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Schweppes convierte su histórico rótulo de la Gran Vía en el punto de partida de un proyecto cultural con cine, arquitectura, historia y rutas por la ciudad.

El luminoso de Schweppes que corona el Edificio Carrión desde 1972 es uno de esos raros anuncios que hace tiempo dejaron de hacer publicidad para empezar a hacer ciudad. Más de cinco décadas después, sus tubos de neón forman parte del ADN visual de Madrid y se han convertido en un testigo privilegiado de todo lo que ha ocurrido a sus pies durante más de medio siglo: de la Transición a la Movida, de los viejos cines a la Gran Vía de los musicales, del Madrid de los grandes nombres al de las nuevas generaciones. Ahora, la marca quiere reivindicar esa historia con ‘Bajo el neón de Schweppes: testigo luminoso de la historia de Madrid’, un nuevo proyecto cultural que propone redescubrir la capital y, más concretamente una de sus arterias principales, a través de uno de sus grandes iconos.

La iniciativa arrancará el 16 de septiembre en el Cine Capitol con un encuentro abierto al público que reunirá voces de la arquitectura, el cine, la historia y el diseño. La conversación, moderada por el periodista Moisés Rodríguez, girará en torno a una pregunta tan sencilla como interesante: ¿cómo consiguió un anuncio convertirse en parte de la identidad de toda una ciudad?

Cinco miradas para entender un icono

El encuentro reunirá a cinco expertos con perspectivas muy diferentes. La periodista y divulgadora cultural Eugenia Bugallal repasará la evolución de la Gran Vía y las figuras que ayudaron a convertirla en uno de los grandes escenarios de Madrid. La arquitecta María Teresa Muñoz, especialista en el Edificio Carrión, pondrá el foco en la relación entre el edificio y el luminoso, concebidos desde el origen para convivir con la luz y la publicidad.

También participarán el cronista Alfonso J. Ussía, que abordará la dimensión emocional del neón y su vínculo con varias generaciones de madrileños, y Maxi Gilbert, diseñador de iluminación y fundador del Museo de la Luz de Madrid, que reivindicará el neón como una forma de expresión con personalidad propia frente al dominio de las pantallas digitales. Cerrará el recorrido el cineasta Álex de la Iglesia, que hablará del papel decisivo de su película El día de la bestia en la transformación del luminoso en un auténtico personaje del imaginario cinematográfico español.

La jornada terminará precisamente con la primera proyección en 4K de El día de la bestia (1995), una de las películas que más contribuyeron a convertir el neón de Schweppes en una imagen inseparable de Madrid. La famosa escena final, con sus protagonistas encaramados al luminoso, forma ya parte de la memoria visual del cine español.

Fotografía original de Gran Vía (Madrid) modificada con IA: punto de vista elevado generativamente y elementos añadidos.

600 kilos de historia sobre la Gran Vía

El neón de Schweppes no es precisamente un elemento discreto. Situado a unos 37 metros de altura, mide 10,65 metros de ancho por 9,36 de alto, pesa alrededor de 600 kilos y está compuesto por 104 tubos de neón. Su característica cortina luminosa suma otras 312 barras que generan el efecto de movimiento que lo hace reconocible desde prácticamente cualquier punto de la avenida.

Instalado en 1972, el rótulo sustituyó al histórico anuncio de Camel y coincidió con una España que empezaba a mirar hacia fuera después de décadas de aislamiento. Con el tiempo, dejó de funcionar únicamente como soporte publicitario para convertirse en parte del skyline madrileño. Su importancia quedó especialmente clara en 2010, cuando el Ayuntamiento lo declaró rótulo histórico tras la polémica generada por la normativa que amenazaba con hacer desaparecer buena parte de los grandes luminosos de la ciudad.

De la pantalla al paseo por Madrid

‘Bajo el neón de Schweppes’ no terminará con la película. El proyecto continuará con ‘NEÓN COLOSAL de Schweppes y las historias por iluminar’, un tour cultural gratuito que recorrerá durante aproximadamente una hora la Gran Vía, previa reserva y por tiempo limitado.

La ruta viajará desde los orígenes de la avenida hasta el Madrid más contemporáneo, pasando por personajes y lugares como Pedro Chicote, Ernest Hemingway, Ava Gardner, Frank Sinatra, Luis Buñuel, Pedro Almodóvar o Álex de la Iglesia. También habrá espacio para la Guerra Civil, la Movida, los antiguos hoteles y cines y la historia de la coctelería madrileña, con el Bar Cock como parada final.

Con este proyecto, Schweppes recupera una historia que lleva décadas literalmente iluminando Madrid. Porque el neón puede seguir siendo un anuncio, pero después de 54 años también es otra cosa: un pedazo de memoria urbana que ha conseguido sobrevivir a los cambios de la ciudad y convertirse en parte de ella.

La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) ha cerrado una nueva edición confirmando no solo las tendencias que marcarán la moda, sino también las que definirán el lifestyle de los próximos meses. Entre desfiles, focos y estilismos, un gesto se ha repetido con insistencia en el epicentro social del evento: una copa escarchada, hielo, burbuja y un característico tono rosado. El Paloma se ha convertido en el cóctel omnipresente en el Kissing Room, consolidándose como el gran protagonista líquido de la cita y anticipando su dominio en terrazas durante la temporada primavera-verano.

Donde todo sucede

El Kissing Room de la pasarela madrileña ha vuelto a erigirse como el punto neurálgico donde confluyen modelos, diseñadores y prensa especializada. En este espacio, convertido en termómetro de tendencias más allá de la moda, el Paloma elaborado con Schweppes Pomelo y Tequila 1800 Blanco ha sido el combinado más demandado.

Su éxito no es casual. Refrescante, ligero y con un perfil cítrico sofisticado, responde a una nueva forma de consumo más consciente y social. La combinación de acidez, amargor y un sutil dulzor, junto a una burbuja fina y persistente, lo sitúa como una opción versátil que encaja con los gustos actuales y con una generación que prioriza experiencias equilibradas.

El auge del agave y la consolidación de una tendencia

El crecimiento del Paloma en España está estrechamente ligado al auge de la cultura gastronómica mexicana y, en particular, al interés por los destilados de agave. Cada vez más presentes en cartas y barras, estos productos han despertado la curiosidad de un consumidor que busca sabores más complejos, frescos y menos azucarados.

En este contexto, el papel de Schweppes ha sido determinante. La marca ha impulsado esta tendencia con el desarrollo de Schweppes Pomelo, una referencia diseñada específicamente para potenciar el perfil del cóctel, aportando complejidad y una burbuja elegante que eleva la experiencia.

Por su parte, Tequila 1800 Blanco, elaborado con agave 100 % azul Weber, aporta el equilibrio perfecto entre tradición y modernidad. Su proceso de producción, que abarca desde la recolección manual del agave hasta su destilación, refuerza su posicionamiento como un destilado premium vinculado a la creatividad y al estilo de vida contemporáneo.

El retorno de un clásico que dominará las terrazas

Como ocurre en la moda, la mixología vive un momento de reinterpretación de los clásicos. El Paloma, uno de los cócteles más emblemáticos de México, resurge con fuerza como heredero natural del gin-tonic. Su origen, rodeado de cierto misterio, y su posible vínculo con una canción popular del siglo XIX, añaden un componente cultural que refuerza su atractivo.

Sencillo de preparar, refrescante y ligero, este long drink conecta con una idea de consumo asociada al disfrute relajado y a los espacios abiertos. Un cóctel que evoca sol, mar y desconexión, y que encuentra en las terrazas su escenario natural.

Todo apunta a que el Paloma no se quedará en la pasarela. Su consolidación en un escaparate como la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid lo posiciona como la gran apuesta para los próximos meses. Con un perfil adaptado a las nuevas preferencias del consumidor y el respaldo de marcas clave del sector, este combinado se perfila como el gran protagonista del verano. Si la moda marca el pulso de lo que está por venir, el mensaje es claro: esta temporada, el brindis se sirve en clave cítrica y con acento mexicano.

Cómo preparar el Paloma perfecto en casa

Más allá de su éxito en eventos y terrazas, el Paloma también se consolida como un cóctel accesible para replicar en casa. Su sencillez en la preparación y la facilidad para encontrar sus ingredientes lo convierten en una opción ideal para quienes buscan una alternativa refrescante y equilibrada.

Ingredientes

  • Zumo de lima
  • Sal y tajín (para el borde del vaso)
  • Hielo
  • 4 cl de Tequila 1800 Blanco
  • 2 cl de zumo de limón
  • Schweppes Pomelo
  • Rodaja de pomelo fresco

Elaboración

El primer paso es preparar el vaso: se humedece el borde con zumo de lima y se escarcha con una mezcla de sal y tajín, aportando un contraste entre lo salino y lo cítrico. A continuación, se llena el vaso con hielo y se añade el tequila junto con el zumo de limón. Se completa con Schweppes Pomelo, que aporta la burbuja y el carácter refrescante, y se mezcla suavemente para integrar los sabores. Como toque final, se decora con una rodaja de pomelo fresco, reforzando el perfil aromático del combinado.