Llegan el turrón, el mazapán, los villancicos, las luces… Indicativos de que es hora de ir preparando el brindis de la cena de Navidad. Porque si hay un momento en el que apetece compartir un vino especial con nuestros seres más queridos, es este. Como a veces estamos indecisos sobre cuál de ellos elegir o regalar para las mesas festivas, la Denominación de Origen Rueda te recomienda nueve vinos espumosos para brindar en estas fiestas. ¡Por una burbujeante Navidad!

Carrasviñas Brut, de Bodegas Félix Lorenzo Cachazo – P.V.P. 9,00€
El vino base de este espumoso procede del mosto flor de uva verdejo, del que se extraen los mejores aromas y sabores. Elaborado siguiendo el método tradicional, también llamado champenoise (la segunda fermentación se realiza en botella), tiene una crianza sobre lías de, al menos, 9 meses. De color amarillo pajizo con ribete verdoso, con una burbuja pequeña y fina, es un vino complejo, intenso y muy varietal. Presenta aromas de frutos de hueso maduro como el melocotón, con recuerdos de hinojo y monte bajo. En boca es intenso y persistente a la vez que cremoso y cítrico, con el carbónico bien integrado.
Cantosan Brut, de Bodegas Grupo Yllera – P.V.P. 7,00 €
Se trata de un monovarietal de uva 100% verdejo elaborado por el método tradicional con 12 meses de crianza en rima, una fase en la que las botellas permanecen en posición horizontal en contacto con las lías, adquiriendo sí mayor complejidad. De color amarillo pajizo, contiene aromas frutales de manzana verde y toques tostados debido a su contacto con las lías. En boca es fresco y suave. Apto para veganos.

Palacio de Bornos Brut, de Bodega de Sarria – P.V.P. 8,55 €
Elaborado siguiendo el método champenoise Con una crianza sobre sus lías de 12 meses como mínimo, presenta un color amarillo pajizo con reflejos dorados y una burbuja chispeante. Contiene aromas de flores blancas y manzana verde, con recuerdos de bollería fina. En boca es fresco, ágil y sabroso gracias al equilibrio entre la acidez y la carga frutal.

Renacce Brut Nature, de Bodegas Mocén – P.V.P. 12,00 €
Este espumoso se elabora 100% con uva verdejo por el método tradicional o champenoise. Su clasificación como “Brut Nature” indica que no lleva azúcares añadidos. Permanece, como mínimo, 9 meses en fase de rima en las cavas subterráneas de la bodega (a 23 metros de profundidad) en unas condiciones idóneas de humedad y temperatura. Presenta un color amarillo con irisaciones verdosas. Intenso en nariz y con toques anisados, es ligeramente floral y muestra matices a pastel de manzana. En boca es fresco, con una efervescencia muy agradable.

Martivillí Brut Nature, de Bodegas y Viñedos Ángel Lorenzo Cachazo – P.V.P. 10,00 €
Procede de uva 100% verdejo y se elabora siguiendo el método tradicional y mediante una crianza en rima con sus lías de 30 meses en botella hasta su degüelle (apertura de la botella para extraer las lías). Presenta un color amarillo pajizo brillante, con pequeñas y finas burbujas. En nariz es intenso con notas frescas y su fondo es anisado, con aromas tostados de su larga crianza. En boca es fresco, con una burbuja fundente, suave y con un final ligeramente amargo, propio de la variedad verdejo.

Crisol, de Hermanos del Villar – P.V.P. 8,50 €
Las uvas de la variedad verdejo con las que se elabora este espumoso provienen de parcelas con suelos arenosos y ligeros que aportan acidez y expresión frutal al vino. En fase visual presenta color amarillo pálido con destellos verdosos. En nariz, contiene aromas complejos de carácter frutal como la manzana y la pera, con un toque floral de acacia. En boca tiene una burbuja envolvente, cremosa y un toque dulce que, junto a la acidez, transmiten una agradable sensación de equilibrio.

Vicaral Brut, de Vicente Sanz Rodilana – P.V.P. 7,00 €
Este espumoso está elaborado por el método champenoise, con una segunda fermentación en botella. Permanece en fase de rima, es decir, en crianza con sus lías, 10 meses como mínimo, obteniendo así mayor complejidad de texturas y sabores. De color amarillo pajizo y de fina burbuja, contiene aromas frescos y cítricos, con toques de naranja, y recuerdos a pan brioche. En boca es estructurado, con el carbónico bien integrado y matices de frutos secos.

Doña Beatriz Brut Nature, de Bodegas Cerrosol – P.V.P. 6,50 €
Este Brut Nature (sin azucares añadidos) se ha elaborado exclusivamente con uva verdejo y siguiendo el proceso tradicional de segunda fermentación en botella. Tiene un color amarillo pajizo muy brillante y con una burbuja fina y delicada. Predominan sus aromas frutales y sus tonos lácticos y de bollería fresca. En boca es un espumoso fresco, complejo y armonioso.

Emina Brut Nature, de Bodega Emina Rueda – P.V.P. 9.00€
Las mejores uvas de la variedad verdejo de la Finca de las Marcas se han destinado a este espumoso, fruto de una elaboración champenoise. De color amarillo pajizo con reflejos verde limón destaca su burbuja fina y dinámica. Presenta aromas de frutas tropicales, cítricos y bollería fresca, debido a su contacto con las lías durante un periodo mínimo 12 meses hasta su degüelle. En boca es sabroso y con la burbuja muy bien integrada, transmitiendo una agradable sensación de frescura.






Para celebrarlo, Cosentino ha pedido a la interiorista Virginia Albuja que diseñara para la zona de la cocina una decoración navideña con la elegancia y sofisticación que la caracteriza porque: ¿quién dijo que no se puede llevar la Navidad a una cocina de ensueño? Hoy en día, las cocinas son una prolongación de los salones donde compartimos momentos muy especiales.
“Sobre una mesa de comedor de Siestone Faro White, que he dejado al desnudo por la belleza que aporta el material, he puesto unos manteles individuales de espejo que he diseñado especialmente para conseguir un look muy glam. El bajoplato también es de Dekton, en su color Awake de la nueva colección Onirika, y la vajilla, el increíble modelo Treasures de Vista Alegre, al igual que la cristalería Palazzo Gold, con detalles en oro labrados a mano. Todo ello, mezclado con candelabros de cristal de estilo antiguo a diferentes alturas”, explica Albuja.





Ubicado en Sierra Nevada a 2.300 metros sobre el nivel del mar, y bajo unas temperaturas únicas poco habituales durante la época del año y su ubicación, la sensación de estar alejado de todo es inevitable para sus huéspedes que encuentran en el hotel todo lo necesario para disfrutar de una escapada de ensueño, al mismo tiempo que pueden desplazarse a ciudades como Málaga, Marbella, Madrid de forma fácil y rápida gracias a su buena conexión con el aeropuerto y la estación de tren.
Sus paredes están hechas de madera finlandesa, que aporta elegancia y que además mantiene el calor en cada una de las estancias apostando por una construcción sostenible de diseño. Decorado por el estudio de decoración Andrew Martin, el estilo nórdico predomina mimetizándose con el entorno tanto en el interior como en el exterior. En las habitaciones el cuero y la piel se combinan en tonos más oscuros, detalles como poster retro y muebles en madera, creando un ambiente acogedor propio de un refugio de invierno de lujo pensado para ser disfrutado en familia o en pareja.
La oferta gastronómica de El Lodge es otro de sus atractivos con un total de 4 propuestas que se adaptan a los diferentes momentos del día y cuya excelencia recorre desde la parte líquida, cuya bodega está diseñada por el sommelier de Marbella Club, el premiado y reputado Ángel González, hasta sus platos más exquisitos.




Y como no hay nada mejor que personalizar una iniciativa, y para emprender el recorrido por El sendero de los oficios, que comienza en San Martín de Trevejo, los organizadores han elegido a dos figuras del diseño y de la moda de gran relevancia, comprometidos de pies a cabeza, como son Tomás Alía y Moisés Nieto.












Un espacio reducido y confortable que se convertirá en un lugar para apasionados de la buena gastronomía y recetas tradicionales italianas unidos con la excelencia del producto español. Su chef Alberto Franzin, que ha destacado en importantes restaurantes europeos trabajando al lado de chefs pluripremiados como Heinz Beck,Pierre Gagnaire y Rafa Peña, desarrolla toda su creatividad manteniendo la fusión con la esencia y tradición, todo ello maridado con una excelente bodega de grandes vinos italianos y españoles.
La decoración con materiales nobles como la madera, colores subidos como el borgoña, tan propio del Venetto, una iluminación intimista pero cálida, invitan al cliente a disfrutar de las comidas y aromas de la cocina y de las sobremesas a la luz de las velas con un sinfín de detalles más propios de una casa, como son las lámparas de porcelana, las pantallas de ganchillo o la colección de obras que cuelgan de las paredes, detalles que marcan la diferencia, buscando siempre la excelencia y el deleite de los cinco sentidos.
Sus fundadores, Jacopo Villatico Campbell y Francesco Luca Caronna amigos desde la infancia, siempre tuvieron pasión por la gastronomía y tras diferentes experiencias en Sevilla y Panamá, ahora podrán emprender este nuevo proyecto en Madrid.
Es por eso que este pasado 12 de diciembre se ha celebrado el segundo encuentro #ManosTalks en esta ocasión capitaneado por Tomás Alía, Raúl Martins y Rafa Sitges, para ponerle “voz a la imagen” y “palabras a las manos”.













