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Fotografía OCTAVIAN CRACIUN
Texto MARCO DE PABLOS

El callejero de cualquier metrópolis del mundo, además de orientar, a veces también puede inspirar. Basta con pasear por el madrileño barrio de Las Letras para comprobarlo en primera persona. A pocos metros de ese enclave se encuentra uno de los hotspots más vibrantes y codiciados de la capital, pero para comprender su origen, hay que remontarse a otra ciudad. Una con un ritmo mucho más sosegado, con olor a sal y alma mediterránea. En la calle del Médico Manero Mollá, en Alicante, nació hace años una idea destinada a trascender su esquina. Entre la memoria y el nombre de un facultativo que enfrentó una pandemia y la intuición de dos empresarios adelantados a su tiempo, surgió Manero, un restaurante que hoy redefine el lujo español.

“Manero es un concepto de lujo marca España. Es el lugar donde la música, la comida, la bebida y el interiorismo se encuentran en un ambiente de diversión y placer, generando de forma natural un epicureísmo contemporáneo”, señala Carlos Bosch, quien, junto a Raquel Giménez, está al frente de este espacio, capaz de hacer converger los cinco sentidos nada más atravesar el dintel de su puerta. Para ella, “es la expresión del buen vivir mediterráneo con una sofisticación atemporal. Es ese espacio donde te sientes especial, donde todo está pensado para que disfrutes, pero sin perder la calidez que nos define como españoles”. Ambos conforman no solo la mejor dupla en lo empresarial, sino también en lo personal, y, como tal, saben de lo que hablan. Lo han construido desde sus cimientos.

En 2008, mientras una crisis económica azotaba el país, Carlos abrió El Portal en su “terreta” natal, que fue reconocido durante varios años como el mejor bar de España por la crítica especializada. “Allí creamos una categoría nueva en el mundo de los bares españoles”, recuerda. Tras una década desarrollando ese concepto, vio la oportunidad de crear algo escalable, capaz de representar el lujo de la gastronomía y la hostelería española en un formato que pudiera viajar. Así, en diciembre de 2017, Manero entra en escena con un local ubicado en la vía inicialmente citada.

“Yo me uní al proyecto desde el principio”, recuerda Raquel, y añade: “Carlos y yo realizamos un trabajo de investigación intenso, viajamos por los locales más interesantes de Europa para conceptualizar una marca de lujo española con identidad propia. Mi formación es en comercio internacional, pero gran parte de mi vida la he dedicado a la moda, creando mi propia marca de complementos. Esa sensibilidad por el diseño y la estética fue clave para dar forma a lo que Manero es hoy”.

“La evolución ha sido increíble”, coinciden. En marzo de 2021 inauguraron Manero Claudio Coello, en Madrid, justo cuando comenzó la pandemia. Un año después, en marzo de 2022, llegó Manero Balmis, también en Alicante, un concepto de bar con terraza. En septiembre de 2024 abrieron su “espacio más ambicioso hasta la fecha”, Manero Marqués de Cubas, donde nos encontramos, que combina bar, bistró y club de copas con música. Finalmente, el pasado mes de julio, Campari Bar Manero aterrizó en el Hotel Don Carlos de Marbella. “Cada apertura nos ha enseñado algo nuevo”, concluye Carlos. “Hemos ido refinando el concepto, escuchando a nuestros clientes, pero siempre manteniéndonos fieles a ese espíritu de autenticidad con sofisticación”.

Cuando se les pregunta por su mayor desafío, son contundentes: “Mantener la esencia y el estándar de calidad en cada local. Cuando creces, la tentación es replicar exactamente lo mismo, pero eso no funciona. Madrid es exigente, rápida y cosmopolita. Marbella tiene ese aire internacional pero más relajado, más veraniego. Alicante es nuestra casa, nuestras raíces”. Además, matizan: “La elección de estas ciudades no fue casual. Alicante surgió de manera natural, porque es donde nacimos. Madrid era inevitable si queríamos demostrar que podíamos competir al más alto nivel, mientras que Marbella representa ese lujo mediterráneo internacional que encaja perfectamente con nuestra propuesta”. “Todas estas ciudades tienen algo en común: un público que valora la buena vida, que entiende de gastronomía y que busca experiencias. No buscábamos simplemente crecer por crecer. Queríamos lugares donde Manero tuviera sentido, donde pudiera aportar algo único”, añade Raquel.

Y es que en estos locales nada está ahí por azar. “Son bares como si hubiesen sido creados hace 100 años, de estilos dispares, desde Art Decó hasta neoclásico, y siempre con mucha intervención artística”, explica Raquel. Carlos precisa: “Nos gusta contar historias con los espacios. Queremos que la gente se sienta como en su mejor casa”. Esa narrativa visual convierte cada visita a Manero en algo más que una cena o una copa. Hasta los baños tienen su aquel, con chistes de Chiquito de la Calzada sonando a todo trapo, porque el humor no está exento de formar parte del lujo.

“Buscamos espacios que tengan potencial para contar una historia, para crear una experiencia memorable”, señala Carlos, mientras Raquel apostilla: “Y también miramos el entorno arquitectónico. Nos gustan los edificios con historia, con carácter. Espacios que nos permitan intervenir y crear algo único. No queremos estar en cualquier sitio; queremos estar donde podamos hacer algo especial. Cada Manero tiene una identidad distinta. No hay ninguno que se parezca a otro. Pero todo el mundo sabe que son Manero. Eso es muy difícil de conseguir”. Para ello, cuentan con la ayuda de uno de los mejores: Lázaro Rosa-Violán, con quien colaboran, y a partir de ahí trabajan en equipo. “Viajamos constantemente, compramos piezas únicas, buscamos ese equilibrio entre elegancia y calidez. No queremos espacios fríos”, concluye Carlos.

En el mundo de Bosch y Giménez, la experiencia del cliente es sagrada. “Puedes tener el mejor producto del mundo, pero si el cliente no se siente bien, no vuelve”. Por ello, la calidad de sus propuestas, la atención personalizada y un entorno distintivo constituyen los tres pilares fundamentales de su ADN.

El grupo GastroPortal, matriz de Manero, cuenta ya con más de 300 empleados —200 de ellos en dicho establecimientos— y ha implementado un modelo laboral que rompe con los clichés del sector. Sueldos por encima del mercado, horarios estables, incentivos que pueden elevar el salario hasta un 40% y una cultura de respeto mutuo. “Manero es familia. El equipo, los proveedores, los clientes habituales… todos somos parte de lo mismo”, dice Raquel.

Esa visión humana, combinada con un sentido estético impecable, ha convertido a Manero en una de las marcas más reconocidas del país, con numerosas distinciones a sus espaldas. Pero, más allá de los galardones, la verdadera validación llega de quienes llenan sus mesas noche tras noche, “la mejor publicidad”, según Raquel.

“La competencia te obliga a mejorar, pero nosotros no nos obsesionamos con ella. Nos obsesionamos con hacer las cosas bien”

Desde hace unos años, la ciudad del kilómetro 0 ha visto cómo se multiplicaban día tras día las aperturas de locales gastronómicos, ofreciendo un abanico enorme de posibilidades y propuestas. “No intentamos competir copiando. Hacemos lo nuestro, con nuestra identidad. Nos diferenciamos por la coherencia: lo que prometemos, lo cumplimos. Y por la pasión”, dice Raquel. Carlos asiente: “La competencia te obliga a mejorar, pero nosotros no nos obsesionamos con ella. Nos obsesionamos con hacer las cosas bien”.

Esa manera, nunca mejor dicho, de entender un sector se refleja en cada detalle de su oferta culinaria. Y es que, como bien dice Raquel: “Los clásicos son nuestra base”. Entre sus platos estrella destacan el bocata de calamares, el pepito de ternera, los sazones, los ibéricos o los bikinis, junto a creaciones icónicas propias de su Caviar Bar, que Carlos describe como “todo un desarrollo de bocados”. La coctelería, al igual que los vinos, juega un papel fundamental en la experiencia Manero. “Hemos desarrollado durante estos años un control de unos 50 vinos propios de diferentes zonas de España: blancos, tintos, rosados, hasta vinos naturales, cava y champán. Tenemos la única marca registrada en champán española y desarrollamos nuestros propios ensamblajes”, explican.

Otra de sus novedades es el concepto del Campari Bar, que, como cuenta Bosch, es una idea creada por ellos mismos y “no se trata de ningún patrocinio”, sino de un espacio que fusiona la cultura italiana del aperitivo —con los célebres spritz y negroni— con la esencia del universo que han construido. “Es una barra especial que da valor a dos marcas de lujo en una experiencia más amplia y selecta”, añade.

Con el paso del tiempo, esa coherencia les ha permitido crecer sin perder el rumbo. “Hemos tenido mucha suerte. No creo que nos hayamos equivocado mucho —reflexiona Carlos—. Hemos cometido pequeños errores, sí, pero nos han ayudado a avanzar constantemente, a perfeccionar nuestra oferta. Más que grandes fallos, lo que hemos tenido es una evolución constante: un acierto continuo en la búsqueda de la calidad y el servicio”.

El futuro de Manero se expande sin prisa, pero con ambición. Portugal y Francia asoman en el horizonte, y nuevos conceptos —Manero Café, una tienda delicatessen con servicio de bar;  y Casa Manero, un hotel boutique — prometen ampliar ese universo donde gastronomía, diseño y cultura se funden en un mismo relato.

 “Me gustaría que, cuando alguien piense en disfrutar de la vida, celebrar algo especial o simplemente quiera darse un capricho, piense en Manero”, apunta Carlos, y completa: “Que seamos sinónimo de buen vivir. Y que hayamos logrado expandir ese concepto más allá de España, demostrando que el lujo español tiene su propia identidad, su propia voz.”

De momento, lo están haciendo. Lo que comenzó en una calle de Alicante se ha convertido en una filosofía que trasciende la hostelería, un estilo de vida donde cada detalle importa y cada experiencia cuenta. Un lugar para disfrutar y para recordar. Lo saben, por eso, sentencian: “Si no amas lo que haces, se nota. Y nosotros amamos esto profundamente”.

Por Marco de Pablos

“Comer bien en el centro de Madrid es casi misión imposible”, repiten muchos madrileños con resignación. Es cierto que el turismo acapara buena parte de la oferta hostelera que ofrecen los alrededores del kilómetro 0, pero no todos los restaurantes se dejan arrastrar por esa corriente. Basta aventurarse unas calles más allá del bullicio para descubrir que la capital todavía guarda secretos capaces de reconciliar a cualquiera con el placer de la buena mesa.

En la calle de Los Madrazo, una arteria discreta pero rodeada de historia y poder, entre el Congreso de los Diputados, el hotel Four Seasons y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, se ubica La Cuadra de Salvador, un steakhouse limeño que ha desembarcó en la ciudad antes del verano para desafiar clichés y encender brasas.

Su propuesta combina la maestría de la parrilla con el alma vibrante de la gastronomía peruana, ofreciendo una experiencia donde la técnica, el producto y la pasión se dan la mano. En muy poco tiempo, se ha posicionado como uno de los destinos imprescindibles para los amantes de la carne y los sabores auténticos. Y, con la llegada de las fiestas navideñas, puede ser la ocasión perfecta para descubrir, o redescubrir, el sabor y la calidez de “la cuadra” más castiza.

El sabor del fuego con alma limeña

Nacido en Lima en 2013 como un homenaje familiar a Salvador, una figura entrañable en la vida de los fundadores, este emblemático steakhouse se convirtió rápidamente en un referente culinario en Perú, expandiéndose a cuatro locales antes de mirar más allá de sus fronteras. Tras una década de brasas, aromas y recetas que combinan tradición y maestría, Madrid se convirtió en su primera parada internacional, un escenario perfecto para llevar el fuego de la parrilla limeña y la calidez de su hospitalidad a un nuevo público.

“Queríamos rendir homenaje a nuestras raíces y conectar con la gran comunidad peruana que vive aquí”, explica Pedro Pablo Pazos, CEO del grupo, quien lidera la expansión de la firma con la misma pasión que se respira en sus cocinas y en cada uno de los espacios que este local atesora.

La Cuadra de Salvador destaca por ofrecer cortes premium como el Black Angus USDA Prime o el wagyu japonés A5, preparados en un horno broiler de alta temperatura que concentra los jugos y potencia la textura de cada pieza. A su lado, platos emblemáticos como los anticuchos de Salvador, el lomo saltado o el ossobuco al maíz morado rinden tributo a la tradición peruana con una interpretación contemporánea.

Todo se sirve bajo un techo de estalactitas doradas, iluminadas con delicadeza, en una sala presidida por una imponente pared reconvertida en bodega que invita a brindar sin importar la ocasión.

Y por si fuera poco… maridaje a la altura

La experiencia en La Cuadra de Salvador no se limita a sus cortes y platos emblemáticos. Cada propuesta culinaria se ve acompañada por una cuidada selección de bebidas pensada para realzar sabores y texturas. Su extensa carta de vinos ofrece etiquetas nacionales e internacionales, desde tintos robustos que potencian la intensidad del wagyu hasta blancos frescos que armonizan con los sabores más delicados de la cocina peruana.

Pero la experiencia va más allá del vino. La coctelería del restaurante, inspirada en los sabores del Perú, combina ingredientes autóctonos como el pisco, frutas tropicales y hierbas aromáticas, dando lugar a combinaciones originales que refrescan y sorprenden al paladar. Cócteles clásicos reinventados y creaciones exclusivas se convierten en la antesala perfecta para una comida memorable, o en el broche ideal tras una jornada en la capital.

La pasta es un plato que nunca falla, capaz de conquistar todos los paladares. Desde los clásicos macarrones con tomate que nos acompañan desde la infancia, hasta creaciones más sofisticadas con trufa o combinaciones gourmet, la pasta tiene siempre un lugar especial en la mesa. Este sábado 25 de octubre se celebra el Día Mundial de la Pasta, y para rendir homenaje a este icónico plato hemos preparado una ruta con tres paradas imprescindibles en Madrid. Ya sea en familia, en pareja o por amor a la buena pasta, aquí están los lugares donde disfrutarla como se merece.

Pasta con vistas en Papagena

Papagena, el clásico restaurante ubicado en la sexta planta del Teatro Real, propone un plato que combina lo mejor del mar y de la tierra: pasta de trigo duro con ragú de gamba roja y queso manchego. Si a esta propuesta le sumas las impresionantes vistas al Palacio Real y a los Jardines de la Plaza de Oriente, la velada se convierte en una experiencia gastronómica apta para los más románticos.

El verdadero sabor italiano en V Modern Italian

En un buen italiano nunca se falla, y V Modern, el nuevo hotspot culinario de Madrid, ofrece una carta variada de pastas ideal para compartir con amigos o en familia. Sus pastas frescas se elaboran de forma artesanal con sémola importada de Italia y se sirven siempre al dente, respetando la tradición italiana.

Entre sus propuestas destacan el Tartufo Nero, unos spaghettoni frescos bañados en crema de trufa con setas portobello asadas, crujiente de Grana Padano DOP, perejil y un toque de pimienta; el Pesto Rosso, pasta Fusilloni fresca con pesto rubio casero, tomate seco y ralladura de Grana Padano DOP; y la clásica Carbonara, elaborada con spaghettoni frescos, yemas de huevo, guanciale, Grana Padano DOP y pimienta negra.

La más creativa en Hard Rock Hotel

Ubicado en plena calle de Atocha, Hard Rock Hotel Madrid presenta una de las opciones más creativas de la ruta. Entre su amplia carta se encuentra una auténtica joya: fagottini rellenos de ricotta y pera, acompañados de una suave salsa de gorgonzola y nueces caramelizadas. Un plato elegante y sorprendente, perfecto para quienes buscan sabores diferentes.

La pasta, excusa perfecta para reunirse

El Día Mundial de la Pasta es la excusa perfecta para disfrutar de uno de los platos más queridos del mundo. Ya sea en versiones tradicionales o reinterpretadas por chefs contemporáneos, la pasta tiene la capacidad de reunirnos alrededor de la mesa y crear momentos únicos, celebrando sabor, creatividad y tradición en cada bocado.

Como no podía ser de otra manera, el 3 de junio Los 33 celebra su aniversario. Y este año, el número tres cobra aún más sentido: se cumplen exactamente tres años desde que el proyecto abrió sus puertas en el verano de 2022.

El significado detrás del nombre y el número tres

Desde el primer momento en que Sara Aznar y Nacho Ventosa decidieron dar vida a su proyecto personal, el número tres ha sido mucho más que una cifra: ha sido símbolo, guía y esencia. El nombre Los 33 nació como homenaje a las raíces uruguayas de Sara Aznar, fundadora y propietaria junto a Nacho Ventosa. La inspiración surgió en uno de sus viajes a Uruguay, y no solo la cocina —centrada en el fuego y el sabor— sino también la decoración, el ambiente y cada detalle del restaurante están impregnados de la cultura de ese país.

El nombre se remonta a la Cruzada Libertadora de 1825, liderada por los 33 Orientales bajo el mando de Juan Antonio Lavalleja, quienes comenzaron la lucha por la independencia de Uruguay del Imperio del Brasil. En honor a su valentía y espíritu de libertad, nació este espacio que celebra las raíces a través de la gastronomía y la cultura, en un entorno que honra la tradición y la identidad.

El poder del número 33

El número 33, cargado de fuerza simbólica y cultural, ha estado presente desde siempre. Es un número maestro, compuesto por la repetición del tres, lo que amplifica sus cualidades: perfección, equilibrio, dinamismo y transformación. En muchas tradiciones, representa totalidad y desarrollo; en otras, se asocia a la creatividad y la armonía. Su significado profundo encaja con la filosofía de Los 33: crear un lugar donde lo auténtico, lo humano y lo cuidado se encuentran.

Celebración íntima y significativa

Este 3 de junio de 2025, Los 33 cumple tres años. Y, fieles a su estilo honesto, sobrio y cercano, sus fundadores han optado por una celebración íntima y significativa. A una selección de clientes, amigos y personas que han acompañado el camino del restaurante desde sus inicios, se les ha hecho llegar una bolsa personalizada con una sudadera de edición limitada, diseñada en colaboración con Ynesuelves y lanzada el pasado mes de febrero.

“No queremos hacer un gran evento ni una acción de aniversario formal, pero sí dar un detalle que tenga significado”, ha compartido Nacho Ventosa.

Nueva carta de cócteles para un nuevo capítulo

Además, este aniversario marca también un nuevo capítulo en la propuesta líquida del restaurante. El mismo día 3 de junio, se lanza la nueva carta de cócteles diseñada por Kevin González, quien se incorpora al equipo para llevar la coctelería de Los 33 a un nuevo nivel. Sus creaciones estarán disponibles desde ese mismo martes, aportando frescura, técnica y personalidad a una carta que dialoga con la identidad del lugar.

Mirando al futuro con energía y compromiso

Tres años después, Los 33 no solo celebra lo recorrido, sino que también mira al futuro con la misma energía que los impulsó desde el inicio. Nuevas colaboraciones, propuestas creativas y un compromiso constante con la calidad seguirán marcando el rumbo. Porque si algo define a este proyecto, es su capacidad para evolucionar sin perder la raíz.

Gran Plaza 2 fue realizado en un estilo neoclásico por el prestigioso estudio de arquitectos Chapman Taylor pero podría evocar a los centros comerciales de Dubái por sus grandes cristaleras, columnas y la majestuosidad de su infraestructura. El centro se encuentra articulado en torno a dos grandes salas inundadas de luz natural.

Este centro comercial dispone de una exhaustiva oferta comercial, con 180 marcas, un supermercado, 6 salas de cine, y una zona exterior única denominada «Los Jardines» incorporando terrazas, áreas de juego, y fuente interactiva. Desde la construcción de los Jardines de Gran Plaza, su imagen se ha renovado y la naturaleza es un elemento presente que aporta serenidad, armonía y sosiego.

Lujo y tiendas

Empezar con un café en “Harry” es recomendable, debido a que, tal y como reza su rótulo Coffee is a state of mind lo que implica para los más cafeteros, que el café es un estado mental y una actitud indispensable para disfrutar del día con energía.

Comenzar nuestras compras en Tous siempre es un acierto y poder lucir unas perlas como la mismísima Audrey Hepburn. Para manifestar tu perfecto desayuno con diamantes, también puedes acudir a José Luis, una de las joyerías españolas por excelencia, que brinda glamour desde 1975.

Si te gustan los clásicos, puedes pasarte por Levi´s porque nunca pasa de moda, al igual que Zara. Muy cerca se encuentran Guess y Marciano, el Ganso o Scotta, que cumple su décimo aniversario.

En lo que se refiere a hacer un break para almorzar, una opción interesante puede ser “Puro ego”, un restaurante circular genuino y singular. “The Fitzgerald” también dispone de un local dentro del centro en el que priman el arte y la creatividad como lema de diseño.

Si eres team iPhone estás de suerte, porque en Gran Plaza 2 hay tienda Apple en plena promoción de iPhone 16 Pro Max. Entre tienda y tienda, podemos encontrar marcas como Dior y Loewe en la perfumería.

Para reponer fuerzas, una parada en Starbucks siempre es útil y además en este local, hay un mural pictórico de naturaleza ejecutado por @soyhaering.

Para las familias que acudan con niños, disponen de la opción “The kids Garage” en la que los niños pueden conducir su pequeño Audi -tamaño infantil- mientras los padres pasean y realizar sus compras.

Sostenibilidad

Desde que nació Gran Plaza 2, la ecología fue una apuesta presente con la implantación de soluciones sostenibles para el medioambiente.

Esta iniciativa les permitió optar al programa dentro del marco del Plan de Recuperación, Trasformación y Resiliencia. Este plan es financiado por la Unión Europea- Next Generation EU-, debido a la planta fotovoltaica que se ejecutó en el centro y que supuso una medida en pro de las energías renovables.

 

Lamucca, el grupo familiar de restauración encabezado por Ofelia y Alex Marín del Coso, se ha consolidado como uno de los grandes referentes en la escena gastronómica y ocio de Madrid. Fundado en 2008 con la apertura de Lamucca de Pez, el grupo ha sabido mantener su esencia a lo largo de los años, ofreciendo una experiencia que fusiona gastronomía de mercado con un entorno acogedor y una excelente relación calidad – precio.

Orígenes y expansión

Lamucca nació en la Plaza de Carlos Cambronero en 2008, en Malasaña, con la misión de crear un espacio en el que cualquiera pudiera disfrutar de comida de calidad a cualquier hora, en un ambiente relajado y sin pretensiones. La falta de experiencia en hostelería de sus fundadores no supuso un obstáculo, el éxito de Lamucca de Pez impulsó el renacer de Malasaña y el crecimiento imparable del grupo.

Hoy, el Grupo Lamucca cuenta con 15 locales en las mejores ubicaciones de Madrid (8 Lamucca, 2 La Pescadería, El Parquesito, En Bruto, La Pescadería, Club Fishermans y 2 Ultramarines del Coso (en San Joaquín, 16 a cargo de Andy Boman ‘El Flaco’ y la reciente apertura de su hermano mayor más madrileño en la calle Trafalgar 1), y varios proyectos en proceso de expansión, como la apertura del famoso quiosco Magadán, en el Paseo Pintor Rosales y la apertura del primer Lamucca fuera de la capital, aterrizando en Mallorca, en El Molinar, cerca de Portixol.

Gastronomía versátil y de casa

La oferta culinaria de Lamucca se caracteriza por su versatilidad, fieles al concepto “comfort food” con producto de primerísima calidad y un cuidado extremo al detalle de su carta, con platos que hacen sentir en casa, desde sus famosas pizzas elaboradas en horno de leña con harinas ecológicas hasta pokes, pad thai, sin olvidar los pescados y carnes de primera calidad y km 0 y los postres caseros (que, como el pan de masa madre que sirven en sus restaurantes, los elaboran en su propio obrador) y los brunchs y aperitivos.

“Nuestra misión es dar cariño, estar muy encima del control de la calidad, conseguir el mejor producto e intentar sacar lo mejor de la cocina” comenta Ofelia Marín, socia fundadora de la marca.

No pasa desapercibido En Bruto, que funciona como obrador y laboratorio que distribuye el pan de masa madre y la kombucha artesanos a cada uno de sus restaurantes. El grupo ha evolucionado hacia una propuesta de valor más “eco-lógica” y sostenible, que apuesta por ingredientes de origen orgánico, cultivo sostenible o KM cero siempre que sea posible y un enfoque hacia un estilo de vida más saludable.

Planes de expansión

Con un equipo de más de 400 empleados, más de un millón de comensales y una facturación de 30 MM en 2024, Lamucca Company se encuentra en pleno momento de crecimiento y “mirando al futuro con ganas de continuar predicando su propuesta “high-low” para ser el lugar al que la gente quiere volver”, tal y como destaca Alex Marín, socio fundador del grupo.

Atrás quedaron los días de verano, pero, ¿quién los echa de menos? La azotea más cool del centro de la capital sigue abierta y cambia de estación con una de las mejores ofertas de ocio y carta recién estrenada con cócteles imprescindibles. Y es que su zona techada con calefactores -para los días más fríos-, o su mirador a cielo abierto, son perfectos para seguir disfrutando de las espectaculares vistas 360º del skyline de los Austrias y los atardeceres mágicos. Leer más