En un momento en el que el vino busca cada vez más expandir sus límites más allá de la copa, Abadía Retuerta vuelve a situar el territorio en el centro del discurso cultural y artístico. Coincidiendo con el 30º aniversario de la bodega DOP Abadía Retuerta, el espacio The Craft en Madrid acoge la exposición Memoria de paisaje, una muestra colectiva que convierte el paisaje del Duero en materia creativa y reflexión estética, y que podrá visitarse entre mayo y octubre de 2026.

El paisaje convertido en materia viva de creación

La exposición reúne el trabajo de artistas como Belén Rodríguez, Terry Craven, Nicolás Bonilla y Cristina Lucas, entre otros, en un proyecto que propone una lectura expandida del concepto de terroir. Lejos de limitarse a ser un origen geográfico, el paisaje se presenta aquí como una sustancia viva que atraviesa la creación artística, el tiempo y la memoria. Cada obra funciona como una traducción sensible de ese vínculo entre naturaleza y cultura que define tanto la identidad del vino como la del territorio que lo origina.

El proyecto nace como un homenaje directo a la relación histórica entre Abadía Retuerta y el entorno que la rodea. La referencia conceptual parte de la rehabilitación de la Abadía de Santa María de Retuerta, donde el arquitecto Marco Serra incorporó arena procedente de las orillas del Duero en el propio estuco del edificio, estableciendo un gesto simbólico en el que el paisaje no solo se observa, sino que literalmente forma parte de la arquitectura. Esa misma idea se traslada ahora al terreno artístico, donde el entorno deja de ser fondo para convertirse en sustancia.

Un territorio convertido en lenguaje artístico

En Memoria de paisaje, elementos como líquenes, arcillas, pigmentos minerales o tintes naturales aparecen como materiales centrales de las obras, reforzando la idea de que el paisaje no es únicamente una fuente de inspiración, sino un agente activo en la creación. Este enfoque conecta de forma directa con la filosofía de la bodega, donde el vino surge precisamente de una relación continua, íntima y orgánica con la tierra, el clima y el tiempo.

Más allá de su dimensión expositiva, la muestra plantea una reflexión más amplia sobre la continuidad entre arte, naturaleza y memoria. En el contexto del 30º aniversario de Abadía Retuerta, el proyecto se convierte en una celebración del paisaje de la Ribera del Duero, entendido no solo como origen agrícola, sino como un espacio cultural en permanente transformación. El río, la tierra y sus ciclos aparecen así como elementos que han definido la identidad de la bodega desde sus inicios hasta su presente más contemporáneo.

Con esta propuesta, The Craft refuerza su papel como espacio de diálogo entre el vino, el arte y la cultura contemporánea en Madrid, consolidando una programación que trasciende lo expositivo para situarse en el territorio de la experiencia y la reflexión.

En una ciudad donde las aperturas gastronómicas se suceden a gran velocidad y donde cada semana surgen nuevos conceptos que buscan captar la atención del público, hay proyectos que logran destacar precisamente por hacer algo diferente. Es el caso de LaCharcuterie, el espacio ubicado en el barrio de La Guindalera que, apenas un año después de su apertura, se ha consolidado como una de las propuestas más singulares del panorama foodie madrileño gracias a una idea tan sencilla como poco habitual: recuperar el oficio tradicional de la charcutería francesa y acercarlo al público desde una perspectiva cercana y accesible.

Tradición, herencia y pasión

Lo que comenzó como una apuesta familiar impulsada por Guillaume Bergerot y Dori Benito se ha convertido en un pequeño refugio para amantes de la gastronomía francesa, del producto bien elaborado y de las recetas que hablan de territorio, tradición y tiempo. Un lugar donde se puede comprar, degustar y descubrir una cultura gastronómica profundamente arraigada en Francia, pero reinterpretada desde Madrid y enriquecida por las raíces españolas de la familia.

Detrás de este proyecto se encuentra una historia de reinvención personal. Guillaume Bergerot, parisino de origen, decidió abandonar una trayectoria profesional alejada de la hostelería para formarse como charcutero y dar forma a una idea que llevaba años madurando. Junto a su esposa, la salmantina Dori Benito, y con su hijo Víctor Bergerot liderando la cocina junto a Julien Germain, amigo de la familia y también formado en Francia, construyeron una propuesta única en la capital. El resultado es un negocio familiar donde la tradición culinaria francesa se encuentra con la hospitalidad española y donde cada producto cuenta una historia.

La revolución de la charcutería

La esencia de LaCharcuterie reside en su obrador propio, auténtico corazón del proyecto. Allí se elaboran diariamente cerca de una treintena de recetas artesanales que llenan su vitrina de especialidades saladas y dulces. Entre ellas destacan clásicos imprescindibles de la gastronomía francesa como el pâté en croûte, que adaptan a los productos de temporada, las rillettes de cerdo, el pâté de campagne o las quiches elaboradas siguiendo la tradición gala, aunque sin renunciar a versiones más creativas. El apartado dulce tampoco pasa desapercibido gracias a elaboraciones como el flan parisien o la delicada crème brûlée, dos iconos de la repostería francesa que aquí encuentran su mejor expresión.

Más allá de la charcutería, el establecimiento ha conseguido convertirse en un lugar habitual para quienes buscan una comida casera diferente. Cada día ofrecen un plato fuera de carta que cambia semanalmente y que puede ser de carne, pescado o verduras, permitiendo descubrir nuevas recetas en cada visita. Una propuesta que completa un menú accesible con plato, postre y copa de vino por 18 euros, acercando así la cocina francesa cotidiana a un público mucho más amplio.

El compromiso con el producto es otro de los pilares fundamentales de LaCharcuterie. Su selección de vinos, champagnes, conservas, mermeladas, mostazas y embutidos refleja años de relaciones personales con pequeños productores franceses y españoles. Desde embutidos procedentes de Salamanca, en homenaje a las raíces de Dori Benito, hasta referencias artesanales francesas difíciles de encontrar en España, cada producto ha sido seleccionado bajo una misma filosofía: calidad, autenticidad y respeto por el origen.

Durante este primer año, LaCharcuterie también ha encontrado su espacio como aliado gastronómico para celebraciones y eventos. Sus tablas personalizadas de quesos y patés se han convertido en una opción cada vez más demandada para reuniones privadas, mientras que sus menús cerrados para pequeños grupos ofrecen una alternativa original para cumpleaños, encuentros profesionales o celebraciones familiares. Una forma de llevar un pedazo de Francia a casa sin necesidad de salir de Madrid.

Doce meses después de abrir sus puertas, LaCharcuterie celebra, además de un aniversario, la consolidación de una idea que parecía arriesgada y que hoy demuestra que existe un público dispuesto a valorar el oficio, el producto artesanal y la gastronomía autóctona. Un proyecto familiar que ha encontrado su lugar en Madrid y que confirma que la auténtica charcutería francesa tiene mucho futuro al otro lado de los Pirineos.

Hay restaurantes a los que uno va. Y luego están esos otros lugares a los que uno acaba perteneciendo un poco. Llevo años entrando y saliendo de Nonnetta. Primero fue el de General Castaños 15. Después llegaron las comidas improvisadas, las reuniones de trabajo que se alargaban más de la cuenta, las cenas con amigos y esas mesas que, sin saber muy bien cómo, terminan convirtiéndose en una especie de segunda casa.

Si me preguntan por qué vuelvo, nunca sé responder exactamente, porque en realidad no es una sola cosa. Es esa terraza escondida de General Castaños 15, un pequeño secreto en pleno centro de Madrid donde parece existir un microclima propio. Cuando la ciudad se derrite en verano, allí corre una brisa inesperada. Cuando llega el invierno, el frío siempre parece quedarse al otro lado de la puerta. Como si Nonnetta hubiera conseguido domesticar el tiempo.

Y luego está Simone. Hay personas que entienden la hostelería como un negocio y otras que la entienden como un arte. Simone pertenece claramente a la segunda categoría. Nos recibe siempre con esa mezcla de profesionalidad y cercanía que hace que uno se sienta importante sin necesidad de que nadie se esfuerce en demostrarlo.

Y, claro, está la mortadela trufada. Porque hay platos que terminan convirtiéndose en una costumbre. Y las costumbres, cuando son buenas, acaban siendo patrimonio emocional. La mortadela trufada de Nonnetta tiene algo especial. Quizá sea el equilibrio entre la intensidad de la trufa y la delicadeza de la mortadela. Quizá sea simplemente que la he comido demasiadas veces felices. No lo sé. Pero cada vez que llega a la mesa siento que estoy saludando a una vieja amiga.

Esta semana, sin embargo, descubrí otra versión de la historia: la de Nonnetta en Príncipe de Vergara 285, y entendí que no habían abierto un segundo restaurante. Habían construido un segundo capítulo. Antes de visitarlo me enviaron un pequeño briefing. Hablaban de una cocina mediterránea centrada en el producto, en el disfrute alrededor de la mesa y en el placer de compartir. De pescados frescos, carnes seleccionadas, mariscos, pasta elaborada a diario y pizzas de larga fermentación. De una cocina sencilla, equilibrada y enfocada al sabor. Pensé que era una bonita declaración de intenciones.

Después fui y comprobé que no era marketing. Era verdad. Nada más entrar uno comprende que allí todo está pensado para transmitir una sensación concreta. Alejarse del restaurante italiano convencional y construir un lugar con alma propia. Maderas recuperadas, libros antiguos, piezas con historia, una iluminación cálida y una atmósfera que mezcla tradición y actualidad sin caer en el decorado impostado.

Las fotografías apenas consiguen captarlo. Las vigas centenarias, las jaulas antiguas suspendidas del techo, las botellas alineadas entre objetos recuperados, los patios escondidos y esos rincones que parecen haber sido transportados piedra a piedra desde algún pueblo del sur de Italia.

Hay momentos en los que uno juraría estar en Sicilia. No en la Sicilia de las postales. En la de verdad. La de las sobremesas eternas. La de las cocinas donde importa más el producto que la etiqueta. La de las familias que entienden que una mesa es mucho más que una mesa.

Y luego llega la comida. El vitello tonnato merece un párrafo propio. Delicado, elegante, perfectamente equilibrado. De esos platos que parecen sencillos hasta que los pruebas y entiendes que detrás hay mucho oficio. Después llegó la pasta. En mi caso, una pasta con gamba absolutamente memorable. De esas que consiguen algo muy difícil: parecer sencillas cuando en realidad son extraordinarias. La textura perfecta, el sabor profundo del mar y esa sensación tan italiana de que no sobra ni falta absolutamente nada.

Porque esa es probablemente la palabra que mejor define a Nonnetta. Equilibrio. Todo tiene sentido. Todo parece estar donde debe estar: la carta, el espacio, el servicio, la cocina abierta, la barra, el ritmo de la sala, la forma en la que los platos llegan a la mesa…

En una época en la que demasiados restaurantes parecen diseñados para ser fotografiados, Nonnetta sigue perteneciendo a esa especie cada vez más escasa de lugares creados para ser vividos. Quizá por eso sigo volviendo, porque el de General Castaños 15 seguirá siendo para mí el lugar de las conversaciones largas, de las sobremesas improvisadas y de esa mortadela trufada que ya forma parte de mi biografía gastronómica, pero el de Príncipe de Vergara 285 me ha permitido descubrir otra faceta de la misma historia. Más abierta, más luminosa, más mediterránea. Dos direcciones distintas. Una misma alma. Y eso, en hostelería, es mucho más difícil de conseguir de lo que parece. Porque hay restaurantes donde se come. Y luego están esos lugares donde uno siempre encuentra una excusa para volver. Nonnetta pertenece, sin ninguna duda, a los segundos. Y quizá ese sea su verdadero secreto. Que no intenta impresionarte. Simplemente te hace sentir en casa. Una casa italiana, claro. De esas donde siempre hay alguien esperando al otro lado de la mesa. Y donde el verdadero lujo no consiste en lo que comes, sino en las ganas que tienes de regresar.

El reconocimiento más prestigioso de la industria vinícola internacional ya tiene nuevo nombre español. Berria, el espacio gastronómico y vinícola situado frente a la Puerta de Alcalá, ha sido distinguido con el Grand Award de Wine Spectator, la máxima categoría de los Restaurant Awards que concede la influyente publicación estadounidense. Un galardón reservado para aquellos establecimientos capaces de ofrecer experiencias vinícolas excepcionales y que sitúa al restaurante madrileño entre los grandes destinos internacionales del vino.

Con esta distinción, Berria pasa a formar parte de un exclusivo club integrado por apenas 99 establecimientos en todo el mundo y se convierte en el tercer restaurante español en lograr este reconocimiento, siguiendo la estela de Atrio y Rekondo. El premio supone además un espaldarazo a una de las propuestas enológicas más ambiciosas del país, respaldada por una bodega con más de 3.000 referencias y una oferta de más de 100 vinos disponibles por copas.

Una carta de vinos de referencia internacional

El Grand Award reconoce mucho más que el volumen de una bodega. El jurado de Wine Spectator valora especialmente la amplitud, profundidad y coherencia de una selección capaz de combinar grandes nombres nacionales e internacionales con pequeños productores, añadas singulares, elaboradores independientes y etiquetas difíciles de encontrar en otros establecimientos.

Detrás de este ambicioso programa vinícola se encuentra Mario Ayllón, Wine Director de Berria y una de las figuras emergentes más destacadas del panorama vinícola español. Su trabajo ha contribuido a consolidar una propuesta basada en el conocimiento, el rigor y la accesibilidad, acercando el mundo del vino tanto a aficionados experimentados como a quienes desean descubrir nuevas referencias en un entorno cercano y sin artificios.

La obtención del Grand Award coincide además con un momento especialmente simbólico para la casa: la celebración de su quinto aniversario. Un periodo relativamente breve en el que Berria ha conseguido posicionarse como uno de los grandes referentes del vino en Madrid y una parada imprescindible para los amantes de la cultura vinícola que visitan la capital.

Para Gabriela Alcorta, fundadora del proyecto, este reconocimiento representa la culminación de una visión que nació con vocación familiar y con el objetivo de ofrecer una manera diferente de disfrutar del vino. Un modelo que ha sabido combinar excelencia, cercanía y una constante búsqueda de nuevas experiencias para el cliente.

Cinco años construyendo un templo del vino en Madrid

Más allá de su extraordinaria bodega, Berria ha logrado construir una propuesta integral donde gastronomía, servicio y vino conviven de forma natural. Su cocina, reconocida también por la Guía Repsol, gira en torno al producto y se adapta a cualquier momento del día gracias a un servicio ininterrumpido que permite disfrutar desde un aperitivo hasta una comida pausada o una cena informal acompañada de grandes referencias vinícolas.

La experiencia se desarrolla en dos escenarios complementarios. Por un lado, un elegante espacio interior diseñado para disfrutar del vino con calma y atención al detalle. Por otro, una de las terrazas más privilegiadas de Madrid, acondicionada durante todo el año y con la Puerta de Alcalá como protagonista del paisaje.

Al frente de la propuesta gastronómica se encuentra la chef María Mena, mientras que Jorge García dirige un equipo de sala que ha convertido la hospitalidad en una de las señas de identidad del establecimiento. Junto al equipo de sumilleres, acompañan al comensal en un recorrido personalizado que trasciende la simple recomendación para transformar cada visita en una auténtica experiencia de descubrimiento.

La concesión del Grand Award confirma así la consolidación de Berria como uno de los grandes referentes internacionales del vino y refuerza la posición de Madrid en el mapa mundial de los destinos gastronómicos y enológicos más relevantes.

Por Manuel Quintanar

I.

En la calle Orfila, dedicada por la Villa de Madrid a Mateo Orfila, ilustre mahonés, padre de la Toxicología forense en el último tercio del siglo XVIII y principios del XIX, y pionero en la revisión de errores judiciales (casos Mercier y Lafarge), químico formado en Valencia y, sobre todo en París, creador de su Museo de Anatomía, ex Decano de la Facultad de Medicina de París, en definitiva, prohombre de la Patria, se sitúa el Hotel Orfila. Exclusivo oasis de lujo en la mencionada y recoleta calle, cerca de la cual, por cierto, en 1936 fue apresada por anarquistas de la FAI y, con posterioridad, asesinada y martirizada en la Dehesa De la Villa por la vesania y el odio a la fe, otra mallorquina, María de los Ángeles Ginard Martí, religiosa de la Congregación de las Hermanas Celadoras del Culto Eucarístico, delatada por el portero del edificio en el que se pudo refugiar en la aledaña calle de Monte Esquinza, y cuyos restos mortales descansan en la cercana Capilla “Cachito de Cielo” de la Calle Belén.

II.

El mencionado espacio (Hotel Orfila) ha sido testigo de numerosos e inolvidables encuentros, cafés y sobremesas en su precioso jardín, entre otros, con mi maestro el Profesor Cobo del Rosal, cuyas palabras vienen ahora a mi memoria, precisamente a propósito del lamento de la falta de reconocimiento en España de los errores judiciales, en parte debido a los estrechos márgenes de nuestro recurso de revisión ante el Tribunal Supremo, por cierto, cuya sede queda muy cerca del Hotel en la Plaza De la Villa de París.

III.

Pero antes de evocar algunas de las reflexiones de mi maestro, me permito subrayar, una vez más, las bondades de este hotel, la exquisita atención, extremo cuidado de cualquier detalle, la profesionalidad de quienes conforman su equipo, bien dirigidos, motivados, y extraordinariamente preparados, con un lujo de chef, Mario Sandoval, absoluto primer espada en su materia. Decorado por piezas y obras de arte de extraordinario buen gusto y valor, entre otros, un retrato del Rey Fernando VII de Vicente López.

IV.

En momentos en que la justicia criminal resulta zarandeada por las particulares contingencias de la política, con un ex presidente del gobierno de España investigado por la Audiencia Nacional, también a escasos metros, y numerosos cargos políticos investigados y/o juzgados por estos tribunales, recuerdo la sensibilidad con que ponderaba mi maestro el debido respeto del derecho a la imparcialidad de jueces y fiscales (inédita condena por delito contra la intimidad de un Fiscal General del Estado), al derecho a la presunción de inocencia y a la tutela judicial efectiva, fundamentales derechos condensados en el artículo 24.2 de la Constitución española. Entre otras razones, por la confianza que debe poder depositar la ciudadanía en la justicia y la evitación del escudo de los partidos políticos en el denominado lawfare o cualquier otro espurio interés por parte de una judicatura que en su representación en el Consejo General del Poder Judicial podría identificarse, de forma interesada, con alguna sintonía de carácter ideológico o particular medro personal.

V.

Proponía el Profesor Cobo del Rosal una radical laminación de ese injustificado privilegio del aforamiento, una más consensuada designación del Fiscal General del Estado, vía parlamentaria y no gubernamental, un más abierto acceso a la selección de jueces y fiscales por la vía de los denominados turnos (profesionales con aquilatada experiencia y neutralidad y prestigio), y una menos delegada instrucción en las unidades especializadas de Policía Judicial, cuya misión principal consiste en recabar indicios racionales de criminalidad. Pero dicho esto, como titula Emilia Landaluce en un brillante artículo en El Mundo de 16 de junio del presente 2026, “y Garzón emergió de la cloaca”.

VI.

Porque este inhabilitado ex juez nos “obsequió” recientemente con una entrevista en El País que retrata al personaje, una vez más (¿cuántos retratos de un delincuente inhabilitado por Sentencia firme del Tribunal Supremo se necesitan para caer en la cuenta de que no está bien idealizarlo o ponerlo como ejemplo en una entrevista, siquiera sea para que diga lo que convenga?). En palabras de Emilia Landaluce: “El domingo emergió Garzón, otra criatura de las aguas fecales, en El País para enturbiar el lodazal en el que chapotea la izquierda… En la entrevista, el juez inhabilitado dice cosas extraordinarias para alguien de quien conocemos su íntima relación con el ex comisario (Villarejo). ‘He trabajado muchos años con la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías autonómicas, que han hecho labores impresionantes, pero nunca he visto lo que estoy viendo ahora. En este caso (refiriéndose al de Begoña Gómez) hay juicios de valor, cuando un informe policial tiene que ser un análisis de hechos lo contrario es mediatizar al juez. Son palabras públicas. Las de sus comilonas con Villarejo y su mujer son de otra índole del primer juez, que en España recibió el apelativo de estrella y al que se apartó de la carrera por grabar en prisión, las conversaciones de los cabecillas de la Gürtel, con sus abogados'».

VII.

Para empezar, yo remitiría a numerosas publicaciones del Profesor Cobo del Rosal en relación con los jueces estrella, la Audiencia Nacional como “casa de los horrores” y al nulo respeto que este personaje les profesaba a las garantías procesales propias del Estado de Derecho. Pero por precisar, utiliza, siempre tendenciosamente, alguna terminología de técnica jurídica, para tachar indirectamente a la UCO y la UDEF, en los temas que afectan al presidente Sánchez y a su círculo (y circo) de tipos criminológicos de autor, de manipuladores de informes y de valoraciones invasivas y excesivas en el marco de su competencia, descalificando así la instrucción y haciendo al expresidente Zapatero una víctima del sistema. Omite, desconozco si voluntariamente, puesto que a fuer de leer numerosos autos suyos no creo que sea demasiado docto en Derecho, que los indicios racionales de criminalidad que deben reflejar, encontrar, recabar y aportar a la investigación las unidades de policía judicial, amén de objetivables, entrañan, ya en su desvelamiento, una inicial y prognóstica valoración. Por una parte, la racionalidad de los indicios (valoración lógica) y, por otra, su vinculación a la criminalidad que sólo define, por principio, exclusivamente el Código penal (tipos penales concretos, conceptos de autor, cooperador necesario, etc.), que, siendo ley, y para su interpretación, exige ya una previa y cierta valoración. Por tanto, los investigadores no pueden sustraerse a dicha inicial valoración jurídica, indispensable para desvelar que sea indicio y que no lo es. Por poner un ejemplo, en la actuación policial más elemental que es la detención, ya hay una valoración jurídica.

VIII.

Lo que a Emilia Landaluce le ha faltado decir en su artículo es que, si fue el primer juez estrella en España, lo fue por la operativa de una geometría mefistofélica a la que yo denomino triángulo diabólico. Se trata de: 1. Uso (y abuso) de la gestión de los arrepentidos (suave inquisición sin auténtico arrepentimiento pero con un inherente interés en el lucro de ventajas penales y procesales que genera por sistema el agravio con el impenitente que se declara inocente) o eufemísticamente colaboradores de la justicia. 2. Los medios de comunicación a los que se filtra la parte de instrucción que conviene a la propia ególatra y narcisista personalidad del propio juez estrella y a la oportunidad de medro político con instrumentalización del sistema de justicia, erigiéndose así en un político con toga (de hecho, Garzón llegó a ser diputado, y cuando su decepcionante paso por la política no le brindó la ocasión de ser Ministro del Interior (alma de comisario), regresó a su juzgado (regreso que motivó una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal con posterioridad) e intentó investigar al entonces presidente del gobierno don Felipe González Márquez, que a la luz del devenir de la historia en España, me parece un gran presidente del gobierno, o mejor dicho, expresidente del gobierno. Dicho triángulo es determinante, junto a una legislación siempre defectuosa, de macro procesos, generalmente en la Audiencia Nacional, con decenas o centenares de imputados, ralentización de los ritmos que permiten administrar justicia, y una sobre exhibición personal para mayor gloria de la figura del juez redentor de turno en España, en definitiva, de una justicia injusta.

IX.

De todas las querellas que le habrán interpuesto a este exjuez fue la de mis queridos colegas y amigos José Antonio Choclán e Ignacio Peláez (q.e.p.d.), la única que prosperó con toda razón, pero no la única que la tenía. De este tipo de jueces metidos a políticos trato en mi nuevo libro “La nueva justicia penal” (próxima publicación), con una capítulo dedicado a los errores judiciales y la responsabilidad que pueden contraer los jueces y fiscales así como la Administración (ya hablaremos de la ministra Robles conformando Sala en una Sentencia revisada por el Supremo continente un flagrante error judicial que llevó a la condena y cumplimiento de dos inocentes de nacionalidad marroquí, uno de los cuales falleció en prisión sin poder ver reconocida su inocencia).

X.

Que la Divina Pastora, cuya imagen se venera, por cierto, en la parroquia de enfrente del Hotel Orfila, Santa Elena, nos proteja, y que Dios nuestro Señor nos libre del mejor de los pleitos, porque siempre será peor que la peor de las componendas en los tiempos procesales corrientes de nuestra justicia criminal.

La industria de la belleza suma una de las colaboraciones más llamativas del año. KIKO Milano ha anunciado el lanzamiento de su nueva campaña global con una protagonista de excepción: Madonna. La artista estadounidense, considerada uno de los mayores iconos de la cultura pop y de la expresión personal de las últimas décadas, se convierte en la nueva embajadora mundial de la firma italiana en una acción que busca reforzar la proyección internacional de la marca y abrir una nueva etapa en su historia.

Bajo el nombre de The KIKO Show, la campaña supone mucho más que una colaboración publicitaria. Se presenta como una declaración de intenciones con la que KIKO Milano reivindica su identidad italiana, su apuesta por la innovación y su objetivo de democratizar el acceso a productos de maquillaje de alta calidad. Todo ello de la mano de una figura que, como Madonna, ha construido su carrera rompiendo moldes y redefiniendo constantemente las reglas del juego.

Un espectáculo visual protagonizado por una leyenda

La campaña, fotografiada por Rafael Pavarotti y desarrollada junto a algunos de los nombres más destacados de la industria creativa internacional, presenta a Madonna en una sucesión de escenas donde adopta diferentes alter egos y personalidades. La artista aparece rodeada de gigantescas pantallas LED y envuelta en una atmósfera futurista que mezcla moda, música y belleza en un mismo lenguaje visual.

El resultado es una producción cinematográfica diseñada para captar la atención desde el primer instante. La narrativa gira en torno a una pregunta aparentemente sencilla: «¿Conoces KIKO?». A partir de ahí, la campaña despliega un universo donde la marca se presenta como una expresión contemporánea del espíritu italiano, caracterizado por la creatividad, la confianza y la capacidad de reinventarse constantemente.

La pieza incorpora además el estreno exclusivo de un remix de «Bring Your Love«, uno de los últimos trabajos musicales de Madonna, producido por Stuart Price, reforzando el carácter global y multidisciplinar del proyecto.

La belleza premium sin precios imposibles

Más allá de la espectacularidad visual, KIKO Milano aprovecha la campaña para reforzar uno de los mensajes que históricamente ha definido a la marca: ofrecer maquillaje de alto rendimiento a precios accesibles.

La compañía italiana vuelve a poner el foco en el desarrollo de fórmulas Made in Italy y en productos capaces de competir con firmas de gama alta sin trasladar esos costes al consumidor. Bajo el lema «Smart girls don’t overpay«, la marca reivindica una filosofía que conecta especialmente con las nuevas generaciones de consumidores, cada vez más exigentes con la relación entre calidad y precio.

La campaña también sirve como escaparate para algunos de los productos más emblemáticos de la firma, entre ellos el labial Unlimited Double Touch, el brillo de labios 3D Hydra Lip Gloss, la máscara de pestañas Maxi Mod Mascara o las sombras de ojos High Pigment Wet & Dry Eyeshadow y Long Lasting Eyeshadow Stick, referencias que se han convertido en auténticos superventas dentro del catálogo de la compañía.

Una nueva etapa para la expansión internacional de KIKO

La elección de Madonna como embajadora no es casual. La artista representa una combinación de notoriedad global, capacidad de influencia y conexión intergeneracional que encaja con los planes de crecimiento de KIKO Milano, especialmente en mercados estratégicos como Estados Unidos.

La campaña coincide con un importante movimiento comercial para la compañía italiana, que refuerza su presencia en el mercado norteamericano mediante una alianza con Macy’s. La colaboración arranca con la apertura de nuevos espacios de la marca en algunos de los establecimientos más emblemáticos de la cadena estadounidense y contempla una ampliación progresiva de la distribución durante los próximos meses.

Este desembarco supone un paso relevante dentro de la estrategia de expansión internacional de KIKO Milano, que busca consolidar su posición como una de las grandes referencias del maquillaje accesible a nivel mundial.

El ADN italiano como hilo conductor

Uno de los aspectos más destacados de la campaña es la conexión entre la identidad de KIKO Milano y la propia trayectoria de Madonna. Aunque nacida en Estados Unidos, la artista comparte raíces italianas con la firma, un elemento que se convierte en uno de los ejes narrativos de la propuesta.

La campaña explora precisamente esa herencia común a través de conceptos como la pasión, la libertad creativa, la audacia y la capacidad de desafiar las convenciones. Valores que han acompañado tanto a Madonna durante décadas como a una marca que ha construido su crecimiento internacional apostando por la innovación constante.

Con esta nueva campaña, KIKO Milano no solo presenta a una nueva embajadora global. También lanza un mensaje claro al mercado: la marca quiere jugar en la primera división de la belleza internacional y está dispuesta a hacerlo a lo grande. Si algo deja claro The KIKO Show, es que el espectáculo acaba de comenzar.

La escena gastronómica madrileña suma un nuevo protagonista con vocación de convertirse en punto de encuentro para locales y visitantes. Urban Hive Madrid ha presentado GINA, un ambicioso concepto que trasciende la idea tradicional de restaurante de hotel para convertirse en un universo gastronómico propio donde conviven la cocina italiana, el café de especialidad, la coctelería de autor y, próximamente, una de las terrazas más atractivas del centro de la capital.

Ubicado en el histórico edificio de Telefónica de 1954, el proyecto nace con una clara vocación urbana y social. La propuesta busca integrarse en la vida de Madrid ofreciendo distintos espacios y experiencias que acompañan el ritmo de la ciudad desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche. Bajo la dirección gastronómica del chef Matteo Sciacovelli, GINA apuesta por una cocina accesible, reconocible y cuidada, capaz de conectar con un público amplio sin renunciar a una personalidad propia.

Una trattoria actualizada en el corazón de Madrid

El epicentro de la propuesta es GINA Restaurant, concebido como una trattoria urbana donde la tradición italiana se reinterpreta desde una perspectiva mediterránea y cosmopolita. El espacio gira en torno a un gran horno central de piedra, elemento que no solo define la estética del local sino también una parte importante de su identidad culinaria.

La carta busca encontrar el equilibrio entre el respeto por los sabores clásicos italianos y una mirada contemporánea adaptada al contexto madrileño. Ingredientes de calidad, recetas reconocibles y una ejecución actual conforman una oferta pensada para compartir y disfrutar sin artificios. La experiencia pretende recuperar el placer de las largas sobremesas y de una gastronomía que invita a quedarse, alejándose de las tendencias más efímeras para apostar por la autenticidad y la cercanía.

Más allá de la propuesta culinaria, el restaurante quiere convertirse en un espacio abierto a la ciudad, capaz de atraer tanto a huéspedes del hotel como a madrileños en busca de un lugar donde comer o cenar en un ambiente relajado y con personalidad.

Del café de especialidad al cóctel perfecto

Uno de los elementos diferenciales de GINA es la amplitud de su propuesta. El concepto no se limita al restaurante, sino que incorpora un segundo espacio diseñado para acompañar los diferentes momentos del día.

GINA Bar se presenta como un punto de encuentro dinámico donde el café de especialidad convive con el aperitivo tradicional y la coctelería de autor. Durante la mañana, el espacio se transforma en un refugio para quienes buscan una pausa tranquila acompañada de una buena taza de café. Al mediodía, adopta el espíritu social del aperitivo, mientras que al caer la tarde da paso a una oferta líquida más sofisticada protagonizada por combinaciones creativas y una cuidada selección de bebidas.

La experiencia se completa con un atractivo patio interior rodeado de jardines verticales. En pleno centro de Madrid, este espacio aporta una sensación de calma poco habitual en una de las zonas más dinámicas de la ciudad y refuerza la vocación de GINA como lugar de encuentro y desconexión.

Un rooftop llamado a convertirse en uno de los grandes atractivos del verano

La tercera pieza del proyecto llegará a finales de junio con la apertura de GINA Oasis, un rooftop gastronómico situado en la séptima planta de Urban Hive Madrid. Su combinación de vistas panorámicas sobre la ciudad, una infinity pool y una propuesta culinaria diferenciada aspira a situarlo rápidamente entre los espacios más deseados de la temporada.

A diferencia del restaurante principal, Oasis desarrollará una oferta gastronómica donde la cocina italiana contemporánea dialoga con influencias japonesas. El resultado promete una experiencia más ligera y sofisticada, basada en productos de temporada, elaboraciones cuidadas y una estética minimalista que busca estimular tanto el paladar como la vista.

El espacio ha sido concebido para adaptarse a distintos momentos del día. Desde el aperitivo hasta las noches de verano, pasando por los atardeceres sobre los tejados de Madrid, el rooftop pretende convertirse en un enclave donde gastronomía, coctelería y paisaje urbano se integran en una única experiencia.

Mucho más que un restaurante de hotel

La apertura de GINA refleja una tendencia cada vez más consolidada en las grandes capitales europeas: la transformación de los hoteles en auténticos centros de vida social y cultural. En este contexto, Urban Hive Madrid apuesta por un modelo donde la restauración deja de ser un servicio complementario para convertirse en uno de los principales motores de identidad del proyecto.

El hotel, que ocupa un edificio histórico reinterpretado por el estudio Maison Malapert, combina patrimonio, diseño contemporáneo y una marcada inspiración madrileña. A ello se suma una filosofía basada en la sostenibilidad, la colaboración con proveedores responsables y la apuesta por productos locales y de temporada.

Con presencia ya en Milán y planes de expansión hacia París, la marca Urban Hive continúa reforzando su posicionamiento en algunos de los principales destinos urbanos europeos. En Madrid, lo hace de la mano de una propuesta gastronómica que aspira a convertirse en uno de los nuevos lugares imprescindibles para descubrir, compartir y disfrutar la ciudad desde una perspectiva contemporánea.

Por Manuel Quintanar

El padre Ariel Suárez ha llevado a cabo una maravillosa obra de reconstrucción de la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad la Virgen del Cobre en La Habana (la “Cachita”), sin apenas medios, con el esfuerzo, el trabajo y la fe de un pueblo también maravilloso que no se rinde, ni ser rendirá jamás ante la más descarnada adversidad, pues en su genética está el ser irreductible en su hispanidad.

Le conocí hace ya más de cinco años y hemos venido manteniendo una relación de apoyo y amistad mutuas que creo que son el paradigma de la hermandad, del mismo hispano cubano sentir, un mismo corazón y afán, y un tener una fe rendida a nuestra Madre la santa Virgen María. Lo suyo es una continuada labor de ayuda a los suyos en comedores sociales, labor pastoral a la infancia, juventud y compañía y asistencia a los mayores. Soy testigo de esa labor y de la feliz y sobria parroquia que gobierna en La Habana con la ayuda del Eterno Dios.

En el convencimiento de que la única Cuba libre, tiene que ver con lo que paradigmáticamente es renovar cotidianamente los citados esfuerzo y fe en el Templo eterno, esperamos todos una Cuba mejor, lo cual se vislumbra inevitable pues la situación es límite y de lesa humanidad. En un momento como el presente, es más necesaria dicha perseverancia y fe en la Libertad. Ninguna pócima mágica la va a proporcionar, y ninguna proclama encendida debe vendernos nadie, y menos algunos carroñeros a la espera de la muerte de la codiciada presa y dispuestos a la venganza o a un despiadado “hacer negocio”. Las soluciones políticas y económicas que se precipitarán próximamente podrán tener una fácil venta ante la reinante necesidad pero deberían tener muy presente el plano inclinado en que deben ser integradas y, sobre todo, la justicia social.

España, nación Madre Patria, debería ejercer un papel no secundario en la recuperación de nuestros hermanos cubanos, en cuya sangre está la nuestra, con la ayuda que le sea posible, y entiendo que es mucha, aunque sólo sea por los ininterrumpidos vínculos sostenidos con esa parte hermana del corazón de España (aquí cabe recordar a los maniqueos la buena relación Castro/Franco).  

Si como Unamuno recordaba “a presión de siglos nuestra lengua española lleva inserta una filosofía” y la misma es para Cuba y para España, el contenido de sentido de la palabra Libertad será mucho más que una constitución o un ordenamiento de derechos, conteniendo como esencia suya y propia, la dirección a lo auténtico, a lo verdadero, es decir, a la Dignidad humana. Y abandonado ya el espantajo comunista, en que sólo pueden creer unos cuantos nostálgicos, el mefistofélico fraude será mutar ese genuino concepto de Libertad por otros sustitutivos sucedáneos (y falsos), negocio para los carroñeros.

Ojalá no se imponga la descarada sumisión a los halcones oligocráticos que en nombre de los Estados Unidos de América se anuncia por su Gobierno. España también se la juega, aunque nuestro triste deambular por la escena internacional presagie una ayuda más bien débil e inoperante cuando no torpe (veáse la mínima y bufa imagen de Albares como compendio didáctico de “en los que hemos quedado”).

Desde hace siglos, el sufrimiento de los cubanos solo puede ser superado por los cotidianos esfuerzos de las gentes que todavía creen en una misma genética espiritual. Nos la jugamos una vez más. Esperemos que España esté a la altura y viva y comparta como propia la difícil situación. Esperemos también que el gobierno de España, ya muy desgastado el actual, esté liderado por un político que estimo a la altura y sensato. Esperamos la mayoría eso del señor Núñez Feijoó.

Desde los comienzos es imposible explicar la historia de España sin Cuba y la de Cuba sin España. La denominada generación del 98 no es más que el resultado de la profunda depresión y el inolvidable trauma de la definitiva separación, una reflexión intelectual sin la que es difícil entender nuestro presente. Una muerte anunciada hacía siglos, es al mismo tiempo la muerte de un proyecto, España, que como recuerda el Papa León XIV, es diálogo con Cristo y presencia de nuestra Santa Madre, y que tiene que ver con la dignidad humana, con la interpelación y diálogo constante con nuestro Creador, en nuestra lengua y sin acepción de razas o procederes.

Por eso, Padre Ariel, le escribo estas letras y siento son insuficientes para expresar lo que muchos españoles sentimos respecto de ese trozo de España, que es Cuba. Ojalá estemos a la altura todos en la inminente y progresiva catarsis de la bellísima Isla. ¡Viva Cuba libre, viva la auténtica Libertad!

Hay viajes que dejan, literalmente, un buen sabor de boca. El Balneario de Panticosa es un histórico complejo hotelero conocido tradicionalmente por las propiedades de sus aguas termales. Un turismo orientado a la salud y al bienestar que atraía a sus visitantes favorecido por un entorno de alta montaña inigualable y en el que la propiedad del Grupo Nózar (Aguas de Panticosa SA, Bodegas Enate, Bodegas Laus, etc), ha abierto una nueva etapa con importantes cambios, tanto en la gestión como en el concepto de ocio. De cara a la temporada estival la nueva dirección ha apostado por situar la gastronomía en un lugar preferente en la experiencia del visitante y en una de las razones para visitar este enclave histórico del Pirineo aragonés.

ALBERTO CASTILLO para FEARLESS

En el Balneario de Panticosa el paisaje, además de ser admirado, se puede también saborear. A 1636 metros de altura, la alta cocina cobra todo el protagonismo para fundirse en una inmersión transversal con la naturaleza y el bienestar. Es entonces cuando placer de la mesa se saborea a fuego lento, como el tiempo, que parece detenerse al abrigo de las cumbres que rodean este mágico lugar del Valle oscense de Tena.

La cocina como nueva experiencia sensorial

El epicentro de esta nueva etapa que ha abierto la llegada a la dirección de Rafael Jiménez con su nuevo equipo de profesionales es El Lago, el restaurante donde el chef Rubén Pertusa ha desplegado una sofisticada propuesta de menú degustación cerrado en el que el producto juega con la creatividad y con la memoria del emblemático lugar que en su día fue este espacio dentro del Balneario y que hoy forma parte de uno de sus grandes atractivos.

Ubicado frente al icónico Ibón de Baños, el restaurante convierte cada servicio en algo casi escénico y en parte esencial del relato gastronómico. Desde el comedor se perciben las distintas tonalidades del paisaje, el movimiento del agua del lago y hasta casi la respiración de las montañas, convirtiendo cada velada en una experiencia única.

Podemos corroborar que el menú que degustamos, compuesto por unas combinaciones de puerro cítrico con salsa holandesa; foie mi cuit caramelizado con esturión Nacarii; trucha con salsa de cava, y lomo de ciervo asado con castañas, es deliciosamente exquisito.

El nuevo enfoque del restaurante El Lago forma parte de un viaje gastronómico completo, donde cada espacio juega su propio papel. En La Brasserie, en el Hotel Continental, y también bajo el sello de Pertusa, se ha revisado la tradición culinaria local desde un enfoque contemporáneo con una nueva carta que incluye entrantes fríos y calientes (patatas bravas, nachos, embutidos ibéricos…) como antesala del contundente plato principal basado en carnes a la brasa (paletilla de cordero, chuletón vacuno, solomillo o magret de pato). El sello de calidad de las carnes de la zona cocinadas en su punto de textura y sabor.

La Fontana, en la plaza central, mantiene el sabor de Italia con excelentes «antipasti», ensaladas, pastas con sabrosas salsas y una gran variedad de pizzas. Especialmente recomendables, la provoletta con champiñones, y la ensalada de burrata, rúcula y tomates secos. Y para alargar el tardeo con un coctel o un picoteo, el espacio El QBO es el punto de encuentro informal para relajarse y dejarse ver al aire libre.

El emblemático Gran Hotel de Panticosa

El Gran Hotel del Balneario de Panticosa, uno de los grandes iconos del Pirineo aragonés, ha dado un paso definitivo hacia el presente: permanecer abierto todo el año. Una decisión que va más allá de la operativa y que refuerza su vocación de convertirse en un destino sin temporada, pensado para disfrutarse en cualquier momento.

Inaugurado en 1895, este edificio histórico forma parte del ADN del balneario y acaba de ser distinguido como Hotel Monumento, una categoría que solo comparten tres establecimientos en Aragón y que reconoce su valor arquitectónico y cultural.

Su silueta, casi inalterada, conserva la elegancia de otra época, mientras el interior propone una experiencia que combina historia, calma y naturaleza. Alojarse aquí no es solo dormir en un hotel: es formar parte de un lugar donde el tiempo parece ir más despacio.

Aguas termales milenarias

Las aguas termales de Panticosa, conocidas desde época romana, siguen siendo el corazón del balnearioun legado que se traduce en tres formas de entender el bienestar: El Espacio Termal del Gran Hotel, exclusivo y de aforo limitado, pensado para la desconexión absoluta; Las Termas de Tiberio, con luz natural y con tratamientos personalizados, y el Balneario del Quiñón, orientado al cuidado terapéutico

Naturaleza inmersiva

En invierno, la proximidad a estaciones como Formigal y Panticosa refuerza su atractivo activo; en verano, el valle de Tena se convierte en un espacio de exploración y descanso con un sinfín de actividades: senderismo entre cascadas, ascensiones a picos emblemáticos, rutas accesibles como la Ruta del Pueyo o las Pasarelas, subida en el Tren de Tramascastilla al Ibón de Las Paules, la tirolina gigante de Hoz de Jaca, o el divertido laberinto de los Pirineos en el que deberás encontrar la salida de un bosque de 4.000 cipreses plantados, entre muchas otras posibles actividades.

Más de un siglo después de su origen, Panticosa sigue siendo fiel a lo que siempre fue: un lugar al que se viene a sanar, a respirar y a reconectar. Ahora, además, se viene a vivir una experiencia 360º.

El bienestar ya no se entiende solo desde lo físico. Cada vez más personas buscan un equilibrio real entre cuerpo y mente, especialmente en un contexto marcado por el estrés, la sobrecarga mental y la falta de descanso. En ese escenario, NDL Pro-Health, la marca impulsada por Rafa Nadal junto a Cantabria Labs, amplía su catálogo con dos nuevas fórmulas diseñadas para responder a esas necesidades del día a día.

La marca incorpora así dos suplementos que siguen una misma filosofía: ofrecer soluciones prácticas, de alta calidad y fáciles de integrar en la rutina diaria, alineadas con un estilo de vida más consciente y orientado al autocuidado real.

Ashwagandha: equilibrio mental, estrés y descanso

La primera de las nuevas fórmulas combina Ashwagandha KSM-66®, L-teanina y vitamina B6 en una propuesta orientada al bienestar mental y emocional. Su objetivo es acompañar a aquellas personas que conviven con altos niveles de exigencia, fatiga mental o dificultades para desconectar al final del día, una realidad cada vez más habitual en entornos laborales intensos y estilos de vida acelerados.

La Ashwagandha, planta adaptógena tradicionalmente utilizada por su capacidad para ayudar al organismo a gestionar el estrés, actúa sobre la regulación del cortisol, contribuyendo a un mejor equilibrio en situaciones de tensión sostenida. A esta base se suma la L-teanina, un aminoácido presente en el té verde que favorece un estado de relajación sin somnolencia, ayudando a mantener la concentración y la claridad mental durante el día.

La fórmula se completa con vitamina B6, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y participa en la síntesis de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo y la energía. El resultado es una combinación pensada no solo para reducir la sensación de estrés, sino también para apoyar el descanso nocturno y el rendimiento cognitivo en la rutina diaria.

Vitamina D3K2: soporte para huesos, músculos y sistema inmune

La segunda incorporación a la gama de NDL Pro-Health es una fórmula de Vitamina D3 + K2, diseñada para apoyar funciones esenciales del organismo como la salud ósea, la función muscular y el sistema inmunitario. Su desarrollo responde a una realidad cada vez más extendida: la reducción de la exposición solar y los estilos de vida en interiores, que pueden afectar a los niveles de vitamina D en el organismo.

La vitamina D3 contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, además de participar en el mantenimiento de los huesos, dientes y función muscular en condiciones normales. Por su parte, la vitamina K2 actúa de forma complementaria en el metabolismo del calcio, ayudando a su correcta utilización dentro del organismo y contribuyendo también al mantenimiento de la salud ósea.

Esta sinergia convierte la fórmula en una opción pensada para distintos perfiles: desde personas con baja exposición solar hasta adultos que buscan cuidar su salud a largo plazo o perfiles activos que necesitan un soporte nutricional adicional en su rutina diaria.

Una suplementación más consciente y adaptada al día a día

Con estos dos lanzamientos, NDL Pro-Health refuerza el proyecto impulsado por Rafa Nadal junto a Cantabria Labs, consolidando una apuesta común por una visión más moderna de la salud y el bienestar. La marca se posiciona dentro de un enfoque en el que la evidencia, la calidad y la simplicidad de uso son clave para acompañar la vida cotidiana de las personas.

En un contexto donde el autocuidado gana protagonismo, estas nuevas incorporaciones reflejan una tendencia clara: la búsqueda de soluciones que no solo cubran necesidades puntuales, sino que acompañen un estilo de vida más estable, consciente y sostenible en el tiempo.