citigroup formada en Princeton, impulsa en Madrid un nuevo modelo de bienestar más honesto, personalizado y alineado con cómo vivimos hoy

Madrid lleva tiempo cambiando su manera de entender el bienestar. La ciudad ya no busca únicamente gimnasios boutique, cafeterías healthy o tratamientos faciales de última generación. Lo que empieza a consolidarse ahora es otra cosa: espacios donde el cuidado personal se convierta en una experiencia coherente, más humana y menos industrializada. En medio de esa transformación aparece Youth Code, un estudio situado en el barrio de Justicia que representa bastante bien hacia dónde se dirige el sector de la estética premium.

El proyecto nace de Cecilia Buerkle, una fundadora con un recorrido poco habitual dentro de este universo. Antes de abrir su propio espacio en Madrid, desarrolló su carrera en compañías como Citigroup, en Nueva York, o Google, además de haberse formado en Princeton. Precisamente esa distancia con la industria tradicional de la belleza terminó convirtiéndose en una ventaja.

La idea de Youth Code no surgió de detectar una oportunidad de negocio clásica, sino de una experiencia personal: la dificultad de encontrar en la capital un lugar que combinara criterio estético, honestidad profesional y una visión más integral del bienestar. Y ahí está probablemente una de las claves del proyecto.

El auge de la estética consciente

Durante años, gran parte de la industria estética estuvo dominada por tratamientos rápidos, protocolos estandarizados y tendencias que cambiaban a velocidad de algoritmo. Sin embargo, el consumidor premium ha empezado a evolucionar hacia algo distinto: menos obsesión por la perfección inmediata y más interés por resultados sostenibles y naturales. Youth Code se mueve precisamente dentro de esa nueva sensibilidad.

El espacio trabaja tratamientos faciales avanzados y distintas tecnologías de alta estética, pero evita caer en la lógica del catálogo infinito. La prioridad no es vender más sesiones, sino construir rutinas realistas y adaptadas a cada persona. En otras palabras: menos excesos y más criterio.

La propia filosofía del centro parte de una idea bastante simple pero poco frecuente dentro del sector: no todo el mundo necesita lo mismo y no todo debe resolverse dentro de una misma cabina estética. Por eso, cuando un caso requiere otro tipo de enfoque, el equipo deriva a especialistas externos de confianza. Un gesto que puede parecer menor, pero que marca una diferencia importante en una industria donde muchas veces cuesta encontrar honestidad profesional.

Del tratamiento al bienestar 360

Otra de las razones por las que Youth Code ha conseguido posicionarse rápidamente dentro del circuito wellness madrileño tiene que ver con su enfoque más amplio del autocuidado. El espacio no funciona únicamente como centro de estética. También organiza workshops, encuentros y experiencias vinculadas al bienestar, la piel y los hábitos de cuidado diario. La intención es alejarse de la idea del tratamiento aislado y construir una conversación más completa alrededor de cómo nos cuidamos.

Todo ello en un momento especialmente relevante para Madrid, donde el wellness premium atraviesa uno de sus periodos de mayor crecimiento y sofisticación. La ciudad se ha convertido en un punto de encuentro para nuevos conceptos de hospitalidad, belleza y lifestyle que buscan diferenciarse no solo desde el diseño, sino desde la experiencia completa del cliente.

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Una nueva generación de espacios de belleza

Lo interesante de proyectos como este no es únicamente el servicio que ofrecen, sino lo que representan culturalmente. Actualmente, la estética parece alejarse cada vez más de los modelos artificiales y homogéneos que dominaron durante años. El nuevo lujo pasa más por sentirse bien que por transformarse radicalmente, y eso obliga a los espacios de bienestar a replantear su discurso.

En ese contexto, Youth Code encaja con bastante precisión dentro de una generación de marcas que entienden la belleza desde un lugar más flexible, más consciente y menos agresivo. Quizá por eso quienes entran suelen describirlo de una forma parecida: no como un centro al que vas únicamente a hacerte un tratamiento, sino como uno de esos lugares de los que cuesta irse.

En el corazón del barrio de Ibiza, en Madrid, SO Arquitectura presenta Casa Rodri, un proyecto residencial de 120 m² que trasciende la idea convencional de reforma para convertirse en una declaración profundamente personal. Concebida como la vivienda de la fundadora del estudio, Sofía Oliva, la casa nace en un momento de transformación vital marcado por la llegada de un hijo y la necesidad de reformular los ritmos cotidianos desde una nueva sensibilidad doméstica.

Lejos de responder a un briefing tradicional, Casa Rodri se construye desde la biografía y la experiencia. Cada decisión proyectual surge de una necesidad real y concreta, convirtiendo el espacio en una extensión natural de la vida de quienes lo habitan. El resultado es un hogar sereno, funcional y emocional, donde arquitectura e interiorismo dialogan desde la autenticidad.

Un proyecto diseñado desde la experiencia personal

Diseñar para uno mismo implica un ejercicio de absoluta honestidad. En Casa Rodri no existe la intención de impresionar, sino la de resolver la vida cotidiana con coherencia. Esa mirada se percibe especialmente en la suite principal, donde dormitorio, vestidor y baño se articulan a partir de las distintas rutinas de una pareja con un recién nacido, permitiendo que cada espacio responda de manera natural a los nuevos tiempos domésticos.

La atención al detalle atraviesa todo el proyecto, incluso en aquellos elementos que pasan desapercibidos a primera vista. Un zócalo perimetral conecta cocina, comedor y salón como un hilo silencioso que unifica las distintas atmósferas de la vivienda. Allí donde desaparece, un “shadow gap” toma el relevo con la misma precisión, manteniendo la continuidad visual y conceptual del conjunto.

La austeridad, y al mismo tiempo elegancia, que domina la vivienda encuentra un contrapunto deliberado en el dormitorio infantil, donde un papel pintado de globos aerostáticos introduce una dimensión más lúdica y emocional. Un gesto que reivindica que la infancia necesita su propio lenguaje dentro de un hogar pensado para adultos.

Materiales nobles y una arquitectura pensada para perdurar

La elección de materiales en Casa Rodri responde a una voluntad clara de permanencia. La madera y la piedra no se utilizan únicamente como recursos estéticos, sino como superficies capaces de envejecer con dignidad y mejorar con el paso del tiempo. En lugar de perseguir tendencias efímeras, SO Arquitectura apuesta por una materialidad atemporal que proyecta el futuro del espacio y garantiza su vigencia a largo plazo.

Esa visión también se traduce en la concepción flexible de la vivienda. Aunque hoy funciona como hogar propio, Casa Rodri fue pensada desde el inicio con una segunda vida posible: convertirse en un espacio habitable para otros en el futuro. Esta dualidad aporta una objetividad que equilibra la carga emocional del proyecto y refuerza la inteligencia funcional de cada decisión.

Con este proyecto, SO Arquitectura reafirma una filosofía basada en habitar más despacio, entendiendo la arquitectura no como un ejercicio de exhibición, sino como una herramienta para mejorar la vida cotidiana. Fundado por Sofía Oliva en 2020, el estudio madrileño combina tradición, sostenibilidad y tecnología en proyectos residenciales y hospitality desarrollados a nivel internacional, siempre con el objetivo de crear espacios que reflejen fielmente la identidad de quienes los viven.

Fotografía SONIA SABNANI

En el universo de la alta gastronomía japonesa hay productos que van mucho más allá del plato para convertirse en auténticos rituales culturales, y el atún rojo es uno de los máximos exponentes de esa filosofía. Makoto Madrid, el primer restaurante en Europa del chef Makoto Okuwa, se prepara para ofrecer una experiencia irrepetible que trasciende lo puramente culinario y se adentra en la tradición más ancestral nipona con la celebración de una exclusiva ceremonia de Gomai Oroshi, el arte japonés del despiece del atún en cinco partes. 

La experiencia, que tendrá lugar el próximo 26 de mayo entre las 19:00 y las 21:00 horas, comenzará con el despiece en directo de un atún rojo de almadraba de aproximadamente 80 kilos, ejecutado por los sushimans del restaurante utilizando los tradicionales maguro bocho, unos imponentes cuchillos japoneses diseñados específicamente para el corte del atún, cuya precisión convierte cada movimiento en un gesto casi ceremonial. Este proceso, que recuerda al ronqueo aunque reinterpretado desde la estética japonesa, permite descubrir las diferentes capas, texturas y matices del atún rojo, desde el akami más magro hasta la codiciada ventresca otoro, pasando por el chutoro, donde la grasa y la delicadeza alcanzan su equilibrio perfecto.

Un ritual gastronómico donde el atún rojo revela todos sus matices

Tras el despiece en directo, los asistentes se adentrarán en un recorrido culinario diseñado para explorar en profundidad cada una de las partes del atún a través de un exclusivo menú degustación de diez pases. Una secuencia pensada para entender la complejidad del producto desde una mirada sensorial, donde cada elaboración pone en valor una textura, un corte y una intensidad distinta del pescado.

El viaje gastronómico comenzará con un Toro Tartar elaborado con ventresca de atún, soja, miso y ajonjolí, seguido de un Bo-Sushi de atún magro curado con cebollín y jengibre que introduce los matices más delicados del producto. A continuación, el Chutoro Ponzu aportará un contraste cítrico al equilibrio graso del atún medio, mientras que la Toro Tempura, con alioli de limón, añadirá un punto crujiente y sorprendente a la experiencia. La degustación continuará con una trilogía de nigiris de akami, chutoro y otoro, que permite apreciar la evolución del sabor y la textura a lo largo del corte del pescado, antes de dar paso a una sopa miso roja que actúa como transición hacia el tramo final del menú.

En ese cierre, el Negitoro Caviar Handroll combina la untuosidad de la ventresca con el toque salino del caviar, mientras que el postre, un delicado Shortcake de fresa, aporta el broche dulce a una experiencia que busca equilibrar intensidad, técnica y sutileza en cada fase del recorrido.

Restaurante Makoto en Madrid.

Restaurante Makoto en Madrid.

Makoto Madrid y la consolidación de una visión actualizada de la cocina japonesa

Desde su apertura junto al hotel Rosewood Villa Magna, Makoto Madrid se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la cocina japonesa en la capital, combinando la tradición más depurada del sushi con una interpretación contemporánea del producto y una ejecución técnica de alto nivel. Esta filosofía ha convertido al restaurante en un espacio donde cada servicio se entiende como una experiencia cuidada, precisa y profundamente ligada a la cultura gastronómica japonesa. Con esta nueva propuesta, el restaurante refuerza su vocación de ir más allá de la restauración para ofrecer experiencias que conectan al comensal con el origen, la técnica y la historia de cada ingrediente.