La revista FEARLESS impulsa por segundo año consecutivo el primer campeonato de
catas a ciegas del sector, con una edición dedicada a los vinos blancos y nuevas
conexiones profesionales en el icónico y sofisticado espacio de Doimo Cucine – Cuoco
Spazio.

El diseño y el vino han vuelto a brindar juntos en la segunda edición de la Champions Design Wine, el primer campeonato de catas a ciegas que reúne a los mejores estudios de arquitectura, interiorismo, promotoras y constructoras en una experiencia única donde la intuición, la sensibilidad y el talento se miden copa en mano.

La arquitectura y el vino comparten un mismo origen y una misma ambición: transformar la tierra en emoción. Ambos nacen de un lugar y requieren técnica, intuición y tiempo para alcanzar su plenitud. Como un buen vino, un edificio se construye en capas, con estructura, equilibrio y carácter, como una gran obra, el vino tiene profundidad, textura y memoria. Los dos se diseñan con precisión, pero se disfrutan con los sentidos, y solo cobran verdadero significado cuando alguien los habita, o los saborea.

Esta iniciativa se ha consolidado como una de las citas más singulares y originales del sector, trasladando el espíritu competitivo propio del mundo del diseño al apasionante universo del vino. En esta ocasión, la protagonista ha sido una selección de vinos blancos, elegidos para poner a prueba la capacidad sensorial y el criterio técnico de los equipos participantes en un formato dinámico, exigente y sorprendente. Una velada de tensión elegante y competitividad sofisticada.

Mucho más que una cata

La Champions Design Wine no es solo una competición: es una experiencia multisensorial inmersiva concebida para quienes entienden el networking como arte y estrategia a partes iguales. Guiados por el somelier Raúl Molina, arquitectos, interioristas, promotoras y constructoras comparten mesa, conversación y desafío en un ambiente cuidadosamente orquestado donde cada detalle cuenta, fortaleciendo vínculos profesionales en un contexto diferente, donde el diseño no solo se ve, sino que se siente y se conecta a través del vino.

Doimo Cucine – Cuoco Spazio, escenario de referencia y alma del encuentro

Un evento de categoría cuenta con un anfitrión de categoría: Doimo Cucine – Cuoco Spazio, un espacio concebido como punto de encuentro para la arquitectura y el interiorismo contemporáneo. Más que un showroom, Cuoco Spazio se consolida como un enclave de inspiración y sofisticación en pleno corazón de Madrid, acogiendo iniciativas que combinan diseño, innovación y experiencias diferenciales.

Su apuesta por generar comunidad y propiciar conexiones profesionales de valor ha sido clave en el éxito de esta edición, convirtiéndose en el escenario perfecto para una competición donde estética, materia y sensibilidad dialogan de forma natural.

Consolidada como un hito en la agenda anual de los principales estudios del país, la Champions Design Wine confirma, en su segundo año consecutivo, que existe una nueva manera de hacer networking en el sector: más experiencial, más emocional y más memorable.

La vinculación con Doimo Cucine, firma italiana líder en el diseño y fabricación de cocinas, refuerza el carácter internacional, aspiracional y altamente selecto del campeonato, que premia no solo la precisión sensorial, sino también la excelencia creativa.

Su apuesta por generar comunidad y propiciar conexiones profesionales de valor ha sido clave en el éxito de esta competición, convirtiéndose en el escenario perfecto para una competición donde estética, materia y sensibilidad dialogan con una naturalidad extraordinaria.

Porque cuando el diseño y el vino se encuentran, el resultado siempre invita a brindar de nuevo.

Los participantes

En esta segunda edición, la competición cuenta con equipos liderados por destacados profesionales de algunos de los estudios y compañías más relevantes del panorama actual, entre ellos: Estudio DIIR, Kronos, AQ Acentor, FL-ARE, MORPH, TOUZA Arquitectos, NO Arquitectos y Dazia Capital. Cada equipo, acompañado por otros invitados del sector, ha aportado su propia visión estratégica y creativa a la competición.

Una segunda edición que recoge el legado del primer campeonato

La Champions Design Wine nació en 2024 marcando un hito en la agenda de los principales estudios del país. En aquella primera edición, los equipos compitieron durante meses en una serie de encuentros guiados por el sommelier Raúl Molina, culminando en una gran final dedicada a vinos internacionales.

El podio estuvo encabezado por Archidom Studio y Cuarto Interior, que lideraron la clasificación desde el inicio con 765 puntos. A tan solo dos puntos se situó el equipo del reconocido estudio de Lázaro Rosa-Violán (763 puntos), mientras que el tercer puesto fue para L35 Arquitectos (749 puntos), liderado por Tristán López-Chicheri, responsables de la remodelación del estadio Estadio Santiago Bernabéu.

Aquella edición demostró que el vino puede convertirse en un vehículo extraordinario para generar comunidad dentro del sector, fomentando relaciones profesionales desde la emoción, el conocimiento compartido y la experiencia. Lo que comenzó como una apuesta valiente es hoy una competición esperada, comentada y, sobre todo, deseada por quienes aún no han logrado sentarse a la mesa.

Hoy, en su segunda edición, la Champions Design Wine reafirma su posición como una de las convocatorias más selectas del calendario profesional.

Quien estuvo, quiere volver.
Quien no estuvo, ya pregunta cómo formar parte.

Por Katy Mikhailova

Hay exposiciones que se miran.
Y hay exposiciones que te miran a ti.

“De tripas corazón”, de Rafael Blasco Ciscar (Valencia, 1987), pertenece a la segunda categoría. No es una muestra complaciente ni estética en el sentido decorativo del término. Es una experiencia. Una confrontación. Un espejo orgánico donde lo que creemos residuo se revela como verdad.

Entrar en Mobb Art Club estos días es aceptar una invitación incómoda: mirar la carne cuando ya no es cuerpo, el resto cuando ya no tiene función, el desecho cuando ya no puede esconderse bajo la alfombra del lenguaje. Rafael trabaja con chatarra, restos industriales, estructuras metálicas que evocan conductos, sistemas de ventilación, anatomías técnicas. Pero lo que construye no es solo escultura. Es una pregunta.

¿Dónde empieza lo vivo y dónde termina lo industrial?
¿En qué momento el cuerpo se convierte en objeto?
¿Y cuándo el objeto empieza a latir?

Hay algo profundamente honesto en su propuesta. No busca redimir la ruina ni estetizar el escombro. Lo expone. Lo enfrenta. Lo deja ser materia cruda, fragmentada, mutilada incluso. Y en ese gesto radical hay una ética: la de no disfrazar lo que somos como sociedad. Vivimos en un sistema que consume, tritura y expulsa. Un sistema digestivo sin exterior. Todo circula. Todo se transforma. Todo vuelve como residuo.

Sus piezas parecen órganos sin cuerpo, intestinos sin biografía, tubos que no conducen aire sino memoria. Son arquitecturas mutantes, entre lo orgánico y lo cyberpunk, entre el matadero y la fábrica. Y sin embargo, no hay morbo. Hay reflexión. Hay silencio.

Me impresionó especialmente esa sensación de umbral constante. No hay categorías estables en su obra. No sabes si estás ante algo vivo o muerto, ante algo natural o artificial, ante algo bello o perturbador. Y tal vez ahí reside su fuerza: en obligarnos a dar vueltas, a rodear la pieza, a no consumirla de un vistazo rápido. Como si el significado no estuviera en la superficie sino en la insistencia.

“De tripas corazón” no es solo un título. Es una declaración. Es transformar lo visceral en gesto creativo. Es asumir que del desecho también nace pensamiento. Que del resto puede surgir estructura. Que del interior más crudo puede emerger una forma.

En un momento cultural obsesionado con la imagen limpia, con la estética filtrada, con lo perfecto y lo vendible, Rafael Blasco propone lo contrario: lo que incomoda, lo que no encaja, lo que no se deja asimilar fácilmente. Y eso, en sí mismo, es profundamente contemporáneo.

Salí de la exposición con una sensación extraña. No era entusiasmo ligero. Era algo más denso. Una especie de conciencia corporal. Como si el arte me hubiera recordado que también yo soy sistema, materia, proceso. Que también nosotros acumulamos restos, silencios, fragmentos.

Y que quizá, en tiempos de saturación simbólica, mirar el escombro con honestidad sea un acto político.

Hay exposiciones que se olvidan al día siguiente.
Esta no.

Porque no se queda en la retina.
Se queda en las tripas.

“Comerse una manzana nunca había sido tan cool”. Con este espíritu, Pink Lady sorprendió el pasado 12 de febrero en pleno corazón de Madrid con una frutería pop-up efímera que transformó lo cotidiano en extraordinario. Coincidiendo con San Valentín, la marca convirtió una simple pieza de fruta en el nuevo love spot urbano.

Lejos de una acción promocional al uso, la firma materializó su nueva campaña europea —“Muy crujiente. Muy jugosa. Muy cool.”— en una experiencia real, inmersiva y absolutamente instagrameable. 

Una frutería futurista que rompió Instagram

El espacio sorprendía desde el primer paso: una estética metalizada e industrial que reinterpretaba las cámaras frigoríficas tradicionales con un giro contemporáneo. El resultado era un entorno inesperado, brillante y casi cinematográfico, donde la manzana se elevaba a icono lifestyle.

La atmósfera invitaba a fotografiar cada rincón. Entre luces, superficies cromadas y detalles cuidados al milímetro, la marca logró que el producto trascendiera su condición de fruta para convertirse en tendencia.

Degustaciones, cócteles y tatuajes: así se vivió el evento

En el interior, la experiencia combinó degustaciones de aperitivos con la manzana como protagonista indiscutible y una carta de cócteles inspirados en distintas love vibes de San Valentín.

La música marcó el ritmo de la velada gracias a un DJ set en directo, mientras un photobooth personalizado permitía inmortalizar el momento. Para los más atrevidos, un tatuador ofrecía la posibilidad de llevarse un recuerdo permanente de esta experiencia efímera.

La acción funcionó además como puente entre campaña y retail, trasladando la marca del lineal del supermercado al universo emocional y aspiracional del consumidor urbano.

El nuevo mood de Pink Lady en Europa

Con más de 25 años de historia, Pink Lady inicia una nueva etapa en Europa reafirmando su carácter premium y su ambición de reencantar la categoría.

Su nuevo posicionamiento celebra el gesto de morder una manzana como expresión de placer y libertad. El crunch —ese sonido inconfundible— se convierte en firma sensorial y en símbolo de actitud.

Cuando lo cotidiano se vuelve icónico

En un mercado donde la manzana ha sido tradicionalmente percibida como un producto básico, Pink Lady reivindica su poder cultural. La frutería pop-up de Madrid demuestra que incluso lo más cotidiano puede convertirse en objeto de deseo cuando se mira desde otra perspectiva.

San Valentín fue la excusa. La estrategia, mucho más ambiciosa: posicionar la manzana no solo como alimento, sino como experiencia. Porque para Pink Lady, la fruta no solo se consume. Se siente. Se comparte. Se desea.

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los debates más decisivos del siglo XXI. Su impacto ya es tangible en nuestra vida cotidiana y en sectores estratégicos de la economía global. Sin embargo, junto a sus enormes posibilidades, emergen interrogantes éticos, sociales y políticos que no pueden ignorarse.

La pregunta es tan directa como incómoda: ¿estará la IA al servicio del bien común o quedará concentrada en manos de unos pocos actores con capacidad de controlarla?

Los grandes beneficios de la IA

La IA ya está transformando múltiples ámbitos con resultados prometedores.

En salud, permite diagnósticos más rápidos y precisos, acelera el desarrollo de nuevos medicamentos y mejora la atención a personas con discapacidad mediante tecnologías de apoyo avanzadas.

En medio ambiente, facilita la predicción de desastres naturales, optimiza el uso de recursos y ayuda a diseñar políticas de sostenibilidad basadas en datos.

En educación, rompe barreras geográficas y lingüísticas, personaliza el aprendizaje y amplía oportunidades para estudiantes que antes quedaban excluidos del sistema.

También contribuye a la detección de fraudes y corrupción, impulsa la investigación científica en campos como la física, la biología o la astronomía, y ofrece soluciones para el acompañamiento de personas mayores y dependientes.

Más allá de sus aplicaciones prácticas, la IA nos obliga a reflexionar sobre cuestiones profundamente humanas: ¿qué significa ser persona?, ¿qué es actuar con justicia?, ¿cómo preservar el sentido y la dignidad en una era tecnológica?

Riesgos que no se pueden ignorar

Junto a sus beneficios, la IA plantea riesgos de enorme calado.

  • Deshumanización de las relaciones y posible pérdida de empatía en interacciones mediadas por sistemas automatizados.

  • Desempleo y aumento de la desigualdad derivados de la automatización del trabajo.

  • Concentración del poder económico y tecnológico en un reducido número de empresas y países.

  • Vigilancia masiva y pérdida de privacidad, especialmente mediante reconocimiento facial y rastreo digital.

  • Sesgos y discriminación algorítmica en decisiones judiciales, financieras o laborales.

La propia UNESCO ha advertido: “Los algoritmos no son neutrales; reflejan los valores de quienes los diseñan.” Esta afirmación subraya que la tecnología nunca es completamente objetiva: siempre incorpora decisiones humanas.

El gran desafío: la democratización

Actualmente, el desarrollo más avanzado de la IA se concentra en grandes corporaciones tecnológicas como Google, Microsoft, Meta, Amazon, Apple, Baidu y Tencent, así como en potencias como Estados Unidos y China.

Estos actores controlan modelos avanzados, infraestructuras críticas y enormes volúmenes de datos. Si no se impulsa una democratización real, aumentarán la dependencia tecnológica, la manipulación política y la exclusión de países y comunidades sin acceso a estas herramientas.

En esta línea, el papa León XIV afirmó: “Nuestra vida personal tiene más valor que cualquier algoritmo, y las relaciones sociales requieren espacios para desarrollarse que trascienden con creces los patrones limitados que cualquier máquina sin alma puede prefabricar.”

Camino hacia una IA inclusiva y justa

Para que la inteligencia artificial esté verdaderamente al servicio del bien común, son necesarias medidas concretas:

  1. Leyes claras y justas que regulen su desarrollo y aplicación.

  2. Educación ciudadana, ampliando el debate más allá de expertos y tecnólogos.

  3. Proyectos éticos y colaborativos que prioricen el interés público.

  4. Transparencia empresarial y gubernamental en el uso de algoritmos y datos.

  5. Participación activa de la sociedad civil, universidades, comunidades religiosas y medios de comunicación como contrapeso democrático.

Una decisión de futuro

El historiador y filósofo Yuval Noah Harari lo sintetizó con claridad: “La cuestión no es si las máquinas pensarán como los humanos, sino quién controlará a esas máquinas.”

La inteligencia artificial puede convertirse en un instrumento de justicia, solidaridad y progreso humano, o en un mecanismo de control y concentración de poder.

La dirección que tome no está predeterminada por la tecnología, sino por las decisiones políticas, éticas y sociales que adoptemos hoy. Solo mediante una acción conjunta y responsable será posible construir una IA inclusiva, justa y verdaderamente al servicio de todos.

Crédito de apoyo y fuente:
Contenido elaborado con el apoyo de ChatGPT (OpenAI, versión GPT-5), consulta realizada el 26 de agosto de 2025.

Los fabulosos años veinte continúan capturando la imaginación del mundo, y en este contexto, el estilo Art Déco floreció como una manifestación del optimismo de la época y de los momentos históricos que marcaron ese período. El monumental descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, con sus muebles finamente decorados, influyó profundamente en el diseño y la estética de la era. Luxor, la nueva colección de ARTE, se inspira en este vibrante periodo histórico y su estilo Art Déco, fusionando influencias egipcias con la modernidad de los años veinte.

La colección Luxor se caracteriza por sus diseños geométricos que evocan la magnificencia del Art Déco y las formas icónicas de la cultura egipcia. Los patrones y las texturas están realizados con técnicas innovadoras de impresión y una paleta de colores naturales, lo que confiere a cada pieza una textura sorprendentemente detallada y realista. Completa la colección un panorama de gran riqueza escénica que captura la esencia de un mundo de lujo y misterio.

Gizeh

Inspirado en las imponentes pirámides de Egipto, que dominan el paisaje desértico y se han convertido en un símbolo de poder y misterio. Este patrón captura la forma majestuosa y dominante de las pirámides, que se erigen como guardianas del paisaje árido, creando una atmósfera de eternidad y solidez.

Amulet

Un diseño que rinde homenaje a las lujosas joyas del Art Déco, con un diseño elegante que evoca el lujo de esa época. Basado en las preciosas joyas de los años veinte, el diseño de Amulet destaca por su sofisticación y detalles finos que evocan la elegancia de los interiores lujosos de la época.

Delta

Una interpretación del curso sinuoso del Nilo, la arteria vital del antiguo Egipto. Este diseño refleja la majestuosidad y serenidad de la desembocadura del río, simbolizando la fertilidad y la vida que ofrece el Nilo, todo ello representado con líneas suaves y curvas que evocan la fluidez del agua.

Horus

Inspirado en el dios egipcio Horus, conocido por su sabiduría y visión. El elegante patrón geométrico de este diseño refleja claramente las influencias del Art Déco, creando una pieza armoniosa que celebra la grandeza de la mitología egipcia a través de sus líneas estilizadas y elegantes.

Benoe

Una reinterpretación moderna de un motivo geométrico clásico, inspirado en el ave mítica Benoe, que renace cada mañana como el sol. Este diseño simboliza la renovación y la perpetuidad, con una serie de formas geométricas que evocan la riqueza de la cultura egipcia y la tradición del arte antiguo.

Thebe

Un impresionante panorama que captura la esencia del Antiguo Egipto. Con palmeras que se mecen suavemente, las majestuosas pirámides al fondo y el fluir del Nilo, Thebe crea una escena llena de vida y sorpresas. Entre estos elementos, se ocultan flores y animales que dotan al paisaje de una dimensión mágica. El tejido de arpillera fil-à-fil añade una profundidad excepcional, haciendo que el panorama parezca elevarse de la pared.

El restaurante Los 33 acaba de escribir una nueva página en su historia: ha recibido su primer Sol de la Guía Repsol en la gala celebrada en Tarragona el pasado 16 de febrero de 2026. Un reconocimiento que no solo confirma su excelencia gastronómica, sino que lo consolida como uno de los locales imprescindibles del panorama madrileño.

Ubicado en el vibrante barrio de Las Salesas, el proyecto impulsado por Ignacio Ventosa y Sara Aznar nació hace casi cuatro años con una idea clara: crear el restaurante al que ellos mismos querrían ir. Hoy, esa visión cercana, honesta y centrada en el disfrute compartido se ve respaldada por uno de los galardones más codiciados del sector.

Un Sol que premia la honestidad y el producto

El Sol de la Guía Repsol distingue a aquellos restaurantes que recomendarías sin dudar y a los que siempre deseas volver. En el caso de Los 33, el jurado ha valorado especialmente la calidad de la materia prima, la coherencia de su propuesta culinaria y un servicio atento y profesional, acompañado de una bodega inquieta y bien seleccionada.

“Recibir nuestro primer Sol es una alegría inmensa y un orgullo compartido”, han declarado sus propietarios, que destacan el esfuerzo y la pasión de todo el equipo como el verdadero motor del proyecto.

Brasas, identidad hispano-uruguaya y una cocina con alma

Al frente de los fogones está el chef Oswaldo González, quien ha sabido construir una propuesta que tiende un puente entre España y Uruguay. La carta apuesta por platos sencillos, donde el producto de temporada y la excelencia en los cortes son protagonistas absolutos.

La leña y el fuego no son solo una técnica, sino el alma de la casa. Carnes, pescados y verduras pasan por la parrilla con un respeto absoluto por el origen y el proveedor, configurando una experiencia gastronómica auténtica y reconocible.

Cocina ininterrumpida y un espacio para todos los planes

Uno de los grandes atractivos de Los 33 es su cocina non stop, abierta de 13:00 a 01:00 horas. Esta amplitud horaria ha convertido al restaurante en punto de encuentro para comidas de negocios, cenas entre amigos, citas informales o copas nocturnas.

El espacio se divide en dos ambientes: una zona más informal, con mesas altas y sofás sin reserva, y otra más formal, con mesas bajas frente a la parrilla y posibilidad de reserva. A ello se suma una gran barra en la entrada, perfecta para disfrutar de su propuesta líquida.

Una bodega de más de 100 referencias y coctelería de autor

La bodega de Los 33 reúne más de 100 vinos que combinan grandes etiquetas nacionales e internacionales con referencias singulares difíciles de encontrar. Una selección pensada tanto para el aficionado clásico como para el explorador inquieto.

La coctelería, bajo la dirección creativa de Kevin González, eleva la experiencia con seis cócteles de autor y dos mocktails fijos en carta, además de propuestas rotativas según temporada, diseñadas para armonizar con la intensidad de las brasas.

Reconocimientos que consolidan su posición en el ranking gastronómico

Este primer Sol Guía Repsol se suma a una trayectoria ascendente. En 2024, Los 33 ya fue reconocido como restaurante recomendado por la Guía Repsol. En 2025, obtuvo la distinción de recomendado por la Guía Michelin, y actualmente ocupa el puesto número 15 en el ranking internacional The World’s 101 Best Steak Restaurants.

Con este nuevo galardón, Los 33 no solo reafirma su identidad basada en el respeto al producto y el fuego como eje central, sino que se posiciona definitivamente como uno de los restaurantes de moda en Madrid que marcan tendencia y elevan el listón de la gastronomía capitalina en 2026.

La música volvió a ocupar el lugar que merece dentro del universo cinematográfico con el encuentro de nominadas y nominados a Mejor Canción Original organizado por la Academia de Cine en Gatsby Barcelona. Una cita que puso el foco en una de las categorías más emocionales del cine español y que contó con el respaldo de Maestro Dobel, firma creadora del primer tequila cristalino del mundo, que acompañó la experiencia celebrando la maestría en todas sus formas: la musical y la artesanal.

El lado más íntimo de las canciones nominadas

En un formato cercano y distendido, el público pudo adentrarse en el proceso creativo de algunos de los compositores e intérpretes responsables de las piezas seleccionadas.

Paloma Peñarrubia Ruiz, nominada por ¡Caigan las rosas blancas!, compartió la inspiración detrás de una obra cargada de simbolismo y sensibilidad.

Por su parte, Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, nominadas por Flores para Antonio, reflexionaron sobre la conexión entre música y memoria, subrayando cómo una canción puede convertirse en refugio emocional y vehículo de identidad colectiva.

El músico Leiva, nominado por Hasta que me quede sin voz, abordó el reto de integrar su universo artístico en la narrativa cinematográfica sin perder autenticidad, destacando el equilibrio necesario entre historia y personalidad musical.

La canción como arquitectura emocional del cine

También participaron Víctor Manuel, nominado por La Cena, y el equipo formado por Blanca Paloma, Luis Ivar y José Pablo Polo, nominados por Parecido a un asesinato. Todos coincidieron en reivindicar la música como elemento estructural del relato fílmico, capaz de amplificar emociones y otorgar profundidad a cada escena.

El encuentro se consolidó como un espacio de diálogo intergeneracional que puso en relieve la riqueza y diversidad de la música cinematográfica española actual. Más allá de la competición, la conversación giró en torno al oficio, la sensibilidad y el poder de una canción para trascender la pantalla e instalarse en la memoria colectiva.

Maestro Dobel: celebración de la maestría artística

La velada contó con el patrocinio oficial de Maestro Dobel, creador del primer tequila cristalino del mundo. La marca acompañó la experiencia con una propuesta de degustación premium alineada con el carácter exclusivo del encuentro.

Referente del tequila premium y ultra-premium, Maestro Dobel refuerza así su posicionamiento en el territorio cultural y cinematográfico, conectando con una audiencia contemporánea de sensibilidad artística y espíritu sofisticado.

Barcelona reafirma su papel cultural

Con este encuentro, Barcelona consolida su papel como escenario cultural de referencia, acogiendo un evento que sitúa la música en el centro del relato cinematográfico. Una celebración del talento, la emoción y la excelencia creativa que demuestra que, en el cine, las canciones no solo acompañan: también cuentan historias.

La periodista y escritora Laura Leonelli llega a Madrid para presentar su primer poemario, Lo que queda cuando te vas (Valparaíso Ediciones), una obra que convierte la pérdida en objeto físico y la memoria en territorio poético. La cita será este jueves 19 de febrero a las 18:30h en la Librería Antonio Machado de la capital, donde, tras la presentación, la autora firmará ejemplares.

Una voz nacida en lo digital que da el salto al papel

Antes de su debut editorial, Leonelli ya había construido una comunidad fiel en torno a su escritura. Más de 30.000 seguidores en TikTok y 35.000 suscriptores en Substack acompañan sus poemas, textos de prosa poética y reflexiones sobre la vida y el aprendizaje.

Lo que queda cuando te vas supone su consolidación en papel, trasladando a las páginas la sensibilidad íntima y cotidiana que ha conectado con miles de lectores en el entorno digital.

El libro fue presentado por primera vez el pasado 31 de enero enBarcelona, ciudad natal de la escritora, marcando así el inicio de un recorrido que ahora continúa en la capital.

Una reflexión poética sobre lo que dejamos y lo que nos dejan

El poemario traza un recorrido entre dos realidades opuestas pero profundamente conectadas: cuando nos vamos, dejamos algo de nosotros en el camino; cuando otros se van, nos quedamos con lo que dejaron.

En ese espacio —entre lo que se da y lo que se recibe— se articula una reflexión sobre la identidad, la pérdida y la permanencia. La partida no se plantea como un adiós definitivo, sino como una tensión constante entre memoria y escritura: recordar, buscar y recomponer aquello que ya no existe, pero que sigue habitando en nosotros.

Escribir como gesto de resistencia

Cada poema funciona como un intento de reconstrucción. Aferrarse a lo que fue, soltar lo que ya no pertenece, recomponer con las migajas de lo vivido. Leonelli convierte el libro en un objeto simbólico: un lugar donde retener aquello que, aun ausente, continúa formando parte de nuestra historia.

Más que un conjunto de poemas, Lo que queda cuando te vas es una invitación a mirar la ausencia desde otro lugar. Una obra que confirma el nacimiento en papel de una voz que ya era imprescindible en lo digital.

El escultor José María Sánchez Martínez desarrolla una práctica artística centrada en la investigación de la materia, el volumen y su relación directa con el espacio arquitectónico. Su obra se sitúa en un territorio donde la escultura se expande más allá del objeto para integrarse en el entorno construido, estableciendo un diálogo directo con la arquitectura contemporánea.

La obra escultórica: materia, textura y presencia espacial

Las esculturas de José María Sánchez Martínez se caracterizan por una fuerte carga material y una cuidada atención a la textura y al tratamiento de superficies de apariencia pétrea. A través de volúmenes rotundos y un lenguaje formal sobrio, el artista reflexiona sobre conceptos como la permanencia, el peso y la huella del tiempo. Sus piezas están concebidas para interactuar con el espacio, activando tanto entornos arquitectónicos como paisajísticos, tanto en interiores como en exteriores.

Este enfoque sitúa su trabajo en un punto de encuentro entre la escultura contemporánea, la arquitectura y el diseño, donde la obra no actúa únicamente como objeto artístico, sino como un elemento capaz de estructurar y cualificar el espacio.

Panel Rock: de la investigación escultórica al material arquitectónico

Como prolongación natural de su proceso creativo, el artista ha desarrollado Panel Rock, un innovador panel de acabado pétreo concebido desde una mirada escultórica. Este sistema permite trasladar la fuerza visual y la textura de la piedra natural a una solución más ligera, versátil y adaptable a diferentes aplicaciones arquitectónicas y artísticas.

Pensado para revestimientos, intervenciones espaciales, interiorismo y proyectos de diseño, Panel Rock aporta identidad material, carácter visual y una dimensión sensorial al espacio construido, integrando valores estéticos y funcionales.

Escultura como disciplina expandida

La obra de José María Sánchez Martínez y el desarrollo de Panel Rock evidencian una concepción contemporánea de la escultura como un campo expandido, capaz de generar nuevos lenguajes materiales y de contribuir activamente al pensamiento arquitectónico actual.

Rado, referente suizo en innovación de materiales, une fuerzas con uno de los grandes visionarios del siglo XX: Le Corbusier. El resultado es una colaboración excepcional que traslada los principios de la arquitectura moderna al universo de la relojería a través de una edición especial tan audaz como icónica.

Desarrollada junto a Les Couleurs Suisse, esta colección rinde homenaje al lenguaje arquitectónico, al uso revolucionario del color y a la visión estética del célebre diseñador suizo, reinterpretados desde la maestría técnica y el espíritu innovador de Rado.

Arquitectura moderna traducida en cerámica

La colección da vida a la visión de Le Corbusier mediante tres relojes que reinterpretan algunos de sus proyectos más emblemáticos. Los diseños se construyen a partir de cuatro tonos seleccionados de la legendaria Polychromie Architecturale, integrados directamente en la cerámica de alta tecnología característica de Rado.

Cada pieza no solo evoca una obra arquitectónica concreta, sino que también refleja el diálogo natural entre forma, función y color, valores compartidos tanto por Le Corbusier como por la firma relojera.

Elegancia minimalista: La Cité Radieuse

El primer modelo, desarrollado en un refinado blanco marfil, se inspira de forma abstracta en La Cité Radieuse, el influyente edificio de apartamentos de Marsella finalizado en 1952, que redefinió el concepto de vida urbana moderna.

Por primera vez, Rado emplea cerámica de alta tecnología en este tono específico, integrado directamente en el material durante el proceso de sinterización a 1.450 °C. Lejos de ser un simple acabado superficial, el color forma parte de la propia estructura de la cerámica, un logro técnico que requirió años de perfeccionamiento. El conjunto se completa con agujas en azul celeste vivo, azul ultramar luminoso y azul ultramar claro, creando un contraste delicado y sofisticado.

Poder monocromático: el hormigón como protagonista

El segundo reloj, elaborado en gris marfil, rinde homenaje al Carpenter Center for the Visual Arts de Cambridge, Massachusetts. Su esfera presenta una representación abstracta de la fachada de hormigón moldeado del edificio, grabada con láser directamente sobre la cerámica.

El uso del gris hierro, referencia 32010 de la Polychromie Architecturale, evoca la fuerza expresiva del hormigón en bruto, material clave en la obra de Le Corbusier. Como contrapunto cromático, las agujas lacadas incorporan blanco crema, naranja intenso y verde inglés ligeramente grisáceo, aportando dinamismo y profundidad visual.

Diseño monumental: Chandigarh en la muñeca

El tercer y último modelo de la serie celebra la visión monumental de Le Corbusier a través de su plan urbanístico para Chandigarh, en la India. Inspirado en el Palacio de la Asamblea, finalizado en 1962, este reloj presenta una esfera grabada con láser que reproduce de forma abstracta detalles de la fachada del edificio.

La caja monobloque, la corona y el brazalete se presentan en cerámica de alta tecnología en negro marfil, combinados con agujas lacadas en naranja intenso, verde esmeralda y verde oliva. El resultado es una pieza poderosa y escultórica, que transmite la ambición y la escala épica del proyecto original.