Hay regalos que se olvidan y otros que se disfrutan sorbo a sorbo, como los grandes destilados. Este Día del Padre es la ocasión perfecta para levantar la copa por quienes nos enseñaron a valorar el tiempo, el cuidado en los detalles y el placer de compartir. Elegir una botella excepcional es, además de un obsequio, un gesto que habla de legado, carácter y celebración. Aquí, nuestra selección.

Bushmills 10 Year Old: el lujo es cuestión de tiempo

Bushmills 10 Year Old es un single malt irlandés que demuestra que la verdadera sofisticación requiere paciencia. Triple destilado y madurado al menos diez años en barricas de bourbon y jerez, ofrece un whiskey suave y equilibrado con notas de miel, vainilla, chocolate con leche y cítricos. Elegir Bushmills es apostar por la historia de la destilería más antigua con licencia desde 1608 y por un lujo que se saborea con cada sorbo.

1800 Guachimonton: tradición mexicana en una botella icónica

Inspirado en el Valle del Tequila y en el sitio arqueológico de Los Guachimontones, Patrimonio Mundial de la UNESCO, 1800 Guachimonton es una referencia súper premium de 1800 Tequila. Elaborado con 100% agave Blue Weber, se añeja en barricas de roble americano y se termina en barricas de licor de naranja, logrando un perfil suave con notas de miel y cítricos. Su botella de cerámica roja, evocando pirámides y arcilla, convierte a esta edición en un regalo memorable.

Maestro Dobel 50 Cristalino: innovación que seduce

Maestro Dobel 50 Cristalino combina tradición y vanguardia. Elaborado con 100% agave Blue Weber y envejecido durante tres años en barricas de roble, su filtrado con carbón activo elimina el color sin sacrificar complejidad. El resultado es un tequila sedoso y sofisticado, con notas de caramelo, miel, frutos secos y matices frutales, ideal para quienes buscan un regalo que sorprenda y deleite.

José Cuervo Tradicional: el tequila para compartir momentos

Con más de dos siglos de historia, Jose Cuervo Tradicional Silver representa la esencia del tequila icónico. Su perfil aromático, con notas de agave cocido y matices herbales y frutales, es perfecto para disfrutar solo o en cócteles clásicos como la Margarita, la Paloma o la Muletta. Un destilado pensado para brindar y crear recuerdos compartidos en este Día del Padre.

El restaurante Sessions del mítico Hard Rock Hotel Madrid, ubicado en el número 17 de la Ronda de Atocha, inicia una nueva etapa gastronómica con una carta completamente renovada que amplía su propuesta sin perder su identidad. La idea es clara: platos pensados para compartir, sabores reconocibles pero con personalidad y una experiencia que encaja con el espíritu del hotel. La nueva oferta se construye sobre tres pilares que definen el concepto del restaurante: mantenerse fiel al estilo Hard Rock que impregna el espacio, incorporar un marcado toque castizo y apostar por una cocina hecha íntegramente en casa. El resultado es una carta versátil que combina referencias internacionales con guiños muy madrileños.

Tres pilares para una carta con personalidad

La nueva propuesta de Sessions se apoya en tres pilares: mantener el espíritu Hard Rock, incorporar un toque castizo y apostar por una cocina hecha en casa. El resultado es una carta que combina referencias internacionales con platos muy reconocibles de la tradición madrileña.

Ese guiño local se percibe especialmente en los entrantes, donde aparece un pequeño recorrido por el tapeo más castizo, muy en línea con la oferta gastronómica del vecindario en el que se ubica el hotel. No faltan las gildas —con boquerones o anchoas—, la ensaladilla rusa o las clásicas croquetas de jamón, pensadas para abrir boca y compartir.

A este apartado se suman otros “picoteos madrileños”, como la tabla de jamón ibérico con tomate rallado y picos de pan, las patatas bravas con alioli de ajo negro, los torreznos sobre patata revolcona o el calamar frito con alioli y lima.

Junto a ellos conviven propuestas con guiños más internacionales, como los Nachos Overdrive con carne desmechada casera, guacamole y salsa de queso o las croquetas de mac & cheese, que completan una carta pensada para compartir y disfrutar sin demasiadas reglas.

El horno Josper, el gran protagonista

Si hay un elemento que define la cocina de Sessions es el horno Josper. Este horno de carbón se convierte en el auténtico motor de la cocina y en el responsable de ese toque ahumado que marca buena parte de la carta.

Gracias a él, muchas de las carnes alcanzan un punto especialmente intenso, desde cortes como el entrecot hasta elaboraciones más informales como hamburguesas o tacos de ternera que ganan profundidad de sabor gracias al paso por las brasas.

Las hamburguesas son, de hecho, uno de los grandes platos estrella de la casa. Se elaboran con carnes seleccionadas y pan brioche, en combinaciones que buscan intensidad y equilibrio. Entre las más destacadas está la Hamburguesa Española, que combina carne de ternera con guiso de rabo de toro desmigado, queso Idiazábal y alioli de ajo negro, un auténtico must de la carta, o la Cuatro Quesos, con salsa cremosa, bacon y cebolla frita.

El Josper también entra en juego en otros platos principales como la pechuga de pollo de corral con piel crujiente, la lubina a la bilbaína —una de esas elaboraciones que merece pedirse sí o sí— o las costillas cocinadas a baja temperatura con salsa barbacoa asiática.

El final más dulce

La parte dulce mantiene la misma filosofía: recetas reconocibles pero bien ejecutadas. No faltan clásicos como la tarta de queso o el brownie con helado. No obstante, si hay un postre que cobra especial protagonismo en este momento del año es la torrija caramelizada con helado. Con la llegada de la Cuaresma, este dulce tradicional se convierte en una de las propuestas más apetecibles de la carta, aportando ese guiño final a la tradición que ahora también forma parte de la identidad del restaurante.

Durante la Cuaresma, muchos comensales buscan alternativas al consumo de carne, especialmente los viernes de vigilia. En ese contexto, el pescado vuelve a ocupar un lugar central en la mesa y se convierte en una oportunidad para redescubrir algunos de los productos más apreciados del mar. En Azahara, el restaurante andaluz ubicado en el barrio de Salamanca, el protagonista indiscutible es el atún rojo salvaje, un producto que vertebra gran parte de su propuesta gastronómica y que encuentra en este momento del calendario una ocasión perfecta para brillar.

El sabor del sur llega a Madrid

La gastronomía andaluza es una de las más reconocibles del panorama culinario español. Sabrosa, directa y profundamente ligada al producto, su esencia se basa en el disfrute y en una forma de vivir la mesa sin artificios. Ese espíritu es precisamente el que define la propuesta de Azahara, un restaurante que ha logrado trasladar a la capital los sabores más auténticos del sur.

Detrás del proyecto se encuentra el empresario hostelero Sergio Fermosell, impulsor del Grupo Macarena, responsable también de otros establecimientos como Macarena, Marimorena y Casa Julián, además de Jarana. Con Azahara, Fermosell ha creado un espacio donde conviven recetas tradicionales andaluzas y una mirada contemporánea que respeta el producto por encima de todo.

Una oda al atún rojo salvaje

El gran hilo conductor de la carta es el atún rojo salvaje, uno de los pescados más valorados por los amantes de la gastronomía. En Azahara llega directamente desde las costas andaluzas gracias a productores especializados como Gadira y JC Mackintosh, lo que garantiza la calidad y trazabilidad de cada pieza.

La cocina del restaurante explora prácticamente todas las partes del atún y sus diferentes texturas, desde crudos y semicrudos hasta elaboraciones tradicionales. En la carta destacan propuestas como el tartar de descargamento o el jamón de ventresca ahumado, el tataki de lomo blanco o el singular tuétano de atún, una elaboración poco habitual en Madrid que se asa en horno de carbón y se sirve con tartar del propio espinazo y yema de huevo.

En el apartado de platos calientes tampoco faltan clásicos de la cocina del sur como el atún encebollado o el morrillo de atún rojo, recetas que reflejan la tradición marinera andaluza y que convierten a este producto en el auténtico protagonista de la experiencia gastronómica.

Mucho más que atún: tradición andaluza en cada plato

Aunque el atún rojo sea el eje de la propuesta, Azahara es también un homenaje a la cocina andaluza en sentido amplio. Su carta reúne recetas que forman parte del imaginario gastronómico del sur, reinterpretadas con una presentación contemporánea.

Entre ellas destacan las croquetas de puchero o de choco y tinta, las berenjenas cordobesas con salmorejo, la ensaladilla rusa con ventresca y mojama o sus pescados fritos, todos ellos aptos para celíacos. A estos platos se suman guiños a otras tradiciones culinarias, como el taco de langostinos de Sanlúcar acevichados con guacamole, que mezcla influencias mexicanas y peruanas.

Furtivo, el secreto mejor guardado del restaurante

Más allá del comedor principal, Azahara esconde un espacio singular que se ha convertido en uno de los grandes atractivos del restaurante: Furtivo. Este espacio, situado en la planta inferior y concebido como un speakeasy gastronómico, acoge durante todo el año espectáculos de ronqueo de atún rojo salvaje.

En estas citas, la pieza llega suspendida desde el techo hasta la mesa de despiece, donde comienza el tradicional proceso de corte que da nombre al ronqueo por el sonido que produce el cuchillo al rozar la espina del pescado. Los asistentes pueden disfrutar después de la propuesta gastronómica del restaurante o de un menú degustación centrado exclusivamente en este producto.

Un espacio que respira Andalucía

La experiencia se completa con una bodega de más de 150 referencias en la que destacan vinos de Cádiz y de otras zonas de Andalucía, además de una selección de cócteles de autor con guiños al sur, algunos de ellos elaborados con vino de Jerez.

El interiorismo, diseñado por el estudio Las2Mercedes, traslada al comensal a una atmósfera luminosa y mediterránea que evoca Andalucía en pleno corazón de Madrid. Un escenario perfecto para disfrutar, especialmente en estas semanas de Cuaresma, de una cocina donde el pescado y el producto del mar se convierten en protagonistas absolutos.

Archidom Studio, estudio de arquitectura e interiorismo firma en Madrid su nuevo proyecto: 61. (Sixtyone), un espacio concebido como una experiencia inmersiva donde pasado y contemporaneidad dialogan a través de la materia, la luz y la memoria.

Grupo Mosh, el grupo que inició su trayectoria en Marbella con Mosh Fun Kitchen, líder en ocio y gastronomía de lujo, presenta en la capital su proyecto más ambicioso hasta la fecha: el restaurante y club 61., un espacio llamado a redefinir la noche madrileña. Detrás de esta nueva apertura se encuentra el sello inconfundible de ARCHIDOM Studio, el estudio que en los últimos años ha firmado algunos de los espacios gastronómicos y de ocio que han marcado el pulso estético del Mediterráneo y que ahora crea en la capital una propuesta destinada a convertirse en referencia.

Ubicado en el número 61 de una calle emblemática del centro de la ciudad, el local ha sido concebido como un escenario envolvente donde cada elemento responde a una narrativa espacial precisa. Desde el inicio, el estudio planteó un objetivo ambicioso: crear un lugar que pareciera haber existido siempre. No como una recreación histórica, sino como una joya latente, descubierta y revelada. Un interior donde la pátina del tiempo no es artificio, sino argumento.

ARCHIDOM, reconocido por su capacidad para convertir espacios en destinos, integra arquitectura, interiorismo e identidad creativa bajo una misma visión, desarrollando en 61. un concepto que equilibra contraste, teatralidad y sofisticación.

Romanticismo veneciano y brutalismo: un diálogo arquitectónico

En 61., ARCHIDOM propone un encuentro inesperado entre el romanticismo veneciano y el brutalismo. La narrativa espacial se inspira en la Venecia aristocrática y en la atmósfera de sus palazzos. El espacio principal se configura como la gran sala de recepción de un noble veneciano: un entorno de luces veladas, reflejos dorados y una decadencia sofisticada que aporta profundidad y carácter.

Las líneas rotundas y los materiales crudos, de inspiración industrial, conviven con detalles ornamentales y guiños clásicos. Una barra de madera de gran presencia articula el conjunto, coronada por una lámpara diseñada a medida por el estudio y realizada por artesanos vidrieros. La chimenea esculpida funciona como hogar central. Los suelos de madera conviven con alfombras antiguas, mientras el techo revestido en pan de oro y plata genera un juego de destellos sutiles que transforma la percepción del espacio a lo largo del día.

La iluminación, concebida como parte esencial del relato arquitectónico, acompaña la evolución natural del lugar: lo que comienza como restaurante muta orgánicamente hacia club sin rupturas, gracias a una arquitectura pensada para cambiar de atmósfera. No se trata solo de diseño, sino de una puesta en escena donde cada recorrido, cada sombra y cada material activan una experiencia sensorial.

La fachada, compuesta por grandes vidrieras artesanales de vidrio coloreado, introduce una dualidad entre exhibición y misterio. Por la noche, el interior proyecta hacia la calle matices ámbar y verdes, convirtiéndose en una presencia cromática singular dentro del paisaje urbano madrileño.

En la zona posterior emerge una segunda escena: el “almacén de arte”. Aquí la estética vira hacia un lenguaje más industrial, evocando el espacio donde se guardan los tesoros acumulados durante generaciones. Vigas con roblones, lucernarios y pilares metálicos contrastan con terciopelos, cortinajes densos y mesas de mármol. La tensión entre lo estructural y lo ornamental genera un equilibrio sofisticado entre contención y exceso.

La gran vidriera central baña el ambiente con una luz cálida que evoluciona al ritmo de la música. El mueble de DJ, esculpido en mármol y acero y diseñado por el estudio, se concibe como una pieza híbrida entre mobiliario y escultura.

El arte como parte de la arquitectura

En coherencia con la visión del estudio, el arte no actúa como complemento, sino como parte estructural del concepto. Las obras, de artistas emergentes y consolidados, se renovarán cada seis meses, manteniendo el espacio en constante movimiento.

ARCHIDOM ha buscado piezas únicas en anticuarios, almacenes e inventarios privados de medio mundo: tapices renacentistas italianos, espejos de gran formato procedentes de palacios franceses y alfombras persas dialogan con obras contemporáneas, generando una conversación entre épocas. Cada pieza ha sido integrada estratégicamente para interactuar con la luz, la circulación y los materiales, reforzando la sensación de estar en un entorno vivo.

La atención al detalle se extiende a todos los elementos del proyecto de Grupo Mosh, con un marcado sello made in Spain: desde el vestuario diseñado por CASONÁ hasta piezas de LOEWE incorporadas en la propuesta estética. El contrapunto internacional lo aporta NIKE, que ha desarrollado una línea especial para el espacio, subrayando su carácter contemporáneo.

Gastronomía y experiencia inmersiva

Fiel al espíritu de Grupo Mosh, 61. apuesta por una exclusividad que no se exhibe, sino que se descubre. Tras una fachada discreta se despliega un universo donde gastronomía, arte, música y diseño conviven de manera natural, sostenidos por una arquitectura que lo articula todo.

La propuesta culinaria, liderada por Franco Franceschini, chef ejecutivo del grupo, dialoga con el entorno: precisa, cosmopolita y con acentos internacionales. La experiencia gastronómica evoluciona al ritmo del espacio, acompañando su transformación y reforzando su carácter inmersivo.

61. se plantea como una experiencia pausada. Un interior que invita a detener la mirada, a descubrir matices en sucesivas visitas y a entender el lujo desde la profundidad material y conceptual.

Marbella y Madrid, unidas por el diseño

Con 61., Grupo Mosh traslada a Madrid la energía y sofisticación que han definido sus emblemáticos espacios en Marbella, junto a la creatividad de ARCHIDOM, que convierte esta expansión en un hito: transformar un local en un escenario y un proyecto en un fenómeno cultural.

El resultado es un interior que no se limita a ambientar, sino que construye relato. Un espacio donde cada elemento posee memoria y cada detalle ha sido sometido a un proceso creativo riguroso.

61. llega a Madrid como un lugar que no se explica, se experimenta. Y lo hace con la firma de ARCHIDOM como garantía de una nueva manera de entender el lujo nocturno: narrativa, sensorial y profundamente arquitectónica.

Lo más destacado de la sociedad civil de Barcelona celebró anoche con gran éxito su esperada Gala del 10º Aniversario, una velada que reunió a lo más destacado del cine, la cultura y la sociedad barcelonesa en un homenaje al cine español y catalán coincidiendo con el mes de los Premios Gaudí y los Premios Goya.

La celebración congregó a un nutrido grupo de intérpretes, creadores, comunicadores y representantes institucionales, confirmando a Gatsby como uno de los espacios donde confluyen cultura y vida social en la ciudad. Entre los asistentes destacaron Kira Miró, Leticia Dolera, Macarena Gómez, Vanesa Romero, Elena Ballesteros, Leonor Lavado, Salva Reina, Nuria Gago, Fernando Andina, Nacho Guerreros, Clara Alvarado, Frank Blanco, Mónica Pont, Alejandra Prat Julio Salinas,  Sergi Barjuán, Jose Antonio Epi, así como figuras vinculadas a la Academia de Cine y al ámbito cultural como Josep Amorós, Javier Balaguer o Josep Mª Civit.. 

La gala contó asimismo con la presencia de Carmen Zapata, alcaldesa de la noche de Barcelona, y de Jordi Badia i Llach, de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, entre otras personalidades del ámbito institucional y cultural.

Durante la noche, concebida como un gran homenaje escénico al cine español y catalán, Gatsby desplegó su característico formato dinner & show, combinando gastronomía, música en directo y espectáculo en una atmósfera inspirada en el universo del gran Gatsby, en un recorrido emocional por la cultura cinematográfica.

Con esta celebración, Gatsby culmina un mes dedicado al cine dando escenario a actividades oficiales de los Goya y refuerza su posicionamiento como un espacio donde el ocio nocturno dialoga con la cultura y las artes escénicas. Diez años después de su apertura, el proyecto continúa apostando por una experiencia integral basada en la emoción, el detalle y la creación de recuerdos compartidos.

Gatsby: un referente internacional visitado por celebridades

Ubicado en la calle Tuset de Barcelona, Gatsby Barcelona es un dinner & show que desde hace diez años ha contribuido a redefinir la experiencia nocturna de la ciudad. Fundado por Antonio Cano y perteneciente al Grupo Sutton, uno de los grupos más relevantes del ocio nocturno en Barcelona y a nivel nacional, el proyecto, dirigido por Oliver Om, se ha consolidado como un referente internacional por su propuesta que integra gastronomía, espectáculo en vivo y una atmósfera cuidada al detalle. Por sus salones, cuya estética evoca la era de la Ley Seca y el imaginario del gran Gatsby, han pasado a lo largo de la última década figuras globales del cine, la música y el deporte como Leonardo DiCaprio, Lionel Messi, Neymar, Lewis Hamilton, Rosalía, Brad Pitt o Georgia May Jagger, entre muchas otras.

“Comerse una manzana nunca había sido tan cool”. Con este espíritu, Pink Lady sorprendió el pasado 12 de febrero en pleno corazón de Madrid con una frutería pop-up efímera que transformó lo cotidiano en extraordinario. Coincidiendo con San Valentín, la marca convirtió una simple pieza de fruta en el nuevo love spot urbano.

Lejos de una acción promocional al uso, la firma materializó su nueva campaña europea —“Muy crujiente. Muy jugosa. Muy cool.”— en una experiencia real, inmersiva y absolutamente instagrameable. 

Una frutería futurista que rompió Instagram

El espacio sorprendía desde el primer paso: una estética metalizada e industrial que reinterpretaba las cámaras frigoríficas tradicionales con un giro contemporáneo. El resultado era un entorno inesperado, brillante y casi cinematográfico, donde la manzana se elevaba a icono lifestyle.

La atmósfera invitaba a fotografiar cada rincón. Entre luces, superficies cromadas y detalles cuidados al milímetro, la marca logró que el producto trascendiera su condición de fruta para convertirse en tendencia.

Degustaciones, cócteles y tatuajes: así se vivió el evento

En el interior, la experiencia combinó degustaciones de aperitivos con la manzana como protagonista indiscutible y una carta de cócteles inspirados en distintas love vibes de San Valentín.

La música marcó el ritmo de la velada gracias a un DJ set en directo, mientras un photobooth personalizado permitía inmortalizar el momento. Para los más atrevidos, un tatuador ofrecía la posibilidad de llevarse un recuerdo permanente de esta experiencia efímera.

La acción funcionó además como puente entre campaña y retail, trasladando la marca del lineal del supermercado al universo emocional y aspiracional del consumidor urbano.

El nuevo mood de Pink Lady en Europa

Con más de 25 años de historia, Pink Lady inicia una nueva etapa en Europa reafirmando su carácter premium y su ambición de reencantar la categoría.

Su nuevo posicionamiento celebra el gesto de morder una manzana como expresión de placer y libertad. El crunch —ese sonido inconfundible— se convierte en firma sensorial y en símbolo de actitud.

Cuando lo cotidiano se vuelve icónico

En un mercado donde la manzana ha sido tradicionalmente percibida como un producto básico, Pink Lady reivindica su poder cultural. La frutería pop-up de Madrid demuestra que incluso lo más cotidiano puede convertirse en objeto de deseo cuando se mira desde otra perspectiva.

San Valentín fue la excusa. La estrategia, mucho más ambiciosa: posicionar la manzana no solo como alimento, sino como experiencia. Porque para Pink Lady, la fruta no solo se consume. Se siente. Se comparte. Se desea.

El restaurante Los 33 acaba de escribir una nueva página en su historia: ha recibido su primer Sol de la Guía Repsol en la gala celebrada en Tarragona el pasado 16 de febrero de 2026. Un reconocimiento que no solo confirma su excelencia gastronómica, sino que lo consolida como uno de los locales imprescindibles del panorama madrileño.

Ubicado en el vibrante barrio de Las Salesas, el proyecto impulsado por Ignacio Ventosa y Sara Aznar nació hace casi cuatro años con una idea clara: crear el restaurante al que ellos mismos querrían ir. Hoy, esa visión cercana, honesta y centrada en el disfrute compartido se ve respaldada por uno de los galardones más codiciados del sector.

Un Sol que premia la honestidad y el producto

El Sol de la Guía Repsol distingue a aquellos restaurantes que recomendarías sin dudar y a los que siempre deseas volver. En el caso de Los 33, el jurado ha valorado especialmente la calidad de la materia prima, la coherencia de su propuesta culinaria y un servicio atento y profesional, acompañado de una bodega inquieta y bien seleccionada.

“Recibir nuestro primer Sol es una alegría inmensa y un orgullo compartido”, han declarado sus propietarios, que destacan el esfuerzo y la pasión de todo el equipo como el verdadero motor del proyecto.

Brasas, identidad hispano-uruguaya y una cocina con alma

Al frente de los fogones está el chef Oswaldo González, quien ha sabido construir una propuesta que tiende un puente entre España y Uruguay. La carta apuesta por platos sencillos, donde el producto de temporada y la excelencia en los cortes son protagonistas absolutos.

La leña y el fuego no son solo una técnica, sino el alma de la casa. Carnes, pescados y verduras pasan por la parrilla con un respeto absoluto por el origen y el proveedor, configurando una experiencia gastronómica auténtica y reconocible.

Cocina ininterrumpida y un espacio para todos los planes

Uno de los grandes atractivos de Los 33 es su cocina non stop, abierta de 13:00 a 01:00 horas. Esta amplitud horaria ha convertido al restaurante en punto de encuentro para comidas de negocios, cenas entre amigos, citas informales o copas nocturnas.

El espacio se divide en dos ambientes: una zona más informal, con mesas altas y sofás sin reserva, y otra más formal, con mesas bajas frente a la parrilla y posibilidad de reserva. A ello se suma una gran barra en la entrada, perfecta para disfrutar de su propuesta líquida.

Una bodega de más de 100 referencias y coctelería de autor

La bodega de Los 33 reúne más de 100 vinos que combinan grandes etiquetas nacionales e internacionales con referencias singulares difíciles de encontrar. Una selección pensada tanto para el aficionado clásico como para el explorador inquieto.

La coctelería, bajo la dirección creativa de Kevin González, eleva la experiencia con seis cócteles de autor y dos mocktails fijos en carta, además de propuestas rotativas según temporada, diseñadas para armonizar con la intensidad de las brasas.

Reconocimientos que consolidan su posición en el ranking gastronómico

Este primer Sol Guía Repsol se suma a una trayectoria ascendente. En 2024, Los 33 ya fue reconocido como restaurante recomendado por la Guía Repsol. En 2025, obtuvo la distinción de recomendado por la Guía Michelin, y actualmente ocupa el puesto número 15 en el ranking internacional The World’s 101 Best Steak Restaurants.

Con este nuevo galardón, Los 33 no solo reafirma su identidad basada en el respeto al producto y el fuego como eje central, sino que se posiciona definitivamente como uno de los restaurantes de moda en Madrid que marcan tendencia y elevan el listón de la gastronomía capitalina en 2026.

La música volvió a ocupar el lugar que merece dentro del universo cinematográfico con el encuentro de nominadas y nominados a Mejor Canción Original organizado por la Academia de Cine en Gatsby Barcelona. Una cita que puso el foco en una de las categorías más emocionales del cine español y que contó con el respaldo de Maestro Dobel, firma creadora del primer tequila cristalino del mundo, que acompañó la experiencia celebrando la maestría en todas sus formas: la musical y la artesanal.

El lado más íntimo de las canciones nominadas

En un formato cercano y distendido, el público pudo adentrarse en el proceso creativo de algunos de los compositores e intérpretes responsables de las piezas seleccionadas.

Paloma Peñarrubia Ruiz, nominada por ¡Caigan las rosas blancas!, compartió la inspiración detrás de una obra cargada de simbolismo y sensibilidad.

Por su parte, Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, nominadas por Flores para Antonio, reflexionaron sobre la conexión entre música y memoria, subrayando cómo una canción puede convertirse en refugio emocional y vehículo de identidad colectiva.

El músico Leiva, nominado por Hasta que me quede sin voz, abordó el reto de integrar su universo artístico en la narrativa cinematográfica sin perder autenticidad, destacando el equilibrio necesario entre historia y personalidad musical.

La canción como arquitectura emocional del cine

También participaron Víctor Manuel, nominado por La Cena, y el equipo formado por Blanca Paloma, Luis Ivar y José Pablo Polo, nominados por Parecido a un asesinato. Todos coincidieron en reivindicar la música como elemento estructural del relato fílmico, capaz de amplificar emociones y otorgar profundidad a cada escena.

El encuentro se consolidó como un espacio de diálogo intergeneracional que puso en relieve la riqueza y diversidad de la música cinematográfica española actual. Más allá de la competición, la conversación giró en torno al oficio, la sensibilidad y el poder de una canción para trascender la pantalla e instalarse en la memoria colectiva.

Maestro Dobel: celebración de la maestría artística

La velada contó con el patrocinio oficial de Maestro Dobel, creador del primer tequila cristalino del mundo. La marca acompañó la experiencia con una propuesta de degustación premium alineada con el carácter exclusivo del encuentro.

Referente del tequila premium y ultra-premium, Maestro Dobel refuerza así su posicionamiento en el territorio cultural y cinematográfico, conectando con una audiencia contemporánea de sensibilidad artística y espíritu sofisticado.

Barcelona reafirma su papel cultural

Con este encuentro, Barcelona consolida su papel como escenario cultural de referencia, acogiendo un evento que sitúa la música en el centro del relato cinematográfico. Una celebración del talento, la emoción y la excelencia creativa que demuestra que, en el cine, las canciones no solo acompañan: también cuentan historias.

BLESS Hotel Madrid presenta una experiencia gastronómica única acompañada de un print exclusivo con la constelación real del cielo de la noche de San Valentín, disponible para los clientes los días 13, 14 y 15 de febrero.

Este San Valentín, BLESS Hotel Madrid propone alejarse de los grandes gestos para centrarse en lo verdaderamente esencial: compartir el momento presente. Bajo el cielo madrileño, la marca invita a celebrar el valor del tiempo compartido a través de una experiencia pensada para disfrutar juntos. Porque hay instantes irrepetibles que, precisamente por eso, se convierten en el mejor regalo.

El valor de un instante que no se repite

Bajo el lema“tiempo compartido”, BLESS Hotel Madrid plantea San Valentín como una oportunidad para transformar una cena en un recuerdo que permanece más allá del 14 de febrero. Una propuesta que parte de una idea tan sencilla como poderosa: cada momento es único, igual que el cielo de una noche concreta, cuya configuración cambia constantemente y no vuelve a repetirse de la misma forma.

La gastronomía como el lenguaje más sincero del amor

En BLESS Hotel Madrid, la gastronomía se convierte en la forma más honesta de decir “te quiero”. La experiencia de San Valentín está pensada para vivirse aquí y ahora, donde cada plato acompaña el ritmo de la velada y convierte la cena en el verdadero gesto de amor, ya sea en la elegancia de Pinzelada Lounge o bajo las estrellas de Picos Pardos – Winter Edition.

Menú San Valentín en Pinzelada Lounge

La velada comienza con un cóctel de bienvenida, seguido de una selección de entrantes para compartir: pan bao con tartar de atún o alcachofa al carbón con crema de trufa negra.

Como platos principales, dos propuestas que dialogan entre mar y tierra: corvina a la parrilla con beurre blanc y col, y solomillo de ternera con chirivía y salsa périgourdin.

El final lo pone un cremoso de chocolate con coulis de frutos rojos, pensado para cerrar la experiencia con un toque dulce y envolvente.

Menú San Valentín en Picos Pardos Sky Lounge

Para quienes desean vivir la noche bajo las estrellas, Picos Pardos Sky Lounge ofrece una experiencia con el mismo espíritu, adaptada a un entorno aún más íntimo y especial. Tras el cóctel de bienvenida, la cena comienza con pan bao con tartar de atún y berenjena asada en miso con vinagreta de yogur y kale.

Los platos principales incluyen lubina a la parrilla con meunière y col y solomillo de ternera con chirivía y salsa périgourdine. El postre mantiene el cremoso de chocolate con coulis de frutos rojos y, de forma exclusiva en los iglús, se suma una fondue de chocolate para dos, pensada para compartir y alargar el momento.

Un recuerdo que no se compra

Como símbolo de ese instante irrepetible, al final de la cena cada pareja recibirá un print personalizado con la constelación real del cielo de la noche de San Valentín, una configuración única e irrepetible, disponible para los clientes los días 13, 14 y 15 de febrero. Un recuerdo tangible de una noche única, pensado para conservar y revivir el momento mucho después de que termine la velada.

Fiel a su espíritu innovador y a su capacidad para romper moldes, Absolut Vodka presenta Absolut TABASCO, una nueva referencia que une la suavidad del vodka premium sueco con el carácter picante de una de las salsas más icónicas del mundo. Una apuesta atrevida que llega para desafiar paladares y marcar un antes y un después en la forma de disfrutar el vodka.

Dos iconos, una fusión inesperada

Disponible a partir de febrero de 2026, Absolut TABASCO nace de la unión de dos marcas con más de un siglo de historia y un ADN común basado en la calidad, la autenticidad y el respeto por el proceso. El resultado es un vodka intenso pero equilibrado, pensado tanto para disfrutarse solo, muy frío, como para dar un giro sorprendente a los cócteles clásicos.

El sabor del picante, llevado al vodka

La nueva referencia combina Absolut Vodka, elaborado únicamente con agua, trigo de invierno y una levadura propia, con la esencia de la salsa TABASCO, creada a partir de pimientos rojos cultivados en Avery Island (Luisiana), seleccionados a mano y fermentados durante hasta tres años en barricas de roble.

En nariz, ofrece notas especiadas que despiertan los sentidos. En boca, un calor progresivo que se integra con la suavidad característica de Absolut, creando una experiencia intensa, directa y sin artificios.

Una propuesta honesta para paladares atrevidos

“Absolut TABASCO es un vodka realmente picante, no es para todo el mundo y está bien que sea así. Necesitamos lanzar productos honestos, que cumplan lo que prometen y consigan sorprender”, explica Alejandro Ayala, Brand Manager de Absolut Vodka. “En una industria en constante cambio, marcas como Absolut son las responsables de explicar nuevas ideas que mantengan viva la conexión con el consumidor”.

Un diseño que une dos universos icónicos

El legado de ambas marcas también se refleja en el diseño de la botella, que combina a la perfección sus universos visuales. Los colores y la etiqueta en forma de diamante evocan claramente la salsa TABASCO, mientras que la silueta de la botella mantiene la identidad inconfundible de Absolut.

El picante conquista el mundo de las bebidas

El lanzamiento de Absolut TABASCO llega en un momento clave, en el que el picante gana protagonismo en la gastronomía y en el universo de las bebidas espirituosas, como respuesta a una demanda creciente de sabores intensos y experiencias sensoriales más atrevidas.

Además, la nueva referencia llega acompañada de una campaña internacional diseñada para encender la conversación y revolucionar la forma de disfrutar los cócteles, demostrando que el picante también ha encontrado su lugar en el mundo del vodka.