La exposición “Tienes una Flor”, comisariada por Katy Mikhailova, y en colaboración de Geberit, abre sus puertas en White Lab (Paseo de la Castellana 168) el lunes y podrá visitarse hasta el jueves.  

En un territorio históricamente dominado por la funcionalidad, Geberit, firma líder en porcelana sanitaria y tecnología para el baño, abre una conversación radicalmente distinta: ¿puede un objeto concebido para la pura utilidad convertirse en arte, emoción y discurso cultural? De esa pregunta nace “Tienes una flor”, una exposición ideada por la periodista Katy Mikhailova que transforma un elemento tan cotidiano y aparentemente invisible como el inodoro —pensado para desaparecer en la rutina doméstica— en una serie de instalaciones vivas donde naturaleza, diseño y pensamiento contemporáneo conviven de forma inesperada.

Inspirada en el gesto fundacional de Marcel Duchamp, la propuesta no se limita a cuestionar qué es arte, sino que amplía el debate hacia un territorio más complejo y actual: qué ocurre cuando aquello diseñado exclusivamente para servir se desplaza al campo de la contemplación, la belleza y la reflexión crítica. Aquí no se trata simplemente de intervenir un sanitario, sino de resignificarlo, de alterar su lectura cultural y emocional dentro del espacio doméstico y expositivo.

Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño ante un mismo punto de partida

La fuerza del proyecto reside en su convocatoria coral. Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño de referencia en el panorama español aceptan reinterpretar un mismo objeto desde su propio lenguaje estético y conceptual, bajo la dirección artística del paisajista Fran Cisneros. 

Participan Lázaro Rosa-Violán, María Santos, Tristán López Chicheri (L35 Architects), ARCHIDOM Studio, Patricia Bustos, Alejandra Pombo, Minimal Studio, FL-ARE, Cuarto Interior, MUHER, MORPH, El Departamento Estudio, Il Mio Design, Sandra Antón junto a la artista Ainhoa Moreno, Masquespacio, CIDON interior design & contract, Urban Matters Studio, OOAA Arquitectura y Borja Esteras x SHAMELESS. A esta constelación de miradas se suma la propia galería anfitriona, a través de White Lab Studio, que también interviene el espacio, reforzando la idea de que el contexto expositivo es parte activa de la obra.

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En este diálogo entre disciplinas destaca especialmente la aportación del paisajista Fran Cisneros, que introduce la dimensión del paisaje como lenguaje sensible dentro del objeto. Su intervención desplaza la lectura del sanitario hacia un terreno orgánico, donde lo vegetal no es ornamento sino estructura narrativa. En su propuesta, la naturaleza no decora: coloniza, suaviza y reinterpreta el objeto industrial hasta convertirlo en un umbral entre lo doméstico y lo vivo.

Junto a él, cobra un papel esencial White Lab, responsable de articular y dar coherencia global al proyecto, conectando las distintas intervenciones en un relato expositivo común. Su trabajo opera como hilo conductor entre piezas muy diversas, asegurando que la exposición no sea solo una suma de miradas, sino una experiencia continua donde cada intervención dialoga con la siguiente. White Lab actúa así como estructura invisible del relato, convirtiendo la diversidad en discurso.

Un nuevo enfoque de la sostenibilidad: cambiar la mirada

“Tienes una flor” propone, además, una lectura contemporánea del legado duchampiano. Si el ready-made desplazó el objeto cotidiano al espacio artístico para cuestionar su significado, esta exposición añade una capa adicional: la sostenibilidad entendida no solo como reutilización material, sino como transformación cultural de la percepción. En un contexto saturado de producción de nuevos objetos, el proyecto plantea otra dirección posible: resignificar lo existente no como gesto decorativo, sino como posición crítica.

La exposición se inaugurará el próximo lunes 25 de mayo y podrá visitarse hasta el jueves de esa misma semana, inclusive, en Paseo de la Castellana, 168, en horario de lunes, martes y jueves, de 10:00 a 18:00 horas, y los miércoles, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. Un espacio donde diseño, arte y pensamiento se encuentran para redefinir, desde lo cotidiano, la manera en que miramos lo que nos rodea. 

Casa Decor cierra este domingo sus puertas y, entre decenas de espacios impecablemente ejecutados, materiales nobles, cocinas soñadas y baños donde uno podría perfectamente plantearse empezar una nueva vida, en FEARLESS hemos hecho lo que más nos gusta: seleccionar desde la emoción. Porque no siempre lo más grande es lo más memorable. Ni lo más caro, lo más sexy. Ni lo más fotografiado, lo más inteligente.

Nos interesan los espacios que construyen atmósferas. Los que cuentan historias. Los que entienden que el lujo contemporáneo ya no consiste en impresionar, sino en provocar sensaciones.

Doce espacios que nos han hecho parar, mirar y, en algunos casos, quedarnos bastante más de la cuenta.

Neolith por PersonalK

“Entre superficies y palabras” propone un espacio donde el lujo se redefine como calma y contemplación. Concebido por Neolith y PersonalK, este salón sugiere la sensación de un lugar donde el tiempo se suspende, invitando a leer, pensar, escuchar música o simplemente estar. Su carácter singular reside en esa dualidad sutil entre lo nuevo y lo nostálgico, como si cada superficie guardara una memoria silenciosa. En este entorno, el verdadero privilegio no es lo material, sino la posibilidad de detenerse y habitar el tiempo con plenitud.

Technogym por Ruiz Velázquez Architecture & Design

“Sand Stone. Arquitectura para el cuerpo” redefine la relación entre bienestar y deseo, desplazando la idea del esfuerzo como castigo hacia una experiencia más sensorial y contemporánea. En este entorno ideado por Technogym y Héctor Ruiz, el cuerpo deja de disciplinarse para empezar a habitarse con placer. El espacio se transforma en una arquitectura emocional donde el movimiento no responde a la culpa, sino a la atracción, alejándose del gimnasio tradicional como lugar de penitencia para acercarse a una visión más íntima y consciente del autocuidado.

Geberit x Zooco

«Lo invisible» del Espacio Geberit x Zooco, pone en valor una sofisticación que no necesita mostrarse para existir. Lo verdaderamente inteligente se oculta tras el tabique, donde la arquitectura deja de ser solo forma visible para convertirse en sistema silencioso que hace posible la vida cotidiana. En este espacio, lo invisible no es ausencia, sino precisión: instalaciones, flujos y soluciones técnicas que desaparecen de la vista para permitir que todo lo demás ocurra con naturalidad. Una idea de lujo discreto que no busca protagonismo, sino sostener, con elegancia invisible, aquello que damos por hecho.

Doimo Cucine

“La cocina como impronta”, creado por el equipo de DOIMO CUCINE, redefine este espacio como un escenario cotidiano donde suceden las conversaciones más importantes. Minimalista, cálida y con una elegancia profundamente italiana, la propuesta entiende que la cocina ha dejado de ser únicamente un lugar funcional para convertirse en un núcleo emocional del hogar. Aquí se cocina mucho más que alimentos: se elaboran vínculos, decisiones y recuerdos. Un pequeño parlamento sentimental donde la vida diaria se organiza entre gestos, palabras y silencios compartidos.

Espacio ESs, Interiores. Estudio Sandra Antón

“Cobalto. The Lobby”, un espacio construido por ESS Interiores y el Estudio Sandra Antón, imagina el lobby como un lugar al que uno entraría incluso sin tener reserva, solo por el deseo de permanecer. En esta propuesta, el lujo hotelero se vuelve narrativo, con una estética que mezcla exotismo contenido y una nostalgia cuidadosamente construida. Todo respira un aire editorial y cosmopolita, como si el espacio estuviera pensado tanto para ser vivido como para ser fotografiado. “Cobalto” no solo recibe: envuelve, sugiere y transporta, con esa elegancia ligeramente irónica de quien podría perfectamente pedir un Negroni incluso a media mañana.

Tarimatec x AIA

“Estratos”, un espacio imaginado por Tarimatec x AIA, plantea el wellness no como tendencia, sino como una experiencia espacial profundamente sensorial. A través de una arquitectura construida en capas, el proyecto articula el recorrido, la luz y la materia como si fueran parte de una misma respiración. Más que un baño, “Estratos” se percibe como una secuencia emocional cuidadosamente coreografiada, donde cada transición invita a una forma distinta de calma, transformando lo cotidiano en un ritual silencioso de bienestar.

SixtyPro

“Savia”, de SIXTYPRO, propone un ambiente más físico y emocional. Con una presencia material marcada por la textura, el peso y la autenticidad, el proyecto se construye a partir de madera, cobre y tonos tierra que evocan una conexión directa con lo esencial. Aquí, la idea de tendencia pierde relevancia frente a la noción de permanencia, dando lugar a una estética sobria y atemporal donde lo importante no es lo efímero, sino aquello que permanece y se integra con la vida con naturalidad.

AITEX por Paccieri Studio

“The Listening Bar”, un lugar concebido por AITEX x PACCIERI STUDIO, parte de una idea tan simple como inusual hoy: un lugar pensado para escuchar. En este contexto, el diseño se convierte en una experiencia auditiva, emocional y casi ritual, donde el sonido estructura la forma de habitar. Lejos de la sobreestimulación contemporánea, el proyecto reivindica los tiempos lentos, la sensualidad contenida y un lujo que no necesita imponerse ni elevar la voz para ser percibido. Un espacio que no compite por atención, sino que la afina.

Jacob Delafon por U Interior Design

En “Aether”, la estética se despliega de forma contenida, serena y profundamente elegante, construyendo un baño que no busca impresionar, sino acompañar. Todo en el espacio parece estar pensado para bajar el ritmo: la luz, los materiales y la composición invitan a respirar mejor, a desacelerar y a dejar fuera lo innecesario, incluso esos mensajes irrelevantes que llenan el día. Una seducción discreta que no exige atención, sino calma.

JYSK x Sudio MO

“Porque también hay interiores capaces de contar biografías”, el espacio “La del patio”, creado por JYSK x Studio MO, construye una atmósfera íntima, doméstica y casi cinematográfica. Aquí, la memoria, la tradición y la contemporaneidad conviven con una naturalidad cuidadosamente equilibrada, como si cada elemento formara parte de una historia que ya ha sido vivida. El resultado es un interior que no solo se habita, sino que también se lee: un escenario silencioso donde las capas del tiempo se superponen sin estridencias, revelando una biografía hecha de gestos cotidianos y detalles persistentes.

Nuet Ceramics por Mayice

La sensualidad de la honestidad material, de Nuet Ceramics por Mayice, se despliega en “Al desnudo” como una declaración de principios: el minimalismo no tiene por qué ser frío. El proyecto celebra la cerámica, la estructura y la luz en su estado más esencial, revelando una belleza directa, sin artificios ni ornamentos innecesarios. Aquí, cada elemento se muestra tal como es, sin maquillaje ni sobre explicaciones, confiando en la fuerza de lo auténtico para construir una estética serena, honesta y profundamente sensorial.

Impar Grupo

“El viaje del humo”, de IMPAR GRUPO, se imagina como el club donde probablemente terminaría ocurriendo algo interesante. Con una teatralidad medida, una atmósfera envolvente y una sensualidad casi clandestina, el espacio construye una narrativa donde cada rincón parece sugerir un acontecimiento posible. Aquí, el diseño no se limita a acompañar la experiencia, sino que la activa y la provoca, generando un entorno cargado de intención, misterio y deseo contenido. Un lugar donde lo visual, lo sonoro y lo emocional se entrelazan hasta hacer que la noche parezca siempre a punto de empezar.

No todos los espacios necesitan ser estridentes para resultar memorables, ni todas las propuestas llamativas permanecen en el recuerdo. Pero estos doce sí lo hacen. Lo consiguen a través de una construcción cuidada de atmósfera, concepto y experiencia, donde el diseño no se basa en el impacto inmediato sino en la coherencia del conjunto. Son proyectos que trabajan la contención, la materialidad y la narrativa espacial para generar interés sostenido más allá de lo visual. ¡Aún están a tiempo!

La feria cerARTmic, dedicada íntegramente a la cerámica contemporánea, celebrará su próxima edición del 4 al 7 de junio de 2026 en la Fundación Ortega Marañón de Madrid. La cita, ya plenamente consolidada dentro del calendario cultural madrileño, volverá a reunir a galerías, artistas, coleccionistas, comisarios, profesionales del diseño y amantes del arte en torno a una disciplina que atraviesa uno de sus momentos de mayor reconocimiento y vitalidad.

Una feria que crece y se afianza en el calendario cultural

Impulsada por Sara Zaldívar, fundadora de Huntress of Art, y Alejandra Arias, ambas con una amplia trayectoria en gestión cultural y proyectos vinculados al arte contemporáneo, cerARTmic continúa fortaleciendo su posición como plataforma de referencia para la cerámica contemporánea en España. La feria se ha consolidado como un espacio donde la creación, el mercado y el pensamiento conviven, ofreciendo una mirada renovada sobre una disciplina tradicional en pleno proceso de expansión.

La edición 2026 abrirá oficialmente sus puertas del 4 al 7 de junio, aunque el día 3 se celebrará una jornada previa con programación VIP, pensada para coleccionistas, profesionales del sector y público especializado, que servirá como antesala de la feria y punto de encuentro clave para el ecosistema artístico.

Un crecimiento sostenido y nuevas incorporaciones

Tras una edición 2025 marcada por el crecimiento, con 5.800 visitantes, 18 galerías participantes y más de 50 artistas, cerARTmic regresa con una propuesta aún más ambiciosa. El programa incluirá también más de ocho talleres cerámicos, seis mesas redondas y múltiples actividades paralelas, consolidando su capacidad de generar conversación y atraer nuevos públicos hacia la cerámica contemporánea.

En esta tercera edición destaca la participación de Castilla-La Mancha a través de Legado Artesano, que acercará al público la riqueza de su tradición cerámica reinterpretada desde una perspectiva contemporánea. A ello se suma la incorporación de la Escuela de Cerámica de Madrid, reforzando el vínculo entre formación, creación y nuevas generaciones de artistas que están definiendo el futuro de esta disciplina.

Programación abierta

La feria mantendrá su apuesta por un programa paralelo abierto y dinámico, con talleres, charlas, encuentros y actividades diseñadas para conectar la cerámica con la ciudad y con nuevos públicos. Este enfoque busca ampliar la experiencia más allá del espacio expositivo, fomentando el diálogo entre artistas, profesionales y visitantes en un entorno accesible y participativo.

Entre las iniciativas más destacadas se encuentra cerARTmic Kids, una jornada especial dedicada a los más pequeños que incluirá talleres creativos y un recorrido tipo “hunt” cerámico, pensado para acercar el arte de forma lúdica y experiencial. Esta actividad convierte la visita en una auténtica aventura cultural en la que la experimentación y el juego se convierten en herramientas de aprendizaje.

Con esta nueva edición, cerARTmic reafirma su papel como una de las plataformas clave para impulsar la cerámica contemporánea, contribuyendo a su visibilidad dentro del panorama artístico internacional y posicionando a Madrid como uno de los centros de referencia de esta disciplina en plena evolución.

STROHM, la marca de soluciones globales para el baño, presenta en Casa Decor 2026 su nuevo espacio expositivo KAMALEOHM, una propuesta que trasciende lo funcional para convertirse en una experiencia arquitectónica y sensorial donde el diseño se adapta, evoluciona y dialoga con el usuario.

El proyecto se inserta en una de las citas más relevantes del interiorismo en España, consolidando la visión de la marca sobre el baño como espacio emocional, experiencial y en constante transformación.

Viteri-Lapeña: el espacio como experiencia viva

El sello creativo de KAMALEOHM lleva la firma del estudio Viteri-Lapeña, formado por Aitor Viteri y Elena Lapeña, referentes del interiorismo de autor en España. Su enfoque entiende el espacio como una experiencia completa, donde el color, el arte y la materialidad construyen atmósferas con identidad y emoción. En esta propuesta, trasladan su lenguaje creativo a un entorno que dialoga de forma natural con los valores de STROHM. El resultado es un espacio envolvente que invita a ser vivido, donde diseño, bienestar y sofisticación conviven en equilibrio.

KAMALEOHM: diseño en movimiento y nuevas colecciones

Inspirado en la capacidad de transformación del camaleón, KAMALEOHM se concibe como un entorno dinámico que revela múltiples lecturas en un único escenario. Su planta circular actúa como eje conceptual, simbolizando continuidad, fluidez y conexión.

El espacio se articula en dos ámbitos —zona vanity y baño experiencial— conectados por un recorrido orgánico que guía al visitante de forma natural. Sobre ellos, un sistema de cúpulas dinámicas introduce una dimensión escenográfica que genera una sensación de arquitectura viva, en constante expansión y contracción, intensificando la experiencia inmersiva.

En este contexto, STROHM presenta los nuevos acabados de la colección Origehm, con oro cepillado y gun metal, inspirada en la pureza de la gota de agua como origen del diseño. Junto a ella, la colección KAMALEOHM de encimeras y lavabos amplía el proyecto con un material ligero de acabado marmóreo, diseñado para integrarse con naturalidad en distintos lenguajes estéticos. Todo ello, da vida a un entorno que equilibra tradición e innovación, combinando referencias clásicas con acabados contemporáneos que posicionan a STROHM como una firma capaz de adaptarse a estilos de vida globales.

Un proyecto de atmósferas, materiales y colaboración

El espacio vanity combina grifería en gun metal, lavabos en mármol negro y mobiliario en madera natural, generando un contraste elegante y atemporal. En el baño central, el mármol gris, el mobiliario en beige lacado y la grifería en oro cepillado construyen una atmósfera más serena y luminosa, manteniendo la continuidad estética del conjunto. El proyecto se completa con la colaboración de firmas como Häfele, Gresmanc, Costa Este, Xtone, Arte, Instamat, Genix y Jung, entre otras.

Casa Decor 2026 se celebrará del 9 de abril al 24 de mayo en una casa-palacio de finales del siglo XIX con más de un siglo de historia situada en pleno Barrio de las Letras, lo que convierte la edición en un diálogo entre patrimonio, arquitectura y diseño, donde cada intervención suma una nueva capa cultural y estética.

La presencia de De Lucio en Casa Decor 2026 vuelve a poner en valor el papel fundamental de la ejecución técnica dentro del diseño de interiores. En una edición marcada por la experimentación conceptual y la innovación material, la empresa madrileña reafirma su posicionamiento como socio estratégico de estudios de interiorismo y marcas líderes, demostrando que detrás de cada gran idea hay un trabajo constructivo preciso, riguroso y altamente especializado.

Su participación en dos espacios dentro de esta edición no solo consolida su trayectoria en el evento, sino que refuerza su capacidad para abordar proyectos complejos desde una visión integral, donde técnica y creatividad avanzan de forma inseparable.

Un socio técnico clave en el interiorismo contemporáneo

A lo largo de los últimos años, De Lucio ha construido una reputación basada en la confianza de estudios y marcas que buscan llevar sus propuestas al máximo nivel. Su enfoque, centrado en el criterio técnico, la responsabilidad y el detalle, les permite intervenir en proyectos donde la ejecución resulta tan determinante como el propio concepto.

En Casa Decor 2026, esta filosofía se traduce en una participación que va más allá de la construcción. La empresa actúa como nexo entre la idea y su materialización, garantizando que cada decisión proyectual se respete y se traduzca fielmente en el espacio construido.

“Lo invisible”: cuando la técnica se convierte en protagonista

Uno de los espacios en los que participa De Lucio es “Lo invisible”, desarrollado junto a Geberit y el estudio Zooco. Este proyecto plantea una reflexión sobre aquellos elementos que habitualmente permanecen ocultos en la arquitectura: las estructuras, instalaciones y sistemas que hacen posible el funcionamiento de los espacios.

La propuesta rompe con la idea tradicional de muro, sustituyéndolo por una estructura ligera que permite el paso de la luz y el aire, generando una arquitectura más abierta, didáctica y honesta. En este contexto, la ejecución técnica adquiere un papel protagonista, al tener que materializar una idea altamente conceptual sin perder funcionalidad ni precisión.

“Trabajar en este tipo de proyectos implica traducir una idea muy conceptual a una realidad construida. Ahí es donde está nuestro trabajo: que todo funcione y que el resultado sea fiel al diseño”, señala Alberto de Lucio, fundador y director de la empresa.

De los sentidos al alma: una construcción al servicio de la emoción

El segundo espacio, desarrollado junto al estudio Keinzo Interiores, propone una experiencia completamente distinta, centrada en lo sensorial y lo emocional. Bajo el concepto “De los sentidos al alma”, el proyecto construye una narrativa espacial donde los contrastes cromáticos y materiales generan una atmósfera intensa y envolvente.

En este caso, el reto para De Lucio ha sido trasladar una visión profundamente estética y artesanal a una realidad construida que mantuviera intacta su esencia. Materiales como el travertino rojo, el roble tintado o las superficies técnicas conviven en un equilibrio que exige precisión milimétrica en su ejecución.

“Keinzo nos planteó un reto estético y técnico apasionante. Su visión es muy precisa y artesanal, y nuestro trabajo consistió en llevarla a la realidad sin perder ni un matiz”, destacan desde el equipo técnico de la compañía.

Técnica, sostenibilidad y visión de futuro

Ambos espacios comparten, además, una mirada hacia la sostenibilidad y la eficiencia en los procesos constructivos. El uso de sistemas en seco, materiales reciclables y soluciones pensadas para el desmontaje y la reutilización evidencian un cambio de paradigma en la forma de entender la arquitectura efímera.

De Lucio se posiciona así no solo como ejecutor, sino como agente activo en la transformación del sector, aportando soluciones técnicas que responden a las nuevas exigencias del diseño contemporáneo.

Casa Decor 2026 como escaparate de la marca España

La participación en Casa Decor 2026 refuerza el papel de De Lucio como uno de los actores clave dentro del ecosistema del interiorismo en nuetsro país. En un entorno donde la creatividad marca el ritmo, su capacidad para materializar ideas complejas con precisión y sensibilidad se convierte en un valor diferencial.

A través de estos dos espacios, la empresa demuestra que la excelencia constructiva no es solo una cuestión técnica, sino también una forma de interpretar y respetar el diseño. Una labor silenciosa pero esencial, que convierte cada proyecto en una realidad tangible a la altura de su concepto.

En un contexto donde el diseño de interiores busca constantemente nuevas formas de expresión, los revestimientos murales se consolidan como auténticas piezas de alta costura. En Casa Decor 2026, la firma belga ARTE demuestra que las paredes pueden convertirse en lienzos vivos, donde la artesanía, la textura y la innovación dialogan para crear espacios profundamente sensoriales. Su décima participación en el evento reafirma una trayectoria marcada por la excelencia y la capacidad de transformar interiores en experiencias únicas.

La artesanía como lenguaje del lujo

Lejos de entenderse como un simple elemento decorativo, los revestimientos murales de ARTE se presentan como piezas elaboradas con un nivel de detalle que remite a los oficios tradicionales, reinterpretados desde una mirada contemporánea. Bordados, fibras naturales, relieves y acabados que evocan materiales nobles convierten cada superficie en una declaración estética que trasciende tendencias pasajeras.

En esta edición, la marca vuelve a apostar por la fusión entre arte, tradición y modernidad, consolidando su identidad como referente internacional. Cada propuesta refleja un equilibrio preciso entre técnica y creatividad, donde la innovación no sustituye a la artesanía, sino que la potencia. El resultado es una colección de revestimientos que no solo visten los espacios, sino que los dotan de carácter y profundidad.

Siete espacios, múltiples universos creativos

La presencia de ARTE en Casa Decor 2026 se materializa a través de su participación en siete espacios, desarrollados en colaboración con algunos de los interioristas más destacados del panorama actual. Estas sinergias dan lugar a propuestas que exploran diferentes lenguajes estéticos, desde ambientes sofisticados y envolventes hasta escenarios más orgánicos y naturales.

Cada intervención evidencia cómo el revestimiento mural puede integrarse de manera orgánica en el diseño global, dialogando con materiales, iluminación y mobiliario. Lejos de imponerse, las creaciones de ARTE acompañan y elevan la narrativa de cada espacio, aportando una dimensión sensorial que transforma la percepción del entorno.

Diálogo entre interiorismo y materia

Uno de los grandes aciertos de esta edición es la capacidad de generar un diálogo fluido entre los estudios de interiorismo y la riqueza material de los revestimientos. Las colaboraciones con profesionales como Raúl Martins, Inmaculada Recio o equipos creativos de distintos estudios ponen de manifiesto cómo la elección de texturas y acabados puede definir por completo la identidad de un espacio.

Desde ambientes que evocan la solidez de la piedra o la calidez del lino, hasta composiciones que incorporan fibras tejidas a mano o motivos bordados, cada propuesta se convierte en una exploración de la materia. Esta diversidad no solo refleja la versatilidad de la marca, sino también su capacidad para adaptarse a distintos conceptos creativos sin perder coherencia estética.

Innovación y tradición en el corazón de Casa Decor

La participación de ARTE en esta edición, que se celebra en el Palacio del Marqués de los Vélez en Madrid, confirma su papel protagonista dentro del evento. A lo largo de los años, la firma ha sabido evolucionar sin renunciar a sus valores fundamentales, consolidándose como un socio clave para interioristas que buscan elevar sus proyectos a través de materiales únicos.

En Casa Decor 2026, esta evolución se traduce en propuestas que combinan tecnología, diseño y técnicas artesanales, dando lugar a superficies que invitan a ser observadas de cerca. Cada detalle, cada textura y cada acabado revelan un proceso cuidadoso que sitúa al revestimiento mural en el centro del diseño contemporáneo. Una oportunidad única para descubrirlo en primera persona del 9 de abril al 24 de mayo de 2026.

El artista Nicoläs Villamizar conocido como «Acondiéresis» presentó en la Galería Jade su nueva obra El acto de caer. La exposición reúne una serie de pinturas que exploran el error, el desequilibrio y la pérdida de forma no como fallas, sino como motores de transformación.  

Lejos de entender la caída como fracaso, Villamizar la propone como un instante fértil: el momento previo al impacto, cuando el cuerpo deja de obedecer y el gesto toma el control. Sus figuras fragmentadas no se rompen, se reorganizan. Cada trazo negocia con el espacio y cada color actúa como corrección de una estabilidad que nunca fue definitiva

Jade: un espacio entre el arte y el ritual

Jade, un espacio singular en el icónico barrio de Salesas, donde el ritual japonés del té matcha dialoga con el pulso de la vida contemporánea, será el escenario que acogerá durante tres meses la nueva creación del artista. Más que una galería o café, Jade es un punto de encuentro donde el arte, el diseño y el bienestar  conviven en una atmósfera inmersiva y cuidada al detalle. Su icónica barra metálica y su enfoque en la belleza de lo simple lo han convertido en un referente internacional que invita a detenerse, observar y experimentar.  

La pintura como coreografía del desequilibrio

En estas obras, el dibujo parece tantear el soporte como si dudara de su propio equilibrio. Las líneas buscan apoyo, las manchas cromáticas irrumpen como ajustes espontáneos, desplazando cualquier intento de  composición rígida, y la pintura se convierte así en registro del desequilibrio: una  coreografía torpe y lúcida donde el error deja de ser interrupción para convertirse en dirección. 

Caer como experiencia vital

Caer no es descender sino perder la forma conocida. Antes del suelo aparece un  instante extraño en el que el cuerpo deja de obedecer y empieza a negociar con el aire. Estas pinturas ocurren ahí: cuando la intención llega tarde y el gesto decide por su cuenta. Las figuras se reorganizan y el error deja de ser  interrupción para convertirse en dirección. Caer es abandonar una postura que ya no servía, aunque la sostuviéramos por costumbre”, afirma el artista.

El acto de caer propone una lectura poética y directa sobre el proceso creativo y la  experiencia vital contemporánea. De niños aprendemos a no caernos; de adultos  descubrimos que casi todo lo importante consiste precisamente en eso: caer enamorados, caer bien, caer en la cuenta. Villamizar traslada esa paradoja al  lienzo y plantea la caída como abandono consciente de una forma que ya no  servía, aunque se sostuviera por costumbre.  

Al final caer se parece bastante a flotar, incluso un poco a volar; la diferencia es  que uno no asciende, simplemente deja de fingir que estaba quieto. Y casi nunca  ocurre cuando lo habíamos planeado, que es como empiezan las cosas que  realmente valen la pena”, concluye. Con esta exposición, Nicoläs Villamizar consolida una investigación plástica  centrada en el gesto como territorio de verdad, donde la pintura aparece no como  representación sino como acontecimiento.  

Hay espacios que se recuerdan incluso antes de haberlos vivido. Lugares que despiertan una sensación conocida, casi íntima, como si pertenecieran a una memoria compartida. Con esa vocación nace la propuesta de Neolith para Casa Decor 2026, un proyecto que apela a la emoción de lo vivido y reivindica el valor de los interiores que invitan a quedarse. Un espacio para estar, para leer, para pensar. Un lugar donde el tiempo parece discurrir de otra manera.

De la mano del estudio de interiorismo PersonalK, Neolith presenta en esta nueva edición de Casa Decor “Entre superficies y palabras”, una propuesta concebida como un gran salón social y familiar en el que diseño, superficies y memoria se entrelazan de forma natural. La instalación evoca aquellas casas llenas de historias, libros, fotografías, objetos queridos y conversaciones sin prisa; escenarios que permanecen en el recuerdo por la calidez que transmiten y por la manera en que acogen la vida cotidiana.

Lejos de plantearse únicamente como un ejercicio estético, la instalación propone una nueva forma de mirar a Neolith: más sensorial, más táctil, más emocional. Una aproximación que pone en valor su capacidad para integrarse en atmósferas ricas en matices y convivir con otros materiales, texturas y piezas cuidadosamente seleccionadas para construir un interior envolvente, sofisticado y profundamente habitable.

Un espacio para estar, leer y pensar

La inspiración del proyecto nace de un recuerdo personal y de una imagen muy concreta: la biblioteca familiar como elemento central del hogar, como escenario de reuniones, lecturas, música, estudio y sobremesas interminables. PersonalK recupera esa idea del hogar vivido y la traduce en una estancia contemporánea donde cada elemento ha sido pensado para despertar familiaridad y crear un vínculo inmediato con quien la visita.

Así, la biblioteca deja de entenderse como una estancia contemplativa o estática y se transforma en un salón abierto al encuentro, a la pausa y a la experiencia compartida. La propuesta de Neolith en Casa Decor 2026 recupera el gusto por los interiores que se disfrutan con todos los sentidos: la luz tamizada, la presencia de los libros, el peso de los materiales nobles, la música de fondo, la conversación tranquila y el placer de habitar un espacio que transmite serenidad.

Para Andreas Manero, Group Marketing Director de Neolith, “Casa Decor representa uno de los grandes escaparates del interiorismo en España y una cita estratégica para nuestra marca. Este año hemos querido mostrar una versión de Neolith profundamente conectada con la emoción, la memoria y la calidez del hogar, dentro de una propuesta que inspira, acoge y revela nuevas posibilidades creativas para nuestras superficies”.

Entre bastidores: la visión de PersonalK

Fundado por Pilar Alberola y Lucía González-Orús, PersonalK desarrolla proyectos de interiorismo con una fuerte personalidad, siempre orientados a reflejar la forma de vivir de quienes habitan los espacios, manteniendo un equilibrio muy cuidado entre funcionalidad y belleza. Esa filosofía encaja de forma natural con la propuesta creada para Neolith en Casa Decor 2026, donde el proyecto se construye a partir de una narrativa íntima y reconocible.

En “Entre superficies y palabras”, el estudio compone una atmósfera rica en contrastes sutiles y referencias culturales, donde los materiales adquieren un papel protagonista. Las superficies de Neolith se integran en la arquitectura del espacio y en diferentes soluciones decorativas con una presencia elegante y serena, reforzando el carácter envolvente del conjunto.

En palabras del estudio PersonalK: “Con este espacio hemos querido recuperar la biblioteca como corazón de la casa: un lugar de encuentro, de introspección y de disfrute compartido. Junto a Neolith, hemos dado forma a una propuesta que conecta recuerdo y contemporaneidad, y que envuelve al visitante en una atmósfera cercana, culta y profundamente acogedora”.

Riqueza material, textura y una nueva lectura de Neolith

Uno de los grandes valores del proyecto reside en la selección de materiales y en el modo en que estos se combinan para construir una experiencia visual y táctil llena de matices. Entre los modelos protagonistas del espacio destacan Neolith Himalaya Crystal, Neolith Serpeggiante y Neolith Rapolano como materiales principales, que aportan luminosidad, textura, profundidad y una base estética muy coherente con el concepto general. A ellos se suman otros modelos como Neolith Obsidian, Azahar, Pietra di Luna y Niagara, empleados para reforzar contrastes, enriquecer la paleta y acentuar determinados puntos del recorrido.

La propuesta contempla aplicaciones muy diversas dentro del espacio, que permiten mostrar una faceta especialmente versátil de Neolith, capaz de aportar continuidad estética y rendimiento técnico sin renunciar a la calidez ni a la riqueza expresiva. En diálogo con materiales como la madera de nogal, textiles naturales, soluciones acústicas y una cuidada selección de piezas de firmas colaboradoras, las superficies de Neolith ayudan a definir un espacio donde la belleza se percibe de forma pausada y envolvente.

En esta línea, ALVIC participa con el panelado de madera aplicado en paredes y estanterías, que aporta calidez y continuidad visual; Natuzzi, con una selección de mobiliario compuesta por sofá, butacas, espejo y mesa auxiliar; e IDEATEC, con un techo acústico diseñado junto a PersonalK que se integra con naturalidad en el conjunto. A ello se suman el altavoz Beosound Emerge de Bang & Olufsen, la iluminación técnica de Simon y el sistema de control de temperatura de Airzone, que contribuyen a crear un conjunto armónico entre tecnología y diseño.

Con su presencia en Casa Decor 2026, Neolith reafirma su compromiso con un diseño contemporáneo que trasciende lo puramente funcional para conectar con las emociones, los hábitos y las nuevas formas de habitar. Un espacio que confirma, una vez más, la capacidad de la marca para liderar el diálogo entre innovación, arquitectura e interiorismo desde una perspectiva inspiradora y profundamente actual.

La instalación de Neolith en Casa Decor 2026 se podrá visitar del 9 de abril hasta el 24 de mayo en el espacio 19 de la planta 2, dentro del edificio situado en la calle San Agustín, 11, esquina con Cervantes, en el Barrio de las Letras de Madrid. Una oportunidad para descubrir un proyecto que invita a detenerse y a redescubrir el valor emocional de los espacios creados para ser vividos.

Bvlgari presentó en Milán Eclettica, su nueva colección de Alta Joyería y Alta Relojería, en un evento que combinó arte, diseño y cultura. Más de 160 creaciones, incluidos relojes de lujo, bolsos y fragancias, se mostraron ante una constelación de iconos globales como Dua Lipa, Anne Hathaway, Jake Gyllenhaal, Priyanka Chopra Jonas, Liu Yifei y Kim Ji-won. La velada se desarrolló entre la grandeza histórica de Villa Arconati y la intimidad modernista de Villa Necchi Campiglio, creando un escenario único donde la joyería dialogó con la pintura, la escultura y la arquitectura.

Una velada entre arte, música y gastronomía

La Cena de Gala y el desfile de Alta Joyería se celebraron en Villa Arconati, apodada el “pequeño Versalles de Milán”, con la fachada iluminada dando la bienvenida a los invitados. La chef con estrella Michelin Viviana Varese diseñó un menú que acompañaba un recorrido artístico por tres salas, cada una dedicada a un lenguaje: la pintura en la Sala de Fetonte, la escultura en la Sala del Paesaggio y la arquitectura en el Salón Rococó, donde espejos antiguos multiplicaban la luz y los volúmenes.

La noche culminó con un show-performance espectacular, donde modelos vestidas con diseños de Francesco Murano interactuaban con columnas de luz inspiradas en Roma, proyecciones digitales de las joyas de Bvlgari y composiciones musicales clásicas, creando una experiencia multisensorial que unía los tres lenguajes artísticos de la colección.

El arte y la vida cotidiana

En Villa Necchi Campiglio, Bvlgari presentó un showroom íntimo que reinterpretaba el salotto milanés, mezclando arte, diseño y cultura. Las piezas de Eclettica se exhibieron junto a esculturas de mármol de Carrara y pan de oro de Riccardo Gatti, pinturas de Beatrice Bonafini, vitrinas inspiradas en columnas romanas, tapices Jacquard de Rubelli y mobiliario de colección de Nilufar Gallery. El resultado fue un diálogo constante entre la arquitectura, la escultura y la joyería, donde cada espacio se convirtió en una extensión de la creatividad de la marca.

Fotografía LAURA ÁLVAREZ
Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Koral Antolín ha consolidado un lenguaje propio en el que el textil se convierte en el eje central de su práctica artística. A través de lanas, algodones y técnicas como el bordado, los apliques o el punch needle, sus obras conjugan tradición artesanal y experimentación contemporánea, generando piezas que combinan presencia escultórica, delicadeza y fuerza estética. Partiendo siempre del dibujo, sus composiciones evolucionan hacia universos abstractos y orgánicos donde la línea, la textura y el volumen se convierten en narrativas sensoriales y emocionales.

Su trabajo invita a detenerse y recorrer cada obra desde una mirada íntima, explorando el ritmo, la densidad y el vacío como elementos esenciales de su lenguaje visual. Este universo creativo se plasma especialmente en su último proyecto expositivo “En constante movimiento”, una reflexión sobre la vida como flujo continuo y sobre cómo nuestras decisiones y experiencias moldean la identidad y el entorno.

Además de su obra en estudio, Koral desarrolla trabajos a medida de gran formato para espacios hospitality, colaborando con firmas como Hyatt, Fairmont, Royal Caribbean International y Paradores. Desde cabeceros artísticos hasta murales de gran escala, integra su universo textil en entornos arquitectónicos, creando piezas que dialogan con el espacio y con quienes lo habitan.

Con esta trayectoria como telón de fondo, Koral comparte en esta entrevista su recorrido personal, su vínculo con el material textil y la manera en que su obra se transforma de la idea al gesto, del boceto a la pieza final, consolidando un saber hacer que la sitúa como maestra del savoir faire.

Para empezar por el principio, ¿cuándo descubriste que querías dedicarte al arte? ¿Hubo algún momento concreto o fue algo que fue apareciendo poco a poco? 

No recuerdo un momento concreto en el que dijera “quiero ser artista”, pero sí tenía claro que necesitaba dedicarme a algo vinculado a lo creativo, ya fuera el teatro, la danza o la pintura. Con el tiempo, fui explorando distintos caminos dentro de ese ámbito, lo que me permitió adquirir herramientas. Más que una decisión puntual, ha sido un proceso gradual de acercamiento hacia un lugar que sentía propio, en el que podía expresarme con mayor libertad.

Estudiaste Bellas Artes, pero hoy tu lenguaje creativo gira mucho en torno al textil. ¿Cómo diste con ese camino? ¿Recuerdas el momento en el que dijiste “esto es lo mío”? 

El textil llegó después de trabajar en ámbitos como la imagen, el diseño o la publicidad, cuando sentí la necesidad de volver a algo más personal. Con base en el dibujo, descubrí en las fibras una nueva forma de expresarme, con volumen y textura. Aunque siempre he sido inquieta y cambiante, en 2018 decidí centrarme en lo textil para profundizar y hacer crecer el proyecto, dejando que, por ahora, todo evolucione desde ahí.

El textil tiene algo muy físico, muy manual. ¿Qué te atrapó de trabajar con lana, algodón o bordado frente a otros lenguajes más tradicionales dentro del arte? 

Me atrapó precisamente eso, lo físico. La lana, el algodón o el bordado tienen algo muy honesto, muy directo. Son materiales y técnicas que hablan de tiempo, de cuidado, de proceso. Me interesa esa relación más lenta con la obra, porque hace que todo tenga más peso.

Tu trabajo empieza muchas veces en el dibujo y acaba convertido en una pieza textil con volumen y presencia casi escultórica. ¿En qué momento sientes que la obra deja de ser un boceto y empieza realmente a tomar vida? 

Para mí, el momento clave es el paso del papel al material. El dibujo me sirve para estructurar la idea y suelo trabajar de forma bastante planificada, especialmente en los cuadros, donde el resultado final se ajusta mucho al boceto. Sin embargo, al trasladarlo al textil, la obra cambia: aparecen el volumen, las texturas y los relieves, y la pieza adquiere una presencia que no puede anticiparse del todo. En las obras más escultóricas hay más margen para la improvisación, ya que el propio material guía el proceso. En conjunto, ese tránsito es el momento en el que la idea deja de ser boceto y se convierte en obra.

«El textil conecta con algo muy humano, muy antiguo, y quizá por eso ahora vuelve a tener tanta presencia»

Trabajas con materiales muy tradicionales, pero el resultado es completamente contemporáneo. ¿Cómo conviven en tu obra la artesanía más clásica y la experimentación? 

Siempre me han interesado mucho las técnicas tradicionales, porque implican tiempo, oficio y conocimiento, y eso es algo que valoro mucho. Me gusta aprender cómo se han hecho las cosas, entender bien el proceso y saber hacerlas correctamente. Pero una vez que conozco la técnica, no me interesa aplicarla de forma purista, sino mezclarla con otras, adaptarla o usarla con libertad para que encaje con lo que quiero expresar. 

Para mí el bordado, los hilos o los trenzados son un lenguaje, igual que lo puede ser la pintura o el dibujo. Busco poder expresarme desde ahí, combinando técnicas y llevándolas a un terreno más personal. Creo que por eso en mi trabajo conviven lo artesanal y lo contemporáneo de una forma bastante natural. 

En tu proceso creativo, ¿te dejas llevar más por la intuición o necesitas tener bastante claro hacia dónde va la pieza desde el principio? ¿Cómo decides cuándo una obra está terminada? 

En mi proceso hay una parte intuitiva muy importante, pero con mis obras necesito planificación. Como trabajo con mucho espacio negativo con un lenguaje muy lineal, debo ser muy precisa: a diferencia de otros materiales como el óleo, no puedo cubrir errores; si me equivoco, tengo que empezar de nuevo. Por eso dedico mucho tiempo a la fase de diseño, bocetaje y experimentación antes de empezar la obra sobre el tejido final. 

Casi todas las decisiones de composición y de paleta de color las tomo en el boceto. Una vez selecciono un boceto definitivo, lo llevo a gran escala sobre el tejido, y es en este momento cuando tomo las decisiones finales sobre texturas y grosores de los trazos. La obra la considero realmente terminada cuando la tenso en el bastidor: es entonces cuando adquiere cuerpo y contraste de volúmenes entre los bordados y la tela. 

«Una obra funciona cuando permite que quien la mira proyecte algo suyo»

Tu proyecto expositivo “En constante movimiento” gira en torno a la idea de que la vida está siempre cambiando y avanzando. ¿De dónde nace esa reflexión? ¿Tiene algo de autobiográfico? 

Aunque la exposición tenga raíces personales, la reflexión sobre el cambio y el movimiento va más allá de mi historia: habla de cómo la vida y la sociedad nos atraviesan, cómo nuestra identidad se moldea por nuestro entorno y nuestras experiencias, incluso cuando no tomamos decisiones conscientes.

Tus piezas invitan a mirar, algo que hoy en día no siempre es fácil. ¿Qué es lo que más valoras del espectador? 

Valoro mucho cuando alguien se detiene de verdad. No hace falta que entienda todo, pero sí que se tome el tiempo de mirar, de acercarse, de dejarse llevar por la pieza. Invitar a recorrer los trazos.  Vivimos muy rápido y muchas veces miramos sin ver, así que cuando alguien conecta con la obra desde la curiosidad o desde la emoción, para mí ya tiene sentido

Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Fotografía LAURA ÁLVAREZ

Cuando alguien se planta delante de una de tus obras, ¿prefieres que entienda exactamente lo que querías contar o te gusta más que cada uno saque su propia lectura? 

Me interesa más que cada persona saque su propia lectura. Yo parto de ideas muy concretas, pero no busco que se interpreten de una sola manera. Creo que una obra funciona cuando permite que quien la mira proyecte algo suyo, cuando se genera una relación personal, aunque sea distinta a la que yo tenía en mente.

Parte de tu trabajo también vive fuera de galerías, en hoteles y espacios similares. ¿Cómo cambia tu forma de crear cuando sabes que la pieza va a convivir con la arquitectura y con personas que quizá no estaban buscando arte? 

Cuando hago obra única, ya sea para exposiciones, proyectos personales o para hoteles que buscan piezas singulares, puedo permitirme aplicar técnicas más complejas y explorar libremente. 

Cuando trabajo en obra seriada, como en el reciente encargo para el Parador de Ibiza con 68 piezas, la principal diferencia está en la parte técnica: debo elegir técnicas que sean viables de reproducir a escala y que permitan mantener la calidad de cada obra. En estos casos, las piezas deben dialogar entre sí y con el espacio donde se instalarán, adaptando la paleta de color y cuidando que todo funcione en conjunto. Para poder ejecutar proyectos de esta magnitud cuento con un equipo de tres bordadoras que me ayudan a llevarlo a cabo. 

Siempre me ha inspirado la arquitectura y el interiorismo, por lo que disfruto mucho imaginando y creando obras a medida para un espacio concreto y es un privilegio poder llevar arte allí donde no se espera y trabajar con quienes valoran invertir en ello. 

«Cuando alguien conecta con la obra desde la curiosidad o desde la emoción, para mí ya tiene sentido»

También realizas intervenciones en directo, creadas frente al público. ¿Qué pasa cuando el proceso —que normalmente es algo muy personal— se convierte en algo compartido? 

Crear en directo es una experiencia muy enriquecedora. El público puede ver cómo se desarrolla la obra y se genera un diálogo inmediato. Es precioso ver cómo alguien valora, pregunta o comenta, y que pueda comprender el proceso de manera tan cercana. Lo único que añade presión es el tiempo, las técnicas son lentas y no hay un resultado inmediato, pero eso también está bien; nos permite entender que no todo es rápido y que hay que aprender a entenderlo y aceptarlo. 

En una época dominada por lo digital, tu trabajo reivindica el gesto manual y lo táctil. ¿Crees que por eso el arte textil está viviendo un nuevo momento de interés? 

Creo que sí. Vivimos rodeados de pantallas y de imágenes rápidas, y cada vez hay más necesidad de volver a lo físico, a lo que se hace con tiempo. El textil conecta con algo muy humano, muy antiguo, y quizá por eso ahora vuelve a tener tanta presencia

Con la vista puesta en el futuro, ¿hacia dónde sientes que se mueve ahora tu trabajo? ¿Hay materiales o formatos que tengas ganas de explorar? 

Ahora mismo siento que mi trabajo se está moviendo hacia piezas más tridimensionales, más cercanas a lo escultórico. Me interesa investigar con el volumen, con la transparencia y con la mezcla de materiales. Aunque el formato cuadro de pared sigue siendo mi ojito derecho. No tengo una idea cerrada de hacia dónde ir, pero sí la sensación de que necesito seguir experimentando. Para mí es importante que el trabajo siga cambiando.