La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) ha cerrado una nueva edición confirmando no solo las tendencias que marcarán la moda, sino también las que definirán el lifestyle de los próximos meses. Entre desfiles, focos y estilismos, un gesto se ha repetido con insistencia en el epicentro social del evento: una copa escarchada, hielo, burbuja y un característico tono rosado. El Paloma se ha convertido en el cóctel omnipresente en el Kissing Room, consolidándose como el gran protagonista líquido de la cita y anticipando su dominio en terrazas durante la temporada primavera-verano.
Donde todo sucede
El Kissing Room de la pasarela madrileña ha vuelto a erigirse como el punto neurálgico donde confluyen modelos, diseñadores y prensa especializada. En este espacio, convertido en termómetro de tendencias más allá de la moda, el Paloma elaborado con Schweppes Pomelo y Tequila 1800 Blanco ha sido el combinado más demandado.
Su éxito no es casual. Refrescante, ligero y con un perfil cítrico sofisticado, responde a una nueva forma de consumo más consciente y social. La combinación de acidez, amargor y un sutil dulzor, junto a una burbuja fina y persistente, lo sitúa como una opción versátil que encaja con los gustos actuales y con una generación que prioriza experiencias equilibradas.
El auge del agave y la consolidación de una tendencia
El crecimiento del Paloma en España está estrechamente ligado al auge de la cultura gastronómica mexicana y, en particular, al interés por los destilados de agave. Cada vez más presentes en cartas y barras, estos productos han despertado la curiosidad de un consumidor que busca sabores más complejos, frescos y menos azucarados.
En este contexto, el papel de Schweppes ha sido determinante. La marca ha impulsado esta tendencia con el desarrollo de Schweppes Pomelo, una referencia diseñada específicamente para potenciar el perfil del cóctel, aportando complejidad y una burbuja elegante que eleva la experiencia.
Por su parte, Tequila 1800 Blanco, elaborado con agave 100 % azul Weber, aporta el equilibrio perfecto entre tradición y modernidad. Su proceso de producción, que abarca desde la recolección manual del agave hasta su destilación, refuerza su posicionamiento como un destilado premium vinculado a la creatividad y al estilo de vida contemporáneo.
El retorno de un clásico que dominará las terrazas
Como ocurre en la moda, la mixología vive un momento de reinterpretación de los clásicos. El Paloma, uno de los cócteles más emblemáticos de México, resurge con fuerza como heredero natural del gin-tonic. Su origen, rodeado de cierto misterio, y su posible vínculo con una canción popular del siglo XIX, añaden un componente cultural que refuerza su atractivo.
Sencillo de preparar, refrescante y ligero, este long drink conecta con una idea de consumo asociada al disfrute relajado y a los espacios abiertos. Un cóctel que evoca sol, mar y desconexión, y que encuentra en las terrazas su escenario natural.
Todo apunta a que el Paloma no se quedará en la pasarela. Su consolidación en un escaparate como la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid lo posiciona como la gran apuesta para los próximos meses. Con un perfil adaptado a las nuevas preferencias del consumidor y el respaldo de marcas clave del sector, este combinado se perfila como el gran protagonista del verano. Si la moda marca el pulso de lo que está por venir, el mensaje es claro: esta temporada, el brindis se sirve en clave cítrica y con acento mexicano.
Cómo preparar el Paloma perfecto en casa
Más allá de su éxito en eventos y terrazas, el Paloma también se consolida como un cóctel accesible para replicar en casa. Su sencillez en la preparación y la facilidad para encontrar sus ingredientes lo convierten en una opción ideal para quienes buscan una alternativa refrescante y equilibrada.
Ingredientes
- Zumo de lima
- Sal y tajín (para el borde del vaso)
- Hielo
- 4 cl de Tequila 1800 Blanco
- 2 cl de zumo de limón
- Schweppes Pomelo
- Rodaja de pomelo fresco
Elaboración
El primer paso es preparar el vaso: se humedece el borde con zumo de lima y se escarcha con una mezcla de sal y tajín, aportando un contraste entre lo salino y lo cítrico. A continuación, se llena el vaso con hielo y se añade el tequila junto con el zumo de limón. Se completa con Schweppes Pomelo, que aporta la burbuja y el carácter refrescante, y se mezcla suavemente para integrar los sabores. Como toque final, se decora con una rodaja de pomelo fresco, reforzando el perfil aromático del combinado.



