Belvedere, el primer vodka súper premium del mundo, presenta a nivel internacional una campaña monumental protagonizada por el actor aclamado por la crítica, Daniel Craig, como nunca antes se le había visto. Dirigida por el cineasta ganador del Premio de la Academia, Taika Waititi, la inesperada, sorprendente e inspiradora colaboración muestra la faceta más audaz del actor británico.
La visión única de Taika imagina cómo podría ser la vida de Craig fuera de cámaras. Inicialmente, Craig se aleja de una multitud pasando por el emblemático puente Pont Neuf de París. El actor pasea con andares de provocación por el vestíbulo, los pasillos y la azotea del lujoso Cheval Blanc, en París, sin perder el ritmo. Finalmente, entra en la espectacular suite y baila hacia el bar Belvedere. Justo cuando está a punto de tomar el primer sorbo, Waititi grita «corten», y aparece en escena mientras le pide a Craig que repita la toma una vez más, simplemente siendo él mismo.
Valiente en espíritu y con una energía claramente rebelde, la campaña reúne a una comunidad excepcional de artistas colaboradores. La coreografía del anuncio ha sido obra del célebre JaQuel Knight, quien ha coreografiado a Craig con destreza y humor. La canción es un tema original escrito e interpretado por las superestrellas mundiales Rita Ora y Giggs. La producción del spot, por otra parte, ha sido llevada a cabo por los creadores de éxitos como Invisible Men, Bandits y Hungry Man. Las imágenes fijas de la campaña han sido fotografiadas por el icónico Juergen Teller, en la misma suite que ambienta la escena del gran final de la película, mientras que Christine Centenera ha diseñado el rodaje con un toque limpio y moderno.
Un grupo de creativos provocadores, ingeniosos y dotados de gusto icónico por lo no convencional, que ha materializado una instantánea única en reivindicación a los valores de autoexpresión, autenticidad y estilo que representan la marca Belvedere.

POR FAVOR, BEBA CON RESPONSABILIDAD



















Miriam presenta la edición limitada de Beoplay A9 que irradia su auténtico estilo. “He logrado crear una marca personal y un diseño único que se ve reflejado en todos y cada uno de mis proyectos, mi mayor motivación fue el poder reflejar esa esencia que me caracteriza en una pieza a pequeña escala como el A9” comenta Miriam Alía, quien tuvo su primer contacto con el producto en Casa Decor “La manera en la que este altavoz combinaba lujo, diseño y tecnología captó mi atención desde el primer momento”.
Beoplay A9 es un claro ejemplo de cómo la firma danesa entiende la tecnología. Piezas atemporales que una década después continúan siendo actuales y admiradas. Líneas simples que se integran con la decoración para ser parte del mobiliario o convertirse en la pieza central de la estancia que habitan dada su gran belleza. Esto, unido a la durabilidad emocional de los productos de Bang & Olufsen , hace que se conviertan en iconos, cómo sin duda lo es el Beoplay A9. En este diseño de Beoplay A9, Miriam plasma su ADN en una creación colorista y disruptiva.


Una velada en la que no faltó ningún detalle y que tuvo lugar en el Atelier que posee el diseñador en la Calle Fernando VI en Madrid, que también se vistió de gala para la ocasión con una distinguida decoración Navideña. La cita dedicada al lujo y el savoir faire por excelencia, cautivó a los asistentes con una celebración que contó con la actuación estelar de Rossy de Palma cantando “Lo Dudo” del grupo Los Panchos. Un momento único y exclusivo en el que la actriz eligió lucir un vestido dos piezas de la firma Lina 1960 en color negro, con volantes en la falda y flores bordadas a mano en hilo negro. Una obra maestra que combinó con el Fan “Marylin” de Olivier Bernoux en tamaño XXL con plumas de avestruz y un varillaje forrado con napa de cordero y cristales. 












A principios del siglo XX había un frontón de pelota vasca en Madrid, allí jugaban los pelotaris de Markina, hombres jóvenes, fuertes y guapos, conocidos en su universo como estrellas de cine. Este frontón hizo que los pelotaris pasarán mucho tiempo en la capital española, echando mucho en falta la comida tradicional vasca. Fue entonces cuando a uno de estos pelotaris, Roberto Bustingorri, muy conocido en la sociedad donostiarra, le ofrecieron la concesión del restaurante del frontón para montar un restaurante de comida vasca con fundamento. Éste animó a su hermano Rufino Bustingorri, el más emprendedor de la saga, a ponerse manos a la obra y junto con su mujer, Dolores Goyogana y su hermana Rosalía Bustingorri, abrieron en 1922 el restaurante Jai Alai.
En 1936 el panorama político estaba algo revuelto y estalló la guerra civil. La actividad de Jai Alai quedó temporalmente pausada con Rufino y su mujer fuera de España. En 1940, Jai Alai abre de nuevo sus puertas para dar de comer buenos platos en tiempos de racionamiento. El frontón cerró, pero el restaurante siguió alimentando a generaciones de madrileños y menos madrileños.
En los años 60, la nueva generación de Bustingorri, Miguel Bustingorri junto con su mujer Antonia, encuentra un nuevo local en las afueras, el antiguo colegio Rosales, que compran para instalar allí el restaurante. Desde entonces, Jai Alai se encuentra en esa misma ubicación, en la calle de Balbina Valverde número 2. 
Jai Alai es mucho más que un restaurante, es un lugar en el que mires donde mires, hay historia. Ocupa una casa de tres plantas, que suma varios salones (algunos privados) y una gran terraza. No hay político de postínque no haya pasado por sus comedores durante la guerra, pero sobre todo en los años de la Transición, cuando miembros de distintos partidos políticos se reunían alrededor de una mesa llena de viandas para dilucidar su porvenir. Jai Alai fue el restaurante emblemático de la platajunta.

Son Incontables las presencias políticas, Reyes, príncipes, escritores, periodistas, actores, premios Nobel, artistas… que han pasado por los comedores de Jai Alai para disfrutar de su gastronomía, dónde cobra protagonismo la materia prima y el sabor a tradición. Sus platos emblemáticos son las angulas, ya que fueron los primeros en traerlos a la capital española, los chipirones en su tinta, el bacalao en todas sus versiones, los chipirones, las alubias, la merluza… y un sinfín de platos más.
Este 2022, con la tercera generación de Bustingorri, hijas de Miguel, Maria José y su hermana Arantxa con su marido Ibon como jefe de cocina, Jai Alai celebra su centenario, algo que muy pocos restaurantes pueden decir.









Situada a 5 kilómetros de la ciudad de Albacete, la finca Dehesa de Los Llanos es conocida en todo el mundo por la calidad de sus productos, entre los que destacan sus internacionalmente reconocidos quesos. Su origen se remonta a 1647, año en que se estableció en ella una congregación de monjes franciscanos dedicados a la agricultura y la ganadería. Con la desamortización de Mendizábal (1836), la propiedad pasó a manos del marqués de Salamanca, hasta que en 1893 fue adquirida por el marqués de Larios.