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Cecilia Buerkle, ex Google y Citigroup formada en Princeton, impulsa en Madrid un nuevo modelo de bienestar más honesto, personalizado y alineado con cómo vivimos hoy

Madrid lleva tiempo cambiando su manera de entender el bienestar. La ciudad ya no busca únicamente gimnasios boutique, cafeterías healthy o tratamientos faciales de última generación. Lo que empieza a consolidarse ahora es otra cosa: espacios donde el cuidado personal se convierta en una experiencia coherente, más humana y menos industrializada. En medio de esa transformación aparece Youth Code, un estudio situado en el barrio de Justicia que representa bastante bien hacia dónde se dirige el sector de la estética premium.

El proyecto nace de Cecilia Buerkle, una fundadora con un recorrido poco habitual dentro de este universo. Antes de abrir su propio espacio en Madrid, desarrolló su carrera en compañías como Citigroup, en Nueva York, o Google, además de haberse formado en Princeton. Precisamente esa distancia con la industria tradicional de la belleza terminó convirtiéndose en una ventaja.

La idea de Youth Code no surgió de detectar una oportunidad de negocio clásica, sino de una experiencia personal: la dificultad de encontrar en la capital un lugar que combinara criterio estético, honestidad profesional y una visión más integral del bienestar. Y ahí está probablemente una de las claves del proyecto.

El auge de la estética consciente

Durante años, gran parte de la industria estética estuvo dominada por tratamientos rápidos, protocolos estandarizados y tendencias que cambiaban a velocidad de algoritmo. Sin embargo, el consumidor premium ha empezado a evolucionar hacia algo distinto: menos obsesión por la perfección inmediata y más interés por resultados sostenibles y naturales. Youth Code se mueve precisamente dentro de esa nueva sensibilidad.

El espacio trabaja tratamientos faciales avanzados y distintas tecnologías de alta estética, pero evita caer en la lógica del catálogo infinito. La prioridad no es vender más sesiones, sino construir rutinas realistas y adaptadas a cada persona. En otras palabras: menos excesos y más criterio.

La propia filosofía del centro parte de una idea bastante simple pero poco frecuente dentro del sector: no todo el mundo necesita lo mismo y no todo debe resolverse dentro de una misma cabina estética. Por eso, cuando un caso requiere otro tipo de enfoque, el equipo deriva a especialistas externos de confianza. Un gesto que puede parecer menor, pero que marca una diferencia importante en una industria donde muchas veces cuesta encontrar honestidad profesional.

Del tratamiento al bienestar 360

Otra de las razones por las que Youth Code ha conseguido posicionarse rápidamente dentro del circuito wellness madrileño tiene que ver con su enfoque más amplio del autocuidado. El espacio no funciona únicamente como centro de estética. También organiza workshops, encuentros y experiencias vinculadas al bienestar, la piel y los hábitos de cuidado diario. La intención es alejarse de la idea del tratamiento aislado y construir una conversación más completa alrededor de cómo nos cuidamos.

Todo ello en un momento especialmente relevante para Madrid, donde el wellness premium atraviesa uno de sus periodos de mayor crecimiento y sofisticación. La ciudad se ha convertido en un punto de encuentro para nuevos conceptos de hospitalidad, belleza y lifestyle que buscan diferenciarse no solo desde el diseño, sino desde la experiencia completa del cliente.

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Una nueva generación de espacios de belleza

Lo interesante de proyectos como este no es únicamente el servicio que ofrecen, sino lo que representan culturalmente. Actualmente, la estética parece alejarse cada vez más de los modelos artificiales y homogéneos que dominaron durante años. El nuevo lujo pasa más por sentirse bien que por transformarse radicalmente, y eso obliga a los espacios de bienestar a replantear su discurso.

En ese contexto, Youth Code encaja con bastante precisión dentro de una generación de marcas que entienden la belleza desde un lugar más flexible, más consciente y menos agresivo. Quizá por eso quienes entran suelen describirlo de una forma parecida: no como un centro al que vas únicamente a hacerte un tratamiento, sino como uno de esos lugares de los que cuesta irse.

En el universo de la alta gastronomía japonesa hay productos que van mucho más allá del plato para convertirse en auténticos rituales culturales, y el atún rojo es uno de los máximos exponentes de esa filosofía. Makoto Madrid, el primer restaurante en Europa del chef Makoto Okuwa, se prepara para ofrecer una experiencia irrepetible que trasciende lo puramente culinario y se adentra en la tradición más ancestral nipona con la celebración de una exclusiva ceremonia de Gomai Oroshi, el arte japonés del despiece del atún en cinco partes. 

La experiencia, que tendrá lugar el próximo 26 de mayo entre las 19:00 y las 21:00 horas, comenzará con el despiece en directo de un atún rojo de almadraba de aproximadamente 80 kilos, ejecutado por los sushimans del restaurante utilizando los tradicionales maguro bocho, unos imponentes cuchillos japoneses diseñados específicamente para el corte del atún, cuya precisión convierte cada movimiento en un gesto casi ceremonial. Este proceso, que recuerda al ronqueo aunque reinterpretado desde la estética japonesa, permite descubrir las diferentes capas, texturas y matices del atún rojo, desde el akami más magro hasta la codiciada ventresca otoro, pasando por el chutoro, donde la grasa y la delicadeza alcanzan su equilibrio perfecto.

Un ritual gastronómico donde el atún rojo revela todos sus matices

Tras el despiece en directo, los asistentes se adentrarán en un recorrido culinario diseñado para explorar en profundidad cada una de las partes del atún a través de un exclusivo menú degustación de diez pases. Una secuencia pensada para entender la complejidad del producto desde una mirada sensorial, donde cada elaboración pone en valor una textura, un corte y una intensidad distinta del pescado.

El viaje gastronómico comenzará con un Toro Tartar elaborado con ventresca de atún, soja, miso y ajonjolí, seguido de un Bo-Sushi de atún magro curado con cebollín y jengibre que introduce los matices más delicados del producto. A continuación, el Chutoro Ponzu aportará un contraste cítrico al equilibrio graso del atún medio, mientras que la Toro Tempura, con alioli de limón, añadirá un punto crujiente y sorprendente a la experiencia. La degustación continuará con una trilogía de nigiris de akami, chutoro y otoro, que permite apreciar la evolución del sabor y la textura a lo largo del corte del pescado, antes de dar paso a una sopa miso roja que actúa como transición hacia el tramo final del menú.

En ese cierre, el Negitoro Caviar Handroll combina la untuosidad de la ventresca con el toque salino del caviar, mientras que el postre, un delicado Shortcake de fresa, aporta el broche dulce a una experiencia que busca equilibrar intensidad, técnica y sutileza en cada fase del recorrido.

Restaurante Makoto en Madrid.

Restaurante Makoto en Madrid.

Makoto Madrid y la consolidación de una visión actualizada de la cocina japonesa

Desde su apertura junto al hotel Rosewood Villa Magna, Makoto Madrid se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la cocina japonesa en la capital, combinando la tradición más depurada del sushi con una interpretación contemporánea del producto y una ejecución técnica de alto nivel. Esta filosofía ha convertido al restaurante en un espacio donde cada servicio se entiende como una experiencia cuidada, precisa y profundamente ligada a la cultura gastronómica japonesa. Con esta nueva propuesta, el restaurante refuerza su vocación de ir más allá de la restauración para ofrecer experiencias que conectan al comensal con el origen, la técnica y la historia de cada ingrediente. 

Las azoteas se han convertido en uno de los grandes símbolos del verano madrileño y pocas consiguen captar tan bien el espíritu de la ciudad como RT60 Rooftop Bar. La terraza de Hard Rock Hotel Madrid inaugura nueva temporada y lo hace reafirmando su posición como uno de los espacios imprescindibles para quienes buscan gastronomía, ambiente y vistas privilegiadas en pleno centro de la capital.

Situado en la octava planta del hotel, RT60 se aleja del concepto clásico de rooftop para convertirse en un punto de encuentro donde cada detalle está pensado para disfrutar del tardeo madrileño. Desde primera hora de la tarde, la terraza comienza a llenarse de una energía relajada que evoluciona al ritmo de la puesta de sol, los cócteles y la música, creando ese ambiente que transforma cualquier día entre semana en un pequeño plan de verano.

Con unas vistas abiertas hacia el Madrid de los Austrias y diferentes espacios que combinan zonas más animadas con rincones pensados para desconectar, el rooftop vuelve a posicionarse como uno de esos lugares a los que siempre apetece volver cuando suben las temperaturas en la ciudad.

Una cocina informal con sabores viajeros y espíritu veraniego

La nueva propuesta gastronómica de RT60 apuesta por una cocina fresca, accesible y muy pensada para compartir. Lejos de una carta excesivamente formal, la terraza propone una selección de platos concebidos para acompañar largas sobremesas, encuentros improvisados o cenas que empiezan con algo ligero y terminan alargando la noche entre amigos.

Los sabores del mar tienen un gran protagonismo en la carta con propuestas como los ceviches de lubina o atún rojo, elaboraciones ligeras y llenas de matices que encajan perfectamente con el ambiente veraniego del espacio. A ellos se suman opciones como el pulpo a la plancha, tacos de ternera melosa o lubina en tempura, en una combinación que mezcla inspiración internacional con un formato desenfadado y muy adaptable al ritmo de este espacio.

También hay hueco para platos más casual y reconocibles, desde hamburguesas hasta quesadillas o guacamole con totopos, pensados para compartir mientras Madrid empieza a caer lentamente bajo la luz del atardecer. Una propuesta gastronómica que entiende perfectamente qué busca el público cuando sube a una terraza.

Cócteles de autor y música para dejarse llevar

Si hay algo que define la experiencia en RT60 Rooftop Bar es su capacidad para convertir el atardecer en un auténtico ritual. La coctelería juega aquí un papel fundamental gracias a una carta de autor que apuesta por mezclas frescas, aromáticas y muy visuales, perfectas para acompañar uno de los momentos más especiales del día.

La propuesta líquida combina perfiles tropicales, cítricos y florales en creaciones como Matcha Colada, Violet Tonic o Spiced Paloma, mientras que opciones más golosas como Cheerscake o Espresso per Favore aportan un punto más divertido y sorprendente a la experiencia. Esta temporada, además, RT60 incorpora una selección especial de spritz elaborados junto a St-Germain, aportando un aire elegante y muy veraniego a la carta.

Más allá de la gastronomía y los cócteles, RT60 ha conseguido consolidar una personalidad propia dentro del circuito de terrazas madrileñas. Música, diseño, una ubicación privilegiada y una atmósfera cuidada hacen que cada visita funcione.

Por MARCO DE PABLOS

En plena Milla de Oro madrileña se esconde otra milla menos conocida, la gastronómica, cuyo epicentro se encuentra en la calle Jorge Juan y sus confluencias. La principal de ellas: el callejón de Puigcerdà. Allí, en uno de los edificios que conforman este pequeño enclave convertido ya en referencia culinaria de la capital, se alza ÁRDIA, el proyecto con el que Nazario Cano regresa al lugar donde comenzó una parte decisiva de su trayectoria.

Han pasado veinticinco años desde que el chef asumiera por primera vez la jefatura de cocina en el desaparecido restaurante Amparo, también ubicado en ese emplazamiento. Desde entonces, su carrera lo ha llevado por distintos destinos hasta regresar a su tierra natal, Alicante, donde también dirige la propuesta gastronómica del resort Ritual de Terra Moraira. Pero su vuelta a Madrid solo podía producirse aquí, en el mismo enclave que acompañó su crecimiento profesional y al que ahora retorna reivindicando una cocina de raíz tradicional, apoyada en el gran recetario español y en el producto nacional de primer nivel.

El que tuvo retuvo

El proyecto, que abrió sus puertas el pasado mes de diciembre, desarrolla un universo culinario y experiencial con identidad propia. Para ello, Cano se ha reencontrado en los fogones con el chef Víctor Vila después de nueve años de trayectorias separadas. Juntos articulan una propuesta sustentada en una cocina sabrosa, clásica y profundamente vinculada al producto de temporada, donde los guisos, los platos de cuchara y los arroces —tanto secos como melosos, en claro guiño a sus raíces valenciana— conviven con elaboraciones terminadas a la brasa.

Las dos primeras plantas del espacio están destinadas al restaurante. La planta baja, concebida como homenaje a las tradicionales vermuterías madrileñas, funciona como punto de encuentro para el aperitivo y el picoteo informal, con propuestas que van desde gildas, quesos, salazones, anchoas y embutidos hasta opciones más sofisticadas como ostras y caviar, acompañadas por vermut de barrica y una reinterpretación propia del clásico Yayito madrileño. Todo ello en un espacio con cocina ininterrumpida desde el mediodía hasta la medianoche y terraza a pie de calle.

Una carta con sabor a tradición

Entrando en materia, ÁRDIA apuesta por una cocina reconocible y muy centrada en el producto, donde la tradición se revisa con cierta sofisticación, pero sin perder el sabor. Entre los entrantes destaca el brioche de tartar de atún rojo, uno de esos platos que sorprenden más en boca que a simple vista, gracias a la intensidad y equilibrio de sus matices, con especial predominio del atún y un riquísimo brioche, que no es tan fácil como puede parecer. También resulta especialmente llamativo el salpicón de bogavante, una de las sugerencias del chef, tanto por su apariencia estética (de lo más fotogénica) como por su frescura.

La huerta tiene igualmente un papel importante dentro de la carta. La coliflor a la brasa con hummus de burrata es uno de los platos más inesperados y recomendables, capaz de transformar por completo un producto aparentemente sencillo y raramente apetecible. A ello se suman opciones como las alcachofas fritas con salsa romescu, la ensalada de tomates con brócoli frito o las setas al ajillo.

Imprescindibles son también sus arroces, pensados para compartir y muy ligados a las raíces levantinas del fundador. Los hay para todos los gustos: desde propuestas más contundentes con lomo de vaca madurado hasta versiones marineras con bogavante o alcachofas.

En el apartado de carnes sobresale el rabo de toro guisado al vino tinto con parmentier de patata, especialmente meloso y tierno, además del pollo coquelet relleno de trufa y foie con setas de temporada y cebollitas. También destacan el cochifrito o el canelón de cocido con setas y trufa, otro de los imprescindibles de la casa. Entre los pescados, el rigatoni de lenguado a la meunière se posiciona como uno de los grandes aciertos de la carta y una recomendación obligada. Completan la propuesta el risotto de calamar o la merluza en salsa verde con kokotxas y almejas.

Los postres mantienen ese equilibrio entre tradición y creatividad. Desde la clásica tarta de queso, reinterpretada aquí con burrata y trufa rallada al momento, hasta propuestas más frescas como los crepes de pistacho, melón, hierbabuena y limón o el arroz con leche y coco. Para los más clásicos tampoco faltan la tarta de chocolate o la carrot cake.

La propuesta líquida corre a cargo del maître y sumiller João Silva, responsable de una bodega con más de un centenar de referencias en la que predominan los vinos nacionales, acompañados de algunas etiquetas internacionales procedentes de países como Francia o Argentina.

ÂM-BAR: El secreto mejor guardado

El ático de ÁRDIA se convierte en uno de los secretos mejor guardados de la temporada en Madrid. Bajo el nombre de ÂM-BAR, este cocktail floor ocupa la terraza superior del restaurante y propone un viaje líquido por la geografía española a través de una carta de siete cócteles inspirados en distintas regiones —Madrid, Galicia, Asturias, Castilla, Alicante, Andalucía y Canarias—, firmados por el mixólogo Alonso Serrano. A esta propuesta se suma una selección de clásicos y una cuidada bodega de destilados con más de sesenta referencias.

Con la llegada del buen tiempo, el espacio se perfila como uno de los grandes focos de actividad del proyecto, especialmente gracias a su terraza exterior, pensada para disfrutar de la propuesta al aire libre. De miércoles a sábado, a partir de las 21.00 horas, el rooftop cobra vida con sesiones de DJ en directo, consolidando su carácter de punto de encuentro entre gastronomía, coctelería y ocio nocturno.

La programación se amplía con diferentes propuestas experienciales, como los martes de whisky, sesiones de degustación guiada en torno a etiquetas como Hibiki, Macallan o Laphroaig, o los jueves de Champagne & Afterwork, una cita que invita a alargar la tarde con cócteles de autor, champagne y una selección gastronómica firmada por Nazario Cano, siempre acompañada de música en directo hasta la medianoche. A ello se suma el acceso a una cava de puros en el propio rooftop.

Entre las activaciones más destacadas de la temporada se encuentra también la llegada, por tiempo limitado, de Maguro Gishiki, el pop-up japonés que el chef dirige en el resort Ritual de Terra Moraira y que aterriza por primera vez en Madrid. Desde finales de abril hasta julio, el espacio acogerá una barra nikkei en la que se elaborarán en directo tiraditos, ceviches y nigiris, siempre bajo la mirada creativa de Cano y condicionados por el mejor producto fresco.

ÁRDIA se suma a la nueva energía gastronómica del callejón de Puigcerdà con una propuesta que combina cocina, producto y experiencia en un mismo espacio. Desde sus fogones hasta su terraza, el proyecto de Nazario Cano invita a descubrir una cocina de sabor reconocible y una forma distinta de entender el disfrute. Una excusa perfecta para acercarse, quedarse y volver.

Más de 250 profesionales del sector participaron en la apertura del nuevo hub impulsado por Matter, concebido para transformar la forma en que arquitectos, interioristas y marcas colaboran en el desarrollo de proyectos.

El pasado 7 de mayo, el barrio de Salamanca acogió una de las inauguraciones más relevantes para el sector del diseño y la arquitectura en Madrid. En la calle Claudio Coello 55 abrió sus puertas el Meet Design Center (MDC), un nuevo espacio que nace con una propuesta inédita en España: convertirse en el primer centro de prescripción colaborativa orientado a proyectos de arquitectura e interiorismo.

Más de 250 profesionales —entre arquitectos, interioristas, fabricantes, consultores y medios especializados— participaron en una velada que fue mucho más que una presentación institucional. La inauguración se planteó como una experiencia inmersiva y participativa donde los asistentes pudieron interactuar con materiales, soluciones técnicas y sistemas constructivos en un entorno pensado para el diálogo y la colaboración profesional.

Un nuevo modelo para la prescripción de materiales

Impulsado y coordinado por Matter, empresa especializada en prescripción, asesoría y gestión de materiales, el Meet Design Center plantea un cambio de paradigma respecto al showroom tradicional. El espacio no funciona como una suma de marcas independientes, sino como un ecosistema integrado donde materiales, soluciones y disciplinas conviven en contexto real de proyecto.

La propuesta reúne revestimientos, iluminación, carpintería, herrajes, acústica, pavimentos, mobiliario y soluciones tecnológicas dentro de un mismo entorno, permitiendo a los profesionales evaluar cómo interactúan entre sí durante el proceso de diseño y ejecución arquitectónica.

Desde Matter defienden que la prescripción no debe entenderse como una decisión aislada, sino como un proceso complejo que requiere contexto, criterio técnico y colaboración interdisciplinar. Bajo esa premisa, el MDC busca facilitar decisiones más informadas, sostenibles y eficientes para estudios y profesionales del sector.

Ubicado en pleno corazón del barrio de Salamanca —una de las zonas con mayor concentración de estudios de arquitectura e interiorismo de Madrid— el centro aspira a consolidarse como punto de encuentro permanente para la comunidad creativa y técnica vinculada al diseño de espacios.

Un ecosistema de marcas especializadas

El Meet Design Center reúne a empresas de referencia en ámbitos complementarios de la arquitectura y el interiorismo. Entre las firmas participantes destacan Formma.design, especializada en revestimientos minerales y piedra natural; Bolibar, centrada en herrajes arquitectónicos de precisión; LedsC4, referente en iluminación arquitectónica; y Orac, especializada en molduras y soluciones decorativas técnicas.

El ecosistema también incorpora compañías como Egger, Bernadí, ECOcero, Torinco, Kitchen For Life, Onspace, Secrisa, Material Bank y TMM – The Multisensory Makers, configurando una oferta transversal que abarca desde materiales técnicos y acústicos hasta experiencias multisensoriales aplicadas al diseño de espacios.

Materia Viva: innovación y sostenibilidad aplicada

Uno de los espacios más diferenciales del MDC es Materia Viva, un hub interno centrado en innovación material y sostenibilidad. Esta área reúne propuestas orientadas a explorar nuevas formas de construir y diseñar espacios desde criterios medioambientales y de economía circular.

Entre las firmas presentes se encuentran Birdmind, con tableros ecológicos desarrollados a partir de residuos agrícolas; Revolución Limo, especializada en soluciones elaboradas con plástico reciclado y reciclable; y Prohabit, enfocada en materiales de bajo impacto ambiental como micelio y fibras naturales aplicadas a revestimientos y acondicionamiento acústico.

La incorporación de Materia Viva refuerza la vocación del Meet Design Center de anticipar las tendencias y necesidades que marcarán el futuro de la arquitectura y el interiorismo contemporáneo.

Una inauguración centrada en la conversación sectorial

Durante la jornada inaugural, los asistentes participaron además en una dinámica colaborativa basada en la metodología Manual Thinking, orientada a identificar los principales criterios que influyen actualmente en la prescripción de materiales y soluciones arquitectónicas.

La actividad permitió abrir un debate colectivo sobre cuestiones clave para el sector: sostenibilidad, durabilidad, comportamiento acústico, integración técnica y coherencia entre sistemas constructivos. Más allá del networking, el encuentro sirvió para poner sobre la mesa una reflexión compartida sobre cómo están evolucionando los procesos de decisión dentro de los proyectos de arquitectura e interiorismo.

El resultado, según los impulsores del espacio, fue la confirmación de una necesidad latente en el sector: disponer de un lugar estable donde fabricantes, prescriptores y estudios puedan trabajar conjuntamente desde una lógica más abierta, conectada y transversal.

Un espacio pensado para el futuro del sector

Con esta apertura, el Meet Design Center inicia una nueva etapa dentro del ecosistema profesional de la arquitectura y el diseño en Madrid. Más allá de funcionar como exposición permanente, el espacio nace con la intención de convertirse en un centro activo de trabajo, formación, encuentro e innovación para profesionales y marcas.

La ambición del proyecto es clara: consolidarse como el espacio referente de la prescripción colaborativa en España y contribuir a una nueva manera de desarrollar proyectos, basada en el intercambio de conocimiento, la integración de soluciones y la colaboración entre disciplinas.

La feria cerARTmic, dedicada íntegramente a la cerámica contemporánea, celebrará su próxima edición del 4 al 7 de junio de 2026 en la Fundación Ortega Marañón de Madrid. La cita, ya plenamente consolidada dentro del calendario cultural madrileño, volverá a reunir a galerías, artistas, coleccionistas, comisarios, profesionales del diseño y amantes del arte en torno a una disciplina que atraviesa uno de sus momentos de mayor reconocimiento y vitalidad.

Una feria que crece y se afianza en el calendario cultural

Impulsada por Sara Zaldívar, fundadora de Huntress of Art, y Alejandra Arias, ambas con una amplia trayectoria en gestión cultural y proyectos vinculados al arte contemporáneo, cerARTmic continúa fortaleciendo su posición como plataforma de referencia para la cerámica contemporánea en España. La feria se ha consolidado como un espacio donde la creación, el mercado y el pensamiento conviven, ofreciendo una mirada renovada sobre una disciplina tradicional en pleno proceso de expansión.

La edición 2026 abrirá oficialmente sus puertas del 4 al 7 de junio, aunque el día 3 se celebrará una jornada previa con programación VIP, pensada para coleccionistas, profesionales del sector y público especializado, que servirá como antesala de la feria y punto de encuentro clave para el ecosistema artístico.

Un crecimiento sostenido y nuevas incorporaciones

Tras una edición 2025 marcada por el crecimiento, con 5.800 visitantes, 18 galerías participantes y más de 50 artistas, cerARTmic regresa con una propuesta aún más ambiciosa. El programa incluirá también más de ocho talleres cerámicos, seis mesas redondas y múltiples actividades paralelas, consolidando su capacidad de generar conversación y atraer nuevos públicos hacia la cerámica contemporánea.

En esta tercera edición destaca la participación de Castilla-La Mancha a través de Legado Artesano, que acercará al público la riqueza de su tradición cerámica reinterpretada desde una perspectiva contemporánea. A ello se suma la incorporación de la Escuela de Cerámica de Madrid, reforzando el vínculo entre formación, creación y nuevas generaciones de artistas que están definiendo el futuro de esta disciplina.

Programación abierta

La feria mantendrá su apuesta por un programa paralelo abierto y dinámico, con talleres, charlas, encuentros y actividades diseñadas para conectar la cerámica con la ciudad y con nuevos públicos. Este enfoque busca ampliar la experiencia más allá del espacio expositivo, fomentando el diálogo entre artistas, profesionales y visitantes en un entorno accesible y participativo.

Entre las iniciativas más destacadas se encuentra cerARTmic Kids, una jornada especial dedicada a los más pequeños que incluirá talleres creativos y un recorrido tipo “hunt” cerámico, pensado para acercar el arte de forma lúdica y experiencial. Esta actividad convierte la visita en una auténtica aventura cultural en la que la experimentación y el juego se convierten en herramientas de aprendizaje.

Con esta nueva edición, cerARTmic reafirma su papel como una de las plataformas clave para impulsar la cerámica contemporánea, contribuyendo a su visibilidad dentro del panorama artístico internacional y posicionando a Madrid como uno de los centros de referencia de esta disciplina en plena evolución.

Una madre representa cuidado, dedicación y constancia. Este Día de la Madre, más allá de los regalos materiales, la tendencia apunta hacia algo mucho más valioso: compartir tiempo y crear recuerdos. Desde propuestas gastronómicas hasta escapadas entre viñedos o planes urbanos y creativos, la clave está en regalar experiencias que perduren.

Sabores convertidos en recuerdo

En esta línea, FISAN propone elevar el regalo tradicional con una experiencia gastronómica de altura. Su Pack Deluxe Experiencia Jamón de Bellota transforma el acto de regalar en un momento de conexión alrededor de la mesa. Elaborado a partir de jamón de bellota ibérico 75% raza ibérica de Alta Gastronomía, el pack incluye diez sobres listos para disfrutar, presentados en una elegante caja. Una propuesta pensada para saborear sin prisas, donde el verdadero lujo es el tiempo compartido.

Madrid desde las alturas

Celebrar el Día de la Madre en Madrid es también una invitación a redescubrir la ciudad desde otra perspectiva: la de sus azoteas. Espacios donde el ritmo se ralentiza, las vistas se convierten en protagonistas y la gastronomía acompaña momentos que invitan a quedarse. Entre cielos abiertos y panorámicas únicas, estas direcciones elevan cualquier celebración.

El Cielo de Montera

Ubicado en plena Gran Vía, este hotel propone una experiencia donde la sofisticación se combina con el carácter castizo de la ciudad. Su restaurante, situado en la novena planta, se convierte en un oasis donde disfrutar de una cocina que rinde homenaje al producto local con técnicas contemporáneas. Platos como el tataki de atún rojo, las ostras aliñadas o el rodaballo salvaje dibujan una carta pensada para compartir y celebrar sin prisas, en un entorno luminoso con vistas al skyline madrileño.

Para quienes prefieren una celebración más distendida, esta azotea —la más alta de la Gran Vía— es el escenario perfecto. Con Madrid extendiéndose a sus pies, propone un plan relajado donde la coctelería de autor cobra protagonismo. Inspirada en los barrios más castizos, su carta líquida se acompaña de un picoteo gourmet con guiños a la tradición, ideal para un brindis al atardecer o una tarde que se alarga sin mirar el reloj.

Ginkgo Sky Bar

En uno de los laterales de la Plaza de España, este espacio se ha consolidado como uno de los imprescindibles para quienes buscan un plan especial. Su propuesta “The Art of Brunch” transforma esta tradición en una experiencia completa, donde la cocina internacional convive con smoothies, champagnes y una selección de cócteles cuidadosamente elaborados. Todo ello con la ciudad y su skyline como telón de fondo, en un ambiente cosmopolita y relajado que convierte el brunch en una ocasión perfecta para celebrar el Día de la Madre con estilo.

Escapada entre viñedos

En un momento en el que el verdadero lujo se mide en tiempo y calma, una escapada entre viñedos se convierte en uno de los regalos más especiales para el Día de la Madre. Lejos del ritmo de las grandes urbes, el paisaje de La Rioja invita a desconectar y reconectar, a partes iguales, en un entorno donde la naturaleza y la tradición marcan el compás.

Las Villas de Finca La Emperatriz representan a la perfección esta filosofía. Rodeadas de viñedos centenarios, estas villas ofrecen una experiencia íntima y sofisticada, pensada para disfrutar sin prisas. Paseos entre cepas, catas de vino, atardeceres infinitos y el silencio del campo se combinan para crear una estancia que va más allá del descanso. Aquí, cada detalle está diseñado para que el tiempo se detenga: desde la privacidad de las villas hasta la conexión directa con el mundo del vino, que permite descubrir el origen, el proceso y la esencia de uno de los grandes símbolos de nuestra cultura gastronómica. Una propuesta perfecta para regalar no solo una escapada, sino una vivencia compartida que invita a celebrar desde la tranquilidad, el paisaje y el placer de lo auténtico.

Siempre Sevilla 

Aunque sus grandes celebraciones, marcadas en el calendario por muchos, ya hayan pasado, Sevilla sigue siendo uno de los destinos más atractivos para una escapada primaveral, con grandes citas aún pendientes en su agenda social. Con temperaturas agradables y un ambiente más relajado, la ciudad hispalense invita a descubrir su esencia con calma.

Para alojarse, la colección de Mercer Hoteles ofrece distintas opciones con personalidad propia. Desde el encanto histórico de EME Catedral Mercer, ubicado en el barrio de Santa Cruz y con su icónica terraza con vistas a la Catedral, hasta la sofisticación de Mercer Plaza Sevilla, frente al Ayuntamiento y con restos de muralla romana en su interior.

Para quienes buscan una experiencia más íntima, Mercer Sevilla, en pleno barrio del Arenal, ofrece un exclusivo hotel boutique en una casa palacio del siglo XIX. Y si la idea es disfrutar de mayor independencia, Mercer Residences Sevilla combina la comodidad de un apartamento con los servicios de un hotel de lujo en una histórica casa palacio barroca.

La experiencia se completa con una oferta gastronómica a la altura. En Bar Plaza Restaurante, la cocina de producto y las vistas a la Plaza de San Francisco crean el escenario perfecto para un almuerzo relajado. Muy cerca de la Giralda, Mi Arma Restaurante ofrece una propuesta basada en la tradición sevillana con un toque actual.

Para los amantes del vino, Vinoteca Maestro se presenta como un refugio sofisticado donde descubrir referencias nacionales e internacionales acompañadas de tapas gourmet. Y para una experiencia más gastronómica, Restaurante María Luisa pone en valor el producto con una cocina mediterránea creativa y equilibrada.

Brindar… en casa

Celebrar en casa también puede ser especial si se cuidan los detalles. Jose Cuervo propone una forma desenfadada y versátil de celebrar, llevando la coctelería a cualquier momento del día. Con su tequila Tradicional Blanco, elaborado con 100% agave azul, la firma invita a reinterpretar clásicos que nunca fallan. La frescura cítrica de la Paloma, el equilibrio icónico de la Margarita o el toque especiado del Mexican Mule se convierten en aliados perfectos para brindar sin protocolos, adaptándose tanto a un aperitivo ligero como a una celebración más especial. Más allá de las recetas, la propuesta pone el foco en la experiencia: compartir, improvisar y disfrutar sin reglas. Porque, al final, lo importante no es solo el cóctel, sino el momento que se crea alrededor de él.

Un plan con “vidilla”

Para quienes buscan un plan diferente, Licores del Mono se une al espacio VI8RA para proponer una experiencia inmersiva donde arte, música y coctelería se encuentran en un mismo lugar. Entre luces neón, ambiente creativo y una cuidada selección musical, los asistentes podrán dejarse llevar mientras exploran sabores como Verbena de Limón, Sarao de Hierbas o Antojo de Galleta, en un formato pensado para disfrutar, crear y celebrar sin prisas. El evento tendrá lugar los días 6 y 7 de mayo, de 19:00h a 21:00h, y contará con plazas limitadas para mantener una experiencia íntima y cercana. Las reservas podrán realizarse a través de la web de VI8RA.

Este Día de la Madre, el mejor regalo no se envuelve: se vive. Ya sea alrededor de una mesa, frente al skyline madrileño o el sevillano o entre viñedos, la verdadera tendencia es clara: regalar tiempo, emociones y experiencias que se queden para siempre.

En un contexto donde el diseño de interiores busca constantemente nuevas formas de expresión, los revestimientos murales se consolidan como auténticas piezas de alta costura. En Casa Decor 2026, la firma belga ARTE demuestra que las paredes pueden convertirse en lienzos vivos, donde la artesanía, la textura y la innovación dialogan para crear espacios profundamente sensoriales. Su décima participación en el evento reafirma una trayectoria marcada por la excelencia y la capacidad de transformar interiores en experiencias únicas.

La artesanía como lenguaje del lujo

Lejos de entenderse como un simple elemento decorativo, los revestimientos murales de ARTE se presentan como piezas elaboradas con un nivel de detalle que remite a los oficios tradicionales, reinterpretados desde una mirada contemporánea. Bordados, fibras naturales, relieves y acabados que evocan materiales nobles convierten cada superficie en una declaración estética que trasciende tendencias pasajeras.

En esta edición, la marca vuelve a apostar por la fusión entre arte, tradición y modernidad, consolidando su identidad como referente internacional. Cada propuesta refleja un equilibrio preciso entre técnica y creatividad, donde la innovación no sustituye a la artesanía, sino que la potencia. El resultado es una colección de revestimientos que no solo visten los espacios, sino que los dotan de carácter y profundidad.

Siete espacios, múltiples universos creativos

La presencia de ARTE en Casa Decor 2026 se materializa a través de su participación en siete espacios, desarrollados en colaboración con algunos de los interioristas más destacados del panorama actual. Estas sinergias dan lugar a propuestas que exploran diferentes lenguajes estéticos, desde ambientes sofisticados y envolventes hasta escenarios más orgánicos y naturales.

Cada intervención evidencia cómo el revestimiento mural puede integrarse de manera orgánica en el diseño global, dialogando con materiales, iluminación y mobiliario. Lejos de imponerse, las creaciones de ARTE acompañan y elevan la narrativa de cada espacio, aportando una dimensión sensorial que transforma la percepción del entorno.

Diálogo entre interiorismo y materia

Uno de los grandes aciertos de esta edición es la capacidad de generar un diálogo fluido entre los estudios de interiorismo y la riqueza material de los revestimientos. Las colaboraciones con profesionales como Raúl Martins, Inmaculada Recio o equipos creativos de distintos estudios ponen de manifiesto cómo la elección de texturas y acabados puede definir por completo la identidad de un espacio.

Desde ambientes que evocan la solidez de la piedra o la calidez del lino, hasta composiciones que incorporan fibras tejidas a mano o motivos bordados, cada propuesta se convierte en una exploración de la materia. Esta diversidad no solo refleja la versatilidad de la marca, sino también su capacidad para adaptarse a distintos conceptos creativos sin perder coherencia estética.

Innovación y tradición en el corazón de Casa Decor

La participación de ARTE en esta edición, que se celebra en el Palacio del Marqués de los Vélez en Madrid, confirma su papel protagonista dentro del evento. A lo largo de los años, la firma ha sabido evolucionar sin renunciar a sus valores fundamentales, consolidándose como un socio clave para interioristas que buscan elevar sus proyectos a través de materiales únicos.

En Casa Decor 2026, esta evolución se traduce en propuestas que combinan tecnología, diseño y técnicas artesanales, dando lugar a superficies que invitan a ser observadas de cerca. Cada detalle, cada textura y cada acabado revelan un proceso cuidadoso que sitúa al revestimiento mural en el centro del diseño contemporáneo. Una oportunidad única para descubrirlo en primera persona del 9 de abril al 24 de mayo de 2026.

Berria cumple cinco años desde su apertura frente a la Puerta de Alcalá y lo conmemora con una serie de acciones que incluyen un menú especial fuera de carta, catas y propuestas en torno a su bodega. El restaurante, consolidado como uno de los referentes gastronómicos y vinícolas de la capital, refuerza así una propuesta basada en la cocina de producto y en una de las vinotecas más amplias de Madrid, con más de 3.000 referencias y una importante selección de vinos por copas.

Un concepto consolidado en el circuito gastronómico madrileño

Durante este lustro, Berria ha desarrollado una propuesta que combina restaurante y wine bar, con cocina ininterrumpida y una oferta adaptada a distintos momentos del día. Su posicionamiento le ha permitido integrarse en el circuito gastronómico de la ciudad y figurar entre los restaurantes recomendados en la Guía Repsol.

La propuesta se articula en torno a la cocina de producto y a una experiencia centrada en el vino, con una bodega que reúne referencias de distintos orígenes y cosechas. A lo largo de estos cinco años, el restaurante ha incluido más de 7.300 referencias en carta, procedentes de 28 países y 198 variedades de uva, y ha servido más de 1.700 vinos por copa.

Un menú especial para celebrar el aniversario

Con motivo de la celebración, Berria incorpora a su oferta habitual un Menú Aniversario que reúne algunos de los platos más representativos de su carta junto a una selección de vinos. Este menú se presenta en tres formatos con precios de 60 €, 75 € y 95 €.

Entre las elaboraciones incluidas se encuentran platos como la patata chip con anchoa y velo ibérico, las croquetas de jamón ibérico, las albóndigas en salsa de cocido madrileño o el pepito de solomillo de ternera en formato katsu sando. La propuesta gastronómica se acompaña de un maridaje con los vinos más demandados durante estos cinco años, seleccionados por el equipo de sumilleres.

Acciones especiales en torno al vino

Además del menú, el aniversario incluye distintas iniciativas dirigidas a los aficionados al vino. Durante el mes de marzo, los clientes podrán acceder a una selección de vinos especiales a precios reducidos, así como a propuestas como el brunch del restaurante o los viernes dedicados a grandes formatos.

Estas acciones se enmarcan en el crecimiento del proyecto, que ha consolidado una comunidad de clientes y ha reforzado su posicionamiento como espacio especializado en vino dentro de la oferta gastronómica de Madrid.

El papel del equipo de sumilleres

Uno de los elementos diferenciales del restaurante es su equipo de sumilleres, dirigido por Mario Ayllón. Este grupo se encarga de guiar al comensal en la elección del vino, aportando distintos enfoques y criterios en función de cada visita. La experiencia en Berria se construye así como un recorrido en el que el vino adquiere un papel central, complementando una propuesta gastronómica que apuesta por el producto y por un servicio especializado.

Por MARCO DE PABLOS

La madrileña Plaza del Carmen atraviesa una etapa de esplendor que la consolida como uno de los enclaves imprescindibles del centro cuando el apetito aprieta. A sus pies, el Grupo Lamucca cuenta con uno de sus espacios insignia bajo el nombre homónimo, pero ahora amplía horizontes con una nueva apertura en las alturas: Makáá, ubicado en la azotea del recién inaugurado Thompson Madrid.

Al detalle

El restaurante se despliega en el rooftop del establecimiento hotelero como un espacio concebido al milímetro, donde cada rincón responde a un momento distinto del día. El acceso, desde la propia plaza, anticipa la experiencia. Un ascensor conduce hasta el escenario de la velada. La primera parada dominada por su Reposado Bar, perfecto para un cóctel bajo el cielo capitalino. Al atravesarlo, sobre un delicado vacío de luces que evoca una aquelarre de luciérnagas, se revela el corazón del proyecto: el comedor, articulado en torno a una barra cuadrada rodeada de asientos, con una paleta de tonos tierra. A su alrededor, las mesas se insinúan entre frondosas plantas y arbustos, componiendo pequeños refugios que invitan a la charla y el disfrute. Y como telón de fondo, unas vistas inmejorables que se despliegan a través de amplias cristaleras, convirtiendo a la ciudad en parte esencial del relato.

El universo visual de Makáá lleva la firma de Patricia Bustos, cuya intervención traduce el concepto de fuego desde la calma. Volúmenes suaves, texturas vivas y guiños a la arquitectura brutalista de los años setenta conviven con una estética mediterránea que dialoga con la azotea. Bustos construye un escenario táctil y sereno, donde cada detalle —desde los óculos que enmarcan el skyline hasta las superficies envejecidas que respiran el paso del tiempo— convierte el espacio en una experiencia sensorial.

Las brasas, el hilo conductor

En este nuevo restaurante, el fuego es el protagonista. La cocina se muestra a la vista, con el tiempo que cada producto necesita, recuperando esa idea de volver al origen. Según sus artífices, esta nueva propuesta “mira al Mediterráneo, pero se cocina desde Madrid”, y en ella: “el producto manda”.

La carta es amplia y pensada para que cualquiera encuentre su sitio, pero con un hilo conductor evidente: el fuego. Aparece ya desde el inicio, en platos como el tartar de tomate ahumado, una versión vegetal muy bien resuelta y que nada tiene que envidiar al tartar de carne más clásico, con el que convive. A partir de ahí, el recorrido se mueve entre verduras, pescados y carnes, siempre con la brasa como nexo. En los entrantes, la huerta tiene peso, con propuestas como la coliflor a la brasa o los puerros con salsa romesco. De la lonja llegan pescados como la lubina o el lenguado, trabajados con precisión para mantener su carácter, mientras que en las carnes destacan el pollo a la brasa, la pluma ibérica o el lomo bajo, bien afinados y coherentes con el planteamiento general.

Mención aparte merecen las guarniciones, que aquí no se quedan en segundo plano. Las patatas fritas, un clásico que aquí no defraudará, funcionan como un valor seguro, y los tirabeques aportan un contrapunto más fresco, pero igual de apetecible. En los postres, el cierre mantiene el nivel, con opciones como las originalísimas frambuesas con chantilly o el suflé de chocolate. La propuesta se completa con una carta de vinos amplia y una selección de cócteles que invitan a prolongar la cita y las ganas de volver, una idea que merodeará tu cabeza nada más abandonar Makáá.