Hay viajes que dejan, literalmente, un buen sabor de boca. El Balneario de Panticosa es un histórico complejo hotelero conocido tradicionalmente por las propiedades de sus aguas termales. Un turismo orientado a la salud y al bienestar que atraía a sus visitantes favorecido por un entorno de alta montaña inigualable y en el que la propiedad del Grupo Nózar (Aguas de Panticosa SA, Bodegas Enate, Bodegas Laus, etc), ha abierto una nueva etapa con importantes cambios, tanto en la gestión como en el concepto de ocio. De cara a la temporada estival la nueva dirección ha apostado por situar la gastronomía en un lugar preferente en la experiencia del visitante y en una de las razones para visitar este enclave histórico del Pirineo aragonés.

ALBERTO CASTILLO para FEARLESS

En el Balneario de Panticosa el paisaje, además de ser admirado, se puede también saborear. A 1636 metros de altura, la alta cocina cobra todo el protagonismo para fundirse en una inmersión transversal con la naturaleza y el bienestar. Es entonces cuando placer de la mesa se saborea a fuego lento, como el tiempo, que parece detenerse al abrigo de las cumbres que rodean este mágico lugar del Valle oscense de Tena.

La cocina como nueva experiencia sensorial

El epicentro de esta nueva etapa que ha abierto la llegada a la dirección de Rafael Jiménez con su nuevo equipo de profesionales es El Lago, el restaurante donde el chef Rubén Pertusa ha desplegado una sofisticada propuesta de menú degustación cerrado en el que el producto juega con la creatividad y con la memoria del emblemático lugar que en su día fue este espacio dentro del Balneario y que hoy forma parte de uno de sus grandes atractivos.

Ubicado frente al icónico Ibón de Baños, el restaurante convierte cada servicio en algo casi escénico y en parte esencial del relato gastronómico. Desde el comedor se perciben las distintas tonalidades del paisaje, el movimiento del agua del lago y hasta casi la respiración de las montañas, convirtiendo cada velada en una experiencia única.

Podemos corroborar que el menú que degustamos, compuesto por unas combinaciones de puerro cítrico con salsa holandesa; foie mi cuit caramelizado con esturión Nacarii; trucha con salsa de cava, y lomo de ciervo asado con castañas, es deliciosamente exquisito.

El nuevo enfoque del restaurante El Lago forma parte de un viaje gastronómico completo, donde cada espacio juega su propio papel. En La Brasserie, en el Hotel Continental, y también bajo el sello de Pertusa, se ha revisado la tradición culinaria local desde un enfoque contemporáneo con una nueva carta que incluye entrantes fríos y calientes (patatas bravas, nachos, embutidos ibéricos…) como antesala del contundente plato principal basado en carnes a la brasa (paletilla de cordero, chuletón vacuno, solomillo o magret de pato). El sello de calidad de las carnes de la zona cocinadas en su punto de textura y sabor.

La Fontana, en la plaza central, mantiene el sabor de Italia con excelentes «antipasti», ensaladas, pastas con sabrosas salsas y una gran variedad de pizzas. Especialmente recomendables, la provoletta con champiñones, y la ensalada de burrata, rúcula y tomates secos. Y para alargar el tardeo con un coctel o un picoteo, el espacio El QBO es el punto de encuentro informal para relajarse y dejarse ver al aire libre.

El emblemático Gran Hotel de Panticosa

El Gran Hotel del Balneario de Panticosa, uno de los grandes iconos del Pirineo aragonés, ha dado un paso definitivo hacia el presente: permanecer abierto todo el año. Una decisión que va más allá de la operativa y que refuerza su vocación de convertirse en un destino sin temporada, pensado para disfrutarse en cualquier momento.

Inaugurado en 1895, este edificio histórico forma parte del ADN del balneario y acaba de ser distinguido como Hotel Monumento, una categoría que solo comparten tres establecimientos en Aragón y que reconoce su valor arquitectónico y cultural.

Su silueta, casi inalterada, conserva la elegancia de otra época, mientras el interior propone una experiencia que combina historia, calma y naturaleza. Alojarse aquí no es solo dormir en un hotel: es formar parte de un lugar donde el tiempo parece ir más despacio.

Aguas termales milenarias

Las aguas termales de Panticosa, conocidas desde época romana, siguen siendo el corazón del balnearioun legado que se traduce en tres formas de entender el bienestar: El Espacio Termal del Gran Hotel, exclusivo y de aforo limitado, pensado para la desconexión absoluta; Las Termas de Tiberio, con luz natural y con tratamientos personalizados, y el Balneario del Quiñón, orientado al cuidado terapéutico

Naturaleza inmersiva

En invierno, la proximidad a estaciones como Formigal y Panticosa refuerza su atractivo activo; en verano, el valle de Tena se convierte en un espacio de exploración y descanso con un sinfín de actividades: senderismo entre cascadas, ascensiones a picos emblemáticos, rutas accesibles como la Ruta del Pueyo o las Pasarelas, subida en el Tren de Tramascastilla al Ibón de Las Paules, la tirolina gigante de Hoz de Jaca, o el divertido laberinto de los Pirineos en el que deberás encontrar la salida de un bosque de 4.000 cipreses plantados, entre muchas otras posibles actividades.

Más de un siglo después de su origen, Panticosa sigue siendo fiel a lo que siempre fue: un lugar al que se viene a sanar, a respirar y a reconectar. Ahora, además, se viene a vivir una experiencia 360º.

Del 4 al 13 de junio, el histórico Círculo Ecuestre de Barcelona abre sus puertas a una nueva generación de creadores con Ecléctica Barcelona, una iniciativa que convierte el diseño, la arquitectura, el arte y la música en un ejercicio de diálogo colectivo. Integrado en la programación de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, el proyecto reúne a interioristas, arquitectos y figuras de la cultura para intervenir distintos espacios del emblemático edificio desde miradas inéditas.

Entre las colaboraciones más esperadas se encuentra la de L35 Architects y la artista Queralt Lahoz, una propuesta que explora las conexiones entre espacio, emoción y sonido. Conversamos con Cristina Anglès, de L35, y con la propia Lahoz sobre este encuentro creativo, que comparte cartel con otras voces destacadas del panorama cultural y del diseño nacional en una edición que reivindica la creatividad como lenguaje transversal.

Para L35 Architects, participar en Ecléctica Barcelona supone mucho más que una intervención efímera. La firma ha encontrado en este proyecto una oportunidad para reflexionar sobre nuevas formas de habitar y experimentar la arquitectura, especialmente en un contexto tan simbólico como el de Barcelona, ciudad que este año ejerce como Capital Mundial de la Arquitectura.

“Ecléctica nos pareció un proyecto muy especial desde el principio”, explica Cristina Anglès. “Primero porque sucede en Barcelona, que es nuestra casa, y porque forma parte del Año de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura, un contexto muy estimulante para repensar cómo se vive la arquitectura hoy”.

Uno de los aspectos que más atrajo al estudio fue la posibilidad de intervenir temporalmente un espacio tan cargado de historia como el Círculo Ecuestre. “Nos interesaba muchísimo la idea de abrir un lugar tan hermético y simbólico a miradas completamente nuevas. Poder transformarlo temporalmente y hacer que la gente lo descubra desde otro lugar, más libre, más inesperado y más sensorial”.

Esa aproximación conecta directamente con la filosofía de trabajo de L35, centrada en la experiencia de quien habita los espacios. “Trabajamos mucho desde cómo se recorre un lugar, cómo cambia el ritmo de quien lo habita o cómo una atmósfera puede modificar el estado de ánimo”, señala Anglès.

Arquitectura para sentir y no solo para observar

En un momento en el que las nuevas generaciones consumen cultura de forma cada vez más inmersiva, la arquitecta considera que el reto ya no consiste en explicar la arquitectura desde un punto de vista técnico, sino emocional.

“Las nuevas generaciones ya no se acercan a la arquitectura desde lo puramente académico. Les interesa la experiencia, la atmósfera y la identidad de los lugares”, afirma Anglés. Precisamente por eso considera que Ecléctica funciona como un formato especialmente atractivo: “No vienes solo a mirar espacios; entras, escuchas, tocas y atraviesas ambientes que te generan algo”.

La presencia de músicos, artistas y perfiles creativos amplía además los códigos tradicionales de la arquitectura y la acerca a públicos que quizás nunca visitarían una exposición convencional.

El encuentro entre L35 y Queralt Lahoz

La colaboración con Queralt Lahoz surgió de forma natural. Aunque proceden de disciplinas aparentemente alejadas, ambas partes descubrieron rápidamente puntos de encuentro. “Compartimos algo muy parecido: ambas construimos atmósferas y trabajamos desde la emoción. Ella lo hace con la voz y nosotros con la luz, los materiales o el espacio”, explica Anglès.

Más que diseñar un espacio para una artista, el objetivo era construir una instalación capaz de transmitir el universo creativo de Lahoz. “Queríamos crear algo que hablara de su energía y de esa mezcla tan suya entre fuerza y vulnerabilidad”.

El proceso llevó al estudio a explorar territorios poco habituales dentro de la práctica arquitectónica. “Nos obligó a trabajar desde un lugar mucho más intuitivo y menos racional. Intentábamos traducir una voz, una presencia o una tensión emocional en luz, color, sonido y textura”. La arquitecta resume el proceso con una imagen especialmente reveladora: “Fue muy interesante pensar el espacio casi como si fuera una canción, con silencios, intensidad, ritmo y cambios de atmósfera”.

Una pausa emocional dentro del recorrido

La instalación concebida para Ecléctica busca convertirse en un refugio dentro del recorrido expositivo. Un lugar donde el visitante pueda bajar el ritmo y experimentar el espacio desde una dimensión más íntima. “Queríamos generar una especie de pausa dentro de Ecléctica. Un lugar donde cambia la acústica, baja el ritmo y el cuerpo entra en otro estado”, explica Anglès.

La propuesta combina iluminación, música y textiles para construir una atmósfera contenida y casi cinematográfica. Un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea está desplazando el foco desde la imagen hacia las sensaciones. “Estamos dejando atrás una arquitectura demasiado obsesionada con la imagen para volver a pensar más en cómo se sienten los espacios”, sostiene. “Hay un interés creciente por crear lugares más humanos, flexibles y conectados con el bienestar”.

Queralt Lahoz: “La cultura no tiene por qué vivirse de una sola manera”

Para Queralt Lahoz, participar en Ecléctica Barcelona supone formar parte de un formato que desafía las categorías tradicionales. “Este tipo de eventos ayudan a acercar la creatividad a nuevas generaciones porque rompen bastante las barreras entre disciplinas y también la idea de que la cultura tiene que vivirse de una sola manera”, explica. La artista destaca que el proyecto trasciende los formatos convencionales de exposición o concierto para convertirse en una experiencia inmersiva. “Aquí no vienes solo a escuchar música o a ver interiorismo: entras en una atmósfera. Y eso conecta muchísimo con las nuevas generaciones, porque buscan experiencias más auténticas y emocionales”.

Sobre el diálogo entre su universo musical y la propuesta espacial desarrollada junto a L35, Lahoz apostó desde el principio por una intervención contenida y esencial. “Creo que lo óptimo era que fuese algo muy minimalista, porque siento que la música debe llenar el espacio y que este no debe estar recargado de demasiada información”, mantiene.

La artista también ha participado activamente en la definición de la identidad visual y sensorial de la instalación. “Hemos trabajado mucho desde los colores, las texturas y las sensaciones. Me encanta la idea de que el espacio sea como un abrazo, algo cálido y confortable, pero al mismo tiempo con una energía muy potente y un poco subversiva”.

Una visión que encaja perfectamente con el espíritu de Ecléctica Barcelona, una cita que busca demostrar que la creatividad contemporánea ya no entiende de compartimentos estancos y que las mejores conversaciones surgen precisamente cuando disciplinas distintas deciden encontrarse.

Venecia suma un nuevo motivo para escaparse a la ciudad de los canales. En pleno centro histórico, a pocos pasos de la Piazza San Marco y del Teatro La Fenice, el hotel de cinco estrellas Nolinski Venezia, perteneciente a la colección Evok, incorpora una nueva firma gastronómica de referencia: el legendario restaurante genovés Zeffirino.

Fundado en 1939 en Génova, Zeffirino desembarca en la laguna veneciana con una propuesta que une tradición, producto y memoria culinaria. La apertura supone un nuevo capítulo para una casa histórica que ha servido a personalidades internacionales y que mantiene intacta su identidad a través de generaciones de la familia Belloni.

Un viaje gastronómico desde Génova hasta Venecia

La llegada de Zeffirino a Nolinski Venezia no es solo una apertura, sino un diálogo entre dos formas de entender la hospitalidad italiana. Por un lado, la sofisticación contemporánea del hotel veneciano; por otro, la tradición ligur de una cocina basada en el respeto absoluto al producto y a las recetas originales.

En este nuevo espacio, la propuesta gastronómica se centra en la cocina genovesa más auténtica, con una fuerte presencia de elaboraciones artesanales y pasta fresca elaborada a diario dentro del propio restaurante. La carta reivindica el sabor como eje central, sin artificios, apostando por la pureza de las materias primas.

El pesto como ritual: la esencia de la casa Belloni

Si hay un elemento que define la identidad de Zeffirino es su emblemático pesto genovés, considerado por muchos como uno de los más reconocidos de Italia. Elaborado con albahaca de Prà, Parmigiano Reggiano, pecorino, piñones, ajo y aceite de oliva virgen extra, sigue el método tradicional: todo se machaca en mortero de mármol.

En Venecia, este ritual gastronómico se traslada incluso a la sala, donde el pesto se termina de preparar frente al comensal en un carrito especial. Un gesto que refuerza la dimensión escénica y artesanal de la experiencia.

Platos icónicos de la tradición ligur

La carta de Zeffirino en Venecia reúne algunas de las recetas más representativas de la casa, todas ellas vinculadas a la cocina del norte de Italia, como las trofie al pesto, emblema absoluto de la cocina ligur; los paffutelli alla Frank, raviolis creados en homenaje a Frank Sinatra; la focaccia di Recco, una de las especialidades más icónicas de Liguria; el branzino al sale, lubina cocinada en costra de sal; y el gelato al pistacchio, preparado al momento con pistachos caramelizados. Cada uno de estos platos refuerza la idea de una cocina transmitida de generación en generación, donde la técnica y la memoria familiar ocupan un papel esencial.

Dos espacios, una misma filosofía

La experiencia de Zeffirino en Venecia se divide en dos conceptos complementarios dentro de Nolinski Venezia.

En la tercera planta, Zeffirino Ristorante representa la versión más elegante y gastronómica del proyecto. Es un espacio centrado en el servicio de comidas, donde la cocina se presenta en su forma más refinada y ceremonial.

En la planta baja, Il Caffè Zeffirino ofrece una interpretación más relajada y social. Con un ambiente más informal alrededor del patio interior del hotel, funciona como un punto de encuentro para distintos momentos del día, manteniendo siempre la esencia de la hospitalidad italiana.

Una nueva parada en el mapa gastronómico de Venecia

Con esta apertura, Zeffirino refuerza su presencia internacional sin renunciar a su origen genovés. La llegada a Venecia representa un equilibrio entre tradición y expansión, donde la cocina ligur encuentra un nuevo escenario en una de las ciudades más icónicas del mundo.

En la intersección entre historia, producto y lugar, Nolinski Venezia se convierte así en el nuevo hogar de una de las casas más emblemáticas de la gastronomía italiana.

Una madre representa cuidado, dedicación y constancia. Este Día de la Madre, más allá de los regalos materiales, la tendencia apunta hacia algo mucho más valioso: compartir tiempo y crear recuerdos. Desde propuestas gastronómicas hasta escapadas entre viñedos o planes urbanos y creativos, la clave está en regalar experiencias que perduren.

Sabores convertidos en recuerdo

En esta línea, FISAN propone elevar el regalo tradicional con una experiencia gastronómica de altura. Su Pack Deluxe Experiencia Jamón de Bellota transforma el acto de regalar en un momento de conexión alrededor de la mesa. Elaborado a partir de jamón de bellota ibérico 75% raza ibérica de Alta Gastronomía, el pack incluye diez sobres listos para disfrutar, presentados en una elegante caja. Una propuesta pensada para saborear sin prisas, donde el verdadero lujo es el tiempo compartido.

Madrid desde las alturas

Celebrar el Día de la Madre en Madrid es también una invitación a redescubrir la ciudad desde otra perspectiva: la de sus azoteas. Espacios donde el ritmo se ralentiza, las vistas se convierten en protagonistas y la gastronomía acompaña momentos que invitan a quedarse. Entre cielos abiertos y panorámicas únicas, estas direcciones elevan cualquier celebración.

El Cielo de Montera

Ubicado en plena Gran Vía, este hotel propone una experiencia donde la sofisticación se combina con el carácter castizo de la ciudad. Su restaurante, situado en la novena planta, se convierte en un oasis donde disfrutar de una cocina que rinde homenaje al producto local con técnicas contemporáneas. Platos como el tataki de atún rojo, las ostras aliñadas o el rodaballo salvaje dibujan una carta pensada para compartir y celebrar sin prisas, en un entorno luminoso con vistas al skyline madrileño.

Para quienes prefieren una celebración más distendida, esta azotea —la más alta de la Gran Vía— es el escenario perfecto. Con Madrid extendiéndose a sus pies, propone un plan relajado donde la coctelería de autor cobra protagonismo. Inspirada en los barrios más castizos, su carta líquida se acompaña de un picoteo gourmet con guiños a la tradición, ideal para un brindis al atardecer o una tarde que se alarga sin mirar el reloj.

Ginkgo Sky Bar

En uno de los laterales de la Plaza de España, este espacio se ha consolidado como uno de los imprescindibles para quienes buscan un plan especial. Su propuesta “The Art of Brunch” transforma esta tradición en una experiencia completa, donde la cocina internacional convive con smoothies, champagnes y una selección de cócteles cuidadosamente elaborados. Todo ello con la ciudad y su skyline como telón de fondo, en un ambiente cosmopolita y relajado que convierte el brunch en una ocasión perfecta para celebrar el Día de la Madre con estilo.

Escapada entre viñedos

En un momento en el que el verdadero lujo se mide en tiempo y calma, una escapada entre viñedos se convierte en uno de los regalos más especiales para el Día de la Madre. Lejos del ritmo de las grandes urbes, el paisaje de La Rioja invita a desconectar y reconectar, a partes iguales, en un entorno donde la naturaleza y la tradición marcan el compás.

Las Villas de Finca La Emperatriz representan a la perfección esta filosofía. Rodeadas de viñedos centenarios, estas villas ofrecen una experiencia íntima y sofisticada, pensada para disfrutar sin prisas. Paseos entre cepas, catas de vino, atardeceres infinitos y el silencio del campo se combinan para crear una estancia que va más allá del descanso. Aquí, cada detalle está diseñado para que el tiempo se detenga: desde la privacidad de las villas hasta la conexión directa con el mundo del vino, que permite descubrir el origen, el proceso y la esencia de uno de los grandes símbolos de nuestra cultura gastronómica. Una propuesta perfecta para regalar no solo una escapada, sino una vivencia compartida que invita a celebrar desde la tranquilidad, el paisaje y el placer de lo auténtico.

Siempre Sevilla 

Aunque sus grandes celebraciones, marcadas en el calendario por muchos, ya hayan pasado, Sevilla sigue siendo uno de los destinos más atractivos para una escapada primaveral, con grandes citas aún pendientes en su agenda social. Con temperaturas agradables y un ambiente más relajado, la ciudad hispalense invita a descubrir su esencia con calma.

Para alojarse, la colección de Mercer Hoteles ofrece distintas opciones con personalidad propia. Desde el encanto histórico de EME Catedral Mercer, ubicado en el barrio de Santa Cruz y con su icónica terraza con vistas a la Catedral, hasta la sofisticación de Mercer Plaza Sevilla, frente al Ayuntamiento y con restos de muralla romana en su interior.

Para quienes buscan una experiencia más íntima, Mercer Sevilla, en pleno barrio del Arenal, ofrece un exclusivo hotel boutique en una casa palacio del siglo XIX. Y si la idea es disfrutar de mayor independencia, Mercer Residences Sevilla combina la comodidad de un apartamento con los servicios de un hotel de lujo en una histórica casa palacio barroca.

La experiencia se completa con una oferta gastronómica a la altura. En Bar Plaza Restaurante, la cocina de producto y las vistas a la Plaza de San Francisco crean el escenario perfecto para un almuerzo relajado. Muy cerca de la Giralda, Mi Arma Restaurante ofrece una propuesta basada en la tradición sevillana con un toque actual.

Para los amantes del vino, Vinoteca Maestro se presenta como un refugio sofisticado donde descubrir referencias nacionales e internacionales acompañadas de tapas gourmet. Y para una experiencia más gastronómica, Restaurante María Luisa pone en valor el producto con una cocina mediterránea creativa y equilibrada.

Brindar… en casa

Celebrar en casa también puede ser especial si se cuidan los detalles. Jose Cuervo propone una forma desenfadada y versátil de celebrar, llevando la coctelería a cualquier momento del día. Con su tequila Tradicional Blanco, elaborado con 100% agave azul, la firma invita a reinterpretar clásicos que nunca fallan. La frescura cítrica de la Paloma, el equilibrio icónico de la Margarita o el toque especiado del Mexican Mule se convierten en aliados perfectos para brindar sin protocolos, adaptándose tanto a un aperitivo ligero como a una celebración más especial. Más allá de las recetas, la propuesta pone el foco en la experiencia: compartir, improvisar y disfrutar sin reglas. Porque, al final, lo importante no es solo el cóctel, sino el momento que se crea alrededor de él.

Un plan con “vidilla”

Para quienes buscan un plan diferente, Licores del Mono se une al espacio VI8RA para proponer una experiencia inmersiva donde arte, música y coctelería se encuentran en un mismo lugar. Entre luces neón, ambiente creativo y una cuidada selección musical, los asistentes podrán dejarse llevar mientras exploran sabores como Verbena de Limón, Sarao de Hierbas o Antojo de Galleta, en un formato pensado para disfrutar, crear y celebrar sin prisas. El evento tendrá lugar los días 6 y 7 de mayo, de 19:00h a 21:00h, y contará con plazas limitadas para mantener una experiencia íntima y cercana. Las reservas podrán realizarse a través de la web de VI8RA.

Este Día de la Madre, el mejor regalo no se envuelve: se vive. Ya sea alrededor de una mesa, frente al skyline madrileño o el sevillano o entre viñedos, la verdadera tendencia es clara: regalar tiempo, emociones y experiencias que se queden para siempre.

Entre el océano Pacífico y el desierto, Ica emerge como uno de los destinos más fascinantes —y aún poco explorados— del Perú. A tan solo unas horas de Lima, esta región reúne paisajes extremos, historia milenaria y una cultura gastronómica y vitivinícola que la convierten en una experiencia completa. Desde las enigmáticas Líneas de Nazca hasta la riqueza natural de Paracas, pasando por la tradición del pisco, Ica invita a un viaje donde cada parada conecta con la esencia más auténtica del país.

Un destino donde el desierto se encuentra con el océano

La región de Ica sorprende por su diversidad paisajística. En un mismo territorio conviven extensas dunas doradas y playas salvajes, configurando un escenario que parece sacado de otro mundo. Uno de sus grandes emblemas es la Reserva Nacional de Paracas, un espacio natural de más de 300.000 hectáreas donde los acantilados se funden con el mar y la biodiversidad se despliega en todo su esplendor.

Este enclave no solo destaca por su belleza, sino también por la variedad de experiencias que ofrece. Desde deportes acuáticos como kayak o windsurf hasta playas de aguas turquesas y arena blanca ideales para el descanso, Paracas es una parada imprescindible. A ello se suma su valor cultural, reflejado en espacios como el museo dedicado a la civilización Paracas, que permite comprender la profundidad histórica de la zona.

Más allá de la costa, el desierto de Ica abre la puerta a experiencias inolvidables. Recorridos en vehículos 4×4 entre dunas, atardeceres infinitos y propuestas de glamping convierten el paisaje en un escenario donde la aventura y el confort se encuentran. Cenas bajo las estrellas, rodeadas de silencio y naturaleza, elevan la experiencia a otro nivel.

Paisaje de la Reserva Nacional de Paracas.

Kitesurf en Paracas.

Islas Ballestas.

Las Líneas de Nazca, un misterio que sigue fascinando al mundo

Pocos lugares en el planeta generan tanta fascinación como las Líneas de Nazca, uno de los mayores enigmas arqueológicos de la humanidad y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estas gigantescas figuras trazadas sobre la tierra, visibles únicamente desde el aire, continúan despertando preguntas sobre su origen y significado.

Con cerca de 800 geoglifos que representan formas geométricas y figuras de animales, este conjunto monumental se extiende a lo largo de cientos de kilómetros. Su precisión, escala y antigüedad —se estima que fueron creadas entre el 500 a.C. y el 500 d.C.— convierten la visita en una experiencia tan impactante como difícil de olvidar.

Figura del mono. Líneas de Nasca

La Ruta del Pisco: tradición, sabor y cultura en cada copa

Hablar de Ica es hablar de pisco, la bebida insignia de Perú. La Ruta del Pisco se presenta como una de las experiencias más completas para adentrarse en la cultura local, combinando historia, gastronomía y tradición vitivinícola.

Este recorrido permite descubrir el proceso de elaboración del pisco, desde el cultivo de las uvas hasta la destilación, además de degustar distintas variedades y aprender a preparar cócteles icónicos como el pisco sour o el chilcano. Cada bodega ofrece una mirada única, convirtiendo la visita en un viaje sensorial.

Entre las paradas imprescindibles se encuentran la histórica Hacienda La Caravedo, considerada una de las destilerías más antiguas de América Latina, y Viña Tacama, uno de los viñedos más antiguos del continente. También destacan Hacienda Queirolo, Tabernero, Bodega San Nicolás y Bodega Murga, esta última reconocida por su enfoque que combina tradición e innovación en cada destilado.

Pisco Puro

Hotel Libertador en la Reserva Nacional de Paracas.

Excursión en el desierto, en la Reserva Nacional de Paracas.

Un destino que empieza a conquistar Madrid

El auge del pisco no se limita a Perú. En ciudades como Madrid, su presencia es cada vez mayor, tanto en tiendas especializadas como en restaurantes de cocina peruana, donde se reinterpretan los cócteles clásicos y se introduce al público europeo en esta tradición.

Este creciente interés convierte a Ica no solo en un destino turístico, sino en un embajador cultural que traspasa fronteras. Su capacidad para combinar paisajes únicos, historia ancestral y una identidad gastronómica sólida lo posiciona como uno de los lugares más atractivos para quienes buscan experiencias auténticas.

Ica, una joya por descubrir en el sur de Perú

A tan solo 300 kilómetros de Lima, Ica representa una escapada perfecta para quienes desean explorar una cara distinta del país. Su accesibilidad, sumada a la riqueza de sus atractivos, la convierte en un destino versátil que combina naturaleza, cultura y placer.

Lejos de los circuitos más masificados, Ica ofrece una experiencia genuina, donde cada paisaje y cada copa de pisco cuentan una historia. Un lugar que, una vez descubierto, deja claro por qué es uno de los secretos mejor guardados del Perú.

Con la llegada de la primavera y los primeros planes al aire libre, el ritual del aperitivo vuelve a cobrar protagonismo. Aperol celebra esta temporada de encuentros con su emblemática botella rediseñada, una silueta más estilizada que combina tradición italiana y diseño contemporáneo, convirtiéndose en la compañera perfecta para los planes de Semana Santa: desde terrazas al sol hasta picnics improvisados o comidas con amigos después de una escapada.

Dónde disfrutar del aperitivo con estilo

Aperol invita a descubrir algunos de los locales más especiales donde brindar con la nueva botella y compartir momentos únicos. Entre ellos destacan:

  • El Bonanno – Madrid: Spritzería icónica de La Latina y punto de encuentro del barrio desde los años 90.
  • La Destilería – Bilbao: Espacio de estética industrial y carácter bilbaíno, con personalidad propia.
  • Pez Limón – Zahara de los Atunes: Terraza frente al mar para bailar al atardecer y disfrutar de la libertad.
  • Balneario Beach Club – Tarifa: Oasis playero con carta de productos locales y refrescantes aperitivos.
  • La Playa Surf House – Málaga: Encuentro relajado con vibra surfer y esencia mediterránea.
  • Filippa’s – Valencia: Local elegante y acogedor con toque contemporáneo.
  • Montgo di Bongo – Jávea: Ambiente tropical y desenfadado a los pies del Montgó.
  • Mizzica – Barcelona: Local con aire mediterráneo y personalidad en un barrio vibrante.
  • Cap Sa Sal – Begur: Enclave exclusivo en la Costa Brava con vistas únicas al mar.

Estos espacios reflejan el espíritu vibrante y social de la marca, ideales para compartir el Aperol Spritz y celebrar la temporada.

Un icono renovado para una nueva era

Desde su creación en 1919, Aperol ha sido sinónimo de ligereza, conexión y cultura compartida. La nueva botella mantiene su esencia mientras incorpora detalles contemporáneos: relieve ondulado en el hombro que capta la luz, silueta estilizada inspirada en la arquitectura italiana y etiqueta frontal más pequeña que cede protagonismo al vibrante color naranja.

En la parte trasera, una etiqueta transparente incluye la guía para preparar el Aperol Spritz perfecto, invitando a que cada encuentro se convierta en un momento de celebración.

Con raíces en la tradición italiana

Elaborado en Italia y disfrutado en todo el mundo, Aperol Spritz representa mucho más que una bebida: es una actitud. Es la pausa antes de la noche, el instante dorado donde el día se diluye y comienzan las conversaciones. Su equilibrio ligero, fresco y sutilmente amargo lo ha convertido en el aperitivo social por excelencia.

Mezclado con Prosecco y un toque de soda, el ritual es sencillo y casi intuitivo, pero con capacidad de transformar cualquier momento cotidiano en celebración.

Disponibilidad y expansión

El nuevo diseño se implementará progresivamente a partir de marzo de 2026 en toda la gama de la marca y estará presente en todos los puntos de contacto con el consumidor, tanto en el canal on-trade como en el off-trade, consolidando a Aperol como el aperitivo imprescindible de esta Semana Santa y de la temporada primavera-verano.

Si estás buscando un destino donde la Semana Santa no sea solo vacaciones, sino una experiencia que combine relax, naturaleza y diversión para toda la familia, entonces Sotogrande debería estar en tu radar. Desde aventuras para los niños y actividades al aire libre hasta momentos de desconexión frente al mar y experiencias gastronómicas únicas. ¡Aún estás a tiempo!

Diversión para los niños, desconexión para los adultos

Entre el 28 de marzo y el 5 de abril, los más pequeños tienen un abanico de actividades pensadas solo para ellos. Desde el Easter Kids Golf Camp en The Alto hasta los campamentos de pádel y tenis en Reserva Club, cada jornada combina deporte, creatividad y diversión al aire libre. El momento estrella llega el 5 de abril con la Easter Extravaganza en The Beach: una búsqueda de huevos, música y Mr. Bunny creando recuerdos que se quedarán para siempre.

Mientras los niños se divierten, los adultos pueden sumergirse, además de verdad, en el SPA & Wellness de SO/ Sotogrande, más de 3.500 m² de instalaciones con tratamientos inspirados en el Atlántico y la flora local. Jardines, piscinas y circuitos hidrotermales crean un oasis donde cada minuto se siente como un regalo para ti mismo.

Gastronomía de proximidad

En Sotogrande, comer no es solo saciar el hambre, es vivir la cultura local. En Cortijo Santa María 1962, el chef con estrella Michelin Nicolás Isnard y Leandro Caballero presentan el Menú Al-Andalus, un recorrido por la historia culinaria del sur reinterpretada con creatividad contemporánea.

Para quienes buscan algo más informal y social, Ancala ofrece “Entre Granos”, un menú que pone el producto local en el centro, y The Beach combina arena, piscina y un ambiente luminoso, convirtiéndose en un lugar perfecto para disfrutar de la primavera y compartir momentos con amigos o familia.

Naturaleza y mar en estado puro

El Mediterráneo y la naturaleza son los verdaderos protagonistas de Sotogrande. Clases de vela para principiantes, Wingfoil para los más atrevidos y rutas en e-bike por el Parque Natural de Los Alcornocales permiten descubrir paisajes que quitan el aliento. Las excursiones al Castillo de Castellar combinan historia, senderismo y picnic con vistas panorámicas que te hacen sentir que has viajado en el tiempo y en la naturaleza al mismo tiempo.

Cada actividad aquí tiene un encanto especial: desde recorrer bosques mediterráneos y avistar fauna local hasta deslizarse sobre el mar impulsado por el viento, todo está pensado para conectar con la belleza del entorno de manera activa y memorable.

Cultura, tradición y escapadas cercanas

Sotogrande permite combinar playa y descanso con cultura e historia. La Semana Santa de San Roque despliega solemnidad y emoción, mientras rutas históricas como la Ruta de Paco de Lucía y la Ruta de los Búnkeres muestran la riqueza cultural del área.

A pocos minutos, los pueblos blancos de Jimena de la Frontera y Casares invitan a paseos tranquilos, el Castillo de Castellar y Estepona ofrecen patrimonio y panoramas, y un salto a Gibraltar permite explorar The Rock, la cueva de St. Michael y su animada Main Street. Y, claro, para quienes buscan calma, las playas de Guadalquitón, Cala Los Toros y Cala Sardina se prestan para largos paseos y atardeceres de postal frente a un Mediterráneo especialmente luminoso en primavera.

En un momento en que el turismo global se enfrenta a profundas transformaciones —entre la saturación de los destinos más populares, el auge de nuevas formas de viajar y el renacer del interés por experiencias más ricas y conscientes— la figura de Viajes Mundo Amigo se destaca como un ejemplo paradigmático de cómo reinventar la manera de explorar el mundo. Con más de dos décadas de historia diseñando lo que ellos llaman “viajes de autor”, esta agencia madrileña ha convertido el viaje no en un simple desplazamiento, sino en una experiencia cultural profunda y cuidadosamente concebida, que pone el acento en el arte, la historia, la gastronomía y el encuentro con lo diverso. Fundada hace más de 27 años por dos viajeros apasionados y confesos como son Mikel González y Marisa de León , Mundo Amigo actúa hoy como puente entre quienes buscan más que paisajes y quienes desean adentrarse en las claves humanas, sociales y sensoriales de cada destino. Su trayectoria ilustra no solo la evolución personal de quienes han hecho del turismo su forma de vida, sino también la transformación de un sector que se debate entre el turismo de masas y un modelo más sostenible, consciente y enriquecedor.

De guía internacional a fundador de Mundo Amigo. ¿Qué aprendiste de aquellos primeros años en Mundo Joven?

En Mundo Joven, los guías internacionales nos autodefiníamos como “guerrilleros del turismo”. Se viajaba de una forma muy distinta a como se viaja hoy. Aprendí que un viaje es algo intangible, y de la inversión que el cliente realiza, solo quedan buenos o malos recuerdos. Y por ello, uno debe esforzarse al máximo porque la experiencia sea memorable.

Cuando decidisteis crear Mundo Amigo tras la quiebra, ¿qué querías hacer diferente? ¿Qué es y cómo defines Mundo Amigo?

Nos definimos como creadores de viajes. Mundo Amigo es lo más parecido al taller de un diseñador, donde permanentemente imaginamos cómo podrían ser los viajes del futuro. Adelantarnos a los deseos de nuestros clientes es en gran medida el pilar de nuestro éxito.

¿Cómo definirías hoy un “Viaje de Autor”?

Ante todo, una experiencia en la que tan importante es ver cosas, como que te pasen cosas.

Pasas seis meses al año viajando. ¿Sigue intacta la emoción del primer destino?

Absolutamente, sin duda alguna. Sería impensable emocionar a nuestros clientes sin sentir siempre la emoción del primer destino, aunque se repita mil veces. Porque además no solo cambian los destinos con el paso del tiempo, sino que también cambia uno mismo y los ve y disfruta de forma totalmente diferente.

Has recorrido Mali, Irán, Japón o el Himalaya. ¿Hay un viaje que te haya cambiado especialmente?

Varios, pero quizás Etiopía, Irán y Colombia sean los más significativos. El primero por sus inmensos contrastes humanos, increíbles festivales religiosos y fascinantes paisajes. El segundo, porque la calidez de sus habitantes es el mejor regalo para el viajero: en pocos lugares uno se siente tan bien acogido. Y el tercero, porque me sigue pareciendo uno de los países más amenos, variados y divertidos del planeta. Viajar recurrentemente a estos tres destinos ha cambiado mi forma de apreciar muchas cosas que, al final, no dejan de ser problemas del primer mundo.

Has dicho que Tokio, Nueva York o Múnich son ciudades donde te reconoces. ¿Qué tienen en común? ¿Qué tiene que tener una ciudad para que te reconozcas en ella?

Me fascinan las ciudades grandes, soy un urbanita confeso. Las tres cumplen esa premisa. Las dos primeras (Tokio y Nueva York) imprimen en el viajero un ritmo vertiginoso en el cuál me reconozco, y una oferta cultural y gastronómica apabullante. Múnich me aporta la elegancia y buen gusto de la vieja Europa, donde se cumple a rajatabla esa premisa de “modernicémonos para que nada cambie”.

Sería impensable emocionar a nuestros clientes sin sentir siempre la emoción del primer destino

Eres politólogo, saxofonista clásico y coleccionista de arte contemporáneo. ¿Cómo dialogan todas esas facetas con tu manera de viajar?

Mi formación académica me ayuda a contextualizar, y a poner siempre en cuestión las versiones monolíticas que tratan de definir tal o cuál país de forma simplista. Me gustaría tener más tiempo para tocar el saxofón, algo para mí difícil al viajar continuamente. En cuanto a mi faceta como coleccionista, me abre muchas puertas en todo el mundo vinculadas con museos, fundaciones, colecciones privadas y galerías de arte. Y me da la oportunidad, también, de conocer personalmente a muchos artistas, tanto consagrados como emergentes.

Wagner y Verdi, Broadway y el teatro contemporáneo. ¿Qué papel juega la escena en tu vida?

Juega un papel realmente importante. Al año puedo fácilmente disfrutar de cerca de dos centenares de espectáculos, incluyendo conciertos, óperas, teatro dramático, teatro musical… Es una parte importante de mi vida, que alimenta mi espíritu y me ha permitido acumular un sentido muy intuitivo de lo que es un espectáculo excepcional, o no tanto.

También eres amante del cine iraní y japonés, del neorrealismo italiano y la Nouvelle Vague francesa. ¿Te inspiran para diseñar itinerarios?

Sí, mucho. El cine siempre es una gran inspiración. De hecho, hay ciudades, como Alejandría, que solo existen ya en el cine y en la literatura, también en las canciones. Y si uno quiere descubrirlas, debe visitar los lugares de la memoria, que ya no existen físicamente. Ese tipo de turismo me entusiasma.

Coleccionas arte y admiras a Rothko o Marina Abramović. ¿Qué buscas cuando eliges una obra?

Simplemente busco una sensación. Sentir algo cuando me enfrento a una obra de arte. Que no es lo mismo que intentar entenderla, cosa que no considero tan importante en determinados casos.

Vienes de la cultura gastronómica vasca. ¿Qué paralelismo hay entre cocinar y diseñar un viaje?

Al fin y al cabo, son cosas muy similares: mezclar ingredientes dispares para que el resultado sea armonioso, al paladar o al disfrute viajero. Parece sencillo, pero es muy complejo, y exige enorme concentración, mucho conocimiento, algo de atrevimiento y grandes dosis de originalidad.

¿Qué necesitan hoy los viajeros culturales que no necesitaban hace 20 años?

Privacidad. La masificación de la cultura es uno de los males endémicos de nuestra época.

Después de más de tres décadas viajando, ¿qué has aprendido sobre el mundo… y sobre ti?

He aprendido que es absurdo querer coleccionar países, y obsesionarse con ello. Y en cierta forma, no importa repetir, porque el destino cambia y uno también cambia: el tiempo pasa para ambos. En cuanto a mí, he aprendido a relativizar: lo que a priori parece un problema irresoluble, termina resolviéndose.

Durante muchos años, los gestores políticos de ciertas ciudades han apostado por la cantidad, más que por la calidad

Por último, En los últimos tiempos han surgido numerosas voces críticas con el modelo turístico en España. Como profesional del sector, ¿cómo interpretas este debate?

El modelo desarrollista de sol y playa tiene los días contados y es evidente, pero es difícil que un país como el nuestro, con gran oferta de costa y enorme demanda de un tipo muy particular de viaje, dé pasos de gigante para transitar hacia otras ideas. Con casi 100 millones de visitantes anuales, debiéramos ser capaces como país de diversificar mucho más la oferta, haciendo tan atractivo el interior como el litoral. Francia, Grecia o Italia lo consiguieron hace años, ¿por qué no nosotros?

¿Crees que el rechazo que se percibe hacia el turismo en algunas ciudades responde a un problema de modelo, de gestión o de convivencia?

Quizás de los tres. Durante muchos años, los gestores políticos de ciertas ciudades han apostado por la cantidad, más que por la calidad. Esto modifica la oferta de ocio, alejándola del habitante, que termina no entendiendo por qué ha “perdido” su ciudad. Y ello provoca a la postre una convivencia imposible. Barcelona, Venecia o Dubrovnik son casos de estudio de cómo no deben hacerse las cosas.

Desde tu experiencia en el turismo cultural, ¿qué papel puede desempeñar un turismo más consciente y sostenible para cambiar esa narrativa negativa?

Un turismo más consciente y sostenible es la meta, pero alcanzarla no será sencillo. Vivimos en un mundo donde desplazarse es cada vez más fácil, y donde nuevas generaciones favorecen su tiempo de ocio a su éxito laboral: menos horas de trabajo, y más viajes. Somos más longevos y más activos en nuestros últimos años de vida, los países emergentes con gran capacidad de crecimiento, como China o India, aportan cada vez más viajeros al panorama global, y pretender que todo ese ingente caudal de nuevos turistas practiquen una sostenibilidad consciente es, cuando menos, un canto al sol. Lo que no es óbice para que se sigan implementando políticas de diversificación de destinos, desestacionalización y limitación de carga para, en la medida de lo posible, mitigar los efectos negativos de la hipermasificación de destinos. Porque, en esto también, menos puede ser más.

En el nuevo número de primavera de FEARLESS, Mar Flores protagoniza una edición que florece con ella. Icono indiscutible de los noventa, empresaria y mujer resiliente, atraviesa hoy una etapa de renovación profunda tras la publicación de sus memorias, donde rompe años de silencio y reconstruye, con voz propia, los capítulos más mediáticos de su vida.

Después de haber sido observada, cuestionada y expuesta hasta límites que hoy resultarían impensables, Mar decide tomar la palabra y poner los puntos sobre las íes. “Mi pecado ha sido confiar y la penitencia ha sido pública”, revela con la serenidad que solo da el tiempo. Lejos del ruido que durante años marcó su relato, se muestra firme, reflexiva y dueña de su verdad.

Desde un presente marcado por nuevos proyectos —como su participación en Decomasters— y con varios horizontes profesionales en camino, Mar encarna una evolución consciente: la de quien ya no se esconde ni se justifica, sino que se reafirma. Más libre. Más auténtica. Más ella que nunca.

En esta edición especial, protagoniza una doble portada que respira exactamente lo que representa hoy. Esta primavera, FEARLESS se llena de luz, segundas oportunidades y mujeres que transforman la tormenta en calma.

¡Sírvanse a la carta!

Los clásicos nunca mueren, y en la industria del lujo esa máxima se reafirma cada temporada. Esta primavera, las grandes casas joyeras y relojeras rescatan sus emblemas más icónicos para reinterpretarlos con un giro fresco y vibrante: siluetas eternas que renacen a través del color, la luz y nuevos códigos estéticos. En este número, ese espíritu se traslada a un festín mexicano donde la tradición sirve de escenario a las piezas más deslumbrantes, celebrando un diálogo entre herencia y modernidad que florece con fuerza propia.

El show de Briten debe continuar

Ana Brito, conocida en redes como @elshowdebriten y respaldada por más de medio millón de seguidores, conquista a quien la descubre. Pódcast, libro y televisión dibujan una trayectoria en constante movimiento y siempre acompañada de una sonrisa, recordando que pase lo que pase el show debe continuar.

Un linaje flamenco llamado Amaya

Remedios y Samara Amaya se mueven por el flamenco como quien respira. La voz de la madre, una de las grandes del género en España, parece desafiar al tiempo, mientras su hija, forjando una carrera en solitario, promete dejar su propia huella en él. Ambas conocen los obstáculos de la industria y saben lo que cuesta abrirse camino en ella, pero, al final, su medida del éxito es simple y rotunda: que les guste a ellas.

Pino Montesdeoca, a flor de piel

A los 53 años debutó en un sector que antes miraba con recelo y al que hoy abraza. Con el tiempo, confiesa, aprendió que la moda le abrió los ojos y le cerró la boca. Más de una década después, y tras haber vivido mucho, quizá demasiado, Pino Montesdeoca puede presumir de algo excepcional: haberse encontrado a sí misma. También de formar parte del elenco de un filme de Almodóvar.

¡Abran paso!

España está llena de talento joven que marca tendencia en arquitectura y diseño a nivel global. Ellos son un perfecto ejemplo. Con siete años de trayectoria trabajando en equipo, no han dejado de crear y conceptualizar espacios capaces de despertar todos los sentidos. Son David Meana, Ignacio Navarro, Iñigo Palazón y Ricardo Fernández, y juntos componen Estudio DIIR. Si aún no los conocen, estén atentos, darán mucho que hablar.

A la mesa con el G15 de la arquitectura

Durante años hemos confundido estar conectados con estar juntos. Por eso, cuando un grupo de personas decide apagar los teléfonos y sentarse a hablar, el gesto adquiere una fuerza casi política. La penúltima cena del G15 fue exactamente eso: una mesa compartida como acto consciente, como espacio de escucha y pensamiento, donde la arquitectura dejó de ser solo profesión para convertirse en conversación. Convocada por Mindway y con la presencia de Agatha Ruiz de la Prada como co-anfitriona, la velada reunió a algunas de las miradas más influyentes del panorama arquitectónico y creativo español. No para exhibir logros, sino para preguntarse cómo queremos vivir, construir y contar el futuro.

Vivir es urgente

Cuando la ciencia escucha y la experiencia toma la palabra, la medicina cambia de forma. La Fundación Contigo nace del encuentro entre un oncólogo que aprendió a mirar más allá y una paciente que decidió no aplazar la vida. Una historia sobre cáncer, compromiso humano y la urgencia vital de vivir.

El pasado hecho presente de Gregorio Marañón

Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, II marqués de Marañón, acaba de ser reelegido al frente del Patronato del Teatro Real, consolidando más de una década de liderazgo al frente de uno de los escenarios más emblemáticos de España. Abogado, financiero y académico de prestigio, Marañón combina su brillante trayectoria profesional con una pasión desbordante por la cultura y el patrimonio, impulsando proyectos que van desde la revitalización del Teatro Real hasta la creación de fundaciones que protegen nuestro legado histórico. Su historia y sus logros invitan a descubrir cómo una vida puede transformar la cultura de un país.

México: un viaje a todo color

México se despliega como un territorio de contrastes y profundidad cultural, donde la historia no pertenece al pasado y la identidad se expresa en cada gesto cotidiano. Entre paisajes que van del desierto al trópico y una creatividad que atraviesa gastronomía, arte y arquitectura, el país invita a ser leído con calma. Una mirada curada y contemporánea a México, atendiendo a su esencia, su carácter y su extraordinaria capacidad de seducción.

El retorno de Mario Conde

Estrenamos NAMELESS, un cuestionario sin biografía oficial y sin personaje, pensado para quienes ya han sido demasiado visibles como para seguir fingiendo anonimato. Un espacio para Anonymous mediáticos, para hablar cuando ya no hace falta explicar quién eres. Y no es casualidad que este lugar lo ocupe Mario Conde.

Mario fue el primero en habitar este territorio cuando aún no sabíamos muy bien qué iba a ser todo esto. Antes de premios, antes de siglas, antes incluso de tener forma. El nacimiento de FEARLESS fue una portada inédita, un logotipo recién estrenado y un artículo suyo. Así empezó la conversación.

Seis años después, seguimos aquí. Quizá con menos ingenuidad, pero con la misma curiosidad. Por eso tenía sentido volver a empezar con él. Porque hay personas que en lugar de inaugurar secciones, inauguran épocas. Hoy no le pedimos que opine, ni que sentencie. Hoy simplemente le preguntamos. Y escuchamos.

Este invierno, Veuve Clicquot traslada su inconfundible espíritu solaire a las cumbres de los Pirineos para redefinir el après-ski con una propuesta que fusiona champagne, música y alta gastronomía en plena montaña. La emblemática maison francesa se convierte así en protagonista de la temporada invernal con dos espacios efímeros que ya son parada obligatoria para los amantes del esquí y del lifestyle más exclusivo.

El espíritu solaire de Veuve Clicquot llega a la nieve

Fiel a su filosofía de disfrute, elegancia y celebración, Veuve Clicquot firma este invierno dos terrazas que se integran de forma natural en algunos de los destinos de nieve más deseados. La terraza Veuve Clicquot In The Snow en Grandvalira y la Terraza Boutique Sarrios by Veuve Clicquot en Formigal marcan, un año más, el ritmo del après-ski en los Pirineos con una experiencia pensada para vivir la montaña desde otra perspectiva.

Veuve Clicquot In The Snow: el après-ski más vibrante de Grandvalira

Situada en el sector de El Tarter, junto a la pista Pi de Migdía, la terraza Veuve Clicquot In The Snow es un refugio inconfundible por su icónico color amarillo y su atmósfera sofisticada. Abierta de 12:00 h a 16:00 h, se convierte en el lugar ideal para disfrutar del descanso entre descensos, donde el paisaje nevado se fusiona con música, champagne y una energía única.

Arrow: personalizar la experiencia en la montaña

Entre las novedades de la temporada destaca la activación Arrow, una propuesta exclusiva que permite personalizar el estuche Veuve Clicquot Arrow con el nombre del destino favorito del visitante. Disponible por 55 €, esta experiencia se convierte en un recuerdo único de la montaña y puede encontrarse en diferentes puntos de la estación, desde terrazas y restaurantes hasta espacios de merchandising, reforzando el vínculo emocional con el destino.

Alta gastronomía maridada con champagne

La propuesta gastronómica de la terraza eleva el concepto de après-ski con una carta que combina producto de alta calidad y técnicas contemporáneas. Ostras, carpaccio de atún XL, king crab con mantequilla ahumada, croquetas, hamburguesas gourmet, steak tartar o sándwich de pastrami se acompañan de una cuidada selección de champagnes Veuve Clicquot: Yellow Label, Rosé, La Grande Dame, Vintage y RICH con hielo. Además, se incluyen opciones sin gluten para garantizar una experiencia inclusiva y completa.

Terraza Boutique Sarrios: exclusividad y calma en Formigal

En pleno Valle de Izas, la Terraza Boutique Sarrios by Veuve Clicquot se presenta como un auténtico santuario para quienes buscan una experiencia de montaña más pausada. Accesible tanto a pie como esquiando, este espacio ofrece vistas privilegiadas y un ambiente relajado que, durante el día, se acompaña de música en directo, creando el escenario perfecto para desconectar y disfrutar del entorno natural.

Una experiencia gourmet pensada para compartir

La propuesta culinaria de Sarrios destaca por su elegancia y su carácter sofisticado, con platos diseñados para compartir como la ensaladilla de cangrejo azul con pan soplao, gildas Clicquot, croquetas de carabinero, chuletón, rabo de toro o el bikini ahumado con trufa y patata paja. Todo ello maridado con champagne Veuve Clicquot y con opciones sin gluten, veganas y sin lactosa, adaptándose a todos los gustos y necesidades.