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Tras recorrer las grandes capitales europeas, Eduardo Chillida Belzunce regresa a Madrid con «Cruzando límites», una exposición que reúne 41 obras en NAVE 24 y recorre casi cuatro décadas de trayectoria artística. Pintura figurativa, abstracción, juegos de luz y esculturas monumentales conviven en una muestra que permite descubrir las distintas facetas de su universo creativo. La inauguración, prevista para el 29 de octubre, coincide con la presencia de su obra en Nueva York, donde participa en una exposición conmemorativa del 25.º aniversario del 11-S junto a artistas como Jasper Johns, Jeff Koons, Sean Scully y Antonio López.

De París a Londres, la escultura como territorio propio

Las esculturas monumentales de Eduardo Chillida Belzunce han recorrido algunos de los enclaves más emblemáticos de Europa. Sus grandes bronces se mostraron por primera vez al público en la plaza del Louvre de París, entre 2017 y 2018, antes de viajar a Lower Grosvenor Gardens, en el londinense barrio de Belgravia, a pocos pasos de Buckingham Palace. En 2025, las piezas permanecieron durante un año en el Skulpturenpark Wesenberg, en Alemania, rodeadas de árboles y agua. Ahora, ese itinerario internacional continúa en Madrid, donde el artista presenta una selección de obras que permite apreciar la dimensión y la fuerza expresiva de su escultura.

La exposición Cruzando límites abrirá sus puertas en NAVE 24 el jueves 29 de octubre y podrá visitarse hasta el 4 de enero de 2027. A través de 41 piezas, el recorrido propone un diálogo entre las distintas disciplinas y etapas creativas del artista. En el hall de entrada, Compañeras III dará la bienvenida a los visitantes, mientras que la sala principal acogerá esculturas como Abrazo III, Mano V, El jardín del silencio II y Mirando la noche. Sus volúmenes rotundos y su presencia física contrastan con la ligereza de otros trabajos expuestos, al tiempo que revelan una constante en su producción: el interés por el cuerpo humano como vehículo de expresión. Figuras, manos y abrazos adquieren en el bronce una intensidad particular, en la que la contundencia del material convive con una dimensión emocional.

La perspectiva rompe el lienzo

En la pintura de Chillida Belzunce, la realidad se transforma a través de perspectivas que desafían las convenciones visuales. Interiores, estudios, ciudades y paisajes parecen prolongarse más allá de los límites del lienzo, generando una sensación de profundidad que invita al espectador a adentrarse en cada escena. El artista juega con las proporciones y la representación del espacio para construir imágenes que se sitúan entre lo reconocible y lo imaginado. Obras como Cien años de ilusión, un lienzo de 200 por 400 centímetros, Mi estudio, Tower Bridge y Midtown reflejan esa capacidad para reinterpretar lugares y situaciones, convirtiendo la pintura en una experiencia que va más allá de la mera representación de la realidad.

Junto a esta vertiente figurativa, la exposición recupera una parte menos conocida de su proceso creativo: sus Orígenes, la serie que decidió mostrar públicamente en 2024, al cumplir 60 años. Estas obras revelan las capas iniciales de color que estaban presentes en el nacimiento de sus cuadros y que, posteriormente, quedaban ocultas bajo la pintura figurativa. De tonalidades intensas y carácter onírico, las composiciones abstractas permiten descubrir el punto de partida de muchas de sus imágenes y acercarse a una faceta más intuitiva y experimental de su trabajo. Al sacar a la luz esos primeros impulsos creativos, Chillida Belzunce amplía la lectura de su propia obra y muestra cómo la abstracción ha formado parte de su lenguaje incluso cuando no ocupaba el primer plano.

La luz introduce otra dimensión en este recorrido. Sus obras sobre metacrilato iluminado, entre ellas Es Vedrá, de 125 por 250 centímetros, están pintadas por ambas caras y modifican su apariencia según la iluminación y el punto de observación. La incidencia de la luz por delante, por detrás o desde ambos lados permite descubrir diferentes lecturas de una misma pieza, que cambia ante los ojos del espectador. La obra deja así de ser un objeto estático para establecer una relación directa con el espacio que la rodea. Pintura, materia y luz confluyen en una propuesta que muestra la amplitud de un lenguaje artístico en constante evolución.

La historia de un artista que volvió a empezar

Nacido en San Sebastián en 1964, Eduardo Chillida Belzunce creció en una familia vinculada al arte. Hijo del escultor Eduardo Chillida y de Pilar Belzunce, modeló su primera escultura a los cinco años con barro que le proporcionó su padre. Más adelante estudió en la Escuela de Artes de Deba y en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde recibió clases de Antonio López. En 1988 celebró su primera exposición individual, dando comienzo a una trayectoria que se desarrollaría entre diferentes técnicas, materiales y lenguajes. Sin embargo, su camino quedó marcado por un grave accidente de moto sufrido en 1985, que le mantuvo en coma durante mes y medio y le dejó paralizado medio lado del cuerpo.

Contra los pronósticos, el artista consiguió volver a hablar, caminar y pintar, aunque tuvo que aprender a trabajar con la mano izquierda. Aquel proceso supuso un cambio profundo en su relación con la creación, pero no el final de su actividad artística. En 2010 recuperó también la escultura y, en 2023, volvió a pintar un cuadro con la mano derecha, la misma que había perdido como consecuencia del accidente. Su trayectoria está marcada por la capacidad de adaptación y por una búsqueda constante de nuevas posibilidades expresivas. La superación personal se entrelaza así con una evolución artística que ha llevado a Chillida Belzunce a explorar diferentes caminos sin renunciar a una identidad propia.

Una trayectoria internacional y una búsqueda sin fronteras

A lo largo de su carrera, Chillida Belzunce ha expuesto en ciudades como Madrid, Barcelona, París, Londres, Ciudad de México y Damasco, y su obra forma parte de colecciones como la del Museo Artium de Vitoria. Su producción reúne la influencia de un entorno artístico singular y una voz propia, construida a través de la experimentación y la libertad creativa. La figuración convive con la abstracción; los grandes volúmenes de bronce, con superficies atravesadas por la luz; y los paisajes reconocibles, con imágenes que alteran la percepción del espacio. Esa variedad no responde a una sucesión de etapas cerradas, sino a una manera de entender el arte como un territorio abierto a nuevas exploraciones.

Con Cruzando límites, NAVE 24 reúne estas diferentes líneas de trabajo en una misma exposición y ofrece una oportunidad para aproximarse a casi cuatro décadas de investigación artística. El regreso a Madrid coincide con la proyección internacional de su obra y permite contemplar la diversidad de un creador que ha hecho de la transformación una constante. Del cuerpo a la materia, del lienzo al espacio y de la figuración a la abstracción, Chillida Belzunce construye un universo en el que cada técnica abre nuevas posibilidades y en el que cruzar límites significa, también, encontrar otras formas de mirar el mundo.

Por MARCO DE PABLOS
Fotografía SEBASTIÁN SÁNCHEZ
Asistente de fotografía ADRIANA ROJAS

Por amor al arte, literalmente. Así ha construido su recorrido SARA ZALDÍVAR, una de las mecenas y coleccionistas más destacadas de España. Hace tres años, junto a Alejandra Arias, decidió apostar por la cerámica con CerARTmic, reivindicando el poder del barro. Para demostrarlo, reúne a su particular pandilla, engalanada con metales preciosos, en una aleación tan inesperada como fascinante.

Tenga cuidado! Las mochilas son uno de nuestros principales enemigos”, exclamaba uno de los galeristas que por aquellos días custodiaba las piezas expuestas en su espacio de CerARTmic al fotógrafo encargado de realizar estas instantáneas. La advertencia respondía al voluminoso bulto que este cargaba a sus espaldas, indispensable para transportar y proteger todo su equipo. La escena tuvo lugar en la Fundación Ortega-Marañón, sede de la tercera edición de esta muestra. Sus salas daban cobijo a cientos de obras de distintas formas, colores, tamaños e inspiraciones. No en vano, CerARTmic es la única feria de arte en España dedicada de manera exclusiva e íntegra a la cerámica, con un objetivo claro: acercar esta disciplina al gran público.

Al frente del proyecto se encuentra la coleccionista y mecenas Sara Zaldívar. Junto a ella, mano a mano, Alejandra Arias. Ambas forman un tándem unido por inquietudes similares y una pasión compartida por el arte desde la infancia. Su vínculo con la cerámica, sin embargo, se consolidó cuando decidieron poner en marcha esta exhibición, impulsadas por el deseo de reivindicar y dar visibilidad a una disciplina artística que atraviesa un momento de especial efervescencia. “La cerámica siempre ha estado relegada a ámbitos más domésticos o artesanales. Ni siquiera en ARCO se permitían este tipo de obras. Es ahora cuando instituciones, museos y amantes del arte apuestan por ellas”, comparte Zaldívar. Quién lo iba a decir. Ni la mítica escena de Ghost, en la que Demi Moore y Patrick Swayze moldeaban barro al son de Unchained Melody, logró otorgarle el reconocimiento que hoy parece haber conquistado. Ahora, ha abandonado ese discreto segundo plano para reclamar un papel protagonista y CerARTmic ha sido precursora y visionaria. “Nuestra idea es que las propuestas sean variadas en cuanto a técnica y concepto, para que el visitante pueda tener una percepción global de lo que se está desarrollando actualmente en el arte”, explica.

SARA ZALDÍVAR Mecenas, coleccionista, directora de Huntress of Art y fundadora de CerARTmic. Una mujer con una sensibilidad artística fuera de lo común y una mirada capaz de detectar belleza donde otros aún no la han visto.

“Vivimos en un mundo tan digitalizado y tecnológico que aquello que se hace de manera manual, pausada e incluso imperfecta resulta cada vez más necesario para reconectar con nuestros sentimientos más ancestrales”, señala la también directora de Huntress of Art, una consultoría especializada en asesorar a coleccionistas, particulares y empresas en el descubrimiento, adquisición y gestión de obras de arte. A su juicio, este es uno de los principales factores que explican el creciente interés que la cerámica ha despertado entre coleccionistas e instituciones durante los últimos años. Pero no es el único. “La velocidad a la que vivimos nos impulsa a buscar objetos táctiles, creados con calma y respeto por los procesos, porque la cerámica tiene sus propios tiempos”, añade. Y no le falta razón, especialmente en una ciudad como Madrid, donde el ritmo frenético apenas deja margen para detenerse y contemplar lo que nos rodea. De esa necesidad nacen iniciativas como esta.

– ¿Tiene cabida la inteligencia artificial en este ámbito?

– La IA acabará por ser una disciplina más, como la pintura, el vídeo o la propia cerámica. Si el artista tiene un gran concepto, el medio es lo de menos.

Si lo dice es por algo, pues pocas personas entienden el arte como ella. Incluso en esta edición contaban con un dispositivo que combinaba tecnología y creación artesanal, y sobre cuyas piezas posa la protagonista. Cántaros y jarrones moldeados en una arcilla blanquecina, decorados con distintos grabados realizados a partir de un instrumento que al ponerse en funcionamiento emitía sonidos vinculados a cada trazo. Una especie de cardiogramas sonoros sobre barro que se convirtieron en uno de los elementos más aplaudidos de la exposición por un público muy diverso, contribuyendo a desmontar el mito de que el arte es algo elitista y reservado a unos pocos. “Esa es una idea, sobre todo, transmitida o alimentada por los medios de comunicación, que siempre dan voz, por ejemplo, al último récord de subasta… Es una parte del mercado, pero no lo es todo. Si quieres coleccionar hay miles de opciones para todos los bolsillos”, reivindica. 

“No se pone en valor el efecto que tiene la cultura”

– ¿Cómo describiría el momento que vive el arte en España? ¿Cree que el talento recibe el reconocimiento que merece?

– España tiene grandísimos artistas y grandes galerías. Sin embargo, no existe una masa crítica de coleccionistas, lo que complica que el círculo funcione. Además, las instituciones españolas no ponen el foco en proyectar a nuestros artistas en el extranjero, lo que hace que les resulte muy difícil atraer coleccionistas de otros países 

– ¿Existe suficiente educación artística en nuestro país como para formar nuevos públicos y futuros coleccionistas? 

– Creo que no. El gran público sigue percibiéndolo como algo elitista, cuando en mi opinión no es así en absoluto. Las galerías de arte ofrecen un contenido cultural excepcional y gratuito para la ciudad y aun así hay mucha gente que no se siente cómoda entrando en ellas. Esto debería formar parte de la vida cotidiana desde la infancia.

“No se pone en valor el efecto que tiene la cultura”, sentencia la curadora. Y pone como ejemplo dos ciudades que, por el contrario, sí han apostado firmemente por ella y cuyos resultados, según afirma, “hablan por sí mismos”. Una de ellas es Málaga, con dos grandes centros culturales de proyección internacional como el Centre Pompidou y el Museo Picasso, a los que se suman otros espacios como el Thyssen. Una metrópoli en la que, además, en distintos barrios se impulsa y apoya el arte urbano, del mismo modo que sucede en Bilbao, la otra urbe que Zaldívar señala como referente. Especialmente desde la irrupción del denominado efecto Guggenheim, que transformó la escena artística. Tanto el emblemático edificio diseñado por Frank Gehry como una programación expositiva que reúne algunas de las propuestas más innovadoras del arte contemporáneo han convertido a la ciudad en un referente cultural.

Ahora, la capital busca posicionarse en ese pódium y, para ello, cuenta con perfiles como el de Sara, Alejandra y la troupe que las acompañó en la velada organizada en la Fundación Ortega-Marañón para presentar esta edición de la feria, en la que no faltó una de las firmas por excelencia que lleva por bandera la artesanía y el buen hacer a mano, Vista Alegre, ni tampoco En Tus Fogones, encargado de servir la cena que degustaron las asistentes. Un grupo de mujeres de distintos ámbitos sociales, todas ellas enfundadas en atavíos de oro, plata y demás metales preciosos que destacaban nada más atravesar el lugar. Entre ellas se encuentran la empresaria Mónica Sada; Raquel Giménez, al frente de Manero —y que Sara califica como su «happy place»—, recién aterrizado además en Marbella; la soprano Angélica de la Riva; las artistas Teresa de la Pisa y Nicole Furman; Carmen Panadero, presidenta de WIRES y referente en el sector inmobiliario; la directora de la Fundación Aladina, Ishtar Espejo; y la directora de esta cabecera, Katy Mikhailova. “Mujeres empoderadas, libres, trabajadoras”, como las define la anfitriona, que “aman el arte” y acudieron a la llamada para demostrarlo, porque, como reza uno de los eslóganes más recurrentes de la anfitriona, “Art turns me on”, y eso se nota.

ISHTAR ESPEJO Directora de la Fundación Aladina, una organización que realiza una labor encomiable acompañando a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias. No es casualidad que parte de los fondos recaudados a través de algunas de las actividades organizadas en el marco de CerARTmic se destinaran posteriormente a la fundación.

ANGÉLICA DE LA RIVA Soprano de trayectoria internacional, reconocida por su versatilidad vocal y su presencia escénica, una auténtica diva dentro y fuera de los escenarios. ¡A la vista está!

TERESA DE LA PISA Artista de vocación, casi podríamos definirla como una mujer del Renacimiento. Su trabajo transita entre distintas disciplinas y oficios, demostrando una creatividad insaciable. Además, será la encargada de representarles en Homo Faber, el mayor evento de artesanía contemporánea de Europa.

MÓNICA SADA Emprendedora incansable y mente detrás de Unicskin, una de las firmas que mejor encarnan la nueva generación de la belleza, donde ciencia, tecnología y eficacia van de la mano.

RAQUEL GIMÉNEZ El alma de Manero, un universo que va mucho más allá de la restauración. Sus espacios, convertidos ya en destinos en sí mismos, han seducido a Madrid y Alicante y aterrizan ahora en Marbella para seguir haciendo de la experiencia un arte.

NICOLE FURMAN Artista de sensibilidad única y universo propio, ha construido un lenguaje creativo tan personal como magnético, en el que conviven intuición, experimentación y una mirada profundamente libre sobre la realidad.

CARMEN PANADERO Una de las voces más relevantes del sector inmobiliario en España y presidenta de WIRES, red de mujeres líderes en el real estate que impulsa la visibilidad y el liderazgo femenino en la industria.

ALEJANDRA ARIAS Cofundadora de CerARTmic junto a Sara Zaldívar y coanfitriona del encuentro, aporta al proyecto una combinación poco común de sensibilidad, criterio y visión. Con una sólida trayectoria en el mundo del arte, se ha convertido en la compañera perfecta para dar forma a una iniciativa que reivindica la cerámica desde una mirada actual.

Por MARCO DE PABLOS
Fotografía JUAN CARLOS VEGA

PALITO DOMINGUÍN ha crecido marcada por un instinto artístico poco común, propio de una de las estirpes más importantes del panorama cultural nacional. Aún así, no siempre lo ha tenido fácil. Abrirse paso en el mundo del arte más allá de su apellido también ha sido parte del recorrido. Ahora debuta con su primera exposición, un punto de partida que confirma que su trayectoria no es solo herencia, aunque lo lleve en la sangre.

Toreros, cantantes, actrices, modelos… Muy pocas familias han marcado de forma tan consciente el devenir cultural de un país como lo han hecho, y continúan haciendo, los Dominguín Bosé. Desde la década de los 50, esta saga comenzó a impregnar de glamour la crónica social española, guiada por una visión libre, vanguardista y adelantada a su tiempo que han sabido preservar a lo largo de generaciones. Con semejantes referentes, resulta natural que los herederos de la dinastía aspiren a continuar el camino. Y lo hacen, además, con paso firme. Lejos de ampararse únicamente en el peso de su apellido, están contribuyendo a engrandecer un legado que ya es de por sí extraordinario. 

“Mis abuelos fueron los que empezaron todo el sacerdocio. Somos como las Kardashian de España”, concede entre risas Palito Dominguín, nombre artístico con el que se ha dado a conocer una de las benjaminas del clan. Su verdadero nombre es Lucía, como su madre y su abuela —Lucía Dominguín y Lucía Bosé—, y fue ella misma quien se apodó de tal manera. “De pequeña me encantaba recoger palos en el campo. Mi madre me decía: ‘No son flores, son palitos’. Y yo pensé: ‘Ah, palito… pues yo soy Palito’”, aclara con cierta nostalgia y sin perder la dulzura que la caracteriza. Un rasgo que ya dejó entrever desde la primera toma de contacto, apenas 24 horas antes de realizar estas fotografías. 

Con una vida nómada y sin un lugar de residencia fijo, Palito se mueve, sin embargo, con ideas y rumbo muy definidos. Su estancia en la capital era fugaz, pero estelar: llegaba para presentar su primera exposición individual como artista. Ella es, en cierto modo, el eslabón que le faltaba al firmamento creativo que dibuja su linaje familiar. “Digamos que soy la única que ha entrado por la vía de las artes plásticas. En mi familia la forma más habitual de comunicarnos siempre ha sido a través del arte”, admite. Y apostilla “Tengo un tatuaje que reza: Creatividad, confianza y avance. Es la letra de mi madre, de mi hermana y de mi padre. Es la creatividad que me ha dado, la manera en la que han fomentado que hagamos lo que queramos, que experimentemos… No me imagino mi vida de otra manera. Siempre ha sido la forma de hacer las cosas”. 

Palito Dominguín junto a Santa Pescadilla, quien “fue nombrada santa por un pez. Aquel día se le quedó una expresión de confusión que nunca la abandonó”.

“Para mí no siempre ha sido fácil hacerme entender. He sido una persona bastante introvertida y callada y al final mi arte es lo que me ha permitido también hablar. Es como si me hubiera dado voz. Me ha ayudado a curar y sanar muchas cosas”, confiesa. Empezó siendo una niña y lo compara con el acto de respirar, al no recordar un momento de su vida en el que no estuviera haciendo algo relacionado con la pintura o cualquier otra manifestación artística. De hecho, aquella tarde y por casualidad, pude contemplar uno de los primeros ‘Palitos’ —como la protagonista llama a sus obras—, guardado entre carpetas y cuadernos, fechado en 1999. Aquel papel de pequeñas dimensiones mostraba una figura serpenteante, con apariencia de gusano, y cierta impronta picassiana. 

Desde aquel primer garabato han transcurrido más de veinticinco años. En ese tiempo, Palito no solo se ha dejado guiar por su gran pasión, sino que también ha apostado por una sólida formación, cursando la carrera de Bellas Artes en la Universidad de Bournemouth (Inglaterra). Sin embargo, ese recorrido no la ha librado de ciertas críticas que cuestionan su trayectoria: “Me han juzgado mucho por mi apellido, como si lo que hago no tuviera mérito. A mí nunca me ha pesado pertenecer a mi familia, pero parece que los demás sí tenían un problema con ello”, reconoce a esta cabecera. Lejos de amilanarse, insiste en el esfuerzo que hay detrás de su presente: “He trabajado mucho para llegar al punto en el que estoy ahora. Tengo 30 años y me ha costado todo este tiempo poder exponer en una galería. Nada me ha venido dado por ser quien soy. Que esté aquí no tiene nada que ver con mi parentela. Me lo he ganado yo, porque si no valiera, me echarían igual de rápido o incluso antes”.

“He trabajado mucho para llegar al punto en el que estoy ahora. Nada me ha venido dado por ser quien soy. Me lo he ganado yo»

DDR Art Gallery ha sido el espacio que le ha brindado la oportunidad de presentar esta exposición con la que debuta. Gracias a Elisa y David, responsables de la misma, Palito también ha tenido la oportunidad de participar hace unos meses en su primera feria, donde fue presentada como artista emergente de la galería. Resulta palpable la emoción con la que lo relata, acompañada de una sonrisa de oreja a oreja: “Estoy haciendo muchas cosas de repente y muy contenta por todo ello. Me siento bastante tranquila y dejándome guiar un poco en este proceso”.

Bestias sensibles es el título que da nombre a la muestra y que da cuenta de la dualidad con la que Lucía habita el mundo. Un mundo del que, en ocasiones, necesita escapar y tomar distancia ante el peso de lo cotidiano. Para ello recurre al arte como refugio y, en su caso, a una pintura que evoca a la infancia, ese territorio común al que todos, de un modo u otro, podemos regresar. “Hay algo que me fascina de mi obra, aunque esté mal que yo lo diga, y es que todo aquel que la admira conecta con ella. Porque todos sabemos lo que es ser niños. Quizá no todos sabemos lo que es ser adultos, pero sí hemos pasado por la infancia para llegar hasta aquí”, explica. Esa conexión transversal es, precisamente, uno de los logros que más valora. Le enorgullece comprobar cómo su trabajo interpela a personas de cualquier edad. “Vi a una señora de 80 años pararse delante de una de mis cuadros y ponerse a llorar porque le recordaba a un cuento que le leía su padre cuando era pequeña… En ese momento pensé: ‘Lo he conseguido. He logrado lo que buscaba, que era emocionar y conectar con todos’”. Y eso define su personalidad. “Es una bipolaridad artística. Yo soy una paradoja continua. Siempre digo que no me entiendo, porque hay momentos en los que quiero ser un hada del bosque y vivir en el campo y, de repente, pienso: ‘Ay, pues me gustaría estar durante una temporada en Beverly Hills y ponerme bótox’. La mayoría de mis obras tienen siempre ese doble lenguaje”, señala la joven, cuyas piezas funcionan como auténticos alter egos. “Todo esto soy yo, pero en distintas formas”, concluye.

La reina de las moscas, una de las pinturas de Lucía que refleja su particular fascinación por estos diminutos insectos alados, convertidos aquí en uno de los motivos centrales.

Personajes extraídos de territorios de fantasía, intensamente cromáticos, poblados por rostros andróginos de gesto contenido, casi enigmático, cuyas formas —irregulares, geométricas y a veces amorfas— dan lugar a figuras femeninas coronadas, peces sobre cabezas humanas o cuerpos humanos ensamblados con anatomías animales. Pero si hay un elemento que articula el conjunto es la presencia constante de moscas. Se despliegan por toda la galería —paredes, lámparas, muestrarios, marcos— y atraviesan también el fondo de muchas de sus piezas. En total, 700 diminutos insectos que conforman una suerte de paisaje simbólico, aunque nada en su trabajo es casual. “Las moscas tienen algo parecido al ave fénix. Suelen asociarse a lo macabro, a la muerte o la putrefacción, pero también contienen la idea opuesta: la renovación. Tienen ciclos de vida muy cortos, nacen y mueren constantemente, y eso, para mí, simboliza la capacidad de reinventarse una y otra vez. Están por todas partes porque forman parte de ese ciclo natural. Me interesa esa idea de que el cambio es la única constante”.

«Me considero una persona auténtica y fiel a lo que siento. No intento pretender nada, ni demostrar nada, ni complacer a nadie. Estoy simplemente existiendo, intentando no hacer daño y expresando algo que creo que puede ayudar. Volver a mirar el mundo de otra manera, sobre todo ahora, que todo parece tan oscuro y tan gris»

Y, sin embargo, Palito no siente que haya cambiado, sino que, en algún momento, se perdió por el camino. “Creo que cuando somos niños tenemos muy claro a qué estamos, y es a explorar el mundo. Con el tiempo, empezamos a cargarnos de peso, a decirnos cosas feas y nos perdemos. Puede que incluso no lleguemos a encontrarnos. En mi caso, siento que me he reencontrado con esa niña. No es que haya cambiado, sino que he vuelto a esa inocencia, a esa manera de disfrutar la vida. Ahora tengo una vitalidad que no tenía antes y que había perdido durante muchos años. También tengo unas ganas de crear que nunca había tenido”, afirma. Para continuar: “En este momento me considero una persona auténtica y fiel a lo que siento. No intento pretender nada, ni demostrar nada, ni complacer a nadie. Estoy simplemente existiendo, intentando no hacer daño y expresando algo que creo que puede ayudar. Volver a mirar el mundo de otra manera, sobre todo ahora, que todo parece tan oscuro y tan gris”.

En medio de ese escenario, Lucía incorpora también una dimensión solidaria a su práctica. Este verano pondrá rumbo a Nepal para participar en labores humanitarias junto a Dream Nepal, ONG  de la que es embajadora, una vocación que ya ha mostrado en anteriores ocasiones, como durante la catástrofe que asoló Valencia. Allí, además de ayudar en las tareas de limpieza, colaboró con Totenart, una tienda de manualidades de la zona, reutilizando los materiales dañados por las inundaciones en lugar de desecharlos. Esos restos, trabajados posteriormente, han acabado dando vida a algunas de las obras que hoy expone. De hecho, en varias piezas aún se perciben las huellas de aquel episodio, a través de restos de barro o marcas que indican hasta dónde llegó el agua. Su intención no fue borrar lo ocurrido, sino integrarlo como parte de su significado. De aquella experiencia nació una promesa: “En algún momento haré una exposición, y cuando venda esas obras, os daré una parte de los beneficios”. Una idea que ya está en marcha.

Palito Dominguín posa junto a Los peces saben mi nombre, en una fotografía tomada el pasado mes de abril en DDR Art Gallery.

“Con todo lo que hago  me gusta mantener siempre los pies en la tierra; me interesa, dentro de lo posible, poder ayudar en lo que pueda y que en mis exposiciones haya siempre algo que remita a una experiencia o a un significado más profundo”, musita la mujer que da vida a estas páginas. Esa intención se materializa de forma inmediata nada más entrar en el espacio expositivo, donde una de sus creaciones capta la atención del visitante desde el primer instante. Se trata de Moiras, una pieza realizada sobre antiguos trapos pertenecientes a su abuela, telas que utilizaba para limpiarse tras los masajes de aceite y que todavía conservan las huellas de su uso. A partir de ese material y durante años, ha desarrollado una composición mediante la técnica del patchwork, sobre el que ha cosido la figura de tres mujeres conectadas y atravesadas por un hilo rojo. Según cuenta: “Las Moiras son las parcas, las tres deidades que controlan el hilo de la vida, las que aparecen en la mitología griega y también en Hércules. Cuando cortan esa hebra, la vida termina. En mi caso, esas tres mujeres somos mi abuela, mi madre y yo. Las tres Lucías, pero va más allá. En realidad, representa el amor y la conexión inevitable que tengo con todas las mujeres de mi familia”. Toda una declaración de intenciones hacia quienes han marcado su existencia, quienes la despertaban con canciones de Maria Callas, la vieron crecer fascinada por David Bowie —de quien estaba enamorada—, o visionando una y otra vez Mary Poppins, su película favorita. Quienes, de una u otra forma, siguen presentes no solo en su vida, sino también en su arte. Es evidente que tiene a quien parecerse. 

En un contexto donde el diseño de interiores busca constantemente nuevas formas de expresión, los revestimientos murales se consolidan como auténticas piezas de alta costura. En Casa Decor 2026, la firma belga ARTE demuestra que las paredes pueden convertirse en lienzos vivos, donde la artesanía, la textura y la innovación dialogan para crear espacios profundamente sensoriales. Su décima participación en el evento reafirma una trayectoria marcada por la excelencia y la capacidad de transformar interiores en experiencias únicas.

La artesanía como lenguaje del lujo

Lejos de entenderse como un simple elemento decorativo, los revestimientos murales de ARTE se presentan como piezas elaboradas con un nivel de detalle que remite a los oficios tradicionales, reinterpretados desde una mirada contemporánea. Bordados, fibras naturales, relieves y acabados que evocan materiales nobles convierten cada superficie en una declaración estética que trasciende tendencias pasajeras.

En esta edición, la marca vuelve a apostar por la fusión entre arte, tradición y modernidad, consolidando su identidad como referente internacional. Cada propuesta refleja un equilibrio preciso entre técnica y creatividad, donde la innovación no sustituye a la artesanía, sino que la potencia. El resultado es una colección de revestimientos que no solo visten los espacios, sino que los dotan de carácter y profundidad.

Siete espacios, múltiples universos creativos

La presencia de ARTE en Casa Decor 2026 se materializa a través de su participación en siete espacios, desarrollados en colaboración con algunos de los interioristas más destacados del panorama actual. Estas sinergias dan lugar a propuestas que exploran diferentes lenguajes estéticos, desde ambientes sofisticados y envolventes hasta escenarios más orgánicos y naturales.

Cada intervención evidencia cómo el revestimiento mural puede integrarse de manera orgánica en el diseño global, dialogando con materiales, iluminación y mobiliario. Lejos de imponerse, las creaciones de ARTE acompañan y elevan la narrativa de cada espacio, aportando una dimensión sensorial que transforma la percepción del entorno.

Diálogo entre interiorismo y materia

Uno de los grandes aciertos de esta edición es la capacidad de generar un diálogo fluido entre los estudios de interiorismo y la riqueza material de los revestimientos. Las colaboraciones con profesionales como Raúl Martins, Inmaculada Recio o equipos creativos de distintos estudios ponen de manifiesto cómo la elección de texturas y acabados puede definir por completo la identidad de un espacio.

Desde ambientes que evocan la solidez de la piedra o la calidez del lino, hasta composiciones que incorporan fibras tejidas a mano o motivos bordados, cada propuesta se convierte en una exploración de la materia. Esta diversidad no solo refleja la versatilidad de la marca, sino también su capacidad para adaptarse a distintos conceptos creativos sin perder coherencia estética.

Innovación y tradición en el corazón de Casa Decor

La participación de ARTE en esta edición, que se celebra en el Palacio del Marqués de los Vélez en Madrid, confirma su papel protagonista dentro del evento. A lo largo de los años, la firma ha sabido evolucionar sin renunciar a sus valores fundamentales, consolidándose como un socio clave para interioristas que buscan elevar sus proyectos a través de materiales únicos.

En Casa Decor 2026, esta evolución se traduce en propuestas que combinan tecnología, diseño y técnicas artesanales, dando lugar a superficies que invitan a ser observadas de cerca. Cada detalle, cada textura y cada acabado revelan un proceso cuidadoso que sitúa al revestimiento mural en el centro del diseño contemporáneo. Una oportunidad única para descubrirlo en primera persona del 9 de abril al 24 de mayo de 2026.

Por Katy Mikhailova

Hay exposiciones que se miran.
Y hay exposiciones que te miran a ti.

“De tripas corazón”, de Rafael Blasco Ciscar (Valencia, 1987), pertenece a la segunda categoría. No es una muestra complaciente ni estética en el sentido decorativo del término. Es una experiencia. Una confrontación. Un espejo orgánico donde lo que creemos residuo se revela como verdad.

Entrar en Mobb Art Club estos días es aceptar una invitación incómoda: mirar la carne cuando ya no es cuerpo, el resto cuando ya no tiene función, el desecho cuando ya no puede esconderse bajo la alfombra del lenguaje. Rafael trabaja con chatarra, restos industriales, estructuras metálicas que evocan conductos, sistemas de ventilación, anatomías técnicas. Pero lo que construye no es solo escultura. Es una pregunta.

¿Dónde empieza lo vivo y dónde termina lo industrial?
¿En qué momento el cuerpo se convierte en objeto?
¿Y cuándo el objeto empieza a latir?

Hay algo profundamente honesto en su propuesta. No busca redimir la ruina ni estetizar el escombro. Lo expone. Lo enfrenta. Lo deja ser materia cruda, fragmentada, mutilada incluso. Y en ese gesto radical hay una ética: la de no disfrazar lo que somos como sociedad. Vivimos en un sistema que consume, tritura y expulsa. Un sistema digestivo sin exterior. Todo circula. Todo se transforma. Todo vuelve como residuo.

Sus piezas parecen órganos sin cuerpo, intestinos sin biografía, tubos que no conducen aire sino memoria. Son arquitecturas mutantes, entre lo orgánico y lo cyberpunk, entre el matadero y la fábrica. Y sin embargo, no hay morbo. Hay reflexión. Hay silencio.

Me impresionó especialmente esa sensación de umbral constante. No hay categorías estables en su obra. No sabes si estás ante algo vivo o muerto, ante algo natural o artificial, ante algo bello o perturbador. Y tal vez ahí reside su fuerza: en obligarnos a dar vueltas, a rodear la pieza, a no consumirla de un vistazo rápido. Como si el significado no estuviera en la superficie sino en la insistencia.

“De tripas corazón” no es solo un título. Es una declaración. Es transformar lo visceral en gesto creativo. Es asumir que del desecho también nace pensamiento. Que del resto puede surgir estructura. Que del interior más crudo puede emerger una forma.

En un momento cultural obsesionado con la imagen limpia, con la estética filtrada, con lo perfecto y lo vendible, Rafael Blasco propone lo contrario: lo que incomoda, lo que no encaja, lo que no se deja asimilar fácilmente. Y eso, en sí mismo, es profundamente contemporáneo.

Salí de la exposición con una sensación extraña. No era entusiasmo ligero. Era algo más denso. Una especie de conciencia corporal. Como si el arte me hubiera recordado que también yo soy sistema, materia, proceso. Que también nosotros acumulamos restos, silencios, fragmentos.

Y que quizá, en tiempos de saturación simbólica, mirar el escombro con honestidad sea un acto político.

Hay exposiciones que se olvidan al día siguiente.
Esta no.

Porque no se queda en la retina.
Se queda en las tripas.

Los fabulosos años veinte continúan capturando la imaginación del mundo, y en este contexto, el estilo Art Déco floreció como una manifestación del optimismo de la época y de los momentos históricos que marcaron ese período. El monumental descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, con sus muebles finamente decorados, influyó profundamente en el diseño y la estética de la era. Luxor, la nueva colección de ARTE, se inspira en este vibrante periodo histórico y su estilo Art Déco, fusionando influencias egipcias con la modernidad de los años veinte.

La colección Luxor se caracteriza por sus diseños geométricos que evocan la magnificencia del Art Déco y las formas icónicas de la cultura egipcia. Los patrones y las texturas están realizados con técnicas innovadoras de impresión y una paleta de colores naturales, lo que confiere a cada pieza una textura sorprendentemente detallada y realista. Completa la colección un panorama de gran riqueza escénica que captura la esencia de un mundo de lujo y misterio.

Gizeh

Inspirado en las imponentes pirámides de Egipto, que dominan el paisaje desértico y se han convertido en un símbolo de poder y misterio. Este patrón captura la forma majestuosa y dominante de las pirámides, que se erigen como guardianas del paisaje árido, creando una atmósfera de eternidad y solidez.

Amulet

Un diseño que rinde homenaje a las lujosas joyas del Art Déco, con un diseño elegante que evoca el lujo de esa época. Basado en las preciosas joyas de los años veinte, el diseño de Amulet destaca por su sofisticación y detalles finos que evocan la elegancia de los interiores lujosos de la época.

Delta

Una interpretación del curso sinuoso del Nilo, la arteria vital del antiguo Egipto. Este diseño refleja la majestuosidad y serenidad de la desembocadura del río, simbolizando la fertilidad y la vida que ofrece el Nilo, todo ello representado con líneas suaves y curvas que evocan la fluidez del agua.

Horus

Inspirado en el dios egipcio Horus, conocido por su sabiduría y visión. El elegante patrón geométrico de este diseño refleja claramente las influencias del Art Déco, creando una pieza armoniosa que celebra la grandeza de la mitología egipcia a través de sus líneas estilizadas y elegantes.

Benoe

Una reinterpretación moderna de un motivo geométrico clásico, inspirado en el ave mítica Benoe, que renace cada mañana como el sol. Este diseño simboliza la renovación y la perpetuidad, con una serie de formas geométricas que evocan la riqueza de la cultura egipcia y la tradición del arte antiguo.

Thebe

Un impresionante panorama que captura la esencia del Antiguo Egipto. Con palmeras que se mecen suavemente, las majestuosas pirámides al fondo y el fluir del Nilo, Thebe crea una escena llena de vida y sorpresas. Entre estos elementos, se ocultan flores y animales que dotan al paisaje de una dimensión mágica. El tejido de arpillera fil-à-fil añade una profundidad excepcional, haciendo que el panorama parezca elevarse de la pared.

La nueva colección Allures de ARTE rinde homenaje al savoir-vivre francés del siglo XIX reinterpretado para interiores contemporáneos. Cada revestimiento de pared se concibe como una pieza con identidad propia, donde la tradición decorativa se encuentra con materiales nobles, trabajo artesanal minucioso y un diseño preciso que aporta carácter, textura y profundidad a cualquier espacio.

Éclosion: la naturaleza hecha arte

Éclosion despliega una exuberante escena botánica bordada a mano sobre una base de algodón. Hojas delicadas se entrelazan con flores adornadas con nudos franceses, evocando el momento poético en que un capullo se abre. Este diseño simboliza una belleza que despierta de forma natural y fresca, aportando un toque elegante y sensorial a los interiores.

Reliure: la encuadernación como inspiración

Inspirado en el arte de la encuadernación, Reliure combina cuero de ante cepillado con un proceso artesanal preciso. Los cuadrados se cortan, cosen y enlazan a mano, creando un revestimiento liso y sólido que refleja coherencia y refinamiento. Cada pieza destaca por su estructura meticulosa y su estética sofisticada.

Galon: la elegancia del jacquard francés

Galon remite a la tapicería de los antiguos sofás franceses y a las cintas decorativas tradicionales. Su motivo de finas rayas bicolor, reinterpretado en jacquard de terciopelo, aporta un brillo sutil y sofisticado, incorporando la tradición textil de lujo en un diseño actual y versátil para cualquier espacio.

Cabochon: un guiño al mobiliario clásico

Cabochon evoca los clavos decorativos (cabochons) utilizados históricamente para fijar telas con elegancia. Su patrón ordenado de cuadrados de terciopelo con botones aporta un toque refinado y detallista, conectando la historia del mobiliario francés con la modernidad de la colección Allures.

Étamine: textura rústica y natural

El liso Étamine se distingue por su estructura abierta y aireada, que aporta un aspecto rústico y orgánico a los interiores. Disponible en tonos cálidos y terrosos, se convierte en un complemento ideal para los demás diseños de Allures, equilibrando elegancia, sofisticación y autenticidad artesanal.

La marca belga de revestimientos presenta sus nuevas colecciones Primavera 2026, un homenaje a la tradición y la modernidad que invita a un viaje sensorial a través de continentes, épocas y mundos míticos. Con un enfoque renovado, las colecciones de esta temporada fusionan influencias clásicas con una estética contemporánea, rindiendo tributo a la elegancia de la Francia del siglo XIX, los majestuosos tapices, los cálidos veranos indios, la grandeza egipcia y los suaves vientos del oeste de Grecia. Cada diseño está moldeado por una mirada fresca, logrando una sorprendente reinterpretación a través del uso de materiales inesperados como el cuero, el metal, el terciopelo, los textiles bordados, el lino y el ante. Las nuevas colecciones de ARTE no solo irradian grandeza, sino también una rica decoración que revive las atmósferas del Renacimiento y las traduce al lenguaje del diseño mural actual.

Allures: un homenaje al legado del siglo XIX en el diseño de interiores

Allures toma como punto de partida el savoir vivre francés del siglo XIX, reinterpretado con una visión moderna. Esta colección captura la esencia de la artesanía y la textura a través de motivos clásicos y un trabajo meticuloso, aportando profundidad y carácter a los espacios. La colección exalta la elegancia y la excelencia artesanal, convirtiendo cada pieza en una obra única que combina tradición y precisión técnica.

Corium: Del arte clásico al diseño mural

Corium reinterpreta los patrones clásicos del Renacimiento Temprano con una visión contemporánea. Hecha con cuero caprino de alta calidad, esta colección evoca una apariencia lujosa, con la flexibilidad y resistencia que caracteriza al material. Cada pieza es una obra artesanal que rinde homenaje a la tradición, mientras se adapta a las demandas del diseño de interiores moderno.

Indienne: La frescura del lino y la esencia de la India

Inspirada en el vibrante clima de la India, la colección Indienne celebra la fuerza del lino, un material legendario que ha acompañado a las tierras calurosas de este país durante siglos. La colección captura la esencia de lugares emblemáticos como Bundi, Kashmir y Kerala, con una paleta que evoca los tonos dorados del verano y las influencias culturales de la India, transformando el lino en un elemento de confort y belleza.

Les Tapisseries: Un homenaje contemporáneo a los tapices clásicos

Les Tapisseries revive la tradición de los tapices antiguos con un enfoque moderno y sofisticado. Inspirada en los tapices que adornaban los castillos y mansiones de la alta sociedad, esta colección de ARTE transforma estos motivos históricos en verdaderas obras de arte mural. La línea Décors & Panoramiques se amplía con nuevos diseños que fusionan la tradición textil con el diseño contemporáneo.

Luxor: Fusión del lujo Art Déco y la fascinación por el Egipto de los años veinte

La colección Luxor se inspira en el estilo Art Déco y en el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Con una paleta de colores naturales y diseños geométricos, Luxor captura la magnificencia de la era de los años veinte, fusionando influencias egipcias con la modernidad de esa época. Un panorama de gran riqueza escénica completa la colección, evocando el lujo y el misterio de un mundo antiguo.

Memphis: ARTE reinterpreta el antiguo Egipto en 3D

La colección Memphis rinde homenaje a la grandeza de la antigua capital egipcia de Menfis a través de diseños en relieve que evocan las obras maestras arquitectónicas de la civilización egipcia. Cada pieza de esta colección 3D utiliza un textil aterciopelado para crear patrones en relieve que aportan una textura táctil y visual sorprendente, convirtiendo el espacio en un tributo a la historia y la cultura egipcia.

Zephyr: La brisa suave del oeste en el diseño mural

Inspirada en el viento del oeste, Zephyr captura la ligereza y fluidez del aire a través de patrones delicados y formas redondeadas. Utilizando materiales distintivos como el sisal natural, el ante y la lámina metálica brillante, la colección crea una atmósfera de calma y armonía en los espacios. La paleta cálida y terrosa de colores refuerza la suavidad de los diseños, invitando a la serenidad y al descanso.

ARTE Internacional, la icónica firma belga especializada en revestimientos murales de alta gama, aterriza por primera vez en España con la apertura de su nuevo showroom en Barcelona. Un movimiento estratégico que refuerza su proyección internacional y sitúa a la ciudad condal en el radar global del diseño contemporáneo y la decoración de lujo. Innovación, excelencia y una visión artística del interiorismo definen este nuevo espacio pensado para inspirar.

Barcelona, nuevo punto clave para el diseño mural de alta gama

Ubicado en la emblemática Calle Rosellón 146, en pleno Eixample barcelonés, el showroom ocupa 75 m² distribuidos en una única planta. Un espacio diseñado para sumergirse de lleno en el universo ARTE, donde diseño, artesanía y materiales de vanguardia dialogan en perfecta armonía.

Concebido como un entorno experiencial, el espacio invita a tocar, observar y experimentar cada revestimiento en un contexto real, potenciando la relación entre material y arquitectura. El resultado es una experiencia sensorial pensada para estimular la creatividad y abrir nuevas posibilidades decorativas.

Exclusivo para profesionales del sector, el espacio se consolida como un punto de encuentro para arquitectos, interioristas, diseñadores y prescriptores que buscan soluciones innovadoras y diferenciadoras para sus proyectos. El showroom abre de lunes a jueves de 9:00 a 17:00 y los viernes de 9:00 a 14:00 (cerrado sábados y domingos).

Un showroom pensado para inspirar a los profesionales

ARTE presenta una cuidada selección de colecciones que reflejan el ADN de la marca: materiales nobles, texturas sofisticadas y un lenguaje decorativo que combina artesanía contemporánea con una mirada internacional.

Las paredes se convierten en auténticas protagonistas gracias a colecciones como Melaky, que reinterpreta técnicas textiles artesanales; Icarus, una propuesta poética inspirada en plumas y formas orgánicas; o Décors & Panoramiques, murales envolventes que transforman cualquier superficie en una obra de arte de gran impacto visual.

Entre las últimas novedades disponibles en el showroom destacan Prismatic, Kaolin, Textura Ignis, Marquesa o Emblème, colecciones que incorporan molduras contemporáneas, papeles pintados en 3D y cerámicas volumétricas capaces de aportar profundidad, carácter y una nueva dimensión estética a los espacios.

Desde su apertura, el showroom ya se perfila como un referente en Barcelona para los profesionales que desean explorar tendencias emergentes y trabajar con materiales de vanguardia en proyectos de interiorismo de alto nivel.

El Grupo de Empresas Matutes ha anunciado la apertura de IBIZA Gallery, un espacio multidimensional dedicado al lujo, la moda, el arte y la gastronomía. Situado en Playa d’en Bossa, uno de los distritos más dinámicos de Ibiza, este proyecto se presenta como un destino experiencial de alto nivel para residentes y turistas.

Una inversión de 15 millones que refuerza el lujo en Ibiza

La iniciativa, que ha supuesto una inversión de 15 millones de euros, refuerza la posición de Ibiza como un destino de lujo global, contemporáneo y culturalmente relevante, alineándose con la identidad vanguardista y creativa de la isla.

Experiencia de lujo mediterráneo

IBIZA Gallery se perfila como un nuevo referente del lujo mediterráneo, ofreciendo una experiencia de compra y entretenimiento única, donde la excelencia y la innovación son los protagonistas. Con este proyecto, la isla amplía su oferta cultural y turística, consolidando su atractivo para un público exigente y cosmopolita.

Moda, arte y gastronomía en un solo espacio

Combinando moda de alta gama, gastronomía de primer nivel, arte contemporáneo y experiencias exclusivas, IBIZA Gallery ha sido concebido como un espacio indoor-outdoor integrado en el entorno natural y urbano, con un espectacular diseño arquitectónico. Aquí, el lujo no es solo una etiqueta, sino una experiencia holística de estilo de vida que fusiona diseño y arquitectura, moda y arte, música y gastronomía.

Lujo de vanguardia en moda y bienestar

La oferta de contenido se articula en torno al concepto de lujo de vanguardia experiencial: boutiques de firmas como Cavalli, Missoni, Jil Sander y Sarda, la primera tienda física de The Attico en el mundo, sastrería a medida de Larusmiani, y la primera boutique en España de Lisa Von Tang.

También se incluyen marcas de streetwear de lujo como Antonioli y Golden Goose, y experiencias wellness con el pop-up de Technogym, que ofrece equipos de última generación y evaluaciones personalizadas mediante tecnología AI.

Diseño, arte y cultura en el epicentro de Ibiza

IBIZA Gallery apuesta por el arte con la Cardi Gallery, que presenta exposiciones temporales de artistas modernos y contemporáneos. En el exterior, una obra del escultor italiano Mimmo Paladino recibe a los visitantes, consolidando a la galería como un referente cultural de la isla.

Además, el espacio incorpora la náutica de lujo, con servicios exclusivos en colaboración con IGY Ibiza Marina y el flagship store de Waterdream, donde se exhiben modelos icónicos de yates y objetos de diseño únicos.

Gastronomía de primer nivel y experiencias únicas

La gastronomía ocupa un lugar central en IBIZA Gallery, con restaurantes como Tatel Ibiza, The Oyster & Caviar Bar, Sublimotion by Paco Roncero y el primer Hell’s Kitchen de Gordon Ramsay en Europa.

El espacio también incluye la experiencia híbrida de Tomorrowland, diseñada por Great Library Design Studio, que combina concept store y sunset terrace para disfrutar música y ocio en un entorno exclusivo.

Conectividad con la vida nocturna de Ibiza

Su cercanía a Ushuaïa Ibiza y Hï Ibiza, conocidos por sus espectaculares producciones artísticas y DJs internacionales, permite que tanto quienes buscan fiesta como quienes prefieren un ambiente sofisticado encuentren en IBIZA Gallery un espacio completo para vivir el lujo y la creatividad de la isla.

Con instalaciones de última generación, marcas de lujo y una oferta de entretenimiento sin igual, IBIZA Gallery abre sus puertas este verano 2025, redefiniendo la experiencia del lujo, la moda, el arte y la gastronomía en Ibiza.