Con un formato disruptivo, una sensacional puesta en escena al más puro estilo Hawái y Bora Bora, y un impresionante acuario repleto de peces exóticos, llega al corazón de Madrid Lady Bongo, el restaurante de inspiración polinesia y cocina healthy más auténtico, delicioso y divertido de la capital.
Tótems y máscaras, flores hawaianas, estampados tropicales, tejidos de caña, bambúes, palmeras y detalles de peces y aves del paraíso. Si algo define la cultura tiki es el imaginario de las islas de la Polinesia que inspiraron a mitad del siglo XX, todo un movimiento cultural que nace en los Estados Unidos para dar la vuelta al mundo.

Hoy, la cultura tiki vuelve a estar de moda gracias a Lady Bongo, el último e innovador espacio del empresario madrileño Jorge Llovet, conocido por su visión al crear los conceptos de F&B más innovadores, disruptivos y espectaculares de Madrid desde 1996, donde empezó su trayectoria en el icónico Bar Independencia; o en 2007 cuando desarrolló el concepto Ramses, trayendo a España por primera vez a Philippe Starck, con el deseo de impulsar la Puerta de Alcalá como distrito de ocio de la capital.
En esta ocasión, Llovet ha reconceptualizado el tiki clásico a través de una iconografía impactante, una carta healthy que incluye un delicioso bar de smoothies y los cócteles más famosos de los mejores tiki bars del mundo.
“Lady Bongo es mucho más que una nueva, sofisticada y exclusiva reinterpretación de la cultura tiki; es un viaje sensorial a la Polinesia y el restaurante más sexy, sabroso y divertido de la capital”. Afirma Jorge Llovet, impulsor de la Puerta de Alcalá como distrito y CEO de Circus Group, antes conocido como grupo Ramses.

El estudio parisino Jouin Manku –responsable de espacios tan emblemáticos como el hotel La Mamounia, la Maison Van Cleef & Arpels, el restaurante Blue by Alain Ducasse, o el bar del hotel Plaza Athénée de París, entre otros– firma un proyecto que se construye entorno a un viaje sensorial por el imaginario de las islas polinesias y del Pacífico Sur.
Un viaje a través de los sentidos En Lady Bongo no sólo se puede disfrutar de exquisitos cócteles elaborados a base de ron, al estilo polinesio, incluidos los populares Mai Tai, Zombie, Bali Hali y Hurricane; sino de una amplia variedad gastronómica gracias a su horario continuo, que permite disfrutar de la cultura tiki tanto de día, como de noche.

Para comenzar la jornada Lady Bongo propone un chute healthy en su barra de Power smoothies. Berry & White, Cassius Clay o Passion Crush son algunas de las propuestas del exótico espacio, a base de té de Hibiscus, piña, semilla de Chía, jengibre, avena o maracuyá. Para picar entre horas, se puede disfrutar de un delicioso tapeo healthy a base de sus deliciosos Bar Bites; o degustar las sabrosas propuestas de su Raw Bar, elaboradas con materia prima y productos de máxima calidad, como sus ceviches, tiraditos o pokes.

Cuando cae la noche, Lady Bongo se transforma en el espacio más exótico de la capitalgracias a su espectáculo de danzas polinesias y sus sesiones de DJ, todo ello aderezado con destreza en un cóctel nunca antes visto.
Sin duda, un nuevo y espectacular punto de encuentro en la Puerta de Alcalá, que ya es el destino perfecto para los amantes del ocio, los que deseen celebrar el mejor afterwork de la capital o quienes busquen materia prima de calidad en el distrito gastronómico de moda de Madrid.

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A principios del siglo XX había un frontón de pelota vasca en Madrid, allí jugaban los pelotaris de Markina, hombres jóvenes, fuertes y guapos, conocidos en su universo como estrellas de cine. Este frontón hizo que los pelotaris pasarán mucho tiempo en la capital española, echando mucho en falta la comida tradicional vasca. Fue entonces cuando a uno de estos pelotaris, Roberto Bustingorri, muy conocido en la sociedad donostiarra, le ofrecieron la concesión del restaurante del frontón para montar un restaurante de comida vasca con fundamento. Éste animó a su hermano Rufino Bustingorri, el más emprendedor de la saga, a ponerse manos a la obra y junto con su mujer, Dolores Goyogana y su hermana Rosalía Bustingorri, abrieron en 1922 el restaurante Jai Alai.
En 1936 el panorama político estaba algo revuelto y estalló la guerra civil. La actividad de Jai Alai quedó temporalmente pausada con Rufino y su mujer fuera de España. En 1940, Jai Alai abre de nuevo sus puertas para dar de comer buenos platos en tiempos de racionamiento. El frontón cerró, pero el restaurante siguió alimentando a generaciones de madrileños y menos madrileños.
En los años 60, la nueva generación de Bustingorri, Miguel Bustingorri junto con su mujer Antonia, encuentra un nuevo local en las afueras, el antiguo colegio Rosales, que compran para instalar allí el restaurante. Desde entonces, Jai Alai se encuentra en esa misma ubicación, en la calle de Balbina Valverde número 2. 
Jai Alai es mucho más que un restaurante, es un lugar en el que mires donde mires, hay historia. Ocupa una casa de tres plantas, que suma varios salones (algunos privados) y una gran terraza. No hay político de postínque no haya pasado por sus comedores durante la guerra, pero sobre todo en los años de la Transición, cuando miembros de distintos partidos políticos se reunían alrededor de una mesa llena de viandas para dilucidar su porvenir. Jai Alai fue el restaurante emblemático de la platajunta.

Son Incontables las presencias políticas, Reyes, príncipes, escritores, periodistas, actores, premios Nobel, artistas… que han pasado por los comedores de Jai Alai para disfrutar de su gastronomía, dónde cobra protagonismo la materia prima y el sabor a tradición. Sus platos emblemáticos son las angulas, ya que fueron los primeros en traerlos a la capital española, los chipirones en su tinta, el bacalao en todas sus versiones, los chipirones, las alubias, la merluza… y un sinfín de platos más.
Este 2022, con la tercera generación de Bustingorri, hijas de Miguel, Maria José y su hermana Arantxa con su marido Ibon como jefe de cocina, Jai Alai celebra su centenario, algo que muy pocos restaurantes pueden decir.






Con una filosofía de cocina tradicional basada en el producto local, al frente del restaurante se encuentra el Chef Alejandro Ares. Su propuesta gastronómica, centrada en productos gallegos de proximidad y temporada, ha sido diseñada para compartir y picar a cualquier hora del día tanto en su espacio interior como en su espectacular terraza que ya se ha convertido en el punto de encuentro para todo el público que busca unas vistas de ensueño sin renunciar a deleitarse con platos reconocidos.
Alejandro Ares es chef gallego de nacimiento, este cocinero autodidacta no comenzó en las cocinas como la mayoría del gremio. Tras ser jugador profesional de baloncesto y posteriormente enfocar su carrera en el sector de la banca, un amigo le dio la oportunidad de formarse en la cocina en su restaurante Os Cachivaches, en Lugo.
Con tan solo 32 habitaciones, el establecimiento está dividido en tres plantas donde se incluyen desde habitaciones clásicas a Junior Suite. Todas ellas se caracterizan por su amplitud, modernidad, luz natural y colores sobrios, habiendo sido diseñadas por el estudio de interiorismo Sinaldaba. Disponen de ducha, bañera independiente y amenities ecológicos propios elaborados en exclusiva para el hotel que harán que el huésped pueda disfrutar de un paisaje idílico en una de las joyas de Galicia. Además, cuenta con todos los servicios e instalaciones propias de un hotel de lujo como gimnasio, servicio wellness personalizado y terraza Rooftop con piscina, jacuzzi y magníficas vistas al mar. Respetuoso con el medio ambiente gracias a la utilización de energías renovables y la reducción en mayor medida de residuos plásticos, NOA BOUTIQUE HOTEL es el alojamiento perfecto que no dejará a nadie indiferente y que le ha llevado a obtener la célebre distinción de Luxury New Hotel Continent en la edición del 2021.



