En un momento en el que el vino busca cada vez más expandir sus límites más allá de la copa, Abadía Retuerta vuelve a situar el territorio en el centro del discurso cultural y artístico. Coincidiendo con el 30º aniversario de la bodega DOP Abadía Retuerta, el espacio The Craft en Madrid acoge la exposición Memoria de paisaje, una muestra colectiva que convierte el paisaje del Duero en materia creativa y reflexión estética, y que podrá visitarse entre mayo y octubre de 2026.

El paisaje convertido en materia viva de creación

La exposición reúne el trabajo de artistas como Belén Rodríguez, Terry Craven, Nicolás Bonilla y Cristina Lucas, entre otros, en un proyecto que propone una lectura expandida del concepto de terroir. Lejos de limitarse a ser un origen geográfico, el paisaje se presenta aquí como una sustancia viva que atraviesa la creación artística, el tiempo y la memoria. Cada obra funciona como una traducción sensible de ese vínculo entre naturaleza y cultura que define tanto la identidad del vino como la del territorio que lo origina.

El proyecto nace como un homenaje directo a la relación histórica entre Abadía Retuerta y el entorno que la rodea. La referencia conceptual parte de la rehabilitación de la Abadía de Santa María de Retuerta, donde el arquitecto Marco Serra incorporó arena procedente de las orillas del Duero en el propio estuco del edificio, estableciendo un gesto simbólico en el que el paisaje no solo se observa, sino que literalmente forma parte de la arquitectura. Esa misma idea se traslada ahora al terreno artístico, donde el entorno deja de ser fondo para convertirse en sustancia.

Un territorio convertido en lenguaje artístico

En Memoria de paisaje, elementos como líquenes, arcillas, pigmentos minerales o tintes naturales aparecen como materiales centrales de las obras, reforzando la idea de que el paisaje no es únicamente una fuente de inspiración, sino un agente activo en la creación. Este enfoque conecta de forma directa con la filosofía de la bodega, donde el vino surge precisamente de una relación continua, íntima y orgánica con la tierra, el clima y el tiempo.

Más allá de su dimensión expositiva, la muestra plantea una reflexión más amplia sobre la continuidad entre arte, naturaleza y memoria. En el contexto del 30º aniversario de Abadía Retuerta, el proyecto se convierte en una celebración del paisaje de la Ribera del Duero, entendido no solo como origen agrícola, sino como un espacio cultural en permanente transformación. El río, la tierra y sus ciclos aparecen así como elementos que han definido la identidad de la bodega desde sus inicios hasta su presente más contemporáneo.

Con esta propuesta, The Craft refuerza su papel como espacio de diálogo entre el vino, el arte y la cultura contemporánea en Madrid, consolidando una programación que trasciende lo expositivo para situarse en el territorio de la experiencia y la reflexión.