Realización MARCO DE PABLOS
Fotografía ROBERTO MAROTO
Agradecimientos CLUB PASIÓN HABANOS

Relojes y joyas ganan protagonismo y se convierten en piezas clave para construir cualquier look. Esferas, metales y piedras preciosas conviven con diseños que van de la discreción al exceso, demostrando que el lujo también está en los detalles. Aquí algunas de las propuestas que marcan el pulso de la temporada y que prometen no pasar desapercibidas.

*En la imagen de portada, alianza Marquesina de oro amarillo y diamantes (3.100 €); sortija Tutú Arlequín de oro rosa con pavé de brillantes y piedra de luna, motivo cuajado de diamantes y diamantes negros talla brillante, y centro con cabujones de piedra de luna naranja engastados en garras (8.975 €); sortija Cesta Redonda en oro rosa mate (4.600 €); sortija Les Grandes Rocailles de oro rosa con pavé de zafiros rosas y semiesfera de oro bañada en rodio negro, cuajada de zafiros rosas redondos facetados en diferentes tonos y tamaños (6.885 €); y sortija Sophia de oro gris con cornalina y amatista (5.400 €), todo de GRASSY.

Reloj BR-05 Chrono S.T. Dupont con cronógrafo automático de 42 mm, esfera marrón efecto sol realzada con detalles dorados y brazalete integrado de acero (19.200 €). Una edición limitada de BELL & ROSS.

Reloj Seamaster Aqua Terra Shades de 38 mm en acero, con esfera color arenisca y brazalete de acero pulido y cepillado con eslabones redondeados (7.300 €), de OMEGA.

Sortija Perlée Diamonds Crossed de oro amarillo con diamantes (10.400 €); y collar Vintage Alhambra adornado con 20 motivos en oro amarillo y cornalina (20.600 €), todo de VAN CLEEF & ARPELS.

Reloj de la colección L’Heure du Diamant de oro blanco ético y engastado con diamantes, con esfera azul aventurina y movimiento mecánico (63.100 €), de CHOPARD.

Reloj Classic Fusion Titanium Deep Blue de 42 mm con caja de titanio satinado y pulido y correa de caucho azul con piel de aligátor (9.000 €), de HUBLOT.

«La originalidad está en volver al origen». Antonio Gaudí enunció la oración y Carlota Medina de Toro decidió tomarle la palabra. No porque le falten ideas, sino porque quizá, cuando prácticamente todo está inventado, la verdadera novedad consista precisamente en saber dónde mirar. En su caso, el camino hacia ese origen la llevó directamente a su abuela, Pepa Merello, y a un bolso que una artesana había hecho a medida para ella. Años después, Carlota empezó a pedirle prestado aquel accesorio cada vez que necesitaba sentirse un poco más segura. Lo que comenzó como un gesto cotidiano entre abuela y nieta terminó convirtiéndose en algo mucho más difícil de explicar: una especie de talismán, uno de esos objetos a los que, sin saber muy bien por qué, acabamos atribuyendo la capacidad de devolvernos a nuestro sitio. Partiendo de aquella historia y con la intención de recuperar lo que funcionaba, darle una vuelta y llevarlo al presente, nace MERELU, una marca de marroquinería Made in Spain que dará mucho que hablar.

El primer resultado de ese ejercicio de memoria es ORIGEN, la primera pieza de la firma, fabricada artesanalmente en Ubrique y reinterpretada a partir de aquel bolso familiar. Piel de ternero, líneas limpias, diferentes colores y una construcción pensada para acompañar. Puede llevarse en la mano, al hombro o cruzado, adaptándose a distintos momentos del día sin perder su identidad. Porque la intención no es crear un bolso condenado a una temporada, sino una pieza capaz de quedarse, ganar historias con el tiempo y acabar formando parte de la vida de quien lo lleva.

Un bolso que empieza mucho antes de la marca

La firma toma su nombre de Merello, el apellido de aquella abuela que está en el principio de todo, y de la unión simbólica de mere, asociado a lo puro y auténtico, y Lu, como evocación de la luz. Pura luz es, precisamente, la idea que articula el proyecto. Una luz que, según la propia Carlota, todos llevamos dentro y que en ocasiones necesitamos volver a encontrar. El bolso aparece entonces como un objeto cotidiano capaz de activar algo menos tangible: seguridad, memoria, identidad. Una lectura mucho más interesante que la del accesorio como simple complemento de un look.

La elección de Ubrique tampoco es casual. Si MERELU quiere construir una nueva casa española de marroquinería, hacerlo en uno de los grandes epicentros nacionales del trabajo de la piel era casi una cuestión de principios. Allí, generaciones de artesanos han convertido el conocimiento técnico en oficio y el oficio en patrimonio. En ORIGEN, ese saber hacer se aprecia en la construcción de la pieza, en sus acabados y en el cuidado de cada detalle, pero también en una manera de entender el producto que mira más allá de la temporada. Para su creadora, además, Cádiz representa otra de las ideas que atraviesan MERELU de principio a fin: la luz. La misma que está en el nombre de la marca y que aquí aparece de una forma mucho más palpable, en el paisaje, en el carácter y en esa luminosidad tan propia del sur. Todo parece volver al mismo sitio.

Y MERELU ya mira hacia delante. Con ORIGEN como punto de partida, la firma trabaja en nuevos diseños que seguirán explorando esa mezcla de artesanía, funcionalidad y carácter que está en su ADN. El siguiente paso será también físico: Medina de Toro confía en poder abrir un espacio propio en aproximadamente un año, un lugar desde el que seguir construyendo la casa que está levantando con mucho esmero. No es un camino menor para una marca que acaba de nacer, pero quizá precisamente ahí esté el interés, en comprobar hasta dónde puede llegar una historia que comenzó con un bolso prestado de una abuela y que hoy aspira a convertirse en algo mucho más grande. Arte, artesanía y alegría siguen siendo las coordenadas. Y ORIGEN, es el principio.

Fotografías: Cortesía
Por MARCO DE PABLOS

Cien años después de revolucionar Barcelona con su primer desfile de alta costura, Santa Eulalia vuelve a mirar hacia delante sin perder de vista aquello que la hizo grande. Para celebrar aquel gesto, presenta HERITAS, una nueva fragancia que reivindica aquel mismo espíritu audaz e innovador.

Juan Carlos I y Lamine Yamal son dos nombres que difícilmente imaginaríamos compartiendo armario y, sin embargo, ambos forman parte de la historia de Santa Eulalia, el histórico templo de la moda barcelonesa fundado en 1843. El rey emérito pasó por sus salones, vistió sus trajes e incluso dejó una pequeña huella en la propia boutique —durante una de sus visitas sugirió que los clientes pudieran ver a los sastres trabajar; le hicieron caso y hoy es posible contemplar ese trabajo artesanal a través de una cristalera desde la propia planta de sastrería—. Hoy es el astro del fútbol, y muchos otros ídolos de su generación, quien cruza sus puertas, demostrando que aunque cambien las décadas, la capacidad de Santa Eulalia para vestir a hombres y mujeres muy dispares entre sí permanece intacta. “Nuestros clientes tienen estilos, edades y necesidades muy diferentes, pero también algo en común: valoran la calidad y esperan una atención impecable. El lujo es algo profundamente personal”, sentencia Lluís Sans, presidente y actual propietario de la firma.

Espacio dedicado a la sastrería a medida de Santa Eulalia.

Pero Santa Eulalia no llegó hasta aquí por casualidad. Antes de convertirse en una de las grandes direcciones de la moda española fue una pequeña tienda de tejidos abierta en 1843 por Josep Taberner y su hijo Salvador en el Pla de la Boqueria, cuando Barcelona todavía era una ciudad amurallada. El negocio crecería al ritmo de una metrópoli que también estaba cambiando y, a comienzos del siglo XX, la familia Sans entraría en escena para convertir aquella tienda en algo mucho más ambicioso, guiados por dos valores que todavía hoy permanecen perennes: la audacia y la innovación.

La verdadera revolución llegaría en 1926. Mientras las grandes casas parisinas comenzaban a convertir la presentación de una colección en un acontecimiento social, ellos decidieron importar aquella fórmula y posicionar la Ciudad Condal al nivel de la capital gala. En la planta superior de su establecimiento del centro histórico, organizaron su primer desfile, convirtiéndose en pioneros de una nueva manera de entender y presentar la moda. Detrás de aquella apuesta estaba Pere Formosa (casado con una de las hijas de la familia Sans), director creativo hasta 1970 y figura esencial en su transformación —fue, además, el encargado de introducir en España la falda pantalón, una prenda que ya habían popularizado previamente Paul Poiret y Elsa Schiaparelli—. El éxito fue tal que los siguientes shows pasarían a celebrarse bajo estricta invitación personal.

Desde entonces ha pasado más de un siglo y Santa Eulalia ha sobrevivido a la Guerra Civil y a la Segunda Guerra Mundial, a los nuevos hábitos de consumo y a la globalización del lujo. Por el camino, abrió una tienda en Tánger, presentó colecciones en Venecia y Nueva York, llegó a contar con más de 750 empleados y talleres propios y, en 1968, se lanzó al prêt-à-porter. Hoy, continúa mirando hacia delante como espacio multimarca, reuniendo una selección de grandes firmas internacionales que transita de lo mainstream a lo underground —Balenciaga, Tom Ford, Alaïa, Jil Sander, Toteme, Willy Chavarria, Ami Paris o The Row— y que conviven con su propio atelier. Una capacidad de adaptación que adquiere todavía más valor cuando se mira desde la perspectiva de un negocio familiar. “Solo un 30% de estas empresas llega a la segunda generación y un 2% a la cuarta. Nosotros estamos ya en la séptima”, confiesa Sans. Para continuar: “A lo largo de nuestros 183 años ha habido varios momentos en los que la continuidad estuvo realmente en riesgo. Si los superamos fue, en gran medida, gracias a mi compromiso y al de quienes me antecedieron”.

Esa continuidad no se explica únicamente por la capacidad de adaptación, sino también por aquello que han decidido no cambiar. Como ellos mismos reconocen, uno de sus grandes valores diferenciales está en la atención, una manera de entender el servicio que se percibe incluso en los pequeños detalles. La mañana en que tuve oportunidad de visitar sus instalaciones, varios de los clientes habituales se dirigían por su nombre de pila a quienes les atendían, y viceversa. Una familiaridad que dice mucho de la relación que la casa ha construido con quienes la visitan y que explica, en buena medida, cómo ha conseguido mantenerse durante tantos años en una de las principales arterias de Barcelona, codeándose con las firmas más poderosas del planeta —muchas de ellas presentes también en sus propios muestrarios— y compitiendo de tú a tú con grandes conglomerados del lujo, sin perder por ello su identidad. “Ser Santa Eulalia significa no renunciar a la calidad, a la profesionalidad y a poner al cliente en el centro”, reitera Sans.

«Solo un 30% de las empresas familiares llega a la segunda generación… Nosotros estamos ya en la séptima»

Y si hay un elemento que ha acompañado a la compañía durante todo ese recorrido es, precisamente, Barcelona. No es casualidad que la casa lleve el nombre de su copatrona, ni que su símbolo sea la cruz en forma de aspa en la que, según la tradición, murió Santa Eulalia. Ese idilio ha trascendido generaciones y reconocimientos —en 2011 recibió la Medalla de Oro al Mérito Cívico— y continúa presente sin renunciar sus raíces. “Barcelona ha cambiado y nosotros con ella, pero ese vínculo se ha mantenido intacto durante casi dos siglos”.

Lluís Sans, presidente y propietario de Santa Eulalia, junto a HERITAS, el nuevo perfume de la firma, creado con motivo del centenario de su primer desfile de alta costura.

No sorprende que su historia también pueda empezar a contarse a través del olfato. La firma lleva un tiempo explorando el universo de las fragancias y hoy lo hace también desde una de sus vertientes más singulares. En el interior del local de más de 2.000 metros cuadrados que atesora en Paseo de Gracia existe un espacio dedicado a la perfumería nicho. Es algo así como una gruta, con decenas de frascos de cristal que, como minerales preciosos, capturan la luz y la multiplican en una sinfonía de colores. Un escenario casi hipnótico que sirve de telón de fondo para una nueva creación que viene a ampliar el universo de elixires ya desarrollados, pues el viaje olfativo comenzó en 1947: un perfume concebido con motivo del centenario de aquel primer desfile de alta costura que les situó a la vanguardia.

Su nombre es HERITAS y ha sido creado por Chris Maurice, perfumista de tercera generación y nieto de una fiel clienta de la maison. Todo queda, de alguna manera, en casa. Como recalca Irene Gisbert, directora creativa: “Solo nos pueden entender si nos conocen”. El resultado es una fragancia concebida como una segunda piel que, en sus propias palabras, evoca ese primer rayo de luz que irrumpe en la pasarela justo antes de que aparezca la modelo.

El frangipani es el gran protagonista de la composición, una flor envolvente que se despliega sobre un fondo en el que la vainilla, en su versión más pura, aporta dulzor sin resultar empalagosa; el sándalo introduce una nota cálida y oriental al tiempo que estructura la fragancia; la raíz de iris juega con el contraste y el benjuí pone el broche final. El resultado es un perfume unisex pensado para romper moldes, tal y como llevan haciendo toda la vida. Al fin y al cabo, como sostiene Lluís, “en Santa Eulalia, nuestra historia se percibe nada más entrar”.

Fotografías: Cortesía

Penélope Cruz sabe que hay ocasiones en las que un look no necesita presentación. Para la premiere de La bola negra en el Festival de Cine de San Sebastián, celebrada el pasado 20 de septiembre, la actriz volvió a confiar en la maison francesa para construir un estilismo de pies a cabeza. ¿El resultado? Una imagen sofisticada, rotunda y absolutamente Chanel.

El vestido, una imponente creación de Matthieu Blazy perteneciente a la colección Crucero de la firma, fue el punto de partida. De silueta voluminosa y cuerpo ceñido, destacaba por su profundo escote en V, sus mangas cortas rematadas con grandes volantes y un delicado motivo de plumas bordado en el centro, justo al final del escote. El conjunto se completó con unos zapatos también de Chanel, llevando la apuesta por la maison hasta el último detalle.

SAN SEBASTIAN, GUIPUZCOA BASQUE, SPAIN – SEPTEMBER 20: Actress Penelope Cruz on the red carpet for ‘La bola negra’ at the Victoria Eugenia Theatre on 20 September 2026 in San Sebastian, Guipuzcoa, the Basque Country, Spain. ‘La bola negra’ adapts and expands on an unfinished play by Federico Garcia Lorca. It tells three stories of men from different eras, linked by sexuality, desire, pain and legacy. The film opens in Spanish cinemas on 25 September and has been selected by the Spanish Film Academy to represent Spain at the upcoming Oscars. (Photo By Unanue/Europa Press via Getty Images)

Las joyas pusieron el broche final. Cruz escogió los pendientes trepadores Bouton de Camélia, realizados en oro blanco de 18 quilates y diamantes y pertenecientes a la colección homónima de Chanel Fine Jewelry. A ellos sumó dos piezas de Alta Joyería de la casa: el anillo Plume de Chanel, en oro blanco de 18 quilates y diamantes, y el anillo Ruban, también realizado en oro blanco de 18 quilates y diamantes.

Tres piezas que aportaron luz al conjunto sin competir con la fuerza del vestido y que subrayaron, una vez más, la estrecha relación entre Penélope Cruz y la maison. En San Sebastián, la actriz volvió a demostrar que pocas alianzas funcionan con tanta naturalidad sobre la alfombra roja como la suya con Chanel.

SAN SEBASTIAN, SPAIN – SEPTEMBER 20: Javier Calvo, Penelope Cruz and Javier Ambrossi attend the «La Bola Negra» screening during the 74th San Sebastian International Film Festival at Victoria Eugenia Theater on September 20, 2026 in San Sebastian, Spain. (Photo by Juan Naharro Gimenez/WireImage)

Fotografías: Cortesía

Con el Gran Canal como telón de fondo y el Renacimiento respirando en cada esquina, Tiffany & Co. ha elegido uno de los escenarios más icónicos de Venecia para presentar la colección otoño de Blue Book 2026: Hidden Garden, su gran cita anual con la alta joyería.

La noche del 17 de septiembre, el histórico Fondaco dei Tedeschi, junto al puente de Rialto, se convirtió en el escenario de una gala en la que naturaleza, arte y joyas excepcionales se encontraron en una puesta en escena tan sofisticada como el universo que propone la nueva colección. Entre los invitados estuvieron Begoña Vargas, Anya Taylor-Joy, Arón Piper y Matilda De Angelis, todos ellos luciendo diseños de Tiffany & Co.

Un jardín imaginario en el corazón de Venecia

Diseñada por Nathalie Verdeille, vicepresidenta sénior y directora artística de la firma, en colaboración con el Tiffany Design Studio, Hidden Garden continúa el viaje creativo de Blue Book 2026 alrededor de la exuberancia de la naturaleza y el descubrimiento. Sin embargo, aquí la naturaleza no se limita a reproducirse: se transforma. Jardines imaginarios, frutas maduras y enredaderas en flor cobran nuevas dimensiones a través de formas escultóricas y gemas excepcionales. El resultado juega entre lo abstracto y lo literal, creando un universo de alta joyería en el que la luz se convierte prácticamente en otro material.

Es precisamente ahí donde reside el encanto de Hidden Garden, en imaginar la naturaleza llevada a su versión más extraordinaria, donde cada piedra y cada volumen parecen formar parte de un paisaje secreto. Una visión exuberante, intensa y deliberadamente teatral que encaja a la perfección con la personalidad de Blue Book.

Alta joyería con acento de moda

La noche también tuvo un marcado componente fashion. Para la presentación de la colección, las modelos vistieron diseños de Givenchy firmados por Sarah Burton, creando un diálogo entre las piezas de Tiffany & Co. y la moda contemporánea.

Y si algo demostró la gala es que la alta joyería ya no vive únicamente en las vitrinas: también forma parte de una conversación estética mucho más amplia. En Venecia, las joyas de Hidden Garden encontraron en los looks de Givenchy y en sus invitados internacionales el contexto perfecto para desplegar toda su fuerza visual.

Entre ellos, Begoña Vargas aportó el inconfundible sello español a una velada que reunió nombres internacionales del cine, la moda y la cultura. Junto a ella, Anya Taylor-Joy, Arón Piper y Matilda De Angelis completaron una lista de invitados que convirtió la presentación en uno de los grandes momentos de la temporada para Tiffany & Co.

El escenario perfecto

No podía haber un lugar más apropiado para esta nueva fantasía de Tiffany. El Fondaco dei Tedeschi, uno de los grandes monumentos renacentistas de Venecia, se alza frente al Gran Canal, junto al puente de Rialto. Originalmente concebido como puesto comercial para mercaderes alemanes y reconstruido a comienzos del siglo XVI, el edificio fue durante siglos un punto de encuentro para el comercio internacional y el intercambio de culturas, artesanía y objetos de lujo.

Ahora, siglos después, vuelve a reunir esos mismos conceptos, pero bajo una nueva mirada. Naturaleza, artesanía, lujo y cultura se encuentran en Hidden Garden para cerrar el viaje creativo de Blue Book 2026 con una colección que convierte la exuberancia en joya y Venecia en el escenario perfecto para descubrirla.

Fotografías: Cortesía

El icónico cronógrafo de carreras se reinventa con una caja más compacta, nuevo diseño y una edición limitada que celebra la llegada de la Fórmula 1 a la capital española

Madrid se prepara para vivir su primer gran capítulo de la Fórmula 1 y TAG Heuer ha decidido celebrarlo como mejor sabe: con un nuevo cronógrafo nacido para la velocidad. La firma suiza presenta el TAG Heuer Carrera Chronograph Sport, una reinterpretación de uno de los pilares de su colección Carrera que llega coincidiendo con el Formula 1 TAG Heuer Gran Premio de España 2026, con la marca como socio principal y cronometrador oficial del campeonato.

El lanzamiento supone el regreso de uno de los grandes cronógrafos deportivos de TAG Heuer, ahora con una estética más contundente y unas proporciones revisadas. La receta mantiene intacto el ADN que Jack Heuer imprimió al Carrera desde 1963: máxima legibilidad, precisión y una conexión directa con el mundo de la competición.

Más compacto, más cómodo y más deportivo

La gran transformación está en la caja. El nuevo Carrera Chronograph Sport reduce su diámetro de 44 a 42 milímetros, mientras que la distancia entre asas pasa de 49,8 a 48,6 mm. También adelgaza. Sus 14,17 mm de grosor, frente a los 15,48 mm de la generación anterior, buscan ofrecer una presencia más equilibrada y cómoda en la muñeca.

El rediseño se extiende al conjunto de la caja, con laterales cepillados y un bisel más fino que combina acero y un inserto de cerámica pulida. Los pulsadores, inspirados visualmente en los pistones y componentes de los motores de alto rendimiento, refuerzan el carácter racing del reloj sin renunciar a una estética suficientemente elegante para el día a día.

Un Carrera que vuelve a mirar al circuito

En el interior late el Calibre TH20-00, movimiento de manufactura de TAG Heuer visible a través del fondo de zafiro y dotado de una reserva de marcha de 80 horas. El conjunto se completa con un brazalete de acero en forma de H, ahora con diseño cónico y un sistema que permite cambiar los eslabones fácilmente en casa. También existe una alternativa con correa de piel perforada, un guiño directo al automovilismo clásico.

La esfera recupera además uno de los principios fundacionales del Carrera: que toda la información pueda leerse rápidamente incluso a gran velocidad. Los números árabes sustituyen a los índices de la generación anterior y una disposición tricompax revisada organiza las funciones del cronógrafo. La fecha se sitúa a las seis y la escala taquimétrica vuelve a poner el foco en la velocidad.

Cinco caras para un mismo espíritu

La nueva colección está formada por cinco referencias que juegan con diferentes combinaciones de color y acabados. El azul, uno de los tonos más reconocibles del Carrera, llega tanto con brazalete de acero como con correa de piel marrón perforada. También hay una versión verde turquesa de estética más contemporánea y una configuración plateada tipo «panda», con contadores negros y bisel de cerámica negra.

La alternativa en negro opalino es probablemente la más agresiva del conjunto. Los contadores negros se integran en la esfera y los detalles rojos de las agujas del cronógrafo e indicadores aportan un marcado aire de instrumentación de competición.

Una edición limitada para el primer GP de Madrid

Pero la pieza que concentra todas las miradas es el TAG Heuer Carrera Chronograph Sport Spain Limited Edition, creado para conmemorar la primera edición del Formula 1 TAG Heuer Gran Premio de España 2026 en Madrid. Sobre la base del nuevo modelo de 42 mm, esta versión incorpora detalles en rojo y amarillo tanto en las agujas centrales del cronógrafo como en la correa de piel perforada, un homenaje directo a los colores de España.

El fondo de zafiro lleva grabada la inscripción Spain Limited Edition y el reloj se entrega en un estuche diseñado por el artista español Manu Campa, conocido por sus interpretaciones del mundo del motor. La presentación incluye además una lámina numerada y firmada por el artista, inspirada en la energía del circuito MADRING y en la llegada de la Fórmula 1 a Madrid.

Con el Carrera Chronograph Sport, TAG Heuer no se limita a actualizar uno de sus cronógrafos más reconocibles. La marca aprovecha la llegada de la Fórmula 1 a Madrid para devolver al Carrera a sus raíces competitivas, pero con unas proporciones y un lenguaje de diseño adaptados al presente. Velocidad, precisión y relojería vuelven a encontrarse en un escenario que, por primera vez, tiene a la capital española como protagonista.

Hay una Mallorca que aparece cuando termina el verano. La de las tardes de luz dorada, los caminos de tierra, el cuero, el ante y ese Mediterráneo que, cuando baja el sol, cambia los azules luminosos por tonalidades mucho más profundas. Es esa versión más tranquila de la isla la que Lottusse lleva a su nueva colección de otoño/invierno, una propuesta en la que el paisaje no aparece como simple inspiración estética, sino que se traduce directamente en colores, materiales y prendas.

La firma mallorquina, fundada en 1877, recupera así parte de su identidad para construir una temporada alrededor de una idea que cada vez tiene más peso en la moda: invertir en piezas que sobrevivan a las tendencias. El resultado es un armario donde el cuero, el ante y las pieles comparten protagonismo con una gama cromática cálida en la que el marrón, en todas sus versiones, se convierte en el auténtico hilo conductor.

Brown is the New Black

Moka, whisky, chestnut, espresso… El marrón llega esta temporada con muchas más posibilidades de las que tradicionalmente le hemos concedido. Lottusse lo convierte en uno de los grandes protagonistas de su colección y lo lleva desde el calzado hasta las prendas exteriores y los accesorios. La clave está precisamente en no quedarse con un único tono. Los diferentes marrones permiten crear contrastes dentro de un mismo look y funcionan especialmente bien junto a otros colores inspirados en la naturaleza. El resultado es una paleta sofisticada, fácil de combinar y, sobre todo, alejada de esa sensación de tendencia pasajera.

En piel pulida, ante o acabados más artesanales, el marrón cambia de personalidad. Puede resultar elegante junto a un traje, relajado con denim o convertirse en la base de un estilismo completo. Una versatilidad que explica por qué los tonos tierra llevan varias temporadas dejando de ser una apuesta exclusivamente otoñal para convertirse en auténticos básicos del armario.

Back to basics

Hay piezas que no necesitan presentación. Un Chelsea, un Derby, un mocasín o un zapato con hebilla llevan décadas formando parte del vestuario masculino y, precisamente por eso, tienen la capacidad de sobrevivir a los cambios de tendencia. La nueva propuesta masculina de la firma isleña juega con esa seguridad. El cuero continúa siendo el gran protagonista en una selección de zapatos que apuesta por diseños reconocibles y fáciles de incorporar tanto a estilismos más formales como a otros mucho más relajados. Los sneakers de piel aportan la alternativa casual, pero mantienen la misma línea limpia y contenida.

Donde la colección gana especialmente en personalidad es en las prendas exteriores. El shearling vuelve a reclamar su lugar cuando bajan las temperaturas, presente en cazadoras y chaquetones que combinan volumen y textura. A ellos se suman modelos con cuello de pelo y cazadoras de inspiración safari realizadas en ante, piezas con suficiente carácter para convertirse en el centro de cualquier look sin necesidad de demasiados complementos. Una propuesta masculina que apuesta por el armario a largo plazo y no tanto en acumular novedades como en encontrar esas piezas que funcionan temporada tras temporada y que incluso pueden ganar atractivo con el paso del tiempo.

Marcar la diferencia

El calzado y los complementos terminan de dar forma a la colección con una selección pensada para acompañar más allá de una temporada. En la propuesta femenina, las botas altas de piel patinada comparten protagonismo con botines de tacón, mocasines estructurados, bailarinas, zapatos de hebilla y modelos de cordones. Diseños diferentes, pero unidos por una misma apuesta por los materiales y los acabados artesanales. A ellos se suman bolsos de hombro, totes y modelos cruzados, entre los que destaca Noodbags, uno de los diseños icónicos de Lottusse, elaborado en piel trenzada como guiño a la tradición artesanal mallorquina.

La misma atención por las texturas se traslada a las prendas exteriores, donde el ante, la piel y el borreguillo se convierten en protagonistas. Cazadoras, bomber, gabardinas y abrigos con cuellos voluminosos aportan el punto de carácter a una colección que entiende los complementos y las prendas de abrigo como algo más que piezas funcionales: son las que terminan de definir el estilismo.

En todos ellos aparece una misma idea: la artesanía como antídoto frente a la moda de usar y olvidar. Lottusse recupera materiales, técnicas y siluetas vinculadas a su origen mallorquín para crear piezas que puedan seguir funcionando cuando la tendencia que las rodea ya haya cambiado. Y es que unas buenas botas, un bolso de piel o una cazadora de ante no necesitan reinventarse cada temporada para seguir teniendo sentido.

Fotografías: Jorge Pérez Ortiz

El director financiero mandó un email. Asunto: presupuesto de campaña. El mensaje era breve y, para cualquier equipo creativo, ligeramente aterrador: “Este trimestre no hay. Usad IA”. Podría haber sido el comienzo de una reunión incómoda, una reducción de presupuesto o, directamente, el principio del fin. En Nude Project decidieron tomárselo literalmente. Si había que usar inteligencia artificial, se usaría. Alquilaron un robot, lo sentaron junto al equipo creativo y le dieron trabajo: diseñar las prendas, construir las imágenes y, de paso, protagonizar la campaña. El resultado es Sorry, This Is AI, el primer drop de la colección FW26 de Nude Project, una vuelta a la oficina pasada por el filtro de una generación que ya no sabe si está intentando escapar del trabajo o automatizarlo.

La inteligencia artificial es, por supuesto, uno de los grandes temas del momento. Pero Nude Project no la aborda desde el territorio habitual de los algoritmos, la productividad o las promesas futuristas. La aterriza en algo mucho más reconocible: la oficina. Ese lugar donde conviven el que llega tarde, el que nunca desconecta, el que trabaja por su cuenta, el que desaparece un viernes alegando estar enfermo y el que, inexplicablemente, aparece a las once de la mañana con rango de director. Porque si algo hace Nude Project es convertir los códigos cotidianos en parte de su propio lenguaje. Y esta vez los clichés laborales no se quedan en la campaña, también se convierten en prendas.

El dress code de la nueva oficina

Para su primer lanzamiento de FW26, Nude Project mira hacia el workwear y lo lleva a su terreno: siluetas relajadas, materiales pensados para los meses fríos y una clara apuesta por las prendas de exterior. Pantalones de pana, bombers acolchadas, chaquetas de piel y piezas reversibles construyen una colección en la que el diseño y la calidad tienen tanto peso como el concepto.

La gracia está en que cada pieza lleva consigo una personalidad. No son simplemente pantalones, bombers o sudaderas: son personajes de oficina convertidos en ropa. El director, el freelancer, el presidente, el que se escaquea para cogerse un día libre. Una especie de organigrama textil en el que los cargos importan bastante menos que la actitud.

El Director Corduroy Pant, por ejemplo, toma el clásico pantalón carpenter y lo convierte en una pieza de pana 100% algodón en tono oliva. Su corte recto, la caída limpia y el bajo con tejido de contraste —pensado para llevarse con vuelta de puño— se completan con un bordado a la altura del muslo. Tiene algo de uniforme y algo de declaración de intenciones. Y, como apunta la propia marca con su habitual sentido del humor, está pensado para durar más que cualquier puesto de director.

Después está The Freelancer Bomber Jacket, una bomber acolchada de corte boxy confeccionada en poliéster 100%, con forro completo y una construcción que aporta peso y presencia. El cuello trenzado en contraste, el bordado frontal y la etiqueta trasera tejida funcionan como pequeños códigos de identidad. Es una chaqueta concebida para el entretiempo, pero construida con la contundencia de una prenda de invierno. Como el freelancer: aparentemente improvisado, pero sorprendentemente preparado.

Pero si hay una pieza que concentra el lado más sofisticado del drop, esa es The Chairman Leather Jacket. Confeccionada en piel de oveja 100% y acabada con un aged wash aplicado a mano, incorpora cuello funnel, broches grabados y un detalle debossed en el pecho. Es la pieza más trabajada de la colección y llega, además, en una tirada corta. Una interpretación del imaginario ejecutivo que sustituye el traje convencional por una chaqueta con mucha más personalidad.

Si la IA va a hacer el trabajo, al menos que se vista bien

Hay algo especialmente irónico en que una colección nacida de la orden de “usad IA” termine hablando tanto de lo humano. De los personajes, las manías, los códigos compartidos y esas pequeñas situaciones absurdas que hacen que cualquier oficina se parezca un poco a todas las demás. Nude Project utiliza la inteligencia artificial como punto de partida, pero no deja que se convierta en protagonista absoluta. El verdadero protagonista sigue siendo el equipo, la ropa y la cultura que existe alrededor de ella.

Sorry, This Is AI funciona así como una especie de sátira sobre el presente: una campaña creada alrededor de la obsesión contemporánea por automatizarlo todo, pero hecha desde la perspectiva de quienes siguen teniendo que volver a la oficina. Porque mientras la tecnología promete hacer desaparecer tareas, puestos y procesos, Nude Project recupera algo mucho más tangible: una buena chaqueta, un pantalón que aguanta el paso del tiempo, una bomber que funciona de dos maneras y ese tipo de prendas que terminan formando parte del uniforme personal. La IA podrá escribir el email. Podrá generar una imagen. Incluso podrá sentarse en la mesa de reuniones. Pero, por ahora, el dress code sigue siendo cosa nuestra.

La influencia ya no se mide únicamente en cifras, aunque ellas acumulen millones. Se mide en la capacidad de generar conversación, de marcar tendencias y de conectar con una generación que consume contenido a la velocidad del vértigo. Lola Lolita y Sofía Surfers lo saben bien. Convertidas en dos de las personalidades digitales más relevantes del país, han hecho de la autenticidad su principal activo y de las redes sociales una plataforma desde la que construir algo mucho más grande que una comunidad.

FEARLESS las reúne este verano en el Hotel Santo Mauro de Madrid para retratar un momento clave de sus trayectorias. Jóvenes, ambiciosas y plenamente conscientes del lugar que ocupan, representan una nueva forma de entender la notoriedad: más cercana, más espontánea y, al mismo tiempo, extraordinariamente influyente.

Entre risas, confidencias y la compañía de Brownie, Cibeles y Cristiano, el inseparable perro de Lola y los gatos de la editora de esta cabecera, respectivamente, habla sobre la familia, el éxito, la exposición pública y los proyectos que están por venir. “Con nuestras diferencias, pero siempre hemos estado la una para la otra”, afirman. Una frase que resume el vínculo que las une y que explica, en parte, cómo han llegado hasta aquí.

Además, ambas son férreas defensoras de los derechos de los animales —una causa que apoyan activamente y visibilizan de forma habitual en sus plataformas—, y coinciden en una misma idea: «Los animales representan amor puro, hogar y paz». En este número queda reflejado. Son indomables.

Una mañana de lujo

Relojes y joyas capturan los primeros rayos de sol, ofreciendo un sinfín de propuestas con las que adornar la piel. Cada pieza traduce la elegancia del amanecer en forma de objeto, en una de las estaciones del año en las que más brillan.

Lázaro Rosa-Violán e Isabel Coixet a la caza del mamut

Uno ha revolucionado la forma en que entendemos los espacios; la otra ha transformado la manera de contar historias. Lázaro Rosa-Violán e Isabel Coixet son dos de los grandes creadores españoles de las últimas décadas. Proceden de disciplinas aparentemente alejadas y, sin embargo, comparten mucho más que años de amistad. Ahora también un posible nuevo proyecto cinematográfico con un sorprendente protagonista: un mamut de nombre Alvarito.

Sara Zaldívar, al servicio del arte

Por amor al arte, literalmente. Así ha construido su recorrido Sara Zaldívar, una de las mecenas y coleccionistas más destacadas de España. Hace tres años, junto a Alejandra Arias, decidió apostar por la cerámica con CerARTmic, reivindicando el poder del barro. Para demostrarlo, reúne a su particular pandilla, engalanada con metales preciosos, en una aleación tan inesperada como fascinante.

Aprende a decir NŌ (architects)

En el trabajo de NŌ architects hay algo que se resiste a ser explicado de forma directa. Sus espacios no buscan imponerse, sino revelarse lentamente, como si siempre hubieran estado allí. Entre el paisaje, la luz y el vacío, su arquitectura se construye desde una idea de esencialidad que remite más a lo ritual que a lo formal.

Agathizar la arquitectura

Precursora de un fenómeno propio, el de la “agathización”, la relación de Ágatha Ruiz de la Prada con la arquitectura se remonta a siglos atrás y ha acabado convirtiéndose en una de sus grandes pasiones. En estas páginas, convive con algunos de los principales referentes de la disciplina en España, en un encuentro impulsado por ECOcero, y deja entrever que aún arrastra una cuenta pendiente.

La cantera del diseño nos descubre su interior desde Neolith

La cantera de la arquitectura y el interiorismo se reúne en Neolith llevando algo más que la casa a cuestas, su propio estudio. El resultado son estos bodegones tan personales que recuerdan que, aunque el resultado sea lo visible, lo verdaderamente decisivo siempre ocurre en el interior. 

Duchamp 2.0

El arte sigue explorando los límites entre lo cotidiano y lo estético, desplazando objetos funcionales hacia nuevos territorios de significado. En ese contexto, “Tienes una flor”, impulsada por Geberit, convierte el inodoro en un punto de partida para el diseño, reuniendo a veinte de los estudios más destacados del panorama actual.

Palito Dominguín lleva el arte en la sangre

Palito Dominguín ha crecido marcada por un instinto artístico poco común, propio de una de las estirpes más importantes del panorama cultural nacional. Aún así, no siempre lo ha tenido fácil. Abrirse paso en el mundo del arte más allá de su apellido también ha sido parte del recorrido. Ahora debuta con su primera exposición, un punto de partida que confirma que su trayectoria no es solo herencia, aunque lo lleve en la sangre.

Los enigmas de la Orden de Malta

Pocas instituciones pueden presumir de haber atravesado casi nueve siglos de historia sin renunciar a su esencia. La Orden de Malta, heredera de una tradición que hunde sus raíces en la Jerusalén medieval, sigue siendo hoy una referencia internacional en los ámbitos de la asistencia, la acción humanitaria y el compromiso cristiano. Al frente de su Asamblea Española se encuentra Aline Finat y Riva, condesa de Villaflor, primera mujer en ocupar la presidencia de la institución en nuestro país. Charlamos con ella acerca la realidad de una organización tan fascinante como desconocida para el gran público, donde la vocación de servicio continúa siendo, nueve siglos después, la principal razón de ser.

Si no lo viste, te lo perdiste, ¿o no? PREMIOS MUJER FEARLESS 2026

Todo estaba a favor. Todo menos el tiempo, que decidió colarse como invitado sorpresa en la V edición de los Premios Mujer Fearless, celebrados en el Teatro Magno. Aun así, y como ya es tradición, una veintena de mujeres —y algún que otro hombre— fueron reconocidos por hacer exactamente lo que mejor saben, cada cual en su terreno, abriendo no solo paraguas, sino también camino a las generaciones futuras.

Federico Jiménez Losantos, última parada

Federico Jiménez Losantos es uno de los comunicadores más reconocibles —y también más polémicos— del panorama radiofónico español. Voz inconfundible de la radio desde hace décadas, ha convertido la opinión en un género propio y el debate en un estilo de vida. Periodista, escritor y tertuliano, su figura ha atravesado medios, etapas ideológicas y momentos distintos de la vida pública y cultural española sin perder nunca el humor que le caracteriza.

Ya estuvo en FEARLESS hace casi dos años, cuando protagonizó una de nuestras portadas más icónicas, rodeado por quienes cada mañana le acompañan en la Crónica Rosa. Hoy vuelve a esta cabecera no para explicarse ni para justificarse, sino para responder. También para que le conozcamos aún mejor. No necesita biografía ni presentación, solo una pregunta tras otra. Y alguien que escuche.

La creación para Gabrielle Chanel siempre fue un misterio íntimamente ligado a la libertad. Una libertad entendida como la capacidad de recorrer su mundo interior, hecho de recuerdos, viajes, encuentros e intuiciones, para transformarlo en símbolos que, con el tiempo, se convertirían en su propio lenguaje de elegancia. Esa visión es el punto de partida de la nueva colección de Alta Joyería de CHANEL: Signes & Symboles.

La Maison reinterpreta algunos de los emblemas más personales de su fundadora —la camelia, la estrella, el sol y el león— y los traduce en un universo de 85 piezas donde la memoria se convierte en forma y la identidad en diseño. Estos símbolos, presentes tanto en su biografía como en sus espacios vitales como el apartamento de la rue Cambon o la villa La Pausa, se elevan aquí a un lenguaje contemporáneo de Alta Joyería.

Un lenguaje entre arte, geometría y libertad creativa

La colección se construye como un diálogo entre pasado y presente, en el que CHANEL explora una visión de la joyería más libre y artística. Lejos de los códigos clásicos, Signes & Symboles combina referencias a la Antigüedad y al arte bizantino con una estética opulenta y profundamente estructurada. Los volúmenes escultóricos conviven con composiciones geométricas precisas, donde la simetría vertical y horizontal organiza el ritmo de collares, anillos y broches.

El uso del color y de las gemas excepcionales es otro de los pilares fundamentales de la colección. Zafiros, rubíes, esmeraldas y diamantes —las llamadas “cuatro gemas nobles”— protagonizan piezas de gran complejidad técnica. A ellas se suma una paleta cromática intensa y deliberada: azules profundos, rojos vibrantes, verdes luminosos, naranjas, amarillos y rosas que construyen un lenguaje visual propio de la Maison.

Los símbolos convertidos en joya

En este universo, los grandes símbolos de Gabrielle Chanel adquieren una nueva dimensión. El león, emblema de fuerza y protección, se materializa en piezas donde conviven diamantes, rubíes y ónix en composiciones de gran impacto visual. La camelia se transforma en una flor de precisión casi arquitectónica, reinterpretada en diamantes y saphirs rosas. La estrella y el sol aparecen como amuletos luminosos, joyas que evocan energía, guía y movimiento dentro del imaginario de la colección.

Más allá de su valor estético, la propuesta introduce una lectura más íntima de la joyería: la de las piezas concebidas como talismanes. Collares, anillos y colgantes articulan símbolos en oro, piedras de color y diamantes, planteando joyas que pueden llevarse de forma individual o en combinación, reforzando la idea de libertad y modularidad.

Con Signes & Symboles, CHANEL presenta mucho más que una colección de Alta Joyería. Propone una relectura contemporánea de su propio origen creativo, donde la herencia se transforma en lenguaje y los símbolos de Gabrielle Chanel siguen evolucionando como un sistema vivo de expresión estética.