El artista Nicoläs Villamizar conocido como «Acondiéresis» presentó en la Galería Jade su nueva obra El acto de caer. La exposición reúne una serie de pinturas que exploran el error, el desequilibrio y la pérdida de forma no como fallas, sino como motores de transformación.  

Lejos de entender la caída como fracaso, Villamizar la propone como un instante fértil: el momento previo al impacto, cuando el cuerpo deja de obedecer y el gesto toma el control. Sus figuras fragmentadas no se rompen, se reorganizan. Cada trazo negocia con el espacio y cada color actúa como corrección de una estabilidad que nunca fue definitiva

Jade: un espacio entre el arte y el ritual

Jade, un espacio singular en el icónico barrio de Salesas, donde el ritual japonés del té matcha dialoga con el pulso de la vida contemporánea, será el escenario que acogerá durante tres meses la nueva creación del artista. Más que una galería o café, Jade es un punto de encuentro donde el arte, el diseño y el bienestar  conviven en una atmósfera inmersiva y cuidada al detalle. Su icónica barra metálica y su enfoque en la belleza de lo simple lo han convertido en un referente internacional que invita a detenerse, observar y experimentar.  

La pintura como coreografía del desequilibrio

En estas obras, el dibujo parece tantear el soporte como si dudara de su propio equilibrio. Las líneas buscan apoyo, las manchas cromáticas irrumpen como ajustes espontáneos, desplazando cualquier intento de  composición rígida, y la pintura se convierte así en registro del desequilibrio: una  coreografía torpe y lúcida donde el error deja de ser interrupción para convertirse en dirección. 

Caer como experiencia vital

Caer no es descender sino perder la forma conocida. Antes del suelo aparece un  instante extraño en el que el cuerpo deja de obedecer y empieza a negociar con el aire. Estas pinturas ocurren ahí: cuando la intención llega tarde y el gesto decide por su cuenta. Las figuras se reorganizan y el error deja de ser  interrupción para convertirse en dirección. Caer es abandonar una postura que ya no servía, aunque la sostuviéramos por costumbre”, afirma el artista.

El acto de caer propone una lectura poética y directa sobre el proceso creativo y la  experiencia vital contemporánea. De niños aprendemos a no caernos; de adultos  descubrimos que casi todo lo importante consiste precisamente en eso: caer enamorados, caer bien, caer en la cuenta. Villamizar traslada esa paradoja al  lienzo y plantea la caída como abandono consciente de una forma que ya no  servía, aunque se sostuviera por costumbre.  

Al final caer se parece bastante a flotar, incluso un poco a volar; la diferencia es  que uno no asciende, simplemente deja de fingir que estaba quieto. Y casi nunca  ocurre cuando lo habíamos planeado, que es como empiezan las cosas que  realmente valen la pena”, concluye. Con esta exposición, Nicoläs Villamizar consolida una investigación plástica  centrada en el gesto como territorio de verdad, donde la pintura aparece no como  representación sino como acontecimiento.  

Hay espacios que se recuerdan incluso antes de haberlos vivido. Lugares que despiertan una sensación conocida, casi íntima, como si pertenecieran a una memoria compartida. Con esa vocación nace la propuesta de Neolith para Casa Decor 2026, un proyecto que apela a la emoción de lo vivido y reivindica el valor de los interiores que invitan a quedarse. Un espacio para estar, para leer, para pensar. Un lugar donde el tiempo parece discurrir de otra manera.

De la mano del estudio de interiorismo PersonalK, Neolith presenta en esta nueva edición de Casa Decor “Entre superficies y palabras”, una propuesta concebida como un gran salón social y familiar en el que diseño, superficies y memoria se entrelazan de forma natural. La instalación evoca aquellas casas llenas de historias, libros, fotografías, objetos queridos y conversaciones sin prisa; escenarios que permanecen en el recuerdo por la calidez que transmiten y por la manera en que acogen la vida cotidiana.

Lejos de plantearse únicamente como un ejercicio estético, la instalación propone una nueva forma de mirar a Neolith: más sensorial, más táctil, más emocional. Una aproximación que pone en valor su capacidad para integrarse en atmósferas ricas en matices y convivir con otros materiales, texturas y piezas cuidadosamente seleccionadas para construir un interior envolvente, sofisticado y profundamente habitable.

Un espacio para estar, leer y pensar

La inspiración del proyecto nace de un recuerdo personal y de una imagen muy concreta: la biblioteca familiar como elemento central del hogar, como escenario de reuniones, lecturas, música, estudio y sobremesas interminables. PersonalK recupera esa idea del hogar vivido y la traduce en una estancia contemporánea donde cada elemento ha sido pensado para despertar familiaridad y crear un vínculo inmediato con quien la visita.

Así, la biblioteca deja de entenderse como una estancia contemplativa o estática y se transforma en un salón abierto al encuentro, a la pausa y a la experiencia compartida. La propuesta de Neolith en Casa Decor 2026 recupera el gusto por los interiores que se disfrutan con todos los sentidos: la luz tamizada, la presencia de los libros, el peso de los materiales nobles, la música de fondo, la conversación tranquila y el placer de habitar un espacio que transmite serenidad.

Para Andreas Manero, Group Marketing Director de Neolith, “Casa Decor representa uno de los grandes escaparates del interiorismo en España y una cita estratégica para nuestra marca. Este año hemos querido mostrar una versión de Neolith profundamente conectada con la emoción, la memoria y la calidez del hogar, dentro de una propuesta que inspira, acoge y revela nuevas posibilidades creativas para nuestras superficies”.

Entre bastidores: la visión de PersonalK

Fundado por Pilar Alberola y Lucía González-Orús, PersonalK desarrolla proyectos de interiorismo con una fuerte personalidad, siempre orientados a reflejar la forma de vivir de quienes habitan los espacios, manteniendo un equilibrio muy cuidado entre funcionalidad y belleza. Esa filosofía encaja de forma natural con la propuesta creada para Neolith en Casa Decor 2026, donde el proyecto se construye a partir de una narrativa íntima y reconocible.

En “Entre superficies y palabras”, el estudio compone una atmósfera rica en contrastes sutiles y referencias culturales, donde los materiales adquieren un papel protagonista. Las superficies de Neolith se integran en la arquitectura del espacio y en diferentes soluciones decorativas con una presencia elegante y serena, reforzando el carácter envolvente del conjunto.

En palabras del estudio PersonalK: “Con este espacio hemos querido recuperar la biblioteca como corazón de la casa: un lugar de encuentro, de introspección y de disfrute compartido. Junto a Neolith, hemos dado forma a una propuesta que conecta recuerdo y contemporaneidad, y que envuelve al visitante en una atmósfera cercana, culta y profundamente acogedora”.

Riqueza material, textura y una nueva lectura de Neolith

Uno de los grandes valores del proyecto reside en la selección de materiales y en el modo en que estos se combinan para construir una experiencia visual y táctil llena de matices. Entre los modelos protagonistas del espacio destacan Neolith Himalaya Crystal, Neolith Serpeggiante y Neolith Rapolano como materiales principales, que aportan luminosidad, textura, profundidad y una base estética muy coherente con el concepto general. A ellos se suman otros modelos como Neolith Obsidian, Azahar, Pietra di Luna y Niagara, empleados para reforzar contrastes, enriquecer la paleta y acentuar determinados puntos del recorrido.

La propuesta contempla aplicaciones muy diversas dentro del espacio, que permiten mostrar una faceta especialmente versátil de Neolith, capaz de aportar continuidad estética y rendimiento técnico sin renunciar a la calidez ni a la riqueza expresiva. En diálogo con materiales como la madera de nogal, textiles naturales, soluciones acústicas y una cuidada selección de piezas de firmas colaboradoras, las superficies de Neolith ayudan a definir un espacio donde la belleza se percibe de forma pausada y envolvente.

En esta línea, ALVIC participa con el panelado de madera aplicado en paredes y estanterías, que aporta calidez y continuidad visual; Natuzzi, con una selección de mobiliario compuesta por sofá, butacas, espejo y mesa auxiliar; e IDEATEC, con un techo acústico diseñado junto a PersonalK que se integra con naturalidad en el conjunto. A ello se suman el altavoz Beosound Emerge de Bang & Olufsen, la iluminación técnica de Simon y el sistema de control de temperatura de Airzone, que contribuyen a crear un conjunto armónico entre tecnología y diseño.

Con su presencia en Casa Decor 2026, Neolith reafirma su compromiso con un diseño contemporáneo que trasciende lo puramente funcional para conectar con las emociones, los hábitos y las nuevas formas de habitar. Un espacio que confirma, una vez más, la capacidad de la marca para liderar el diálogo entre innovación, arquitectura e interiorismo desde una perspectiva inspiradora y profundamente actual.

La instalación de Neolith en Casa Decor 2026 se podrá visitar del 9 de abril hasta el 24 de mayo en el espacio 19 de la planta 2, dentro del edificio situado en la calle San Agustín, 11, esquina con Cervantes, en el Barrio de las Letras de Madrid. Una oportunidad para descubrir un proyecto que invita a detenerse y a redescubrir el valor emocional de los espacios creados para ser vividos.

Bvlgari presentó en Milán Eclettica, su nueva colección de Alta Joyería y Alta Relojería, en un evento que combinó arte, diseño y cultura. Más de 160 creaciones, incluidos relojes de lujo, bolsos y fragancias, se mostraron ante una constelación de iconos globales como Dua Lipa, Anne Hathaway, Jake Gyllenhaal, Priyanka Chopra Jonas, Liu Yifei y Kim Ji-won. La velada se desarrolló entre la grandeza histórica de Villa Arconati y la intimidad modernista de Villa Necchi Campiglio, creando un escenario único donde la joyería dialogó con la pintura, la escultura y la arquitectura.

Una velada entre arte, música y gastronomía

La Cena de Gala y el desfile de Alta Joyería se celebraron en Villa Arconati, apodada el “pequeño Versalles de Milán”, con la fachada iluminada dando la bienvenida a los invitados. La chef con estrella Michelin Viviana Varese diseñó un menú que acompañaba un recorrido artístico por tres salas, cada una dedicada a un lenguaje: la pintura en la Sala de Fetonte, la escultura en la Sala del Paesaggio y la arquitectura en el Salón Rococó, donde espejos antiguos multiplicaban la luz y los volúmenes.

La noche culminó con un show-performance espectacular, donde modelos vestidas con diseños de Francesco Murano interactuaban con columnas de luz inspiradas en Roma, proyecciones digitales de las joyas de Bvlgari y composiciones musicales clásicas, creando una experiencia multisensorial que unía los tres lenguajes artísticos de la colección.

El arte y la vida cotidiana

En Villa Necchi Campiglio, Bvlgari presentó un showroom íntimo que reinterpretaba el salotto milanés, mezclando arte, diseño y cultura. Las piezas de Eclettica se exhibieron junto a esculturas de mármol de Carrara y pan de oro de Riccardo Gatti, pinturas de Beatrice Bonafini, vitrinas inspiradas en columnas romanas, tapices Jacquard de Rubelli y mobiliario de colección de Nilufar Gallery. El resultado fue un diálogo constante entre la arquitectura, la escultura y la joyería, donde cada espacio se convirtió en una extensión de la creatividad de la marca.

Fotografía LAURA ÁLVAREZ
Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Koral Antolín ha consolidado un lenguaje propio en el que el textil se convierte en el eje central de su práctica artística. A través de lanas, algodones y técnicas como el bordado, los apliques o el punch needle, sus obras conjugan tradición artesanal y experimentación contemporánea, generando piezas que combinan presencia escultórica, delicadeza y fuerza estética. Partiendo siempre del dibujo, sus composiciones evolucionan hacia universos abstractos y orgánicos donde la línea, la textura y el volumen se convierten en narrativas sensoriales y emocionales.

Su trabajo invita a detenerse y recorrer cada obra desde una mirada íntima, explorando el ritmo, la densidad y el vacío como elementos esenciales de su lenguaje visual. Este universo creativo se plasma especialmente en su último proyecto expositivo “En constante movimiento”, una reflexión sobre la vida como flujo continuo y sobre cómo nuestras decisiones y experiencias moldean la identidad y el entorno.

Además de su obra en estudio, Koral desarrolla trabajos a medida de gran formato para espacios hospitality, colaborando con firmas como Hyatt, Fairmont, Royal Caribbean International y Paradores. Desde cabeceros artísticos hasta murales de gran escala, integra su universo textil en entornos arquitectónicos, creando piezas que dialogan con el espacio y con quienes lo habitan.

Con esta trayectoria como telón de fondo, Koral comparte en esta entrevista su recorrido personal, su vínculo con el material textil y la manera en que su obra se transforma de la idea al gesto, del boceto a la pieza final, consolidando un saber hacer que la sitúa como maestra del savoir faire.

Para empezar por el principio, ¿cuándo descubriste que querías dedicarte al arte? ¿Hubo algún momento concreto o fue algo que fue apareciendo poco a poco? 

No recuerdo un momento concreto en el que dijera “quiero ser artista”, pero sí tenía claro que necesitaba dedicarme a algo vinculado a lo creativo, ya fuera el teatro, la danza o la pintura. Con el tiempo, fui explorando distintos caminos dentro de ese ámbito, lo que me permitió adquirir herramientas. Más que una decisión puntual, ha sido un proceso gradual de acercamiento hacia un lugar que sentía propio, en el que podía expresarme con mayor libertad.

Estudiaste Bellas Artes, pero hoy tu lenguaje creativo gira mucho en torno al textil. ¿Cómo diste con ese camino? ¿Recuerdas el momento en el que dijiste “esto es lo mío”? 

El textil llegó después de trabajar en ámbitos como la imagen, el diseño o la publicidad, cuando sentí la necesidad de volver a algo más personal. Con base en el dibujo, descubrí en las fibras una nueva forma de expresarme, con volumen y textura. Aunque siempre he sido inquieta y cambiante, en 2018 decidí centrarme en lo textil para profundizar y hacer crecer el proyecto, dejando que, por ahora, todo evolucione desde ahí.

El textil tiene algo muy físico, muy manual. ¿Qué te atrapó de trabajar con lana, algodón o bordado frente a otros lenguajes más tradicionales dentro del arte? 

Me atrapó precisamente eso, lo físico. La lana, el algodón o el bordado tienen algo muy honesto, muy directo. Son materiales y técnicas que hablan de tiempo, de cuidado, de proceso. Me interesa esa relación más lenta con la obra, porque hace que todo tenga más peso.

Tu trabajo empieza muchas veces en el dibujo y acaba convertido en una pieza textil con volumen y presencia casi escultórica. ¿En qué momento sientes que la obra deja de ser un boceto y empieza realmente a tomar vida? 

Para mí, el momento clave es el paso del papel al material. El dibujo me sirve para estructurar la idea y suelo trabajar de forma bastante planificada, especialmente en los cuadros, donde el resultado final se ajusta mucho al boceto. Sin embargo, al trasladarlo al textil, la obra cambia: aparecen el volumen, las texturas y los relieves, y la pieza adquiere una presencia que no puede anticiparse del todo. En las obras más escultóricas hay más margen para la improvisación, ya que el propio material guía el proceso. En conjunto, ese tránsito es el momento en el que la idea deja de ser boceto y se convierte en obra.

«El textil conecta con algo muy humano, muy antiguo, y quizá por eso ahora vuelve a tener tanta presencia»

Trabajas con materiales muy tradicionales, pero el resultado es completamente contemporáneo. ¿Cómo conviven en tu obra la artesanía más clásica y la experimentación? 

Siempre me han interesado mucho las técnicas tradicionales, porque implican tiempo, oficio y conocimiento, y eso es algo que valoro mucho. Me gusta aprender cómo se han hecho las cosas, entender bien el proceso y saber hacerlas correctamente. Pero una vez que conozco la técnica, no me interesa aplicarla de forma purista, sino mezclarla con otras, adaptarla o usarla con libertad para que encaje con lo que quiero expresar. 

Para mí el bordado, los hilos o los trenzados son un lenguaje, igual que lo puede ser la pintura o el dibujo. Busco poder expresarme desde ahí, combinando técnicas y llevándolas a un terreno más personal. Creo que por eso en mi trabajo conviven lo artesanal y lo contemporáneo de una forma bastante natural. 

En tu proceso creativo, ¿te dejas llevar más por la intuición o necesitas tener bastante claro hacia dónde va la pieza desde el principio? ¿Cómo decides cuándo una obra está terminada? 

En mi proceso hay una parte intuitiva muy importante, pero con mis obras necesito planificación. Como trabajo con mucho espacio negativo con un lenguaje muy lineal, debo ser muy precisa: a diferencia de otros materiales como el óleo, no puedo cubrir errores; si me equivoco, tengo que empezar de nuevo. Por eso dedico mucho tiempo a la fase de diseño, bocetaje y experimentación antes de empezar la obra sobre el tejido final. 

Casi todas las decisiones de composición y de paleta de color las tomo en el boceto. Una vez selecciono un boceto definitivo, lo llevo a gran escala sobre el tejido, y es en este momento cuando tomo las decisiones finales sobre texturas y grosores de los trazos. La obra la considero realmente terminada cuando la tenso en el bastidor: es entonces cuando adquiere cuerpo y contraste de volúmenes entre los bordados y la tela. 

«Una obra funciona cuando permite que quien la mira proyecte algo suyo»

Tu proyecto expositivo “En constante movimiento” gira en torno a la idea de que la vida está siempre cambiando y avanzando. ¿De dónde nace esa reflexión? ¿Tiene algo de autobiográfico? 

Aunque la exposición tenga raíces personales, la reflexión sobre el cambio y el movimiento va más allá de mi historia: habla de cómo la vida y la sociedad nos atraviesan, cómo nuestra identidad se moldea por nuestro entorno y nuestras experiencias, incluso cuando no tomamos decisiones conscientes.

Tus piezas invitan a mirar, algo que hoy en día no siempre es fácil. ¿Qué es lo que más valoras del espectador? 

Valoro mucho cuando alguien se detiene de verdad. No hace falta que entienda todo, pero sí que se tome el tiempo de mirar, de acercarse, de dejarse llevar por la pieza. Invitar a recorrer los trazos.  Vivimos muy rápido y muchas veces miramos sin ver, así que cuando alguien conecta con la obra desde la curiosidad o desde la emoción, para mí ya tiene sentido

Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Cuando alguien se planta delante de una de tus obras, ¿prefieres que entienda exactamente lo que querías contar o te gusta más que cada uno saque su propia lectura? 

Me interesa más que cada persona saque su propia lectura. Yo parto de ideas muy concretas, pero no busco que se interpreten de una sola manera. Creo que una obra funciona cuando permite que quien la mira proyecte algo suyo, cuando se genera una relación personal, aunque sea distinta a la que yo tenía en mente.

Parte de tu trabajo también vive fuera de galerías, en hoteles y espacios similares. ¿Cómo cambia tu forma de crear cuando sabes que la pieza va a convivir con la arquitectura y con personas que quizá no estaban buscando arte? 

Cuando hago obra única, ya sea para exposiciones, proyectos personales o para hoteles que buscan piezas singulares, puedo permitirme aplicar técnicas más complejas y explorar libremente. 

Cuando trabajo en obra seriada, como en el reciente encargo para el Parador de Ibiza con 68 piezas, la principal diferencia está en la parte técnica: debo elegir técnicas que sean viables de reproducir a escala y que permitan mantener la calidad de cada obra. En estos casos, las piezas deben dialogar entre sí y con el espacio donde se instalarán, adaptando la paleta de color y cuidando que todo funcione en conjunto. Para poder ejecutar proyectos de esta magnitud cuento con un equipo de tres bordadoras que me ayudan a llevarlo a cabo. 

Siempre me ha inspirado la arquitectura y el interiorismo, por lo que disfruto mucho imaginando y creando obras a medida para un espacio concreto y es un privilegio poder llevar arte allí donde no se espera y trabajar con quienes valoran invertir en ello. 

«Cuando alguien conecta con la obra desde la curiosidad o desde la emoción, para mí ya tiene sentido»

También realizas intervenciones en directo, creadas frente al público. ¿Qué pasa cuando el proceso —que normalmente es algo muy personal— se convierte en algo compartido? 

Crear en directo es una experiencia muy enriquecedora. El público puede ver cómo se desarrolla la obra y se genera un diálogo inmediato. Es precioso ver cómo alguien valora, pregunta o comenta, y que pueda comprender el proceso de manera tan cercana. Lo único que añade presión es el tiempo, las técnicas son lentas y no hay un resultado inmediato, pero eso también está bien; nos permite entender que no todo es rápido y que hay que aprender a entenderlo y aceptarlo. 

En una época dominada por lo digital, tu trabajo reivindica el gesto manual y lo táctil. ¿Crees que por eso el arte textil está viviendo un nuevo momento de interés? 

Creo que sí. Vivimos rodeados de pantallas y de imágenes rápidas, y cada vez hay más necesidad de volver a lo físico, a lo que se hace con tiempo. El textil conecta con algo muy humano, muy antiguo, y quizá por eso ahora vuelve a tener tanta presencia

Con la vista puesta en el futuro, ¿hacia dónde sientes que se mueve ahora tu trabajo? ¿Hay materiales o formatos que tengas ganas de explorar? 

Ahora mismo siento que mi trabajo se está moviendo hacia piezas más tridimensionales, más cercanas a lo escultórico. Me interesa investigar con el volumen, con la transparencia y con la mezcla de materiales. Aunque el formato cuadro de pared sigue siendo mi ojito derecho. No tengo una idea cerrada de hacia dónde ir, pero sí la sensación de que necesito seguir experimentando. Para mí es importante que el trabajo siga cambiando.

El pasado lunes 9 de marzo, el emblemático Teatro Magno de Madrid fue el escenario de la quinta edición de los Premios MUJER FEARLESS, una cita que en apenas cinco años se ha consolidado como un referente en la celebración del talento, la valentía y el liderazgo femenino. Impulsados por la revista FEARLESS, estos galardones reconocen a mujeres —y también a hombres— que, desde distintos ámbitos, han sabido convertir los retos en motor de cambio y sus ideas en proyectos que inspiran.

Con esta edición, los premios celebran su primer lustro, reafirmando su vocación de visibilizar historias de superación, innovación y compromiso. Cinco años poniendo en valor a quienes no solo persiguen sus sueños, sino que además abren camino para que muchas otras personas puedan hacerlo también.

Una noche FEARLESS en el corazón de Madrid

A partir de las 19:30 horas, la alfombra roja instalada en la sala principal del Teatro Magno comenzó a llenarse de rostros conocidos y figuras destacadas de distintos ámbitos de la cultura y la sociedad. Personalidades del mundo de la comunicación, la música, la moda, la literatura, el cine, la política, la gastronomía y el universo digital se dieron cita en una noche marcada por la celebración del talento y el liderazgo.

Entre los asistentes que no quisieron perderse esta quinta edición se encontraban Mar Flores, Ana Rosa Quintana, Alaska, Lola Lolita junto a su hermana Sofía Surfers, Violeta Mangriñán, Remedios Amaya, Carmen Posadas, Antonio Carmona y Mariola Orellana, Rocío Martín Berrocal, Mario Vaquerizo, Bibiana Fernández, Topacio Fresh, Pascua Ortega, Pino Montesdeoca, Elsa Anka o Ana Brito, entre muchos otros invitados que acompañaron una velada dedicada a reconocer a quienes están dejando huella en sus respectivos ámbitos.

Babylon, el nuevo hogar de las grandes noches FEARLESS

Teatro Magno, espacio emblemático para esta cabecera y conocido por acoger sus grandes noches desde hace dos años —el particular búnker de la suerte de FEARLESS—, permitió además estrenar en sociedad su nueva sala: Babylon. Este espacio, diseñado por el arquitecto Borja Esteras, CEO del estudio Arquitalia, ha sido concebido como un club de jazz llamado a convertirse en el nuevo place to be de la capital.

Con sus paredes granates, iluminación cálida y estética art déco, Babylon ofreció un marco único para la velada. Presentada en sociedad durante la cita, la sala se convirtió en el escenario perfecto para homenajear a 20 mujeres, en una noche que, sin duda, no olvidarán.

Una gala llena de emoción, arte y reconocimiento

En el interior del teatro, la gala comenzó con una fusión única de flamenco y algunas de las rancheras más icónicas a lo largo del tiempo, con México como hilo conductor de la ceremonia. La periodista Marta Jaumandreu fue la encargada de conducir el acto, que estuvo lleno de sorpresas y homenajes. Entre ellos, el primero dedicado al país homenajeado, contando con la presencia de Quirino Ordaz, embajador de México en España. También se rindió homenaje a Karla Sofía Gascón, quien el año pasado no pudo recoger su reconocimiento; en esta ocasión, además de recibirlo, entregó uno de los galardones de la noche en la categoría de Cien.

Por su parte, la directora de FEARLESS, Katy Mikhailova, abrió la ceremonia con un emotivo discurso de agradecimiento a las premiadas y a todos los colaboradores que hicieron posible el evento: Grupo Mahou San Miguel, ANDEMA, Laurent Perrier, Vista Alegre, ECO Cero, K Line, SHAMELESS Agency, Doimo Cucine-Cuoco Spazio y ABYA.

La gala sirvió también para presentar oficialmente el número de primavera de la revista, con Mar Flores en portada y sendos aires mexicanos, presentes en todo momento de la cita.

Premiadas FEARLESS 2026

En esta cuarta edición, los galardonados han resultado:

  • Ana Rosa Quintana:  Comunicadora del Año (Entregado por Bibiana Fernández)
  • Violeta Mangriñán: Espíritu Emprendedor (Entregado por Natalia Peró)
  • Yaiza Canosa: Generación Futuro  (Entregado por Elena Tablada)
  • Rocío Monasterio: Liderazgo energético (Entregado por Women In Nuclear)
  • Fundación Contigo (Dr. Javier Cortés y Rocío Rafael): Compromiso y Esperanza frente al Cáncer de Mama (Entregado por Carola Baleztena)
  • Remedios Amaya: Flamenco (Entregado por Antonio Carmona)
  • Alaska: La Voz que acerca México (Entregado por la Crónica Rosa de Es La Mañana de Federico)
  • Pino Montesdeoca: Leyenda de las Pasarelas (Entregado por Beatriz de la Cámara)
  • Fariba Sheikhan: Musa del Séptimo Arte (Entregado por Karla Sofía Gascón)
  • María Santos: Interiorista del Año  (Entregado por Vista Alegre)
  • Estudio Galán-Sobrini: Visión Arquitectónica (Entregado por Borja Esteras) 
  • Lola y Sofía Moreno (Lola Lolita y Sofía Surfers): Bienestar Animal (Entregado por Lola Marco)
  • Carolina Inaranja: Pasión por el Vino (Entregado por Johanna Von Müller)
  • Nicoletta Negrini: Tradición con Sabor a Legado (Entregado por José Carlos Capel y Julia Pérez Lozano)
  • Alicia Catalán: Brand Vision  (Entregado por Lázaro Rosa-Violán)
  • Eugenia Cervantes: Arquitectura de la Sonrisa (Entregado por Katy Mikhailova)
  • Inés Bermejo (Directora General de HP Iberia): Directiva del Año  (Entregado por Gerard Guiu, director general de ANDEMA)
  • Ana Brito: Entretenimiento  (Entregado por Silvia Delgado, Directora de Marketing del Grupo Mahou San Miguel)
  • Macarena Rey: Maestra de la Pantalla  (Entregado por Mario Vaquerizo)
  • Mar Flores: Relato Coraje  (Entregado por Carmen Posadas)

Un evento ineludible que ya ha reconocido a más de 70 mujeres

A lo largo de sus cuatro ediciones anteriores, los Premios MUJER FEARLESS han reconocido a más de 50 mujeres extraordinarias, auténticas referentes de talento, creatividad y determinación. Entre ellas destacan figuras icónicas como Hiba Abouk, Antonia Dell’Atte, Ágatha Ruiz de la Prada, Ainhoa Arteta, Rosa Tous, influencers como Carla Hinojosa, Grace Villarreal y María García de Jaime, así como reconocidas comunicadoras como Sonsoles Ónega, Cruz Sánchez de Lara, Terelu Campos y Mariló Montero, galardonadas por su trayectoria y su impacto positivo en la sociedad.

Cada edición ha reunido a cientos de personalidades y líderes influyentes, consolidando estos galardones como un evento imprescindible en el panorama social patrio, celebrando la grandeza que mujeres, a veces invisibles, merecen.

En el nuevo número de primavera de FEARLESS, Mar Flores protagoniza una edición que florece con ella. Icono indiscutible de los noventa, empresaria y mujer resiliente, atraviesa hoy una etapa de renovación profunda tras la publicación de sus memorias, donde rompe años de silencio y reconstruye, con voz propia, los capítulos más mediáticos de su vida.

Después de haber sido observada, cuestionada y expuesta hasta límites que hoy resultarían impensables, Mar decide tomar la palabra y poner los puntos sobre las íes. “Mi pecado ha sido confiar y la penitencia ha sido pública”, revela con la serenidad que solo da el tiempo. Lejos del ruido que durante años marcó su relato, se muestra firme, reflexiva y dueña de su verdad.

Desde un presente marcado por nuevos proyectos —como su participación en Decomasters— y con varios horizontes profesionales en camino, Mar encarna una evolución consciente: la de quien ya no se esconde ni se justifica, sino que se reafirma. Más libre. Más auténtica. Más ella que nunca.

En esta edición especial, protagoniza una doble portada que respira exactamente lo que representa hoy. Esta primavera, FEARLESS se llena de luz, segundas oportunidades y mujeres que transforman la tormenta en calma.

¡Sírvanse a la carta!

Los clásicos nunca mueren, y en la industria del lujo esa máxima se reafirma cada temporada. Esta primavera, las grandes casas joyeras y relojeras rescatan sus emblemas más icónicos para reinterpretarlos con un giro fresco y vibrante: siluetas eternas que renacen a través del color, la luz y nuevos códigos estéticos. En este número, ese espíritu se traslada a un festín mexicano donde la tradición sirve de escenario a las piezas más deslumbrantes, celebrando un diálogo entre herencia y modernidad que florece con fuerza propia.

El show de Briten debe continuar

Ana Brito, conocida en redes como @elshowdebriten y respaldada por más de medio millón de seguidores, conquista a quien la descubre. Pódcast, libro y televisión dibujan una trayectoria en constante movimiento y siempre acompañada de una sonrisa, recordando que pase lo que pase el show debe continuar.

Un linaje flamenco llamado Amaya

Remedios y Samara Amaya se mueven por el flamenco como quien respira. La voz de la madre, una de las grandes del género en España, parece desafiar al tiempo, mientras su hija, forjando una carrera en solitario, promete dejar su propia huella en él. Ambas conocen los obstáculos de la industria y saben lo que cuesta abrirse camino en ella, pero, al final, su medida del éxito es simple y rotunda: que les guste a ellas.

Pino Montesdeoca, a flor de piel

A los 53 años debutó en un sector que antes miraba con recelo y al que hoy abraza. Con el tiempo, confiesa, aprendió que la moda le abrió los ojos y le cerró la boca. Más de una década después, y tras haber vivido mucho, quizá demasiado, Pino Montesdeoca puede presumir de algo excepcional: haberse encontrado a sí misma. También de formar parte del elenco de un filme de Almodóvar.

¡Abran paso!

España está llena de talento joven que marca tendencia en arquitectura y diseño a nivel global. Ellos son un perfecto ejemplo. Con siete años de trayectoria trabajando en equipo, no han dejado de crear y conceptualizar espacios capaces de despertar todos los sentidos. Son David Meana, Ignacio Navarro, Iñigo Palazón y Ricardo Fernández, y juntos componen Estudio DIIR. Si aún no los conocen, estén atentos, darán mucho que hablar.

A la mesa con el G15 de la arquitectura

Durante años hemos confundido estar conectados con estar juntos. Por eso, cuando un grupo de personas decide apagar los teléfonos y sentarse a hablar, el gesto adquiere una fuerza casi política. La penúltima cena del G15 fue exactamente eso: una mesa compartida como acto consciente, como espacio de escucha y pensamiento, donde la arquitectura dejó de ser solo profesión para convertirse en conversación. Convocada por Mindway y con la presencia de Agatha Ruiz de la Prada como co-anfitriona, la velada reunió a algunas de las miradas más influyentes del panorama arquitectónico y creativo español. No para exhibir logros, sino para preguntarse cómo queremos vivir, construir y contar el futuro.

Vivir es urgente

Cuando la ciencia escucha y la experiencia toma la palabra, la medicina cambia de forma. La Fundación Contigo nace del encuentro entre un oncólogo que aprendió a mirar más allá y una paciente que decidió no aplazar la vida. Una historia sobre cáncer, compromiso humano y la urgencia vital de vivir.

El pasado hecho presente de Gregorio Marañón

Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, II marqués de Marañón, acaba de ser reelegido al frente del Patronato del Teatro Real, consolidando más de una década de liderazgo al frente de uno de los escenarios más emblemáticos de España. Abogado, financiero y académico de prestigio, Marañón combina su brillante trayectoria profesional con una pasión desbordante por la cultura y el patrimonio, impulsando proyectos que van desde la revitalización del Teatro Real hasta la creación de fundaciones que protegen nuestro legado histórico. Su historia y sus logros invitan a descubrir cómo una vida puede transformar la cultura de un país.

México: un viaje a todo color

México se despliega como un territorio de contrastes y profundidad cultural, donde la historia no pertenece al pasado y la identidad se expresa en cada gesto cotidiano. Entre paisajes que van del desierto al trópico y una creatividad que atraviesa gastronomía, arte y arquitectura, el país invita a ser leído con calma. Una mirada curada y contemporánea a México, atendiendo a su esencia, su carácter y su extraordinaria capacidad de seducción.

El retorno de Mario Conde

Estrenamos NAMELESS, un cuestionario sin biografía oficial y sin personaje, pensado para quienes ya han sido demasiado visibles como para seguir fingiendo anonimato. Un espacio para Anonymous mediáticos, para hablar cuando ya no hace falta explicar quién eres. Y no es casualidad que este lugar lo ocupe Mario Conde.

Mario fue el primero en habitar este territorio cuando aún no sabíamos muy bien qué iba a ser todo esto. Antes de premios, antes de siglas, antes incluso de tener forma. El nacimiento de FEARLESS fue una portada inédita, un logotipo recién estrenado y un artículo suyo. Así empezó la conversación.

Seis años después, seguimos aquí. Quizá con menos ingenuidad, pero con la misma curiosidad. Por eso tenía sentido volver a empezar con él. Porque hay personas que en lugar de inaugurar secciones, inauguran épocas. Hoy no le pedimos que opine, ni que sentencie. Hoy simplemente le preguntamos. Y escuchamos.

Por Katy Mikhailova

Hay exposiciones que se miran.
Y hay exposiciones que te miran a ti.

“De tripas corazón”, de Rafael Blasco Ciscar (Valencia, 1987), pertenece a la segunda categoría. No es una muestra complaciente ni estética en el sentido decorativo del término. Es una experiencia. Una confrontación. Un espejo orgánico donde lo que creemos residuo se revela como verdad.

Entrar en Mobb Art Club estos días es aceptar una invitación incómoda: mirar la carne cuando ya no es cuerpo, el resto cuando ya no tiene función, el desecho cuando ya no puede esconderse bajo la alfombra del lenguaje. Rafael trabaja con chatarra, restos industriales, estructuras metálicas que evocan conductos, sistemas de ventilación, anatomías técnicas. Pero lo que construye no es solo escultura. Es una pregunta.

¿Dónde empieza lo vivo y dónde termina lo industrial?
¿En qué momento el cuerpo se convierte en objeto?
¿Y cuándo el objeto empieza a latir?

Hay algo profundamente honesto en su propuesta. No busca redimir la ruina ni estetizar el escombro. Lo expone. Lo enfrenta. Lo deja ser materia cruda, fragmentada, mutilada incluso. Y en ese gesto radical hay una ética: la de no disfrazar lo que somos como sociedad. Vivimos en un sistema que consume, tritura y expulsa. Un sistema digestivo sin exterior. Todo circula. Todo se transforma. Todo vuelve como residuo.

Sus piezas parecen órganos sin cuerpo, intestinos sin biografía, tubos que no conducen aire sino memoria. Son arquitecturas mutantes, entre lo orgánico y lo cyberpunk, entre el matadero y la fábrica. Y sin embargo, no hay morbo. Hay reflexión. Hay silencio.

Me impresionó especialmente esa sensación de umbral constante. No hay categorías estables en su obra. No sabes si estás ante algo vivo o muerto, ante algo natural o artificial, ante algo bello o perturbador. Y tal vez ahí reside su fuerza: en obligarnos a dar vueltas, a rodear la pieza, a no consumirla de un vistazo rápido. Como si el significado no estuviera en la superficie sino en la insistencia.

“De tripas corazón” no es solo un título. Es una declaración. Es transformar lo visceral en gesto creativo. Es asumir que del desecho también nace pensamiento. Que del resto puede surgir estructura. Que del interior más crudo puede emerger una forma.

En un momento cultural obsesionado con la imagen limpia, con la estética filtrada, con lo perfecto y lo vendible, Rafael Blasco propone lo contrario: lo que incomoda, lo que no encaja, lo que no se deja asimilar fácilmente. Y eso, en sí mismo, es profundamente contemporáneo.

Salí de la exposición con una sensación extraña. No era entusiasmo ligero. Era algo más denso. Una especie de conciencia corporal. Como si el arte me hubiera recordado que también yo soy sistema, materia, proceso. Que también nosotros acumulamos restos, silencios, fragmentos.

Y que quizá, en tiempos de saturación simbólica, mirar el escombro con honestidad sea un acto político.

Hay exposiciones que se olvidan al día siguiente.
Esta no.

Porque no se queda en la retina.
Se queda en las tripas.

Los fabulosos años veinte continúan capturando la imaginación del mundo, y en este contexto, el estilo Art Déco floreció como una manifestación del optimismo de la época y de los momentos históricos que marcaron ese período. El monumental descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, con sus muebles finamente decorados, influyó profundamente en el diseño y la estética de la era. Luxor, la nueva colección de ARTE, se inspira en este vibrante periodo histórico y su estilo Art Déco, fusionando influencias egipcias con la modernidad de los años veinte.

La colección Luxor se caracteriza por sus diseños geométricos que evocan la magnificencia del Art Déco y las formas icónicas de la cultura egipcia. Los patrones y las texturas están realizados con técnicas innovadoras de impresión y una paleta de colores naturales, lo que confiere a cada pieza una textura sorprendentemente detallada y realista. Completa la colección un panorama de gran riqueza escénica que captura la esencia de un mundo de lujo y misterio.

Gizeh

Inspirado en las imponentes pirámides de Egipto, que dominan el paisaje desértico y se han convertido en un símbolo de poder y misterio. Este patrón captura la forma majestuosa y dominante de las pirámides, que se erigen como guardianas del paisaje árido, creando una atmósfera de eternidad y solidez.

Amulet

Un diseño que rinde homenaje a las lujosas joyas del Art Déco, con un diseño elegante que evoca el lujo de esa época. Basado en las preciosas joyas de los años veinte, el diseño de Amulet destaca por su sofisticación y detalles finos que evocan la elegancia de los interiores lujosos de la época.

Delta

Una interpretación del curso sinuoso del Nilo, la arteria vital del antiguo Egipto. Este diseño refleja la majestuosidad y serenidad de la desembocadura del río, simbolizando la fertilidad y la vida que ofrece el Nilo, todo ello representado con líneas suaves y curvas que evocan la fluidez del agua.

Horus

Inspirado en el dios egipcio Horus, conocido por su sabiduría y visión. El elegante patrón geométrico de este diseño refleja claramente las influencias del Art Déco, creando una pieza armoniosa que celebra la grandeza de la mitología egipcia a través de sus líneas estilizadas y elegantes.

Benoe

Una reinterpretación moderna de un motivo geométrico clásico, inspirado en el ave mítica Benoe, que renace cada mañana como el sol. Este diseño simboliza la renovación y la perpetuidad, con una serie de formas geométricas que evocan la riqueza de la cultura egipcia y la tradición del arte antiguo.

Thebe

Un impresionante panorama que captura la esencia del Antiguo Egipto. Con palmeras que se mecen suavemente, las majestuosas pirámides al fondo y el fluir del Nilo, Thebe crea una escena llena de vida y sorpresas. Entre estos elementos, se ocultan flores y animales que dotan al paisaje de una dimensión mágica. El tejido de arpillera fil-à-fil añade una profundidad excepcional, haciendo que el panorama parezca elevarse de la pared.

La nueva colección Allures de ARTE rinde homenaje al savoir-vivre francés del siglo XIX reinterpretado para interiores contemporáneos. Cada revestimiento de pared se concibe como una pieza con identidad propia, donde la tradición decorativa se encuentra con materiales nobles, trabajo artesanal minucioso y un diseño preciso que aporta carácter, textura y profundidad a cualquier espacio.

Éclosion: la naturaleza hecha arte

Éclosion despliega una exuberante escena botánica bordada a mano sobre una base de algodón. Hojas delicadas se entrelazan con flores adornadas con nudos franceses, evocando el momento poético en que un capullo se abre. Este diseño simboliza una belleza que despierta de forma natural y fresca, aportando un toque elegante y sensorial a los interiores.

Reliure: la encuadernación como inspiración

Inspirado en el arte de la encuadernación, Reliure combina cuero de ante cepillado con un proceso artesanal preciso. Los cuadrados se cortan, cosen y enlazan a mano, creando un revestimiento liso y sólido que refleja coherencia y refinamiento. Cada pieza destaca por su estructura meticulosa y su estética sofisticada.

Galon: la elegancia del jacquard francés

Galon remite a la tapicería de los antiguos sofás franceses y a las cintas decorativas tradicionales. Su motivo de finas rayas bicolor, reinterpretado en jacquard de terciopelo, aporta un brillo sutil y sofisticado, incorporando la tradición textil de lujo en un diseño actual y versátil para cualquier espacio.

Cabochon: un guiño al mobiliario clásico

Cabochon evoca los clavos decorativos (cabochons) utilizados históricamente para fijar telas con elegancia. Su patrón ordenado de cuadrados de terciopelo con botones aporta un toque refinado y detallista, conectando la historia del mobiliario francés con la modernidad de la colección Allures.

Étamine: textura rústica y natural

El liso Étamine se distingue por su estructura abierta y aireada, que aporta un aspecto rústico y orgánico a los interiores. Disponible en tonos cálidos y terrosos, se convierte en un complemento ideal para los demás diseños de Allures, equilibrando elegancia, sofisticación y autenticidad artesanal.

La exposición se podrá visitar del 8 al 31 de enero de 2026 en la Fundación Ortega y Marañón de Madrid, con entrada gratuita de lunes a viernes de 9 a 21 h.

Del 8 al 31 de enero de 2026, la Fundación Ortega y Marañón en Madrid acoge Legado Niemeyer, la nueva exposición del fotógrafo asturiano Juan Carlos Vega. Con el apoyo de la embajada de Brasil y del Instituto Guimarães Rosa, la muestra propone un recorrido por la obra del arquitecto brasileño más influyente del siglo XX, Oscar Niemeyer (1907-2012), viajando desde Belo Horizonte hasta Brasilia, São Paulo, Niterói, Maceió, y haciendo escala en Milán y Asturias.

De Pampulha a Brasilia: los iconos de Niemeyer en fotografía

Vega retrata desde los primeros proyectos Niemeyer-Kubitschek en Belo Horizonte —como la Casa do Baile y la Iglesia de San Francisco, Patrimonio de la Humanidad— hasta los edificios más emblemáticos de Brasilia, como la Torre Digital y el Teatro Nacional, integrando también el Museo de Arte de Niterói y el OCA en São Paulo. Cada fotografía articula la arquitectura como un legado en constante construcción, revelando la forma, el ritmo y la dimensión espacial de las obras de Niemeyer.

Experiencia sensorial y accesible para todos

La exposición incluye fotografías en relieve de los proyectos de Niemeyer en Milán y Asturias, pensadas para personas con discapacidad visual. Además, Vega combina la fotografía con videoarte y deconstrucciones de imagen, ofreciendo un diálogo innovador entre arquitectura, espacio y percepción sensorial.

El lenguaje visual de Juan Carlos Vega

Juan Carlos Vega ha desarrollado un lenguaje artístico único donde la arquitectura y el ballet se fusionan. En Legado Niemeyer, los cuerpos de los intérpretes activan los espacios, mostrando cómo la obra de Niemeyer sigue generando nuevas relaciones con el paisaje y proyectando futuro. Cada instalación revela la arquitectura como un campo activo y coreografiado, donde la danza emerge como mediación entre forma y espacio.

Un broche de oro a 25 años de fotografía

Legado Niemeyer culmina los 25 años de carrera de Vega, especializado en fotografía de arquitectura y retrato, combinando estética, onirismo y rigor técnico. La exposición se enriquece con la colaboración de Alexandra, que aporta sillas intervenidas por Vega, Global TV con proyecciones de videoarte, y la Fundación Brito, consolidando un proyecto que une cultura, arte y memoria arquitectónica.