El próximo Viernes, 2 de febrero, el Auditorio del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, Fibes, será testigo de un acontecimiento único e irrepetible. Numerosas figuras del cante, del baile y del toque flamenco, se darán cita en un Concierto Homenaje a la figura del genial artista Manuel Molina, tristemente fallecido hace algo más de 8 años.

 

Una colección de lujo, de estrellas del Flamenco, dará forma a un espectáculo que tardará en olvidarse en Sevilla y cuyos compases se abrazarán a la solidaridad para ayudar al hijo del artista, Manuel Molina, con Síndrome de Asperger.

 

UN CARTEL IRREPETIBLE

Al Cante: Manolo García, Esperanza Fernández, Israel Fernández, Remedios Amaya, Samara Amaya, María Terremoto, Gualberto y Antonio Smash, Antonio Agujetas Chico, Lya y Toto Puerma, Carmen y Joaquina Amaya “Las Peligro”, Luis de Perikín y familia (Nono y Manuel), El Pechuguita, El Mantoncillo, Mari Peña, Fran Cortes, Celia Flores, Manuel Franco, Joaquín de Sola, David Fernández, Esmeralda Rancapino.

 

Al Baile: Manuela Carrasco, Antonio Canales, Farru, José Suarez Torombo, Carmen Ledesma, Pepa Montes, Carpeta, Barullo, Polito, Antonio Amaya «Petete», José Manuel «El Oruco», Beatriz Morales

 

A la Guitarra: Rafael Riqueni, Diego del Morao, Manuel Parrilla, Josemi Carmona, El Perla, Ricardo Moreno, Pedro María Peña, Fernando de la Morena, Antonio Moya, Pepe Bao, Caracafé, Ricardo Miño

 

Palmas y Percusión: Tino di Geraldo, Juan Grande, Emilio Castañeda, Paco Vega y Tobalo

 

Al Piano: Pedro Ricardo Miño, y al Saxo: Gautama del Campo

 

Presenta:     Pepe Da-Rosa

 

FILA 0

Para quienes no puedan asistir presencialmente al concierto, se ha habilitado una “Fila 0” en la que se pueden hacer las aportaciones a través del nº de cuenta:  ES94 2100 7789 31 2100176963

 

Dichas aportaciones irán íntegramente destinadas a ayudar al hijo del artista, Manuel Molina, con Síndrome de Asperger.

 

EVENTO: Concierto Homenaje a Manuel Molina a beneficio de su hijo con Síndrome de Asperger

FECHA: Viernes, 2 de febrero de 2024

LUGAR: Auditorio FIBES (Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla)

HORA: 21:00hs

ENTRADAS: https://www.fibestickets.es/espectaculo/homenaje-a-manuel-molina/HMMOLINA

 

En la Galería Guillermo de Osma el año 2024 empieza el próximo 18 de enero con una exposición dedicada al grupo artístico «Equipo Crónica», uno de los mayores referentes del arte de los 60 y los 70 en España y, sin duda, el mejor exponente del pop español. El grupo fue creado en Valencia, en 1964, por Manolo Valdés, Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo, quien se separó al poco tiempo de formarse el grupo. Sin embargo, a lo largo de los años se unieron al Equipo Crónica otros artistas como Rosa Torres, Carmen Calvo o Juan Vicente Monzó. Estos colaboraron intermitentemente con Valdés y Solbes hasta el año 1981, cuando éste último fallecería.

Se expondrán obras de este grupo de artistas valencianos cuya producción aludía a algunas de las imágenes más reconocibles de la Historia del Arte español. El Greco, Velázquez, Goya o Picasso son reproducidos mediante nuevas técnicas, con guiños a artistas internacionales como Kandinsky o Léger, y con la intención de trasmitir un mensaje fácilmente comprensible para un público más amplio; es decir, con intención de democratizar el arte.

Así, este nuevo arte supuso un giro hacia el figurativismo, en contraposición del informalismo, la corriente artística más relevante en las décadas anteriores. La abstracción se sustituyó por imágenes definidas con un mensaje claro: una crítica ácida a la sociedad del momento con un evidente deseo de cambio.

En la Galería Guillermo de Osma se expondrán obras que introdujeron y consolidaron el arte pop en España; algunas, pertenecientes a series tan míticas como la «Serie del billar» o la «Crónica de la Transición», y procedentes de galerías históricas como la Galeria Val i 30 o la Galería Maeght. La muestra contará con dieciocho piezas entre cuadros, obra sobre papel y esculturas seriadas. De estas destacan dos obras tempranas: Una obra sin titular del año 66, en clave política y «La Casa de Pilatos» o «Baile de debutantes», con un evidente tono de crítica social.

Por otro lado, también destacan los cuadros, «Técnicas de reunión», del año 1977, de la serie «El billar» y «Retrato alegórico de la señorita vanguardia», pintado entre 1980 y 1981 y en clara alusión y homenaje a Picasso. De las esculturas destacan «Los tres músicos», «Las meninas» y el mítico «Espectador» de los Encuentros de Pamplona de 1972.

 

Con motivo de la exposición también se editará un catálogo con un ensayo de Sergio Rubira (curador y profesor en la Universidad Complutense de Madrid) y dos textos históricos de Valeriano Bozal y de Tomàs Llorenç, exegetas pioneros del Equipo.

 

¿Por qué la tienda del museo es tan visitada como el propio museo?

TiendaThyssen es una tienda que está abierta al público desde la calle, no hay que pagar entrada para visitarla. Además, los visitantes, que vienen a ver las exposiciones o el propio museo, también pueden venir a comprar. 

Hemos detectado que hay una parte de los visitantes que vienen exclusivamente  a la tienda. Por ejemplo, para comprar regalos durante la pasada Navidad. Hay dos tiendas, una grande general y otra más pequeña que está a la salida de la exposición temporal.  En esta segunda tienda, tenemos claro cuánta gente pasa porque son los propios visitantes de la exposición temporal, pero con la principal es más complicado contabilizar cuantos son los que van directamente a la tienda y cuantos hacen la visita tras recorrer la colección permanente, antes de marcharse del museo.

La  política de la tienda puede resumirse en que todo el producto que está a la vente debe estar inspirado en cuadros representados en las colecciones permanentes o las exposiciones temporales del museo y debe estar diseñado en exclusiva para el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. A veces permitimos comprar algo de mercado que tenga relación. Este suele ser el caso de las exposiciones temporales, que solamente duran 3 meses, mismo tiempo que están sus productos en la tienda. Al término de estas, se renuevan los objetos disponibles. 

Desde el origen de la tienda estamos constantemente buscando diseñadores y artesanos, dando prioridad a profesionales locales, para que el artículo sea un producto de cercanía. Por ejemplo, en nuestra línea de DelicaThyssen, de alimentación y productos gourmet, los proveedores son lo más cercano posible, como en el caso de las mermeladas, de la Sierra de Madrid, o las galletas artesanales Xianas, de Galicia; y luego tenemos todo lo que son productos de artesanía, donde buscamos a artesanos locales para que elaboren los productos cerámicos, textiles, piel, joyería…

 

 

¿En qué se diferencia la tienda del Thyssen de la del Reina Sofía o el Prado? 

La tienda del Museo del Prado la gestiona Prado Difusión. La entrada no es libre, hay que  pagar el ticketpara poder acceder a la tienda. Es una tienda de gran calidad, pero más centrada en el souvenir, aunque recientemente están colaborando con diseñadores para ofrecer artículos de artesanía que ahora están tan de moda. La del Reina Sofia lo gestiona Palacios y Museos, que es una empresa externa. La gestión de la TiendaThyssen se hace desde el propio museo y eso hace que tengamos más autonomía y la convierte en una tienda mucho más ágil e innovadora que desde los orígenes ha apostado por los artesanos y por las colaboraciones con empresas y diseñadores de renombre, como ‘La Cartuja de Sevilla’, ‘Swatch’, ‘Lladró’, Elena Rohner, Miriam Ocariz, Magro Cardona, Carlota Pereiro…

 

¿Cooperáis entre las tiendas de los tres museos?

Con el Museo del Prado no cooperamos, yo no tengo ningún problema, es más me encantaría intercambiar experiencias, pero no se ha dado.  Si que hablo con Palacios y Museo que es la empresa que gestiona la tienda del MNCARS. Tengo muy buena relación con ellos, entre otras cosas porque trabajé ahí durante 14 años. 

 

¿Los más raro que podemos encontrar en una tienda de museos? 

Nosotros hemos tenido hasta fundas de casco de moto. Yo creo que en este momento se puede hacer de todo. Eso sí, hay que guardar la ética del museo, ser respetuosos con las obras, los artistas y con el museo, perolas posibilidades son casi infinitas. 

 

 

¿Qué cifras online manejáis de compras? ¿hasta dónde llegáis?

Las cifras online suponen el 5% de la facturación general de la tienda. Recientemente elaboramos un estudio acerca de las tiendas online de los museos y teníamos uno de los índices más altos. Hay que tener en cuenta que nuestros productos no son comparables con unas zapatillas que se producen en serie, que quizá ya has visto con anterioridad en una tienda o que son de una marca que conoces , son productos que tienes que ver, que tocar… son tan exclusivos que no los has visto en otro sitio y muchas veces al ser artesanos, son objetos únicos. Por eso no es tan alto el índice de facturación de la tienda online, pero vamos a ir subiendo porque además este año vamos a tener una nueva tienda online. que en unos meses saldrá a la luz. 

Acerca de las cifras totales de la tienda, este año hemos superado de nuevo los 3 millones de euros.

 

¿Hay rebajas en la tienda del Thyssen?

Sí, hay rebajas en la tienda online, además de campañas de outlet. Quizás es lo que menos me gusta, pero en todas las partes se hace. A veces lo hacemos por exceso de stock de producto de las exposiciones temporales, que únicamente duran tres meses en la tienda.

 

¿Cómo es el proceso de diseño de los souvenirs?

El souvenir es todo lo que hay en la parte delantera del mostrador: sacapuntas, fundas de gafas, cosas que puedes encontrar en cualquier museo…  lo interesante de la TiendaThyssen es el producto que se hace en exclusiva para nosotros con artistas artesanos, diseñadores… eso es lo que es importante. En la tienda se hace un comisariado junto con artesanos y diseñadores para crear todos los productos que luego se pueden ver en la tienda.

A la hora de diseñar el producto, hay varios procesos diferentes. En primer lugar, mostramos el dosier de nuestras exposiciones -los cuadros que van a mostrarse en las exposiciones temporales o las obras de la colección permanente- a una diseñadora que lleva tiempo trabajando con nosotros, Carlota Pereiro. De ahí empezamos a pensar los productos que nos interesa sacar.

En segundo lugar, elegimos a los mejores proveedores que puedan producirlos. Si por ejemplo se trata de un abanico, pues buscamos quien pueda fabricar el mejor abanico posible, o se trata de un estuche, o un cojín, pues buscamos al que nos haga la impresión textil de mayor calidad. Decidimos los materiales, corregimos los colores y supervisamos todo el proceso de producción. 

Por otro lado, durante mis viajes visito muchas ferias de artesanía y cuando veo a alguien cuyo trabajo me gusta y que además hace que me venga a la mente algún cuadro del museo, le reto a que venga al museo, visite la colección permanente y cree un artículo. Si nos gusta y queda aprobado, él produce y nosotros lo compramos. Esto suele ocurrir mucho con cerámica, joyería, textil, o  piezas de madera.

 

 

¿Por qué sigue siendo importante el souvenir?

Los objetos que se venden en la tienda hacen que te lleves un trocito del museo a tu casa y hacen que viaje hasta puntos donde a lo mejor no habrías llegado. Un visitante que quiere regalar un obsequio a alguien que vive en Sidney, pues se lleva un producto nuestro y lleva el museo hasta allí. Es una forma de comunicar y de promocionar el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza por todo el mundo.

 

¿Qué te gustaría que hubiese que aún no hay?

Hemos hecho alguna prueba con temas de vidrio, pero todavía no tenemos nada en la tienda, aunque me gustaría. Mi intención es crear una colección de cristal de vidrio, que eso lo tengo pendiente.

 

¿Hasta dónde llegaremos en el souvenir?

Pues yo creo que actualmente se puede llegar hasta donde queramos con estos productos. Antes éramos el mercader en el templo y ahora esto se ha abierto. Afortunadamente desde hace unos años mucho más, y se ha entendido que la tienda aporta mucho al museo.

Por un lado, no solamente aporta el ingreso económico que supone para el propio museo, que ayuda a hacer nuevas exposiciones y a mantener las colecciones, sino que también contribuye a que la imagen del museo esté en otros lugares y que llegue a todas partes. Es así también una forma de comunicar y de marketing. 

 

 

¿La Baronesa está al día de todo lo que hay en la tienda de su museo?

Al principio cuando yo llegué en el 2006 sí que estaba más encima para ver que incluíamos o no en el surtido de la tienda, pero enseguida nos entendimos y  Cuando vio que la tienda iba bastante bien -porque pegó un salto importante al año de llegar -la facturación casi se dobló y se abrió la segunda tienda, la de temporles-, empezó a estar menos presente, pero si que le agradezco que siempre ha defendido y sigue defendiendo y apoyando mucho la tienda y ha demostrado que es de importancia para ella y por lo tanto, para el museo. 

 

¿Qué tal la guerra de los copyright?

El tema del copyright es una gestión que también se lleva desde mi área, tanto lo que es el pago de estos para la reproducción de las obras que tienen derechos de autor como el archivo comercial, donde se gestionan también nuestros cuadros.

La guerra de los copyrights es algo complicada, pero siempre somos muy respetuosos con este tema, como no puede ser de otra forma. Somos un museo y estamos en constante relación con artistas, instituciones y con otros museos, y tenemos que respetarnos entre todos.

 

¿Qué es lo más vendido?

Los catálogos de las exposiciones son uno de los ingresos más importantes, pero nosotros vendemos también muy bien todo el tema de joyería, bisutería y complementos. 

 

¿Quién elige los libros de las estanterías? (están muy bien seleccionados)

Los libros de Fondo Editorial están elegidos por una persona de mi equipo, la que se encarga de seleccionar todo lo que tenga relación con las colecciones, y pueden ser tanto libros de arte como ensayos, novelas o cualquier otro tipo… poesía incluso, que tengan algo relacionado con la colección. 

Cuando tenemos exposiciones temporales en el museo partimos de la bibliografía que se maneja para crear la exposición y su catálogo, estudiamos las obras que van a venir y analizamos el tema de la exposición. De ahí salen todos esos títulos, que pueden ir desde el libro de arte a una monografía de un artista que está representado en esa exposición. También puede ser una novela de la época de alguno de los pintores que tenga algún tipo de relación con él… 

 

¿Qué tal los catálogos?, ¿Cuáles se venden más? (exposiciones de moda…)

Los catálogos se venden muy bien.Creo que somos uno de los museos que más catálogos vende en relación al número de visitantes. También los catálogos de moda tienen una gran aceptación por parte de los visitantes, al igual que las monografías, que se venden mejor que los temáticos. La edición de los catálogos se hace también desde dentro del museo. Dentro del área que yo gestiono hay un departamento editorial que los hace. La venta es mayoritariamente en la tienda del museo, pero también contamos con distribución nacional e internacional.

 

 

¿Van a hacer más colaboraciones como la reciente con Rafael Moneo?

Colaboraciones, como la reciente junto con Rafael Moneo, llevamos haciendo colaboraciones desde los orígenes: Ailanto, Cartuja de Sevilla, Swatch, Casita de Wendy, Helena Rohner, Miriam Ocariz… Sí, nos interesan marcas de prestigio que nos den visibilidad más allá de las paredes del museo.

 

¿Hacia dónde va el souvenir?

El souvenir puro y duro aburre mucho. Tener la misma taza con la Gioconda aquí en Paris, con la Menina en el Prado y con Giovanna aquí, pues es aburrido. Los objetos de las tiendas al menos de este museo van por reinterpretar cuadros, hacer rediseños de cosas… A mi es lo que más me motiva

 

¿Hacia dónde va la tienda del Museo?

Desde la tienda queremos seguir en esta línea y potenciar a los  nuevos talentos. También hacemos colaboraciones con escuelas y con universidades de diseño, donde sacamos gente super interesante con la que creamos colecciones. 

 

¿Qué tendencias de futuro manejas?

Un tema capital en la actualidad es la sostenibilidad. Desde hace tiempo estamos controlando temas de packaging, además de potenciar la artesanía, que está muy de moda y todo el mundo se cuelga esa medalla, aunque nosotros estábamos desde los orígenes de la tienda trabajando con los artesanos

 

 

¿Hay algo más que me quieras contar?

Pues no se me ocurre más que invitar a todo el que lea este artículo a visitar la tienda del museo y poder descubrir que es un pequeño museo dentro de un museo.

 

El artista Mark Whalen protagoniza la primera colaboración entre  Urvanity Projects y Galería Canalejas. Su obra –irónica y lúdica,  pero mordaz– se podrá descubrir en el centro de Madrid durante  dos meses. 

 

Urvanity Projects y Galería Canalejas tienen el objetivo común de acercar  lo último de la creación artística a pie de calle. De esta forma, el visitante, el  paseante o el aficionado descubrirán el trabajo de uno de los artistas más  rompedores, que está dibujando la estética de este principio de siglo, Mark  Whalen. 

 

A escasos metros de la Puerta del Sol, frente a la Real Academia de Bellas Ar tes de San Fernando, la escultura Moments (2021) del artista de origen austra liano afincado en Los Ángeles, llena de colores saturados, sarcasmo y humor  la calle de Alcalá a la altura de los números 10 y 12, en unos de accesos de la  galería comercial. 

 

Una mano gigante atravesada por un lápiz, ante la mirada de uno de sus  característicos personajes que parece soplar la previsible herida, nos acerca al  mundo absurdo e irónico de este creador. “Mi estilo de narración en las esculturas podría describirse como una acumulación de perturbaciones, acertijos y  preguntas divertidas sobre la vida”, ha explicado el artista. Moments es una de  las piezas más ambiciosas (y grandes) que ha realizado hasta ahora. Con una  altura de dos metros, está producida en materiales industriales –poliuretano  y aerógrafo sobre aluminio moldeado–, otra de las características de su obra  escultórica. 

 

La pieza de Whalen estará expuesta desde el 11 de enero, durante dos meses,  y se convertirá en una de las imágenes de la Semana de Arte de Madrid, que  se celebrará entre el 6 y el 10 de marzo. Una parada obligada en ese triángulo artístico que forman el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía y la reciente mente inaugurada Galería de las Colecciones Reales, junto al Palacio Real. “Es  la primera vez que podemos disfrutar del trabajo de Mark Whalen en Madrid,  un artista que te propone situaciones cómicas pero que también te hace  parar e interrogarse sobre qué hay tras lo evidente. Es una invitación a imaginar”, explica Sergio Sancho, director de Urvanity Projects y responsable del  comisariado.

 

Karine Titli, directora de Galería Canalejas, añade: “Estamos muy orgullosos de colaborar con Urvanity Projects y poder dar la bienvenida a las  personas que nos visitan en Galería Canalejas y en el Food Hall con esta obra  del artista Mark Whalen. La instalación de esta escultura en nuestra entrada representa nuestra dedicación en la promoción del arte, así como nuestro  compromiso en brindar una experiencia única en Madrid en la que moda, lujo, gastronomía, historia y cultura se aúnan en una experiencia global”. De esta  forma, Galería Canalejas reafirma su compromiso con el arte, con la creación  actual como motor de inspiración, diálogo y enriquecimiento cultural. 

 

Este proyecto se realiza gracias al apoyo de Madrid Capital de Moda y del  programa Todo está en Madrid de la Dirección General de Comercio, Hostelería y Consumo del Ayuntamiento de Madrid. 

Tras haber pasado con éxito de público por Santiago de Compostela, Aveiro (Portugal), Murcia, Valencia, Badajoz y Gijón, la elogiada exposición ‘From Spain With Design: Identidad y Territorio’ llega a Madrid con el diseño en infinidad de vertientes como protagonista de su séptima itinerancia.

Organizada por la Red Española de Asociaciones de Diseño (READ) con la colaboración de la Asociación de Diseñadores de Madrid (DIMAD) y el patrocinio de UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, la exposición abrirá sus puertas al público desde el 1 de febrero hasta el 17 de marzo en la Central de Diseño de Matadero Madrid, para dar visibilidad al diseño nacional a través de iniciativas realizadas por profesionales españoles.

 

‘FSWD: Identidad y Territorio’ se concibe como una exposición viva en sus itinerancias y las piezas expuestas varían de una exposición a otra mediante una selección de profesionales y estudios del territorio. Madrid no será una excepción y al conjunto de trabajos que reúne la muestra se incorporarán propuestas de profesionales y empresas de diseño madrileñas que ofrecerán un actualizado panorama del sector y de las innovaciones de la disciplina en la región.

Como viene siendo habitual, la muestra aglutinará diferentes tipos de trabajos de diseño siguiendo un hilo conductor que componen cinco ejes temáticos: «Identidad y territorio», «Intersecciones», «Internacionalización», «Sostenibilidad» y «Complicidades».

 

Bajo el paraguas de estos ejes, el visitante encontrará más de 100 piezas que durante los casi dos meses que durará la exposición estarán acompañadas de un intenso programa de actividades paralelas desarrollado por READ y DIMAD que incluye charlas y talleres, tanto para público general como para profesionales y empresas.

 

Entre los trabajos se pueden contemplar creaciones de diseñadores consagrados como la icónica Follow Me, de Inma Bermúdez; Totem, de Martín Azúa; Anémona, de Idoia Cuesta o la consagrada Bota, de Noviembre Estudio junto a piezas de diseñadores emergentes que trabajan en los nuevos ámbitos del diseño como la silla Bolina, de Amalia Puga o La Fresca, de Granada Barrero; la caja Amelia, de Cenlitros metrocuadrado o la Colección Vélez, de Leblume Estudio.

 

La muestra transita por diseños procedentes de todos los territorios en una visión panorámica del diseño actual desde lo más exclusivo (Closca helmet) a lo mundano (Carro 8 plus eco, de Rolser); de lo industrial (Noray, de Jorge Herrera Estudio) a lo artesano (vestido Barbian de Kos para Rodrigo Cuevas); de lo físico (Val do Barco, de Tomás Alonso Estudio) a lo virtual (Nomad Gardens).

 

 

FSWD es un proyecto organizado por READ que nació con el impulso del Ministerio de Cultura y Deporte del Gobierno de España. En su itinerancia en Madrid cuenta con la colaboración de DIMAD para su organización y coordinación, y con el patrocinio de UDIT. En esta ocasión la exposición forma parte de la programación de la séptima edición del Madrid Design Festival. El diseño expositivo, responsive y nacido de una convocatoria nacional, está firmado por Enorme Estudio.

 

Uqui Permui (DAG), Ángel Martínez (ADCV), Gloria Escribano (DIMAD) y Juan Lázaro (Cuenca Diseña) son los comisarios de la exposición y coordinadores del proyecto FSWD dentro de READ.

El jardín de Banca March, en Madrid, acogerá desde finales de febrero hasta junio de 2024 la instalación de cuatro piezas monumentales de la creadora Lynda Benglis. Se trata de la primera vez que se podrán contemplar en España obras de una de las escultoras estadounidenses más relevantes de los siglos XX y XXI. En 1970, la revista Life la proclamó heredera de Jackson Pollock y en 2022 fue seleccionada por The New York Times para su edición especial The Greats, en la que la publicación destaca cada año a cuatro “creadores inimitables cuyo talento ha cementado su lugar en la cultura”. A sus 82 años, tras seis décadas de trabajo, sigue en activo.

 

“Siempre quise hacer fuentes. Haberme criado en un lago, cerca del agua, fue lo que me llevó a querer trabajar con ella y con su movimiento (…) El agua fluye sobre ellas y a su alrededor. Son como erupciones que brotan de la tierra, y el agua articula ese carácter explosivo. Esto es algo que se siente en el cuerpo, la succión de la gravedad. Siempre he sido muy consciente de ello, y se manifiesta en mi trabajo, probablemente en todo mi trabajo, de una forma u otra” (1), ha declarado la artista. Ahora, este trabajo se puede descubrir en la instalación titulada Lynda Benglis Fuentes Jardín Banca March.

 

El compromiso histórico de Banca March con la cultura y el arte se pone de manifiesto en esta instalación de cuatro piezas de Lynda Benglis, concebida junto con Vande, firma internacional especializada en la venta privada de obras de arte y en la producción cultural, en torno a la idea de las fuentes y el agua como símbolos evocadores del concepto de sostenibilidad. Desde su fundación en 1926, Banca March se ha mantenido fiel a su compromiso de generar un impacto positivo en su entorno y contribuir al desarrollo de la sociedad. Banca March está comprometida con la creación no sólo de valor económico, sino también valor social, de manera respetuosa con el medio ambiente y de forma sostenible en el tiempo, apoyándose en un modelo de negocio singular, basado en el crecimiento conjunto de clientes, profesionales, accionistas y la sociedad en general.

 

A las puertas de la celebración de su centenario en 2026, Banca March abrirá el jardín de su sede madrileña dos días a la semana hasta el mes de junio. Durante este periodo, los visitantes podrán contemplar estas cuatro fuentes situadas en diferentes emplazamientos del jardín, una isla verde a la sombra de un emblemático edificio de principios del siglo XX, situado en el madrileño Barrio de Salamanca.

 

José Luis Acea, consejero delegado de Banca March, asegura: “Que las esculturas de Lynda Benglis se exhiban en el jardín de Banca March tiene mucho significado para nosotros y todo el sentido del mundo. Tanto la idea de la exposición como la filosofía de la artista estadounidense se imbrican a la perfección con nuestra filosofía de Banco y de negocio. Banca March es el banco más solvente de España, especializado en banca privada y asesoramiento a ahorradores, empresas y familias empresarias, con un modelo de negocio que va más allá de la obtención de un necesario beneficio económico. Desde su origen hace casi 100 años, Banca March se ha mantenido fiel a su compromiso de crecimiento conjunto con clientes, empleados, accionistas y la sociedad en general. Nacimos en Mallorca, una isla del Mediterráneo, por lo que en nuestro ADN están la vinculación al mar, el agua, y la necesidad de su conservación. Muestra de ello es que en 2019 creamos Mediterranean Fund, un fondo de inversión pensado para conjugar sostenibilidad y rentabilidad, que invierte en los océanos como fuente de riqueza y en el agua como bien a conservar, escaso e imprescindible. Como único banco 100% familiar desde sus orígenes en el sistema financiero español, queremos estar a la altura de los cambios que la sociedad demanda y responder de manera responsable, mirando al largo plazo, para tratar de legar a las generaciones futuras un mundo mejor”.

 

Sobre la importancia de la obra de Lynda Benglis, Anne Pontégnie, que comisaría la muestra junto con Vande, afirma: “Lynda Benglis es una figura colosal dentro de la escultura contemporánea. Su trabajo puede interpretarse como un esfuerzo constante por capturar el movimiento, un intento de congelar y expresar el flujo, la encarnación de la vida”.

 

Celebrar el agua

“Una escultura debería ser capaz de hacer algo consigo misma, de tener voz. Una buena obra no debería dejar nunca de plantear preguntas” (2).

 

Lynda Benglis produjo la primera fuente en 1984 para la Exposición Mundial de Luisiana y la tituló The Wave of the World. Fue también su estreno con el bronce. Durante años esta fuente se dio por perdida, hasta que apareció en una antigua planta de tratamiento de aguas residuales, en la ciudad de Kenner, a poco más de 20 kilómetros de donde estuvo instalada. De su restauración se encargó la propia artista, quien la modificó dando lugar a Crescendo (1983–84/2014–15), una de las piezas que se mostrarán en el jardín de Banca March. Este megalito se convertirá casi en un objeto animado que dará la bienvenida al visitante en su paseo y descubrimiento del jardín del banco.

 

Otra de las esculturas, Knight Mer (2007-22), es una fuente de menor formato que puede recordar a cualquiera de los crustáceos o formas vivas con los que Lynda Benglis se cruzó en los pantanos de su Luisiana natal.

 

Bounty, Amber Waves y Fruited Plane (2021) son tres columnas formadas por vasos cónicos apilados por los que discurre el agua. Quizá uno de los conjuntos escultóricos más conocidos y reproducidos de Benglis, estas piezas resaltan por su monumentalidad, al alzarse casi ocho metros desde el suelo.

 

Completa la muestra Pink Lady (2014), la única fuente realizada en poliuretano y de un sorprendente color rosa fluorescente cuya superficie rugosa recuerda a los montones de arena y barro expulsados por los cangrejos y crustáceos a la orilla del mar. Benglis ha hablado específicamente de esto: “Los agujeros que hacían los cangrejos eran muy importantes para mí (…) Al observar las aguas de las riadas, veía como extraían el barro y dejaban unos grandes agujeros, a veces de treinta centímetros de alto, cubiertos de barro burbujeante. Tenían textura, era algo muy románico” (3).

 

Sobre el origen y concepto de la muestra, Vande comenta: “De todos es conocido el compromiso con el arte y la cultura de Banca March en el marco de su filosofía casi centenaria de crecimiento conjunto con la sociedad. La elección de estas cuatro fuentes monumentales de Lynda Benglis no fue difícil. El exotismo de sus formas establecerá un fructífero diálogo con la vegetación de la que estarán rodeadas. La belleza de estas fuentes ha hecho que estas y otras piezas de la escultora ya estén grabadas en la retina de todos. Estamos seguros de que, trayéndolas a Madrid, el público será capaz de apreciarlas en toda su plenitud y matices, en particular los referidos al paisaje, al agua y a la importancia de sostener y preservar el mundo que nos rodea.

 

Sobre Lynda Benglis

La revista Life proclamó a Lynda Benglis “heredera de Pollock” en 1970. Tenía 29 años y llevaba seis en Nueva York, la nueva capital del arte, donde había realizado 15 exposiciones individuales. Su ascenso fue vertiginoso, pero quizás su figura no haya tenido el mismo reconocimiento que compañeros de viaje como Donald Judd, Robert Morris, Richard Serra o Frank Stella.

 

Nacida en 1941 en Lake Charles (Luisiana, EE UU), su padre, de origen griego, dirigía un almacén de materiales de construcción y su madre, costurera, era pintora aficionada. Era la mayor de cinco hermanos. Se especializó en pintura en el Newcomb College de Nueva Orleans.

 

En 1964 se mudó a Nueva York y se matriculó en la Escuela de Arte del Museo de Brooklyn, hoy desaparecida. Al principio, bordea el expresionismo abstracto, pero cuestiona la rigidez del soporte. En una conversación con el artista John Baldessari publicada en 2015 en la revista Interview, éste le confiesa que cuando vio su trabajo pensó: “No es necesario tener un bastidor para pintar”. Más tarde empezó a trabajar con materiales industriales y en esto fue pionera. En palabras de la propia Benglis: “No estaba rompiendo con la pintura, sino tratando de redefinir lo que era”.

 

Crea los pours (vertidos de material), un formato que luchaba por despegar la obra de arte de la pared, llevando la técnica de goteo a lo Pollock a las tres dimensiones, derramando caucho líquido directamente sobre el suelo. Su trabajo convierte el gesto abrumador del expresionismo en ingenioso y la rigidez del minimalismo en subversiva. También fue pionera en trabajar con el vídeo, cuestionando el papel de la mujer artista, y provocó escándalos con sus autorretratos en los que posaba como una pin-up o una estrella porno. Un camino que luego siguieron artistas tan diversas como Cindy Sherman o Rachel Harrison.

 

En 1969 el Museo Whitney le pidió una pieza de 10 metros de vertido de látex, Contraband, para la exposición Anti-Illusion, una reunión de postminimalistas. Sus compañeros se quejaron del colorido y la comisaria de la muestra situó la obra cerca de una rampa de acceso. Benglis se la llevó a casa y decidió no participar. En esos años se centra en sus frozen gestures, que construye partiendo de estructuras de madera y alambre de gallinero sobre las que, desde una escalera, derrama espuma de polietileno. Al retirar las mallas, quedan formas fantasmales que parecen saltar de las paredes. En 1971, seis de estas instalaciones gigantes viajaron por todo el país. Otras versiones de estos gestos se realizaron en cera que, cepillada en caliente en dos direcciones crea, al enfriarse, una peculiar topografía escarpada. En la misma línea, también se enmarcan sus esculturas en forma de nudos.

 

Noviembre de 1974 parece ser el momento de su consagración. La revista Artforum, el medio artístico más importante del momento, iba a dedicar un reportaje a su obra. Benglis quiso publicar un desnudo suyo en una de las páginas de apertura del artículo, pero la cabecera se negó. Su respuesta fue contratar dos páginas de publicidad, por las que pagó 3.000 dólares: la izquierda, sobre fondo negro, los datos de su galería; en la impar, un autorretrato sin ropa, con gafas de sol y pose seductora. Quiere ser un toque de atención sobre los estereotipos de género sexistas del arte y provoca tal polémica en el sector que varios editores abandonarán la revista como protesta. Según The New York Times, esta fotografía es considerada una de las obras de arte pop y feministas más importantes del siglo XX. Se titula Centrefold y es, quizás, la página más famosa nunca publicada en una revista de arte. Un icono, pero también una anormalidad en la carrera de Benglis, llena de obras más revolucionarias y contundentes.

 

Al año siguiente, recibe una beca Guggenheim. Se suceden exposiciones –más de 70, tanto en EE UU como en el resto del mundo– entre 1975 y 2008, pero su carrera no vuelve a ser tan popular. No fue hasta 2009, con su primera retrospectiva europea en el Museo Irlandés de Arte Moderno de Dublín, cuando los focos vuelven hacia ella. La exposición itineró a Le Consortium, en Dijon (Francia); el Museo de Arte de la Escuela de Diseño de Rhode Island, en Providence; y el New Museum, en Nueva York.

 

Actualmente, Benglis divide su tiempo entre sus estudios en Nueva York y Santa Fe (Nuevo México). Sigue trabajando con cerámica y poliuretano junto a piezas en papel moldeado. «Si piensas en cada una de mis obras como un cuerpo», le dijo Benglis al curador de su exposición en The Hepworth Wakefield, Andrew Bonacina, “ese cuerpo siempre está en movimiento”.

 

Sobre Banca March

Banca March es la cabecera de uno de los principales grupos financieros españoles y el único de propiedad totalmente familiar. Acorde con su filosofía de gestión prudente y de largo plazo, el modelo de negocio de Banca March está respaldado por unos firmes ratios financieros y de capital: la entidad mantiene la tasa de mora más bajas del sector en España (1,27% a cierre de junio, frente a un 3,5% de media en el sector) y ratios de solvencia (19,61%), liquidez — LCR (256,19%) y DTL (137,93%)— y cobertura de riesgos dudosos (74,92%) entre los más elevados del sector. La firmeza de la propuesta de valor de Banca March ha sido respaldada por la agencia de calificación crediticia Moody’s, que ha elevado el rating a largo plazo de Banca March a A2 con perspectiva “estable”, con lo que continúa siendo una de las entidades con mejor rating del sistema financiero español, por delante del Reino de España (en la actualidad Baa1). Banca March es uno de los principales accionistas de Corporación Financiera Alba, con participaciones significativas en Naturgy (indirecta), Acerinox, Profand, Ebro Foods, Viscofan, Atlantic y Parques Reunidos, entre otras empresas.

Una lesión en la rodilla a los 19 años le apartó del mundo del fútbol cuando estaba cerca de fichar por el Real Madrid. Jugador de la Real Sociedad, su agilidad para saltar sobre el balón le había valido el apodo de ‘el gato’. De portero a escultor, Eduardo Chillida solía decir que no existían apenas diferencias entre uno u otro oficio. A fin de cuentas, señalaba, para ser buenos en lo suyo, ambos debían desarrollar la capacidad de controlar el espacio y el tiempo. Nacido el 10 de enero de 1924, cuando se cumplen cien años de aquella fecha, un completo programa de exposiciones, publicaciones y actividades educativas homenajearán a uno de nuestros artistas más importantes y con mayor proyección internacional.

Oriundo de San Sebastián, desde muy temprana edad Chillida se sintió atraído por las olas que rompían en la mar. Dicen que fue entonces cuando descubrió las posibilidades del viento, que más tarde inmortalizaría con una de sus más emblemáticas obras, el Peine del viento XV (1976), como un homenaje a su ciudad. Aquel fue también el inicio de una relación muy particular con el entorno y sus raíces.

Espíritu inquieto, tras su paso frustrado por el mundo del fútbol, en 1943 se matriculó en Arquitectura, carrera que abandonó en 1947 para ingresar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. ‘Arquitecto del vacío’, como él mismo se llegó a autodenominar, a Chillida se le daba tan bien el dibujo que pronto se aburrió de su propio talento y, a pesar de ser diestro, empezó a dibujar con la mano izquierda. El problema, decía, no era la mano, sino saber que “la facilidad puede ser un peligro”. Un mantra que a lo largo de su vida le permitiría experimentar con el viento y el vacío e incluso desafiar a las leyes de la gravedad, como se aprecia en su monumento a Düsseldorf, Rumor de límites IX (1971), construido frente al rascacielos Thyssen de la ciudad alemana.

El determinante hallazgo del hierro
En 1948, recibió una beca y se trasladó a París, donde conoció al artista Pablo Palazuelo y comenzó su actividad artística. Influenciado por la Grecia arcaica, realizó sus primeras esculturas figurativas en yeso (1948-1949), por las que recibió un temprano reconocimiento que culminó con su exposición en el mítico Salón de mayo de París. Fruto de aquella época de aprendizaje y experimentación fue también su figura en bronce, Torso, que más tarde fue colocada en el donostiarra monte Urgull.

Sin embargo, en 1950 Chillida sufrió una crisis artística y abandonó la capital francesa para regresar a sus raíces. Ese mismo año se casó con Pilar Belzunce, con quien tendría 8 hijos a lo largo de su vida. La segunda mitad del siglo XX traería, además, un hallazgo determinante para la trayectoria del escultor. Atraído por el sonido de una fragua próxima a su casa en Hernani, Chillida descubrió de la mano de un herrero el hierro de verdad por primera vez, de una manera que nunca antes había visto en los museos o galerías que había frecuentado.

Empleado a fondo con este material, el contacto de nuevo con su tierra supuso, además, el inicio de una obra marcada por un lenguaje más personal. Así nació Ilarik, su primera escultura abstracta, en conexión con las estelas funerarias. En 1954 celebró su primera individual en la Librería Clan de Madrid, a la que seguiría una colectiva en la prestigiosa galería Maeght dedicada a artistas emergentes, donde figuró como uno de los artistas más jóvenes junto a Chagall, Miró, Calder o Giacometti. Ese mismo año recibió su primer gran encargo público, las puertas de la Basílica de Aránzazu, una superproducción de planchas metálicas de formas geométricas a modo de collage, confeccionadas a partir de piezas de chatarra rescatadas del puerto de Zumaia y de hierro pudelado de la forja de Legazpi. Sería la primera de las muchas obras públicas que Chillida realizó a lo largo de su vida.

 

 

Un creador de espacios de diálogo
Constructor de espacios, consciente de la fuerza estética del espacio público como elemento artístico y como lugar de encuentro para el diálogo y la convivencia, Chillida fusionó a menudo escultura y arquitectura con el paisaje, hasta repartir más de 40 esculturas públicas por el paisaje urbano de varias ciudades del mundo, entre las que se incluyen Berlín, Frankfurt, Helsinki, Dallas o Washington.

Fruto de un lenguaje universal indagó en la forma en que las esculturas se comunicaban con el espacio y el vacío, el límite o la escala, la naturaleza, el mar o la tierra. El trabajo de Chillida comenzó muy pronto a ser reconocido con premios como el Graham Foundation Award en Chicago (1958), el Gran Premio Internacional de Escultura de la Bienal de Venecia, el Premio Kandinsky (1960) o el Wilhelm Lehmbruck (1966). En 1966, su proyección era tal que el Museo de Arte de Houston le encargó una pieza que interactuara con la parte ajardinada del exterior. Realizada a partir de tres bloques de granito, Abesti Gogorra V era la culminación de una serie cuyas esculturas anteriores habían sido elaboradas todas en madera. También en la misma época, en 1969 y en acero inoxidable, Chillida concluyó su serie Alrededor del vacío V para el edificio del Banco Mundial en Washington, donde se planteaba uno de sus leitmotivs, el espacio en sí mismo.

España, un lugar de encuentros
Siempre a favor de la búsqueda de espacios comunes y de diálogo, en la década de los 70, el escultor comenzó su conjunto Lugar de encuentros, compuesto de siete esculturas distribuidas a lo largo de la geografía española. Con una evidente presencia en la capital -en Madrid son varias las piezas de esta serie que se exhiben-, en 1972, culminó su primera pieza en hormigón Lugar de encuentro III, mencionada comúnmente como ‘Sirena varada’, para el Museo de Escultura al Aire Libre de Madrid. Suspendida en el aire, Chillida desafió nuevamente las leyes de la gravedad, una idea que repetiría un año después en Bilbao, con la obra Lugar de encuentros IV.

No había material lo suficientemente pesado para que Chillida no lo hiciera volar. Pero una vez desafiado el vacío, el artista realizó varias piezas diferentes para Toledo y Palma de Mallorca, Lugar de encuentros V y VII, donde experimentó con el equilibrio y la liviandad de sus obras. Esculpidas en hormigón, estas esculturas ya no levitaban, sino que parecían emerger del mismo suelo, en un equilibrio, a partir de uno o varios puntos de apoyo, que las volvían ligeras a la vista, como si estuvieran flotando en el aire. Fruto en parte de aquellas obras, a finales de la década ya se había consagrado como uno de los escultores más importantes del siglo XX. En 1980, sus piezas eran expuestas en el Guggenheim de Nueva York, el Palacio de Cristal de Madrid y el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

 

Omnipresente en el litoral ibérico, en 1987, realizó su mágico Elogio del agua en Barcelona. Figura emblemática, situada en el parque Creueta del Coll y suspendida por unos enormes cables de acero por encima del agua de un lago artificial, la obra, que alude al mito de Narciso, solo aparece completa a partir de su propio reflejo. La ciudad condal es de hecho otro de los escenarios preferidos de Chillida, con obras como Topos V (1985), en Plaza del Rey, donde establece diálogo entre lo antiguo y lo moderno o Mural G-333 (1998), frente al Museo de Arte Contemporáneo, realizado con más de 400 bloques de hormigón refractario y una longitud de 15 metros de largo.

 

 

Respondiendo interrogantes
Con un marcado trasfondo metafísico, en las obras de Chillida son recurrentes los grandes temas de la humanidad como la libertad, la tolerancia, la defensa de los derechos humanos, la fraternidad o el respeto a la naturaleza, que se refleja en obras como su Elogio al horizonte (1989). Situado en Gijón, esta escultura surgió, como todas sus piezas, de una cuestión interna: “¿No será el presente como el horizonte, otra frontera, otro límite, otro lugar sin dimensión lleno siempre de preguntas? Estos y otros interrogantes hacen que con mi trabajo, busque en la naturaleza y en sus leyes, todo lo que siendo patente es difícil o imposible alcanzar”, dijo en una ocasión. Realizada en hormigón y colocada frente al mar Cantábrico, Elogio al horizonte refleja además las inquietudes del artista sobre la escala, la relación con la naturaleza, el espacio y el vacío, ese horizonte que se contempla desde este singular espacio y que simboliza “la patria de todos los hombres”.

Una idea que se repetiría poco después en su Monumento a la tolerancia (1992), en Sevilla, donde Chillida incidió sobre el respeto a las ideas y creencias ajenas. Realizada en hormigón como un encargo de una asociación hebrea para recordar la expulsión de los judíos de España en 1492 tras el edicto de Granada de los reyes Católicos, la obra, a orillas del Guadalquivir, da la espalda al lugar donde en una época estuvo ubicada la sede del Tribunal de la Inquisición. En defensa de la virtud de la tolerancia, expresaba el deseo del propio autor de que se manifestara en todo lo que él hacía. “No solo yo, sino toda la humanidad.”

 

Comprometido con estos valores, sus piezas interactúan a menudo con el entorno público y la naturaleza como grandes interrogantes, creando espacios para que a su vez las personas interactúen con ellas. Capaz de doblar el hierro como algodón, volviendo fácil lo difícil, Chillida tenía además otra particularidad: no había material que se le resistiera, ya fuera hormigón, granito, acero o, incluso, basalto. Muchas de sus obras, de materiales pesados, están suspendidas desafiando a las leyes de la gravedad o incluso de la naturaleza. Otras rompen con las leyes de la lógica, como en su icónica Jaula de la libertad (1997). Colocada junto a la Fundación Académica de Derecho Europeo (en Tréveris, Alemania), el espectador puede entrar y salir de ella sin dificultad dándole a la escultura una dimensión filosófica.

 

 

Una última utopía
Presente con su obra en exposiciones en más de una veintena de los más importantes museos del mundo, en sus últimos años, el Museo Reina Sofía acogió la mayor retrospectiva sobre el artista, compuesta por cuarenta obras realizadas a lo largo de cincuenta años. Poco después, en el año 2000, se inauguró el Chillida Leku, un entorno elegido por el artista como seña de identidad, donde poder mostrar su obra en permanente diálogo con la naturaleza y cuya pieza central es el caserío Zabalaga.

Entre sus últimos proyectos, concebido casi como un imposible, el escultor quiso crear un espacio en el interior de la montaña Tindaya de Fuerteventura. “Hace años tuve una intuición, que sinceramente creí utópica –dijo al respecto–. Dentro de una montaña crear un espacio interior que pudiera ofrecerse a los hombres de todas las razas y colores, una gran escultura para la tolerancia. Un día surgió la posibilidad de realizar la escultura en Tindaya, en Fuerteventura, la montaña donde la utopía podía ser realidad. La escultura ayudaba a proteger la montaña sagrada. El gran espacio creado dentro de ella no sería visible desde fuera, pero los hombres que penetraran en su corazón verían la luz del sol, de la luna, dentro de una montaña volcada al mar, y al horizonte, inalcanzable, necesario, inexistente…”.

 

En agosto de 2002, Eduardo Chillida falleció en San Sebastián, dejando su último gran proyecto, símbolo también de la unión entre la tierra y el cielo, inacabado.

Los productos que disfrutamos en la mesa navideña, desde los aperitivos hasta los postres, hacen de estas fiestas un momento inolvidable; también para el paladar. Lo mismo sucede con los regalos que intercambiamos entre nosotros: queremos cuidar todo al detalle.

 

Es por ello por lo que en la tienda del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se pueden encontrar, además de obras maestras del arte universal, vinos y productos gourmet de relumbrón. Y es que, la tienda desde hace tiempo cuenta con productos excelentes en los que el arte está muy presente.

Se trata de Delicathyssen, productos de primera calidad especialmente seleccionados cuyos envoltorios o envases llevan impresa alguna obra de arte. Tabletas de chocolates con la obra de Gauguin, latas de aceite estampadas imágenes la obra de Linard, galletas artesanales de mantequilla o vino en cajas que reproducen motivos firmados por Renoir.

El pasado fin de semana Chillida Leku inaugura Universo Maeght, exposición que propone un diálogo entre las obras de Chillida y algunos de los artistas con los que trabajó el histórico marchante Aimé Maeght junto a su esposa Marguerite. El museo del escultor acoge destacadas piezas de artistas como Georges Braque, Alexander Calder, Alberto Giacometti, Pablo Palazuelo, Julio González, Jean Arp, Barbara Hepworth, Antoni Tàpies, Joan Miró o Marc Chagall. 

Organizada en colaboración con la Fondation Marguerite y Aimé Maeght y la Fundación Eduardo Chillida – Pilar Belzunce, la muestra constituye uno de los primeros hitos de la programación que conmemora el centenario del nacimiento de Eduardo Chillida. “Universo Maeght permitirá que Eduardo Chillida celebre su cumpleaños, el próximo 10 de enero de 2024, rodeado de sus amigos en Chillida Leku”, destaca Mireia Massagué, directora de Chillida Leku.

Las esculturas que forman parte de Universo Maeght, la primera colectiva de envergadura internacional que se celebra en Chillida Leku, proceden de la Fundación Maeght, cuya colección de esculturas es una de las más importantes en el ámbito internacional. “Mi familia está encantada, con motivo del centenario de su nacimiento, de volver a rodear a Eduardo [Chillida] con las obras de los artistas con los que pudo trabajar cuando vino a Saint-Paul de Vence, en Francia, con su familia. La amistad entre mis abuelos y mis padres y este gran artista y su esposa Pili perdura en mi generación. Los considero parte integrante de mi familia. ¡Cuántos veranos pasamos juntos cuando Eduardo y mi padre Adrien trabajaban, en particular, en los grabados de Chillida y la arcilla chamota!”, apunta Isabelle Maeght, administradora de la Fundación Maeght.

“Para Chillida Leku -continúa Mireia Massagué- es muy importante colaborar con una institución que fue clave en el desarrollo de la obra de Eduardo Chillida. Traer a Hernani esculturas de artistas de primer nivel con los que colaboró es un hito que nos alegra profundamente”.

De Calder a Barbara Hepworth, la historia de la escultura del siglo XX
Con un total de 17 piezas, los 11 artistas expuestos han marcado significativamente la historia de a escultura del siglo XX y nos ayudan a comprender mejor la obra de Chillida y a ponerla en su contexto histórico y artístico. 

La muestra comienza en el exterior del caserío Zabalaga con Morning cobweb (1969), una escultura monumental de Alexander Calder que dialogará con Jean Arp y con otras esculturas de Eduardo Chillida. Además, esta pieza, que permite introducirse en ella y experimentar el espacio y la ligereza de esta obra de 7 toneladas, se quedará en Chillida Leku durante todo el año. En el interior del caserío, la exposición continúa con obras de Chillida, Alberto Giacometti, Alexander Calder, Joan Miró, Julio González, Barbara Hepworth, la única mujer artista de la muestra, Pablo Palazuelo y Georges Braque. La última parte de la muestra presenta obras-objeto relacionadas con el uso de lo cotidiano y la magia de Antoni Tàpies o la poesía pintada de Marc Chagall.

Universo Maeght, que se podrá ver en Chillida Leku hasta el próximo 14 de abril de 2024, surge como tributo a la fundación Maeght de Saint-Paul-de-Vence (Francia) y presenta la obra de artistas que, en palabras de Solana, “compartieron el ambiente de creación, utopía y libertad que se respiraba en la Fundación, especialmente en verano, cuando el lugar acogía todo tipo de eventos culturales”.

Además, esta exposición cuenta con el apoyo económico del Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que viene colaborando con el museo desde su reapertura en 2019.

Eduardo Chillida, el mon petit de Maeght
Eduardo Chillida —uno de los artistas más jóvenes del grupo de creadores impulsados por Maeght y al que el galerista apodaba “Mon petit” (Mi pequeño)— mantuvo una relación de confianza y amistad que duró durante cerca de 30 años, hasta la muerte de Aimé Maeght.

En 1950, el escultor participó en la exposición Les Mains Éblouies, una exposición dedicada a jóvenes artistas en la galería que el marchante poseía en la rue de Téhéran de París, lo que marcó el inicio de una larga y prolífica colaboración. En aquella ocasión Chillida expuso dos esculturas que obtuvieron las alabanzas de la crítica y auguraron un futuro prometedor para el artista. Aquella primera exposición bajo el paraguas del marchante supuso la entrada a la galería y a su círculo artístico, donde forjó amistad con artistas como Braque, Miró, Giacometti o Calder y conoció de cerca el trabajo de Kandinsky.

Para Eduardo Chillida, Aimé Maeght fue un símbolo de vanguardia, una figura que supo concebir la sala de exposiciones como un centro de encuentro y de tertulia cultural, favoreciendo la creatividad y el intercambio. Sin duda, el marchante contribuyó de manera definitiva a impulsar la figura de Chillida brindándole la oportunidad de compartir extraordinarios momentos de creación en un espacio frecuentado por artistas, bohemios y creadores.

La Fundación Marguerite y Aimé Maeght fue inaugurada en 1964 gracias al genio y la visión de sus fundadores, Marguerite y Aimé Maeght, y al grupo de artistas que colaboraron en su diseño y ejecución donando obras, además de las ofrecidas por la familia Maeght y una serie de astutos coleccionistas. “Es un caso único en Europa, es la primera fundación de arte privada que congregó a los mejores artistas del momento, creando una verdadera comunidad de creadores de varias generaciones que tenían en común un especial deseo de cambio”, sostiene Estela Solana.

Conferencias, visitas guiadas y talleres familiares
Como es habitual, el equipo de educación de Chillida Leku ha organizado un programa de visitas guiadas diarias, talleres y actividades que giran en torno a la exposición. Destacan la conferencia que impartirá Isabelle Maeght, administradora de la Fundación Maeght y nieta de Marguerite y Aimé Maeght, una sesión de meditación guiada a través de las obras que componen la muestra y que conduce a contemplar las esculturas con una cadencia más pausada o un taller de danza compuesto por juegos de improvisación que permitirá conocer las esculturas de artistas como Arp, Miró, Calder, Giacometti o Barbara Hepworth.

En esta programación los más pequeños de la familia tienen su propio protagonismo con talleres diseñados por Maushaus, laboratorio de ideas entorno al arte y la arquitectura, a través de los que conocerán la obra de Alexander Calder y su relación con conceptos como el equilibrio, la línea en el espacio o el movimiento en la escultura, o la obra de Pablo Palazuelo con la realización de una escultura en base a formas geométricas características del artista.

Para celebrar la Navidad, Chillida Leku propone una actividad especial que permitirá descubrir las obras de los grandes artistas que rodearon a Eduardo Chillida. A través de la palabra, los participantes podrán inventar historias sobre los personajes sobrenaturales de formas extraordinarias que llenan el espacio del caserío Zabalaga. Además, el museo ha diseñado una visita para escuelas adaptada a diferentes niveles escolares a través de la que se ofrecerá una visión amplia de la escultura del siglo XX, marcado por una variedad de registros, estilos, materiales y temas.

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo JUSTMAD celebrará en 2024 su decimoquinta edición del 7 al 10 de marzo, en el Palacio Neptuno de Madrid. Cuarenta y cuatro expositores conforman el Programa General, Solo Project y Just Latam, un nuevo proyecto que se suma a la feria dirigido a la investigación de galerías y artistas vinculados con Latinoamérica.

 

Bajo la dirección de Óscar García García (Madrid, 1978), JUSTMAD continúa con su firme misión por dar a conocer nuevos proyectos galerísticos, además de contar con la presencia de artistas que lideran actualmente el escenario artístico contemporáneo. Una feria que se define como “espacio de descubrimiento” y que en su próxima cita en marzo contará aproximadamente con la presencia de un 50% de galerías que participan por primera vez.

 

“Tras quince años apoyando las últimas tendencias, JUSTMAD continúa con la misma ilusión de sorprender a los amantes del arte. Durante estas décadas la feria ha demostrado ser un eficaz localizador de nuevos valores y proyectos. Esta será una edición especial donde celebraremos la cultura contemporánea. Nuestro reto es seguir siendo un espacio para el aprendizaje, el acompañamiento y trampolín de galerías y artistas”,  asegura su director Óscar García García.

 

En esta nueva edición se presenta como comisaria invitada de la sección Just Latam, María Lightowler (Buenos Aires, 1979), cuya trayectoria profesional se define por haber trabajado más de 15 años como investigadora, museóloga y gestora cultural. La propuesta estará formada por galerías y artistas vinculados con Latinoamérica. En una visión expandida que no se limita al territorio físico, Just Latam contará con la participación de galerías de países como México, Argentina, Perú o Ecuador, a los que se suman dos galerías latinoamericanas afincadas en Madrid. Tras unos años difíciles para el sector, JUSTMAD recupera, en esta edición, el importante vínculo con el arte latinoamericano; una apuesta personal que siempre había existido en la feria y que se vio mermada por la llegada de la pandemia.

 

JUSTMAD colaborará con Casa de América en la creación de un ciclo de actividades dentro del marco de Just Latam, en su sede del Palacio de Linares de Madrid. También, por tercer año consecutivo, repite colaboración con la residencia Ras de Terra renovando así su reconocido compromiso con el medio ambiente, la investigación y la experimentación artística.
EXPOSITORES JUSTMAD 2024

PROGRAMA GENERAL 

Art Concept Alternative (Santander) / Arteuparte Gallery* (San Sebastián) / ARTTS* (Bruselas, Bélgica) / Emerge – Universidad Francisco de Vitoria (Madrid) / Espacio75* (Madrid) / Galería Azur (Madrid) / Galería MT* (Las Palmas, GC) / Gerhardt Braun Gallery (Palma de Mallorca – Madrid) / Juca Claret (Madrid) / La Panartería* (Madrid) / La Trini espai d´art (Valencia) / La Zona Gallery* (Madrid) / Lapislázuli Gallery* (Madrid) / Loo & Lou Gallery (París, Francia) / Mad Marvila* (Lisboa, Portugal) / (M)ARTE (Madrid) / Materna y Herencia (Madrid) / Galería Modus Operandi (Madrid) / Montsequi Galería De Arte (Madrid) /  Navel Art (Madrid) / Off space – Galerie Panoptikum (Viena, Austria) / Olga Julián Projects (Zaragoza) / Paisaje Doméstico* (Madrid) /Perve Galeria (Lisboa, Portugal) / Soraya Cartategui (Madrid) / Zona Incontrolable* (Madrid) / 25&Art (Madrid)

 

JUST SOLO 

AF Galería de Arte* (Vigo) / Galería de Arte A Ciegas (Madrid) / Casa Bancal (Altea) / IB Galería Isabel Bilbao* (Jávea) / La Plataforma Gallery* (Barcelona) / Martín de Vidales Art  (Madrid) / Nivel2 Gallery* (Valencia) / On Art Space* (Madrid) / Zooh Micro Gallery* (Gijón)

 

JUST LATAM 

Boom! Art Community* (Madrid) / COTT* (Buenos Aires, Argentina) / Impulso Gallery* (Querétaro, México) / JAT arts* (Lima, Perú) / Julia Baitalá* (Buenos Aires, Argentina) / Skiacope* (Madrid)  / TM Galería* (Guayaquil, Ecuador)

*Nuevos expositores 2024