En un momento en que el turismo global se enfrenta a profundas transformaciones —entre la saturación de los destinos más populares, el auge de nuevas formas de viajar y el renacer del interés por experiencias más ricas y conscientes— la figura de Viajes Mundo Amigo se destaca como un ejemplo paradigmático de cómo reinventar la manera de explorar el mundo. Con más de dos décadas de historia diseñando lo que ellos llaman “viajes de autor”, esta agencia madrileña ha convertido el viaje no en un simple desplazamiento, sino en una experiencia cultural profunda y cuidadosamente concebida, que pone el acento en el arte, la historia, la gastronomía y el encuentro con lo diverso. Fundada hace más de 27 años por dos viajeros apasionados y confesos como son Mikel González y Marisa de León , Mundo Amigo actúa hoy como puente entre quienes buscan más que paisajes y quienes desean adentrarse en las claves humanas, sociales y sensoriales de cada destino. Su trayectoria ilustra no solo la evolución personal de quienes han hecho del turismo su forma de vida, sino también la transformación de un sector que se debate entre el turismo de masas y un modelo más sostenible, consciente y enriquecedor.

De guía internacional a fundador de Mundo Amigo. ¿Qué aprendiste de aquellos primeros años en Mundo Joven?

En Mundo Joven, los guías internacionales nos autodefiníamos como “guerrilleros del turismo”. Se viajaba de una forma muy distinta a como se viaja hoy. Aprendí que un viaje es algo intangible, y de la inversión que el cliente realiza, solo quedan buenos o malos recuerdos. Y por ello, uno debe esforzarse al máximo porque la experiencia sea memorable.

Cuando decidisteis crear Mundo Amigo tras la quiebra, ¿qué querías hacer diferente? ¿Qué es y cómo defines Mundo Amigo?

Nos definimos como creadores de viajes. Mundo Amigo es lo más parecido al taller de un diseñador, donde permanentemente imaginamos cómo podrían ser los viajes del futuro. Adelantarnos a los deseos de nuestros clientes es en gran medida el pilar de nuestro éxito.

¿Cómo definirías hoy un “Viaje de Autor”?

Ante todo, una experiencia en la que tan importante es ver cosas, como que te pasen cosas.

Pasas seis meses al año viajando. ¿Sigue intacta la emoción del primer destino?

Absolutamente, sin duda alguna. Sería impensable emocionar a nuestros clientes sin sentir siempre la emoción del primer destino, aunque se repita mil veces. Porque además no solo cambian los destinos con el paso del tiempo, sino que también cambia uno mismo y los ve y disfruta de forma totalmente diferente.

Has recorrido Mali, Irán, Japón o el Himalaya. ¿Hay un viaje que te haya cambiado especialmente?

Varios, pero quizás Etiopía, Irán y Colombia sean los más significativos. El primero por sus inmensos contrastes humanos, increíbles festivales religiosos y fascinantes paisajes. El segundo, porque la calidez de sus habitantes es el mejor regalo para el viajero: en pocos lugares uno se siente tan bien acogido. Y el tercero, porque me sigue pareciendo uno de los países más amenos, variados y divertidos del planeta. Viajar recurrentemente a estos tres destinos ha cambiado mi forma de apreciar muchas cosas que, al final, no dejan de ser problemas del primer mundo.

Has dicho que Tokio, Nueva York o Múnich son ciudades donde te reconoces. ¿Qué tienen en común? ¿Qué tiene que tener una ciudad para que te reconozcas en ella?

Me fascinan las ciudades grandes, soy un urbanita confeso. Las tres cumplen esa premisa. Las dos primeras (Tokio y Nueva York) imprimen en el viajero un ritmo vertiginoso en el cuál me reconozco, y una oferta cultural y gastronómica apabullante. Múnich me aporta la elegancia y buen gusto de la vieja Europa, donde se cumple a rajatabla esa premisa de “modernicémonos para que nada cambie”.

Sería impensable emocionar a nuestros clientes sin sentir siempre la emoción del primer destino

Eres politólogo, saxofonista clásico y coleccionista de arte contemporáneo. ¿Cómo dialogan todas esas facetas con tu manera de viajar?

Mi formación académica me ayuda a contextualizar, y a poner siempre en cuestión las versiones monolíticas que tratan de definir tal o cuál país de forma simplista. Me gustaría tener más tiempo para tocar el saxofón, algo para mí difícil al viajar continuamente. En cuanto a mi faceta como coleccionista, me abre muchas puertas en todo el mundo vinculadas con museos, fundaciones, colecciones privadas y galerías de arte. Y me da la oportunidad, también, de conocer personalmente a muchos artistas, tanto consagrados como emergentes.

Wagner y Verdi, Broadway y el teatro contemporáneo. ¿Qué papel juega la escena en tu vida?

Juega un papel realmente importante. Al año puedo fácilmente disfrutar de cerca de dos centenares de espectáculos, incluyendo conciertos, óperas, teatro dramático, teatro musical… Es una parte importante de mi vida, que alimenta mi espíritu y me ha permitido acumular un sentido muy intuitivo de lo que es un espectáculo excepcional, o no tanto.

También eres amante del cine iraní y japonés, del neorrealismo italiano y la Nouvelle Vague francesa. ¿Te inspiran para diseñar itinerarios?

Sí, mucho. El cine siempre es una gran inspiración. De hecho, hay ciudades, como Alejandría, que solo existen ya en el cine y en la literatura, también en las canciones. Y si uno quiere descubrirlas, debe visitar los lugares de la memoria, que ya no existen físicamente. Ese tipo de turismo me entusiasma.

Coleccionas arte y admiras a Rothko o Marina Abramović. ¿Qué buscas cuando eliges una obra?

Simplemente busco una sensación. Sentir algo cuando me enfrento a una obra de arte. Que no es lo mismo que intentar entenderla, cosa que no considero tan importante en determinados casos.

Vienes de la cultura gastronómica vasca. ¿Qué paralelismo hay entre cocinar y diseñar un viaje?

Al fin y al cabo, son cosas muy similares: mezclar ingredientes dispares para que el resultado sea armonioso, al paladar o al disfrute viajero. Parece sencillo, pero es muy complejo, y exige enorme concentración, mucho conocimiento, algo de atrevimiento y grandes dosis de originalidad.

¿Qué necesitan hoy los viajeros culturales que no necesitaban hace 20 años?

Privacidad. La masificación de la cultura es uno de los males endémicos de nuestra época.

Después de más de tres décadas viajando, ¿qué has aprendido sobre el mundo… y sobre ti?

He aprendido que es absurdo querer coleccionar países, y obsesionarse con ello. Y en cierta forma, no importa repetir, porque el destino cambia y uno también cambia: el tiempo pasa para ambos. En cuanto a mí, he aprendido a relativizar: lo que a priori parece un problema irresoluble, termina resolviéndose.

Durante muchos años, los gestores políticos de ciertas ciudades han apostado por la cantidad, más que por la calidad

Por último, En los últimos tiempos han surgido numerosas voces críticas con el modelo turístico en España. Como profesional del sector, ¿cómo interpretas este debate?

El modelo desarrollista de sol y playa tiene los días contados y es evidente, pero es difícil que un país como el nuestro, con gran oferta de costa y enorme demanda de un tipo muy particular de viaje, dé pasos de gigante para transitar hacia otras ideas. Con casi 100 millones de visitantes anuales, debiéramos ser capaces como país de diversificar mucho más la oferta, haciendo tan atractivo el interior como el litoral. Francia, Grecia o Italia lo consiguieron hace años, ¿por qué no nosotros?

¿Crees que el rechazo que se percibe hacia el turismo en algunas ciudades responde a un problema de modelo, de gestión o de convivencia?

Quizás de los tres. Durante muchos años, los gestores políticos de ciertas ciudades han apostado por la cantidad, más que por la calidad. Esto modifica la oferta de ocio, alejándola del habitante, que termina no entendiendo por qué ha “perdido” su ciudad. Y ello provoca a la postre una convivencia imposible. Barcelona, Venecia o Dubrovnik son casos de estudio de cómo no deben hacerse las cosas.

Desde tu experiencia en el turismo cultural, ¿qué papel puede desempeñar un turismo más consciente y sostenible para cambiar esa narrativa negativa?

Un turismo más consciente y sostenible es la meta, pero alcanzarla no será sencillo. Vivimos en un mundo donde desplazarse es cada vez más fácil, y donde nuevas generaciones favorecen su tiempo de ocio a su éxito laboral: menos horas de trabajo, y más viajes. Somos más longevos y más activos en nuestros últimos años de vida, los países emergentes con gran capacidad de crecimiento, como China o India, aportan cada vez más viajeros al panorama global, y pretender que todo ese ingente caudal de nuevos turistas practiquen una sostenibilidad consciente es, cuando menos, un canto al sol. Lo que no es óbice para que se sigan implementando políticas de diversificación de destinos, desestacionalización y limitación de carga para, en la medida de lo posible, mitigar los efectos negativos de la hipermasificación de destinos. Porque, en esto también, menos puede ser más.

El restaurante Sessions del mítico Hard Rock Hotel Madrid, ubicado en el número 17 de la Ronda de Atocha, inicia una nueva etapa gastronómica con una carta completamente renovada que amplía su propuesta sin perder su identidad. La idea es clara: platos pensados para compartir, sabores reconocibles pero con personalidad y una experiencia que encaja con el espíritu del hotel. La nueva oferta se construye sobre tres pilares que definen el concepto del restaurante: mantenerse fiel al estilo Hard Rock que impregna el espacio, incorporar un marcado toque castizo y apostar por una cocina hecha íntegramente en casa. El resultado es una carta versátil que combina referencias internacionales con guiños muy madrileños.

Tres pilares para una carta con personalidad

La nueva propuesta de Sessions se apoya en tres pilares: mantener el espíritu Hard Rock, incorporar un toque castizo y apostar por una cocina hecha en casa. El resultado es una carta que combina referencias internacionales con platos muy reconocibles de la tradición madrileña.

Ese guiño local se percibe especialmente en los entrantes, donde aparece un pequeño recorrido por el tapeo más castizo, muy en línea con la oferta gastronómica del vecindario en el que se ubica el hotel. No faltan las gildas —con boquerones o anchoas—, la ensaladilla rusa o las clásicas croquetas de jamón, pensadas para abrir boca y compartir.

A este apartado se suman otros “picoteos madrileños”, como la tabla de jamón ibérico con tomate rallado y picos de pan, las patatas bravas con alioli de ajo negro, los torreznos sobre patata revolcona o el calamar frito con alioli y lima.

Junto a ellos conviven propuestas con guiños más internacionales, como los Nachos Overdrive con carne desmechada casera, guacamole y salsa de queso o las croquetas de mac & cheese, que completan una carta pensada para compartir y disfrutar sin demasiadas reglas.

El horno Josper, el gran protagonista

Si hay un elemento que define la cocina de Sessions es el horno Josper. Este horno de carbón se convierte en el auténtico motor de la cocina y en el responsable de ese toque ahumado que marca buena parte de la carta.

Gracias a él, muchas de las carnes alcanzan un punto especialmente intenso, desde cortes como el entrecot hasta elaboraciones más informales como hamburguesas o tacos de ternera que ganan profundidad de sabor gracias al paso por las brasas.

Las hamburguesas son, de hecho, uno de los grandes platos estrella de la casa. Se elaboran con carnes seleccionadas y pan brioche, en combinaciones que buscan intensidad y equilibrio. Entre las más destacadas está la Hamburguesa Española, que combina carne de ternera con guiso de rabo de toro desmigado, queso Idiazábal y alioli de ajo negro, un auténtico must de la carta, o la Cuatro Quesos, con salsa cremosa, bacon y cebolla frita.

El Josper también entra en juego en otros platos principales como la pechuga de pollo de corral con piel crujiente, la lubina a la bilbaína —una de esas elaboraciones que merece pedirse sí o sí— o las costillas cocinadas a baja temperatura con salsa barbacoa asiática.

El final más dulce

La parte dulce mantiene la misma filosofía: recetas reconocibles pero bien ejecutadas. No faltan clásicos como la tarta de queso o el brownie con helado. No obstante, si hay un postre que cobra especial protagonismo en este momento del año es la torrija caramelizada con helado. Con la llegada de la Cuaresma, este dulce tradicional se convierte en una de las propuestas más apetecibles de la carta, aportando ese guiño final a la tradición que ahora también forma parte de la identidad del restaurante.

Durante la Cuaresma, muchos comensales buscan alternativas al consumo de carne, especialmente los viernes de vigilia. En ese contexto, el pescado vuelve a ocupar un lugar central en la mesa y se convierte en una oportunidad para redescubrir algunos de los productos más apreciados del mar. En Azahara, el restaurante andaluz ubicado en el barrio de Salamanca, el protagonista indiscutible es el atún rojo salvaje, un producto que vertebra gran parte de su propuesta gastronómica y que encuentra en este momento del calendario una ocasión perfecta para brillar.

El sabor del sur llega a Madrid

La gastronomía andaluza es una de las más reconocibles del panorama culinario español. Sabrosa, directa y profundamente ligada al producto, su esencia se basa en el disfrute y en una forma de vivir la mesa sin artificios. Ese espíritu es precisamente el que define la propuesta de Azahara, un restaurante que ha logrado trasladar a la capital los sabores más auténticos del sur.

Detrás del proyecto se encuentra el empresario hostelero Sergio Fermosell, impulsor del Grupo Macarena, responsable también de otros establecimientos como Macarena, Marimorena y Casa Julián, además de Jarana. Con Azahara, Fermosell ha creado un espacio donde conviven recetas tradicionales andaluzas y una mirada contemporánea que respeta el producto por encima de todo.

Una oda al atún rojo salvaje

El gran hilo conductor de la carta es el atún rojo salvaje, uno de los pescados más valorados por los amantes de la gastronomía. En Azahara llega directamente desde las costas andaluzas gracias a productores especializados como Gadira y JC Mackintosh, lo que garantiza la calidad y trazabilidad de cada pieza.

La cocina del restaurante explora prácticamente todas las partes del atún y sus diferentes texturas, desde crudos y semicrudos hasta elaboraciones tradicionales. En la carta destacan propuestas como el tartar de descargamento o el jamón de ventresca ahumado, el tataki de lomo blanco o el singular tuétano de atún, una elaboración poco habitual en Madrid que se asa en horno de carbón y se sirve con tartar del propio espinazo y yema de huevo.

En el apartado de platos calientes tampoco faltan clásicos de la cocina del sur como el atún encebollado o el morrillo de atún rojo, recetas que reflejan la tradición marinera andaluza y que convierten a este producto en el auténtico protagonista de la experiencia gastronómica.

Mucho más que atún: tradición andaluza en cada plato

Aunque el atún rojo sea el eje de la propuesta, Azahara es también un homenaje a la cocina andaluza en sentido amplio. Su carta reúne recetas que forman parte del imaginario gastronómico del sur, reinterpretadas con una presentación contemporánea.

Entre ellas destacan las croquetas de puchero o de choco y tinta, las berenjenas cordobesas con salmorejo, la ensaladilla rusa con ventresca y mojama o sus pescados fritos, todos ellos aptos para celíacos. A estos platos se suman guiños a otras tradiciones culinarias, como el taco de langostinos de Sanlúcar acevichados con guacamole, que mezcla influencias mexicanas y peruanas.

Furtivo, el secreto mejor guardado del restaurante

Más allá del comedor principal, Azahara esconde un espacio singular que se ha convertido en uno de los grandes atractivos del restaurante: Furtivo. Este espacio, situado en la planta inferior y concebido como un speakeasy gastronómico, acoge durante todo el año espectáculos de ronqueo de atún rojo salvaje.

En estas citas, la pieza llega suspendida desde el techo hasta la mesa de despiece, donde comienza el tradicional proceso de corte que da nombre al ronqueo por el sonido que produce el cuchillo al rozar la espina del pescado. Los asistentes pueden disfrutar después de la propuesta gastronómica del restaurante o de un menú degustación centrado exclusivamente en este producto.

Un espacio que respira Andalucía

La experiencia se completa con una bodega de más de 150 referencias en la que destacan vinos de Cádiz y de otras zonas de Andalucía, además de una selección de cócteles de autor con guiños al sur, algunos de ellos elaborados con vino de Jerez.

El interiorismo, diseñado por el estudio Las2Mercedes, traslada al comensal a una atmósfera luminosa y mediterránea que evoca Andalucía en pleno corazón de Madrid. Un escenario perfecto para disfrutar, especialmente en estas semanas de Cuaresma, de una cocina donde el pescado y el producto del mar se convierten en protagonistas absolutos.

Neolith amplía su universo creativo con la incorporación de cuatro nuevos modelos y dos nuevas texturas dentro de su gama N-Class, una línea pensada para acercar el diseño y las prestaciones de la piedra sinterizada a un público más amplio. Con esta actualización, la firma refuerza su propuesta en el mercado español ofreciendo superficies que mantienen la calidad y el rendimiento característicos de la marca, pero con un posicionamiento más accesible y competitivo.

Cuatro nuevas superficies inspiradas en la naturaleza

La ampliación de la colección introduce cuatro modelos que reinterpretan materiales y paisajes naturales desde una perspectiva contemporánea. Cada uno de ellos aporta una personalidad distinta y amplía las posibilidades de diseño en proyectos de interiorismo, cocina y arquitectura.

Entre las novedades destaca Colosseo, inspirado en el carácter atemporal del travertino, con una presencia elegante y mineral. Toscano, por su parte, explora la riqueza de los tonos marrones con la calidez de la tierra italiana, evocando paisajes mediterráneos y espacios acogedores.

A esta propuesta se suman Nivola, un blanco roto luminoso y sereno que aporta equilibrio visual a los espacios, y Pasadena, una superficie que recuerda a la madera natural iluminada por la luz cálida de California. Con estos cuatro modelos, N-Class de Neolith amplía su capacidad de adaptación a diferentes estilos decorativos, desde ambientes minimalistas hasta propuestas más cálidas y orgánicas.

Nuevas texturas para una experiencia más sensorial

La evolución de la gama no se limita al diseño visual. Neolith introduce también dos nuevos acabados que enriquecen la experiencia táctil y estética de sus superficies.

El acabado Matt ofrece una textura mate suave y natural que reduce los reflejos y realza la profundidad del diseño. Esta superficie resulta especialmente adecuada para espacios contemporáneos que buscan elegancia discreta y continuidad visual.

Por su parte, el acabado Wood incorpora un relieve inspirado en la madera natural, aportando movimiento, calidez y una sensación orgánica que refuerza la conexión con los materiales de origen natural. Ambas texturas permiten crear composiciones más ricas y versátiles en proyectos de gran formato o en aplicaciones de interior.

Más posibilidades para interioristas y arquitectos

La gama N-Class de Neolith nació con el objetivo de responder a una demanda creciente del mercado: materiales que combinen altas prestaciones técnicas, estética cuidada y la garantía de una marca reconocida, pero en una propuesta más accesible.

Según explica Andreas Manero, la ampliación refuerza precisamente esa filosofía: ofrecer más recursos de diseño para crear espacios actuales, coherentes y duraderos sin renunciar al estándar de calidad que define a la marca.

Gracias a su resistencia, durabilidad y facilidad de mantenimiento, estas superficies se convierten en una solución versátil tanto para profesionales del diseño como para particulares que buscan materiales fiables para el día a día.

Diseño accesible con compromiso sostenible

La nueva colección mantiene intacta la esencia tecnológica de la piedra sinterizada de Neolith. Fabricadas a partir de materias primas naturales y bajo criterios de eficiencia, estas superficies responden a los estándares medioambientales más exigentes del sector.

Con la llegada de Colosseo, Toscano, Nivola y Pasadena, la gama N-Class refuerza su propuesta en España y consolida una visión clara: hacer del diseño de alto rendimiento una opción cada vez más accesible, sin perder de vista el prestigio y la fiabilidad que han convertido a Neolith en una referencia internacional en superficies arquitectónicas.

El 20 de marzo vuelve a convertirse en una fecha señalada para Chopard. Fiel a su tradición, la maison suiza se suma al Día Internacional de la Felicidad con una celebración que combina su filosofía creativa con una nueva propuesta de alta joyería. Para esta ocasión, la firma presenta nuevos collares corbata de su colección Happy Hearts, piezas elaboradas en oro ético de 18 quilates que capturan el espíritu optimista de la casa y que llegan acompañadas de una campaña protagonizada por la supermodelo Bella Hadid, embajadora de la marca.

Joyas que reinterpretan el glamour del Art Déco

La nueva propuesta de Chopard se inspira en el renovado interés por el estilo Art Déco, una estética asociada históricamente al glamour, la elegancia y las líneas depuradas. Los nuevos collares corbata de la colección Happy Hearts recuperan ese espíritu con un diseño estilizado que se adapta con facilidad al movimiento y al estilo de quien lo lleva.

Cada pieza está realizada en oro blanco o rosa ético de 18 quilates y destaca por un ingenioso sistema de corazón corredizo que permite ajustar la joya mediante un discreto botón pulsador. El motivo central puede presentarse engastado con diamantes o decorado con nácar rosa, aportando una estética delicada y luminosa que refuerza el carácter emocional de la colección.

Diamantes móviles que celebran la alegría de vivir

Uno de los elementos más icónicos de estas nuevas creaciones son los diamantes móviles que brillan en los extremos de la cadena. Encerrados entre delicados corazones de oro, estos diamantes se mueven con cada gesto, creando un juego de luz dinámico que aporta vida y energía a la joya.

En las imágenes que acompañan al lanzamiento, Bella Hadid encarna ese espíritu de libertad y movimiento que define a la colección. La modelo, una de las figuras más influyentes del panorama internacional, refuerza con su imagen la conexión entre elegancia contemporánea y optimismo que la maison quiere transmitir con estas piezas.

Un homenaje al legado de los Happy Diamonds

Las nuevas creaciones se inscriben en la prolongación del concepto Happy Diamonds, una innovación introducida por Chopard en 1976 que revolucionó el mundo de la relojería y la joyería. La idea de diamantes libres que “bailan” entre dos cristales de zafiro se convirtió rápidamente en un sello distintivo de la firma y en una metáfora visual de la libertad y la alegría.

En 2026, además, esta historia adquiere un significado especial: la maison celebra el 50 aniversario de los Happy Diamonds, medio siglo de creatividad que ha consolidado este diseño como uno de los iconos más reconocibles de la marca.

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Una celebración global dedicada a la felicidad

Más allá de la presentación de nuevas piezas, el Día Internacional de la Felicidad forma parte de una tradición profundamente arraigada en la identidad de Chopard. Cada año, las boutiques de la casa en todo el mundo organizan experiencias especiales para conmemorar la fecha, desde decoraciones florales hasta talleres creativos pensados para compartir momentos positivos.

Con estas iniciativas, la firma busca extender su visión de la felicidad más allá de la joyería, creando una cadena de experiencias que conectan a las personas con emociones positivas y con la alegría de celebrar los momentos más valiosos de la vida.

El pasado lunes 9 de marzo, el emblemático Teatro Magno de Madrid fue el escenario de la quinta edición de los Premios MUJER FEARLESS, una cita que en apenas cinco años se ha consolidado como un referente en la celebración del talento, la valentía y el liderazgo femenino. Impulsados por la revista FEARLESS, estos galardones reconocen a mujeres —y también a hombres— que, desde distintos ámbitos, han sabido convertir los retos en motor de cambio y sus ideas en proyectos que inspiran.

Con esta edición, los premios celebran su primer lustro, reafirmando su vocación de visibilizar historias de superación, innovación y compromiso. Cinco años poniendo en valor a quienes no solo persiguen sus sueños, sino que además abren camino para que muchas otras personas puedan hacerlo también.

Una noche FEARLESS en el corazón de Madrid

A partir de las 19:30 horas, la alfombra roja instalada en la sala principal del Teatro Magno comenzó a llenarse de rostros conocidos y figuras destacadas de distintos ámbitos de la cultura y la sociedad. Personalidades del mundo de la comunicación, la música, la moda, la literatura, el cine, la política, la gastronomía y el universo digital se dieron cita en una noche marcada por la celebración del talento y el liderazgo.

Entre los asistentes que no quisieron perderse esta quinta edición se encontraban Mar Flores, Ana Rosa Quintana, Alaska, Lola Lolita junto a su hermana Sofía Surfers, Violeta Mangriñán, Remedios Amaya, Carmen Posadas, Antonio Carmona y Mariola Orellana, Rocío Martín Berrocal, Mario Vaquerizo, Bibiana Fernández, Topacio Fresh, Pascua Ortega, Pino Montesdeoca, Elsa Anka o Ana Brito, entre muchos otros invitados que acompañaron una velada dedicada a reconocer a quienes están dejando huella en sus respectivos ámbitos.

Babylon, el nuevo hogar de las grandes noches FEARLESS

Teatro Magno, espacio emblemático para esta cabecera y conocido por acoger sus grandes noches desde hace dos años —el particular búnker de la suerte de FEARLESS—, permitió además estrenar en sociedad su nueva sala: Babylon. Este espacio, diseñado por el arquitecto Borja Esteras, CEO del estudio Arquitalia, ha sido concebido como un club de jazz llamado a convertirse en el nuevo place to be de la capital.

Con sus paredes granates, iluminación cálida y estética art déco, Babylon ofreció un marco único para la velada. Presentada en sociedad durante la cita, la sala se convirtió en el escenario perfecto para homenajear a 20 mujeres, en una noche que, sin duda, no olvidarán.

Una gala llena de emoción, arte y reconocimiento

En el interior del teatro, la gala comenzó con una fusión única de flamenco y algunas de las rancheras más icónicas a lo largo del tiempo, con México como hilo conductor de la ceremonia. La periodista Marta Jaumandreu fue la encargada de conducir el acto, que estuvo lleno de sorpresas y homenajes. Entre ellos, el primero dedicado al país homenajeado, contando con la presencia de Quirino Ordaz, embajador de México en España. También se rindió homenaje a Karla Sofía Gascón, quien el año pasado no pudo recoger su reconocimiento; en esta ocasión, además de recibirlo, entregó uno de los galardones de la noche en la categoría de Cien.

Por su parte, la directora de FEARLESS, Katy Mikhailova, abrió la ceremonia con un emotivo discurso de agradecimiento a las premiadas y a todos los colaboradores que hicieron posible el evento: Grupo Mahou San Miguel, ANDEMA, Laurent Perrier, Vista Alegre, ECO Cero, K Line, SHAMELESS Agency, Doimo Cucine-Cuoco Spazio y ABYA.

La gala sirvió también para presentar oficialmente el número de primavera de la revista, con Mar Flores en portada y sendos aires mexicanos, presentes en todo momento de la cita.

Premiadas FEARLESS 2026

En esta cuarta edición, los galardonados han resultado:

  • Ana Rosa Quintana:  Comunicadora del Año (Entregado por Bibiana Fernández)
  • Violeta Mangriñán: Espíritu Emprendedor (Entregado por Natalia Peró)
  • Yaiza Canosa: Generación Futuro  (Entregado por Elena Tablada)
  • Rocío Monasterio: Liderazgo energético (Entregado por Women In Nuclear)
  • Fundación Contigo (Dr. Javier Cortés y Rocío Rafael): Compromiso y Esperanza frente al Cáncer de Mama (Entregado por Carola Baleztena)
  • Remedios Amaya: Flamenco (Entregado por Antonio Carmona)
  • Alaska: La Voz que acerca México (Entregado por la Crónica Rosa de Es La Mañana de Federico)
  • Pino Montesdeoca: Leyenda de las Pasarelas (Entregado por Beatriz de la Cámara)
  • Fariba Sheikhan: Musa del Séptimo Arte (Entregado por Karla Sofía Gascón)
  • María Santos: Interiorista del Año  (Entregado por Vista Alegre)
  • Estudio Galán-Sobrini: Visión Arquitectónica (Entregado por Borja Esteras) 
  • Lola y Sofía Moreno (Lola Lolita y Sofía Surfers): Bienestar Animal (Entregado por Lola Marco)
  • Carolina Inaranja: Pasión por el Vino (Entregado por Johanna Von Müller)
  • Nicoletta Negrini: Tradición con Sabor a Legado (Entregado por José Carlos Capel y Julia Pérez Lozano)
  • Alicia Catalán: Brand Vision  (Entregado por Lázaro Rosa-Violán)
  • Eugenia Cervantes: Arquitectura de la Sonrisa (Entregado por Katy Mikhailova)
  • Inés Bermejo (Directora General de HP Iberia): Directiva del Año  (Entregado por Gerard Guiu, director general de ANDEMA)
  • Ana Brito: Entretenimiento  (Entregado por Silvia Delgado, Directora de Marketing del Grupo Mahou San Miguel)
  • Macarena Rey: Maestra de la Pantalla  (Entregado por Mario Vaquerizo)
  • Mar Flores: Relato Coraje  (Entregado por Carmen Posadas)

Un evento ineludible que ya ha reconocido a más de 70 mujeres

A lo largo de sus cuatro ediciones anteriores, los Premios MUJER FEARLESS han reconocido a más de 50 mujeres extraordinarias, auténticas referentes de talento, creatividad y determinación. Entre ellas destacan figuras icónicas como Hiba Abouk, Antonia Dell’Atte, Ágatha Ruiz de la Prada, Ainhoa Arteta, Rosa Tous, influencers como Carla Hinojosa, Grace Villarreal y María García de Jaime, así como reconocidas comunicadoras como Sonsoles Ónega, Cruz Sánchez de Lara, Terelu Campos y Mariló Montero, galardonadas por su trayectoria y su impacto positivo en la sociedad.

Cada edición ha reunido a cientos de personalidades y líderes influyentes, consolidando estos galardones como un evento imprescindible en el panorama social patrio, celebrando la grandeza que mujeres, a veces invisibles, merecen.

Por MARCO DE PABLOS
Fotografía MARIO SIERRA
Estilismo BEATRIZ MORENO DE LA COVA

Su vida fue diseccionada y expuesta hasta límites que hoy resultarían impensables. Una marabunta de ataques se cebó con ella mientras el ruido crecía y su silencio se interpretaba como aceptación. Ahora, MAR FLORES rompe esa narrativa y, a través de sus memorias, revela cómo vivió aquella etapa, poniendo los puntos sobre las íes y sentenciando su verdad. Porque, como bien dicen, después de la tormenta siempre llega la calma.

Muy pocos son capaces de mantenerse en el foco mediático con el paso del tiempo, incluso cuando no existe una noticia aparentemente novedosa que lo justifique. Desde que en la década de los noventa su fama alcanzara el punto álgido, prolongándose durante el nuevo siglo, la protagonista de este número ha acaparado cientos de portadas, la inmensa mayoría de ellas sin estar involucrada ni haberlo buscado. Resulta complicado establecer paralelismos con su historia, porque pocos podrían haber sobrevivido a una exposición tan feroz y continuada. Atrapada durante años en el ojo del huracán y sin manual de salida, hizo del silencio su mejor aliado. Pero el tiempo —y el karma, algo que bien conoce— ha terminado colocando a cada cual en su sitio y hoy es ella quien, con voz propia, ha decidido ocupar el lugar que le corresponde.

La borrasca Harry irrumpía aquella madrugada en la península, desatando un temporal marítimo que amenazaba con herir la costa y dejar su huella en cada rincón del mapa. En el centro geográfico, la climatología tampoco da tregua. Madrid amanece bajo un cielo blanco y deliberadamente dramático, que parece prometer nieve, pero termina conformándose con una llovizna persistente. El frío es cortante y seco. Por la calle Eloy Gonzalo, padres e hijos avanzan a la carrera, paraguas en mano, hasta la fila de espera de la ruta escolar que acabará llevándose a los pequeños al colegio. Son las nueve de la mañana y el termómetro titubea con el cero.

De manera escalonada e ininterrumpida, los integrantes de esta producción comienzan a llegar a los estudios encargados de acogerla, ubicados a apenas unos metros de la vía citada. Uno tras otro, cada uno con su cruz, van marcando terreno. Desde el primer momento, dos nombres se repiten con la insistencia de un mantra, destinados a marcar el pulso de la jornada. Por un lado, María Félix; por el otro, Mar Flores.

La primera, La Doña, María Bonita, la mujer que México convirtió en mito antes incluso de que el tiempo tuviera ocasión de hacerlo. Actriz, icono, leyenda e inspiración de este proyecto. La segunda, María del Mar Flores Caballero, quien comparte algo más que el nombre: comparte esa rara cualidad que distingue a las mujeres que trascienden su biografía. Ambas han sido observadas, interpretadas y juzgadas hasta convertirse en rostros que ya forman parte del imaginario colectivo de todo un país.

Aparece pocos minutos después de las nueve y cuarto, con la melena suelta y húmeda, como recién lavada, deportivas brillantes, pantalones de cuero marrón chocolate, jersey beige y chaleco de pelo. Se encarga de presentarse personalmente ante cada miembro del equipo —servidor incluido, cuyo encuentro va acompañado de un “por fin te pongo cara”—. “¿Quién me falta?”, pregunta mientras avanza por el interior del camerino, saludando a Victoria, la asistente de estilismo escondida entre los vestidos que más tarde lucirá.

Acto seguido, se sienta en una de las sillas para comenzar el ajetreo que siempre conlleva una sesión de estas características. Alrededor, se debate sobre estilismos, tiempos y demás necesidades; Mar atiende atentamente a todo lo que sucede tras de sí a través del espejo.

Vestido de tafetán con cuerpo de crepé negro, de FABIO ENCINAR; carré de cashmere y seda, de HERMÈS; sandalias de MARTINELLI; pulsera LOVE de oro amarillo, de CARTIER; y sombrero de ALEXIA ÁLVAREZ DE TOLEDO.

Se trata de una de las contadas entrevistas que la madrileña ha concedido a lo largo de su vida. Llega meses después de la publicación de sus memorias, Mar en Calma (La Esfera de los Libros), que ya va por su segunda edición, y precede al debut de su pódcast ¿Qué habrías hecho mejor?, del cual ya da cuenta en su libro y que ahora finalmente materializa.

Las tornas han cambiado. Si durante años fueron otros quienes ocuparon horas, minutos y titulares hablando de su vida, hoy es Mar quien ha decidido dejar de dar la callada por respuesta. Televisiones, radios, prensa del corazón, e incluso la tradicionalmente acuñada como “seria”, confluyeron durante mucho tiempo en una misma diana. Una vorágine mediática en la que quedó sumida tras saltar a la fama después de ganar un concurso de moda impulsado por la revista Elle y de probar suerte en París. A su regreso a España, con apenas veinte años y a raíz de su primera relación sentimental, de la que nació su hijo mayor, todo saltó por los aires.

“El momento en el que descubrí que Mar Flores era un personaje ocurrió hace muchos años. Me empecé a sentir muy incómoda en mi propia piel. No entendía lo que pasaba ni sabía cómo gestionar la situación que estaba viviendo. Tuve que acudir a terapia personal para tratarlo. Fue entonces cuando me di cuenta de que me estaba comiendo el personaje”, narra, dejando constancia de cómo fue el principio del que muchos pensaban también sería su fin. Una vez más, estaban equivocados.

Vestido de seda, de MARINA RINALDI; mules de AQUAZZURA; sombrero de ALEXIA ÁLVAREZ DE TOLEDO; pulsera LOVE de oro amarillo, de CARTIER; y pendientes de MARQUISE.

“Lo más importante de haber escrito este libro ha sido dejar un testimonio de lo que consideraba relevante contar al mundo. Y la parte esencial ha sido decir la verdad y romper el silencio de tantos años”, revela. Ese silencio fue, de hecho, su gran cómplice y también el que permitió que otros inventaran relatos, algunos de los cuales la modelo llegó a dar por ciertos.

«Mi pecado ha sido confiar y la penitencia ha sido pública»

“Cuando una persona empieza a creer todo lo que dicen de ella, como me pasó a mí, llega a un punto… Recuerdo una vez que me pregunté: ‘¿Yo hice esto?’. Y quien estaba delante me respondió: ‘No, yo estaba presente’. Fue entonces cuando pedí ayuda”, admite con sinceridad, para proseguir: “Esto invita a una reflexión, porque a veces, en el mare magnum de la vida, de las situaciones y de los prejuicios que recibimos de la sociedad o incluso de amigos, cuando dicho instante aparece —si es que lo hace— hay que sentarse, ser fuerte y pedir auxilio”. “Duele mucho escuchar cosas que no son ciertas. Te lo puedo asegurar. Creo que sobreviví porque soy naif. No lo viví realmente tan duro como lo estaba sintiendo; de haberlo hecho, hubiera desaparecido del mapa. Es duro aguantar lo que yo aguanté”, sentencia ante esta cabecera.

– ¿Hay alguna verdad que durante mucho tiempo no te hayas permitido reconocer, ni siquiera a ti misma, y que ahora finalmente has expresado?

– Cuando uno calla no otorga, pero las verdades tampoco se cuentan. Ahora he decidido abrir la puerta, contar la verdad y ahí queda reflejada mi experiencia de vida.

– ¿Qué te ha resultado más difícil a lo largo de todo el camino que has recorrido al escribirlo?

– Lo más duro ha sido recordar todo lo vivido. Me he dado cuenta que había muchos episodios que mi persona había olvidado o había puesto en algún otro lugar más cómodo para no sufrir. Ha sido un proceso de casi ocho o nueve meses que, te diría, casi se puede comparar con un embarazo bastante complicado.

– Publicar unas memorias implica exponerse de nuevo. ¿Has tenido miedo a volver a ser juzgada?

– Ya no me importa. Realmente lo hice porque ya había pasado el proceso de dolor. Me encontraba en una etapa de agradecimiento, de perdón y con la necesidad de comunicar lo que yo había vivido, por si alguna de mis experiencias pudiesen servir a otras mujeres u hombres que atravesarán situaciones similares.

Mar lleva camisa de tafetán negro, de TOT-HOM; pantalones bordados de azabache, de MARIO SALAFRANCA; stilettos de AQUAZZURA; y bolero de tafetán, de FABIO ENCINAR.

En esas vivencias, que conforman el hilo conductor de esta entrevista, Mar se define a sí misma como alguien “trabajadora y muy disciplinada; una mujer familiar, divertida, algo tímida, precavida y sincera”. Pudimos comprobarlo de primera mano durante aquella jornada. Antes de que comenzaran los flashes, lanzó una promesa a Mario Sierra, con todos los presentes como testigos: “Hace mucho que no trabajamos juntos”, comentó, recordando viejos tiempos, y añadió: “Lo voy a dar todo”. No faltó a su palabra. A la vista está.

“Lo más duro ha sido recordar todo lo vivido. Me he dado cuenta que había muchos episodios que mi persona había olvidado o puesto en algún otro lugar más cómodo para no sufrir”

Esa determinación contrasta con la frustración que deja entrever en algún episodio de su escrito. En las más de doscientas páginas que lo conforman, hay una que se repite de forma reiterada: “maldición”. Lo hace con contundencia, dando cuenta de lo confuso que debió ser todo. En una de las ocasiones en que este término se manifiesta, lo verbaliza así: “La maldición que me atormenta, esa de que por cada cosa buena que me pasa sucede otra mala, apareció de nuevo”. ¿Acaso estaba predestinada desde niña a vivir una historia de cuento? ¿O fue el destino quien, de algún modo, decidió trazar ese camino? Ella lo tiene claro.

“No creo en el destino. Creo que el destino lo hacemos nosotros. Pero sí es verdad que la educación influye mucho. La manera en que nos enseñaban hace 40 ó 50 años nada tiene que ver con cómo se hace ahora. Salvando, obviamente, las diferencias generacionales, mis padres intentaron educarme de la mejor forma que supieron”, admite.

Y es cierto que habitamos una realidad diferente. Muchas de las situaciones que Mar tuvo que afrontar en aquella época hoy no serían toleradas. Las denuncias que interpuso habrían seguido adelante, seguramente fallando a su favor, y el martirio que vivió se habría frenado a tiempo. O eso es lo que nos gustaría creer. “Sinceramente, pienso que sí han cambiado las cosas porque he conseguido algo más de lo que esperaba. La gente puede pensar y comparar el momento actual con la España de hace 30 años. Hoy es más fácil todo”, concluye.

Vestido de seda en color caldera con escote asimétrico, de NABEL MARTINS; chaqueta adamascada de COOSY; pendientes de caracolas naturales con amatistas talladas, esmeraldas y tanzanitas, montados en oro amarillo, y anillo con marco de malaquita tallada, diamantes y topacios azules facetados, todo de MARQUISE. En esta página, revestimiento mural Panthera, de ARTE.

– ¿Qué parte de tu testimonio crees que todavía incomoda cuando se cuenta?

– Incomodan muchas cosas. La gente tendría que tener una visión más amplia y más bonita de la vida. Todo se supera con amor y con honestidad.

– En Mar en Calma repites en varias ocasiones que en el pecado has llevado la penitencia. ¿Cuál ha sido ese pecado? ¿Consideras este libro tu confesión?

(En el estudio se hizo un silencio profundo, que solo fue interrumpido por un leve “wow” de la propia protagonista).

– Cuando te enseñan a decir que sí por educación, cuando te enseñan a agradar a todo el mundo por educación y, de alguna manera, te enseñan a confiar en todo el mundo. Mi pecado ha sido confiar y la penitencia ha sido pública. Ese es el desbalance que yo he notado en mi vida. Y eso es lo que me ha pasado factura.

– ¿Cómo ha cambiado tu relación con el silencio?

– Le di la bienvenida. Es importante aceptar que el silencio no ayuda.

– ¿Ya no lo consideras refugio?

– No, en absoluto.

– Y si la Mar que escribe hoy pudiera sentarse con la Mar de hace 20 años, ¿qué le diría?

– La Mar de hace años no se creería esta situación. Dentro del dolor que he vivido y de los cambios, todavía conservo un poquito de aquella Mar pequeña, inocente o divertida que era yo. Así que creo que se chocarían las manos y se felicitarían mutuamente.

– Con todo lo bueno y lo malo que has vivido, si pudieras volver a nacer, ¿elegirías ser nuevamente Mar Flores?

– No quiero volver a ser Mar Flores.

Antes de cambiar de tema, sugiero una última pregunta: “Ahora, ¿qué le pides a la vida?”. Nuevamente, el silencio hace acto de presencia, el mismo del que tanto le ha costado desprenderse. Una lágrima recorre su rostro y uno de los presentes le ofrece un pañuelo. Finalmente, con la voz contenida, indica: “Esa pregunta no sé responderla”.

Mar Flores luce vestido de tul con madroños, de PILAR BANDE; botines de MAX MARA; sombrero de ALEXIA ÁLVAREZ DE TOLEDO; pulseras de YLIANA YEPEZ; y pendientes de ébano y brillantes, de MARQUISE.

Pese a ello, hoy es una mujer feliz y, sobre todo, en paz consigo misma. De alma noble y cercana, capaz de animarse y de contagiar su energía a quienes la rodean. Como aquel día, cuando pedía música cada vez que esta se detenía o soltaba un espontáneo “¡Olé, España!” al ritmo de uno de los cambios que más encajaba con la ocasión. Es una Mar renovada, en calma, como bien indica su título, que está emprendiendo nuevos proyectos.

Mar sobre su participación en DecoMasters: “Me llevo una experiencia increíble y un nuevo enfoque de proyección de vida, por así decirlo. Ahora voy mirándola de otra manera”

El primero es DecoMasters, el nuevo talent show de Televisión Española en el que participa junto a Carlo, su hijo mayor. En él, diez parejas de celebridades compiten por convertirse en auténticos profesionales del diseño de interiores, enfrentándose a retos reales de decoración. El concurso, presentado por Patricia Montero, cuenta con un jurado y un elenco de participantes a la altura: desde Antonia Dell’Atte o María Zurita y Borbón, hasta las Dominguín Bosé o la más joven del clan Pantoja.

Gracias a este, estamos descubriendo una faceta de ella hasta ahora desconocida, aunque en realidad siempre ha estado presente. Una veta que ha ido alimentando a lo largo de los años dada su amistad con algunos de los mejores interioristas del país, entre ellos Tomás Alía y Pascua Ortega.

“Ha sido divertido. Había personas que no había visto antes y me ha encantado conocer. Para mí también ha sido un paso a nivel personal, porque ese personaje que llevo siempre encima me lo he quitado y he podido disfrutar de ser María del Mar Flores Caballero”, reconoce. “Espero que todo el mundo lo esté disfrutando y se esté sorprendiendo. Yo, desde luego, me llevo una experiencia increíble y un nuevo enfoque de proyección de vida, por así decirlo. Ahora voy mirándola de otra manera”.

Vestido de seda verde con cintas, de SIMORRA; pulsera LOVE de oro amarillo, de CARTIER; pulsera de oro blanco con brillantes y piedras facetadas en forma de hojas, y pendientes de caracolas naturales con chatones de turquesas, montados en oro amarillo, todo de MARQUISE.

También verá la luz su pódcast ¿Qué habrías hecho mejor?, un formato en el que Mar se lanza de lleno, explorando uno de los canales de mayor éxito en la actualidad y volviendo a ponerse a los mandos, como en sus primeros años en la profesión. “Este proyecto es algo que me hace muchísima ilusión y creo que realmente hay mucho más que en el libro: se va a ver y descubrir cómo soy, así como el interés que me producen las personas y sus historias”, manifiesta en primicia a FEARLESS. “Vamos a poder ver conversaciones mías con los invitados y reflexionaremos sobre qué habrían hecho mejor en distintos aspectos de su vida”.

Con las agujas del reloj acercándose a las tres, todos cuantos han conformado la producción abandonan los estudios por tandas. Mar se queda entre los últimos, despidiéndose de cada uno con la serenidad que le caracteriza. Cuando finalmente sale, lo hace con un look completamente diferente al primero que le vimos: botines de tacón negros, falda morada con un ligero vuelo a ras de los tobillos y parte superior negra. Se dirige a otro compromiso. Una pequeña transformación que parece una metáfora de lo que ha sido y es su vida. Dejar atrás lo que ya no necesita y avanzar hacia lo que está por venir. Porque como escribe en sus memorias: “Ya le he dicho al de arriba que gracias, que ya no es necesario que me mande más golpes, que ya puedo y sé aprender sin ellos”. Dios la oiga.

Maquillaje y peluquería CRISTO RODRÍGUEZ para Guerlain, L’oreal Pro & Extensionmania
Asistente de fotografía DAVID SANTA CRUZ
Asistente de estilismo VICTORIA IZAGUIRRE
Agradecimientos ARTE WALLS & LÁZARO ROSA-VIOLÁN

En el nuevo número de primavera de FEARLESS, Mar Flores protagoniza una edición que florece con ella. Icono indiscutible de los noventa, empresaria y mujer resiliente, atraviesa hoy una etapa de renovación profunda tras la publicación de sus memorias, donde rompe años de silencio y reconstruye, con voz propia, los capítulos más mediáticos de su vida.

Después de haber sido observada, cuestionada y expuesta hasta límites que hoy resultarían impensables, Mar decide tomar la palabra y poner los puntos sobre las íes. “Mi pecado ha sido confiar y la penitencia ha sido pública”, revela con la serenidad que solo da el tiempo. Lejos del ruido que durante años marcó su relato, se muestra firme, reflexiva y dueña de su verdad.

Desde un presente marcado por nuevos proyectos —como su participación en Decomasters— y con varios horizontes profesionales en camino, Mar encarna una evolución consciente: la de quien ya no se esconde ni se justifica, sino que se reafirma. Más libre. Más auténtica. Más ella que nunca.

En esta edición especial, protagoniza una doble portada que respira exactamente lo que representa hoy. Esta primavera, FEARLESS se llena de luz, segundas oportunidades y mujeres que transforman la tormenta en calma.

¡Sírvanse a la carta!

Los clásicos nunca mueren, y en la industria del lujo esa máxima se reafirma cada temporada. Esta primavera, las grandes casas joyeras y relojeras rescatan sus emblemas más icónicos para reinterpretarlos con un giro fresco y vibrante: siluetas eternas que renacen a través del color, la luz y nuevos códigos estéticos. En este número, ese espíritu se traslada a un festín mexicano donde la tradición sirve de escenario a las piezas más deslumbrantes, celebrando un diálogo entre herencia y modernidad que florece con fuerza propia.

El show de Briten debe continuar

Ana Brito, conocida en redes como @elshowdebriten y respaldada por más de medio millón de seguidores, conquista a quien la descubre. Pódcast, libro y televisión dibujan una trayectoria en constante movimiento y siempre acompañada de una sonrisa, recordando que pase lo que pase el show debe continuar.

Un linaje flamenco llamado Amaya

Remedios y Samara Amaya se mueven por el flamenco como quien respira. La voz de la madre, una de las grandes del género en España, parece desafiar al tiempo, mientras su hija, forjando una carrera en solitario, promete dejar su propia huella en él. Ambas conocen los obstáculos de la industria y saben lo que cuesta abrirse camino en ella, pero, al final, su medida del éxito es simple y rotunda: que les guste a ellas.

Pino Montesdeoca, a flor de piel

A los 53 años debutó en un sector que antes miraba con recelo y al que hoy abraza. Con el tiempo, confiesa, aprendió que la moda le abrió los ojos y le cerró la boca. Más de una década después, y tras haber vivido mucho, quizá demasiado, Pino Montesdeoca puede presumir de algo excepcional: haberse encontrado a sí misma. También de formar parte del elenco de un filme de Almodóvar.

¡Abran paso!

España está llena de talento joven que marca tendencia en arquitectura y diseño a nivel global. Ellos son un perfecto ejemplo. Con siete años de trayectoria trabajando en equipo, no han dejado de crear y conceptualizar espacios capaces de despertar todos los sentidos. Son David Meana, Ignacio Navarro, Iñigo Palazón y Ricardo Fernández, y juntos componen Estudio DIIR. Si aún no los conocen, estén atentos, darán mucho que hablar.

A la mesa con el G15 de la arquitectura

Durante años hemos confundido estar conectados con estar juntos. Por eso, cuando un grupo de personas decide apagar los teléfonos y sentarse a hablar, el gesto adquiere una fuerza casi política. La penúltima cena del G15 fue exactamente eso: una mesa compartida como acto consciente, como espacio de escucha y pensamiento, donde la arquitectura dejó de ser solo profesión para convertirse en conversación. Convocada por Mindway y con la presencia de Agatha Ruiz de la Prada como co-anfitriona, la velada reunió a algunas de las miradas más influyentes del panorama arquitectónico y creativo español. No para exhibir logros, sino para preguntarse cómo queremos vivir, construir y contar el futuro.

Vivir es urgente

Cuando la ciencia escucha y la experiencia toma la palabra, la medicina cambia de forma. La Fundación Contigo nace del encuentro entre un oncólogo que aprendió a mirar más allá y una paciente que decidió no aplazar la vida. Una historia sobre cáncer, compromiso humano y la urgencia vital de vivir.

El pasado hecho presente de Gregorio Marañón

Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, II marqués de Marañón, acaba de ser reelegido al frente del Patronato del Teatro Real, consolidando más de una década de liderazgo al frente de uno de los escenarios más emblemáticos de España. Abogado, financiero y académico de prestigio, Marañón combina su brillante trayectoria profesional con una pasión desbordante por la cultura y el patrimonio, impulsando proyectos que van desde la revitalización del Teatro Real hasta la creación de fundaciones que protegen nuestro legado histórico. Su historia y sus logros invitan a descubrir cómo una vida puede transformar la cultura de un país.

México: un viaje a todo color

México se despliega como un territorio de contrastes y profundidad cultural, donde la historia no pertenece al pasado y la identidad se expresa en cada gesto cotidiano. Entre paisajes que van del desierto al trópico y una creatividad que atraviesa gastronomía, arte y arquitectura, el país invita a ser leído con calma. Una mirada curada y contemporánea a México, atendiendo a su esencia, su carácter y su extraordinaria capacidad de seducción.

El retorno de Mario Conde

Estrenamos NAMELESS, un cuestionario sin biografía oficial y sin personaje, pensado para quienes ya han sido demasiado visibles como para seguir fingiendo anonimato. Un espacio para Anonymous mediáticos, para hablar cuando ya no hace falta explicar quién eres. Y no es casualidad que este lugar lo ocupe Mario Conde.

Mario fue el primero en habitar este territorio cuando aún no sabíamos muy bien qué iba a ser todo esto. Antes de premios, antes de siglas, antes incluso de tener forma. El nacimiento de FEARLESS fue una portada inédita, un logotipo recién estrenado y un artículo suyo. Así empezó la conversación.

Seis años después, seguimos aquí. Quizá con menos ingenuidad, pero con la misma curiosidad. Por eso tenía sentido volver a empezar con él. Porque hay personas que en lugar de inaugurar secciones, inauguran épocas. Hoy no le pedimos que opine, ni que sentencie. Hoy simplemente le preguntamos. Y escuchamos.

Archidom Studio, estudio de arquitectura e interiorismo firma en Madrid su nuevo proyecto: 61. (Sixtyone), un espacio concebido como una experiencia inmersiva donde pasado y contemporaneidad dialogan a través de la materia, la luz y la memoria.

Grupo Mosh, el grupo que inició su trayectoria en Marbella con Mosh Fun Kitchen, líder en ocio y gastronomía de lujo, presenta en la capital su proyecto más ambicioso hasta la fecha: el restaurante y club 61., un espacio llamado a redefinir la noche madrileña. Detrás de esta nueva apertura se encuentra el sello inconfundible de ARCHIDOM Studio, el estudio que en los últimos años ha firmado algunos de los espacios gastronómicos y de ocio que han marcado el pulso estético del Mediterráneo y que ahora crea en la capital una propuesta destinada a convertirse en referencia.

Ubicado en el número 61 de una calle emblemática del centro de la ciudad, el local ha sido concebido como un escenario envolvente donde cada elemento responde a una narrativa espacial precisa. Desde el inicio, el estudio planteó un objetivo ambicioso: crear un lugar que pareciera haber existido siempre. No como una recreación histórica, sino como una joya latente, descubierta y revelada. Un interior donde la pátina del tiempo no es artificio, sino argumento.

ARCHIDOM, reconocido por su capacidad para convertir espacios en destinos, integra arquitectura, interiorismo e identidad creativa bajo una misma visión, desarrollando en 61. un concepto que equilibra contraste, teatralidad y sofisticación.

Romanticismo veneciano y brutalismo: un diálogo arquitectónico

En 61., ARCHIDOM propone un encuentro inesperado entre el romanticismo veneciano y el brutalismo. La narrativa espacial se inspira en la Venecia aristocrática y en la atmósfera de sus palazzos. El espacio principal se configura como la gran sala de recepción de un noble veneciano: un entorno de luces veladas, reflejos dorados y una decadencia sofisticada que aporta profundidad y carácter.

Las líneas rotundas y los materiales crudos, de inspiración industrial, conviven con detalles ornamentales y guiños clásicos. Una barra de madera de gran presencia articula el conjunto, coronada por una lámpara diseñada a medida por el estudio y realizada por artesanos vidrieros. La chimenea esculpida funciona como hogar central. Los suelos de madera conviven con alfombras antiguas, mientras el techo revestido en pan de oro y plata genera un juego de destellos sutiles que transforma la percepción del espacio a lo largo del día.

La iluminación, concebida como parte esencial del relato arquitectónico, acompaña la evolución natural del lugar: lo que comienza como restaurante muta orgánicamente hacia club sin rupturas, gracias a una arquitectura pensada para cambiar de atmósfera. No se trata solo de diseño, sino de una puesta en escena donde cada recorrido, cada sombra y cada material activan una experiencia sensorial.

La fachada, compuesta por grandes vidrieras artesanales de vidrio coloreado, introduce una dualidad entre exhibición y misterio. Por la noche, el interior proyecta hacia la calle matices ámbar y verdes, convirtiéndose en una presencia cromática singular dentro del paisaje urbano madrileño.

En la zona posterior emerge una segunda escena: el “almacén de arte”. Aquí la estética vira hacia un lenguaje más industrial, evocando el espacio donde se guardan los tesoros acumulados durante generaciones. Vigas con roblones, lucernarios y pilares metálicos contrastan con terciopelos, cortinajes densos y mesas de mármol. La tensión entre lo estructural y lo ornamental genera un equilibrio sofisticado entre contención y exceso.

La gran vidriera central baña el ambiente con una luz cálida que evoluciona al ritmo de la música. El mueble de DJ, esculpido en mármol y acero y diseñado por el estudio, se concibe como una pieza híbrida entre mobiliario y escultura.

El arte como parte de la arquitectura

En coherencia con la visión del estudio, el arte no actúa como complemento, sino como parte estructural del concepto. Las obras, de artistas emergentes y consolidados, se renovarán cada seis meses, manteniendo el espacio en constante movimiento.

ARCHIDOM ha buscado piezas únicas en anticuarios, almacenes e inventarios privados de medio mundo: tapices renacentistas italianos, espejos de gran formato procedentes de palacios franceses y alfombras persas dialogan con obras contemporáneas, generando una conversación entre épocas. Cada pieza ha sido integrada estratégicamente para interactuar con la luz, la circulación y los materiales, reforzando la sensación de estar en un entorno vivo.

La atención al detalle se extiende a todos los elementos del proyecto de Grupo Mosh, con un marcado sello made in Spain: desde el vestuario diseñado por CASONÁ hasta piezas de LOEWE incorporadas en la propuesta estética. El contrapunto internacional lo aporta NIKE, que ha desarrollado una línea especial para el espacio, subrayando su carácter contemporáneo.

Gastronomía y experiencia inmersiva

Fiel al espíritu de Grupo Mosh, 61. apuesta por una exclusividad que no se exhibe, sino que se descubre. Tras una fachada discreta se despliega un universo donde gastronomía, arte, música y diseño conviven de manera natural, sostenidos por una arquitectura que lo articula todo.

La propuesta culinaria, liderada por Franco Franceschini, chef ejecutivo del grupo, dialoga con el entorno: precisa, cosmopolita y con acentos internacionales. La experiencia gastronómica evoluciona al ritmo del espacio, acompañando su transformación y reforzando su carácter inmersivo.

61. se plantea como una experiencia pausada. Un interior que invita a detener la mirada, a descubrir matices en sucesivas visitas y a entender el lujo desde la profundidad material y conceptual.

Marbella y Madrid, unidas por el diseño

Con 61., Grupo Mosh traslada a Madrid la energía y sofisticación que han definido sus emblemáticos espacios en Marbella, junto a la creatividad de ARCHIDOM, que convierte esta expansión en un hito: transformar un local en un escenario y un proyecto en un fenómeno cultural.

El resultado es un interior que no se limita a ambientar, sino que construye relato. Un espacio donde cada elemento posee memoria y cada detalle ha sido sometido a un proceso creativo riguroso.

61. llega a Madrid como un lugar que no se explica, se experimenta. Y lo hace con la firma de ARCHIDOM como garantía de una nueva manera de entender el lujo nocturno: narrativa, sensorial y profundamente arquitectónica.

Lo más destacado de la sociedad civil de Barcelona celebró anoche con gran éxito su esperada Gala del 10º Aniversario, una velada que reunió a lo más destacado del cine, la cultura y la sociedad barcelonesa en un homenaje al cine español y catalán coincidiendo con el mes de los Premios Gaudí y los Premios Goya.

La celebración congregó a un nutrido grupo de intérpretes, creadores, comunicadores y representantes institucionales, confirmando a Gatsby como uno de los espacios donde confluyen cultura y vida social en la ciudad. Entre los asistentes destacaron Kira Miró, Leticia Dolera, Macarena Gómez, Vanesa Romero, Elena Ballesteros, Leonor Lavado, Salva Reina, Nuria Gago, Fernando Andina, Nacho Guerreros, Clara Alvarado, Frank Blanco, Mónica Pont, Alejandra Prat Julio Salinas,  Sergi Barjuán, Jose Antonio Epi, así como figuras vinculadas a la Academia de Cine y al ámbito cultural como Josep Amorós, Javier Balaguer o Josep Mª Civit.. 

La gala contó asimismo con la presencia de Carmen Zapata, alcaldesa de la noche de Barcelona, y de Jordi Badia i Llach, de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, entre otras personalidades del ámbito institucional y cultural.

Durante la noche, concebida como un gran homenaje escénico al cine español y catalán, Gatsby desplegó su característico formato dinner & show, combinando gastronomía, música en directo y espectáculo en una atmósfera inspirada en el universo del gran Gatsby, en un recorrido emocional por la cultura cinematográfica.

Con esta celebración, Gatsby culmina un mes dedicado al cine dando escenario a actividades oficiales de los Goya y refuerza su posicionamiento como un espacio donde el ocio nocturno dialoga con la cultura y las artes escénicas. Diez años después de su apertura, el proyecto continúa apostando por una experiencia integral basada en la emoción, el detalle y la creación de recuerdos compartidos.

Gatsby: un referente internacional visitado por celebridades

Ubicado en la calle Tuset de Barcelona, Gatsby Barcelona es un dinner & show que desde hace diez años ha contribuido a redefinir la experiencia nocturna de la ciudad. Fundado por Antonio Cano y perteneciente al Grupo Sutton, uno de los grupos más relevantes del ocio nocturno en Barcelona y a nivel nacional, el proyecto, dirigido por Oliver Om, se ha consolidado como un referente internacional por su propuesta que integra gastronomía, espectáculo en vivo y una atmósfera cuidada al detalle. Por sus salones, cuya estética evoca la era de la Ley Seca y el imaginario del gran Gatsby, han pasado a lo largo de la última década figuras globales del cine, la música y el deporte como Leonardo DiCaprio, Lionel Messi, Neymar, Lewis Hamilton, Rosalía, Brad Pitt o Georgia May Jagger, entre muchas otras.