La Navidad está a la vuelta de la esquina y encontrar un regalo que sorprenda, emocione y esté a la altura de las ocasiones especiales vuelve a convertirse en todo un arte. La familia Figuero propone una alternativa para quienes buscan ir más allá de los clásicos estuches de vino: una edición limitada de solo 300 unidades que reúne diseño, cultura enológica y placer en torno a una misma experiencia. Una propuesta que reivindica el valor de los detalles y convierte el gesto de regalar en una celebración en sí misma.
Un gran vino, dos copas Riedel y un estuche para conservar
Lejos de los tradicionales estuches de madera, Figuero apuesta por un formato cilíndrico elaborado a mano con materiales de máxima calidad y concebido para perdurar más allá de las fiestas. Su carácter reutilizable permite darle una segunda vida como accesorio para un picnic o como elemento decorativo, convirtiendo el continente en parte esencial del regalo. En su interior aguarda Pago de Torrosillo 2019, un vino elaborado al 100 % con Tinto Fino cuya añada ha sido calificada como excelente, acompañado de dos copas Riedel, reconocidas por su capacidad para realzar la expresión aromática de los grandes vinos.
El origen de Pago de Torrosillo se encuentra en una parcela histórica plantada en 1950 a 840 metros de altitud, sobre un singular suelo arcillo-calizo en La Horra. Sus particularidades justifican una vinificación por separado, que permite preservar la identidad de un terruño del que nace un vino de profundidad, precisión y carácter. La añada 2019 destaca por su frescor, su perfil frutal y una acidez que aporta equilibrio al conjunto. En nariz, despliega sugerentes recuerdos de fruta roja en licor y cacao, evocadores del mon chéri, junto a notas tostadas y especiadas, sutiles matices de tabaco y apuntes golosos de brioche y canela. Una complejidad aromática que invita a descubrir cada matiz sin renunciar a la sutileza.
La experiencia se completa con dos copas Riedel, cuya generosa capacidad y estudiada geometría favorecen la apertura de los aromas y permiten apreciar los distintos registros del vino. El resultado es un conjunto en el que cada elemento cumple una función: la botella aporta el carácter enológico, la cristalería invita a disfrutarla en las condiciones adecuadas y el estuche suma una dimensión estética y práctica.
Con un precio de 100 euros, esta edición especial para la campaña navideña reúne vino, diseño y exclusividad en una propuesta pensada para quienes aprecian los pequeños rituales y el placer de compartir. Porque algunos regalos se disfrutan al abrirlos, pero los verdaderamente especiales permanecen en la memoria mucho después del último brindis.


