Entradas

Por MARCO DE PABLOS
Fotografía OCTAVIAN CRACIUN

Precursora de un fenómeno propio, el de la “agathización”, la relación de Ágatha Ruiz de la Prada con la arquitectura se remonta a siglos atrás y ha acabado convirtiéndose en una de sus grandes pasiones. En estas páginas, convive con algunos de los principales referentes de la disciplina en España, en un encuentro impulsado por ECOcero, dejando entrever que aún arrastra una cuenta pendiente.

“Me llamo Ágatha Ruiz de la Prada y Sentmenat”, espeta sin titubeos la diseñadora española de mayor renombre internacional. Reina del color —y también de la polémica— ha construido una marca personal convertida en fenómeno global, con decenas de licencias, que abarcan desde el prêt-à-porter hasta líneas textiles y de hogar, colecciones infantiles, vajillas, cascos de motocicleta, productos de limpieza, papelería y un largo etcétera de artículos “agathizados”, valoradas en millones de euros. Sin embargo, todavía hay algo que se le resiste, y resulta llamativo, porque precisamente alude a su nombre completo para reivindicar la herencia arquitectónica que la precede y que tanto la apasiona.

“Mi padre era arquitecto, el padre de mi padre también… Todos. En mi familia siempre ha habido una gran relación con importantes referentes de la arquitectura”, cuenta la actual marquesa de Castelldosríus, título heredado por vía materna y perteneciente a la familia de su abuelo, Félix de Sentmenat y Güell . Una genealogía en la que destacan figuras clave como Eusebi Güell y el marqués de Comillas, grandes mecenas de Antoni Gaudí y responsables de la financiación de buena parte de sus proyectos. En especial, Güell, quien ejerció como su principal impulsor, convirtiéndose en pieza fundamental para el desarrollo de su obra.

«Creo que tengo más de arquitecta que de modista«

Pero ahí no queda todo. La vinculación familiar de la mujer que ha hecho, literalmente, de su capa un sayo con la disciplina continúa a través de José Antonio Coderch de Sentmenat, uno de los arquitectos españoles más influyentes del siglo XX y pariente del ya citado Félix de Sentmenat. A esta nómina se suman los Sert y, en particular, Josep Lluís Sert, el arquitecto que diseñó la Fundación Miró, situada en el barcelonés parque de Montjuïc, y la Fundación Maeght, al suroeste de Francia, convertida en los últimos años en escenario de algunos de los desfiles más célebres de la firma Jacquemus. “Uno de los míticos”, exclama, reforzando aún más la continuidad de una tradición arquitectónica que ha acompañado a la familia durante generaciones y que su padre, Juan Manuel Ruiz de la Prada y Sanchiz, continuó. Este es considerado, entre los entendidos del sector, uno de los referentes de la arquitectura residencial madrileña. Su firma puede apreciarse en edificios como Velázquez 89, Zurbano 73 o General Martínez Campos 51. “Era mucho mejor arquitecto que persona”, rememora. No resulta entonces extraño que ella misma se defina como “una arquitecta frustrada”.

“Creo que tengo más de arquitecta que de modista. Me interesa mucho el concepto y estoy acostumbrada a que lo importante sea lo esencial, además del volumen. No las cursilerías”, sentencia. Y es que, en buena medida, Ágatha Ruiz de la Prada podría entenderse, a su manera, como una auténtica proyectista, capaz de abordar las estructuras, formas y geometrías desde una mirada ajena al ornamento y de trasladar ese lenguaje al universo de la moda.

Lo ha demostrado colección tras colección a través de propuestas en las que los gestos constructivos son protagonistas: vestidos globo de dimensiones imposibles, como los presentados en la primavera-verano de 2014; prendas comparables a mesas camilla, sostenidas por estructuras metálicas, o faldas con forma de paraguas, anticipadas ya un año antes; o atuendos recorridos por espirales que evocaban pequeños remolinos sobre vestidos de líneas depuradas, presentados en la colección otoño-invierno de 2013 y convertidos más tarde en la imagen del cartel de una de las exposiciones que la diseñadora ha realizado en el Palacio de los Duques de Cadaval, en Évora. Sin olvidar aquella vez, allá por 2008, en la que la gran manzana se rindió a sus pies con una colección inspirada en Las Meninas, cuyas siluetas reinterpretan la obra de Diego Velázquez a través de volúmenes rotundos y lecturas escultóricas, con la infanta Margarita como referencia. Un conjunto todo él poblado de color, el otro gran emblema de la casa, y precisamente el rasgo que muchos consideran ausente en el mundo de la arquitectura, aunque ella discrepa: “Nunca ha sido sobrio; otra cosa es que algunos lo perciban así, de forma bastante simplista”. Y añade: “Siempre ha habido arquitectos buenísimos a lo largo de los siglos, pero el problema es que la gente tiene muy mal gusto. El 90% de las personas hacen la mayor inversión de su vida en un piso que pasan años pagando y, si les preguntas quién lo ha diseñado, no tienen ni idea. Así que eso de la sobriedad…Hay muchas casas que son realmente bonitas”. No le falla el olfato en ese terreno. “Siempre reconozco cuando un edificio es bueno. Hay gente muy rica que tiene casas muy horteras. Puedes encontrar más belleza, quizá, en una casa muy humilde en África, hecha con barro y sin apenas nada, que en otra construida con mucho dinero, pero también con muy mal gusto”, exclama. 

«Me hacen mucha gracia estas reuniones de arquitectos, porque es una profesión que he conocido muy bien. Tengo más feeling con ellos que con los abogados»

Ágatha es también sobradamente conocida por sus casas y por la disposición tan particular que en ellas imprime. Recientemente se ha mudado a otro hogar guiándose por su instinto, porque para ella “el espacio es requeteimportante. Igual que debes sentirte cómodo con tu cuerpo, donde más cómodo tienes que estar es en tu propia casa. Es vital. Por eso me encanta la arquitectura, el interiorismo y los muebles buenos”. Tanto es así que uno de sus planes favoritos es desplazarse hasta el país transalpino para asistir al Salone del Mobile —la feria de mobiliario y diseño de interiores más grande e influyente del planeta—, aunque reconoce que “cada día veo más instalaciones chorra y menos piezas con verdadero valor”. 

Fue también en Italia, y más concretamente en Venecia —ciudad que visitó hace unos días— donde se cercioró aún más de que el mundo de la moda tiene mucho que ver con el arte y, por extensión, con la arquitectura. La causa fue una muestra dedicada al diseñador Dries Van Noten, quien además ha adquirido un palacio en el que ella presume de haber estado en numerosas ocasiones. Lo define como un “señor con una sensibilidad extraordinaria y, como buen belga, con un gusto apoteósico. El mismo buen gusto que tiene para la ropa lo tiene para el arte y la arquitectura”. Por eso se declara plenamente fiel a esa idea de que quien tiene buen gusto en un terreno, lo tiene también para el otro. 

De izqda. a dcha.: Álvaro Estúñiga, José Antonio Granero y César Vidal.

De izqda. a dcha. y de arriba abajo: Tristán López-Chicheri, Carlos Lamela, Ignacio Vicens, Eva Longoria, Julio Touza y Carlos Rubio Carvajal.

Jorge Bellido, CEO de ECOcero; Jordi Antonijoan, fundador de MATTER; Ágatha Ruiz de la Prada; y Jorge Fernández, de ECOcero.

De hecho, hay una cosa clara: hablamos el mismo idioma. Uno muy particular y muy loco”, sentencia ante esta cabecera. A la vista está. El pasado mes de mayo acudió a la llamada de FEARLESS y ECOcero, firma de paneles acústicos decorativos y sostenibles líder en el sector, con cuyo fundador, Jorge Bellido, mantiene una excelente relación: “Me llevo de maravilla y me encanta lo que hacen”, confesó. Pero no fueron los únicos: “Estos arquitectos me apasionan”, añadió, en alusión a los integrantes del ya bautizado G15 de la Arquitectura, un grupo de referentes de la disciplina que conforman el jurado de los recientemente renombrados FEARLESS Architecture Madrid Awards (FAMA): Ignacio Vicens, Carlos Lamela, Héctor Ruiz, José Antonio Granero, Álvaro Estúñiga, Ángel Cava, Julio Touza, Tristán López-Chicheri, Carlos Rubio Carvajal y César Vidal, además de Eva Longoria, de grupo Rockwell, y María José Piccio Marchetti. Y, aunque ausentes a la velada, Lázaro Rosa-Violán y César Ruiz Larrea. Con todos ellos, la soberana del color se movió con naturalidad, como en su propio territorio creativo, en un encuentro tan breve como intenso. Un visto y no visto que, sin embargo, bastó para ser recordado y, mejor aún, inmortalizado.

“Me hacen mucha gracia estas reuniones de arquitectos, porque es una profesión que he conocido muy bien. Tengo más feeling con ellos que con los abogados. Así que me encanta que me inviten a estos encuentros, porque todos me resultan apasionantes”, reitera. La reunión tuvo lugar en el Meet Design Center, en la calle Claudio Coello 55, el nuevo espacio que la firma MATTER ha abierto en la capital, y en cuya configuración ECOcero ha participado de forma activa. Fue su entrada principal el auténtico centro neurálgico de la cita. Un espacio revestido con paneles en distintas tonalidades rojizas, un color muy presente en los grandes proyectos del padre de la protagonista, aquellos ladrillos achatados de un rojo inspirado en César Manrique que, por casualidad, también se coló en las instantáneas. En el centro, un sofá que concentró todas las miradas, convertido en punto de conversación. Una escena con aire Friends en clave arquitectónica, que la diseñadora impregnó con su esencia a través de su presencia. Azul, amarillo, naranja, rosa… todos se amontonaban entre trajes de pantalón y chaqueta negros, azul marino y gris, certificando su irrupción como un elemento capaz de desbancar la mitología sobria de este mundo y convertirla, con ella, en pura locura. “Me gustaría mucho, mucho, ‘agathizar’ un edificio, tanto, que no pondría condiciones. Podría ser un colegio, una iglesia, un aeropuerto, un hotel…”, alude Ruiz de la Prada. Dicho queda.

El Barrio de Salamanca sumó anoche un nuevo punto de encuentro para los amantes de la gastronomía y el diseño. Nota Blu New Brasserie, el reconocido concepto del grupo marbellí Casanis Group, celebró su cena de apertura con Eva Longoria como madrina del evento y un elenco de invitados que reunió a figuras de la cultura, la moda y la empresa.

Una apertura con sello internacional

El proyecto marca la llegada a Madrid de una marca que ha consolidado su prestigio en Marbella y recientemente en Doha, dentro del Four Seasons Hotel. Con esta inauguración, Casanis Group continúa su expansión apostando por una fórmula que combina alta cocina mediterránea con inspiración francesa, en espacios de diseño y ambiente cosmopolita.

Una noche de referentes y gastronomía

El nuevo local de Claudio Coello 10 fue escenario de un encuentro que reunió a Vicky Martín Berrocal, Mar Saura, María Bravo, Amaury Nolasco, Ilia Topuria y Andrés Velencoso, entre otros nombres reconocidos. Los asistentes disfrutaron de un menú creado por el chef ejecutivo Fabián Cangas, que reinterpretó clásicos mediterráneos con un enfoque contemporáneo.

El apoyo de Eva Longoria a Zazou Belounis

La actriz y productora estadounidense mantiene una amistad de larga trayectoria con Zazou Belounis, fundador y CEO de Casanis Group. Durante la velada, Longoria quiso acompañarlo en este nuevo proyecto del grupo en España, destacando su visión y constancia en un sector cada vez más competitivo.

“Estoy muy feliz de estar aquí esta noche para apoyar a Zazou, un gran amigo y un verdadero visionario. Nota Blu New Brasserie es el reflejo de su pasión, su energía y su manera única de entender la hospitalidad”, señaló la actriz durante su intervención.

Casanis Group refuerza su presencia en España

Con la apertura de Nota Blu New Brasserie Madrid, el grupo consolida su presencia nacional y amplía su proyección internacional. Su apuesta por espacios de alta gastronomía con identidad propia confirma la ambición de Casanis por convertir su sello en una referencia de hospitalidad contemporánea.

Entrevista CARLOTA LÓPEZ-CHCHERI

Fotografía JUAN CARLOS VEGA

Agradecimientos GRAN HOTEL INGLÉS

Desde que era niña, Eva Longoria supo que el diseño formaría parte de su vida. Con un padre arquitecto y una madre diseñadora de interiores, aprendió a observar el mundo a través de los espacios. Hoy, tras más de tres décadas en Rockwell Group, Eva no solo ha dejado su huella en proyectos icónicos alrededor del mundo —como el JW Marriott Madrid o The Prince Gallery en Tokio—, sino que también ha construido una filosofía creativa basada en la empatía, la narrativa y el trabajo colaborativo. 

Eva, tu relación con el diseño comenzó desde muy pequeña gracias a la influencia de tus padres. ¿Qué recuerdos de esa infancia crees que despertaron tu sensibilidad hacia los espacios?

Mi padre era arquitecto y mi madre, diseñadora de interiores. Desde pequeños, cada vez que viajábamos, siempre estábamos observando la arquitectura, los espacios interiores, el arte y, por supuesto, visitando museos. Los domingos eran sagrados para ir a los museos; era una costumbre que mi padre no perdonaba.

Experimentar los lugares a través del diseño—ya fuera un restaurante con carácter o una vivienda bien pensada—fue algo que marcó profundamente mi manera de entender el mundo.

De niña pensaba que quería ser veterinaria (quizá por eso tengo tanta conexión con mi perro), pero pronto me di cuenta de que no podría enfrentarme al sufrimiento de un animal. A partir de ahí, lo de dedicarme a la arquitectura y al diseño fue casi natural. Nunca me lo cuestioné: simplemente supe que ese era mi camino.

Elegiste estudiar en Parsons, una escuela con una gran reputación. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión y cómo impactó esa etapa en tu forma de entender el diseño?

Mi padre había estudiado y trabajado en Estados Unidos y fue él quien más me animó a seguir ese camino. Fui a visitar Parsons y me enamoré al instante: de la universidad, de la ciudad, y de toda la experiencia de descubrir el diseño a través de la mirada urbana.

«Experimentar los lugares a través del diseño fue algo que marcó profundamente mi manera de entender el mundo»

Además, tenía un amigo muy cercano, David Belle (de Beyer Blinder Belle), que fue clave en ese momento. Él me animó a solicitar unas prácticas en Rockwell Group, y eso marcó un punto de inflexión en mi trayectoria.

Después de tener tu propio estudio durante una década, decidiste volver a Rockwell Group. ¿Qué te impulsó a regresar? ¿Qué cambió en ti durante ese tiempo fuera?

Cuando dejé Nueva York y volví a la realidad de dirigir mi propio estudio, entendí que trabajar en Rockwell Group era una oportunidad para trabajar con clientes y proyectos increíbles. Tener mi propio estudio era fantástico, pero los proyectos eran de una escala diferente. 

Ya son más de 30 años dentro de Rockwell Group. En este recorrido, ¿qué has aprendido de ti misma como profesional y como persona?

Siempre quiero aprender de otras personas y me encanta la idea de estar rodeada de gente más talentosa que una misma y que te reta constantemente. Es muy inspirador ver cómo llegan jóvenes arquitectos y diseñadores al estudio con la misma pasión por el diseño que yo tengo.

«Es muy inspirador ver cómo llegan jóvenes arquitectos y diseñadores al estudio con la misma pasión por el diseño que yo tengo»

Hoy en día, cuando empiezas un nuevo proyecto, ¿qué es lo que más te inspira? ¿Notas que esa fuente de inspiración ha cambiado a lo largo del tiempo?

Lo que me inspira sigue siendo lo mismo de siempre: investigar y escuchar al cliente y a las personas que van a utilizar los espacios que diseñamos. 

¿Cómo definirías tu enfoque personal al diseñar un espacio? ¿Hay algún principio o valor que nunca estás dispuesta a comprometer?

Nunca diseñamos algo por diseñarlo. Cada elemento de un proyecto tiene que estar conectado con la narrativa general, con la historia que estamos tratando de contar y la sensación que queremos que el cliente o la audiencia se lleven. 

Has trabajado en lugares tan distintos como Madrid o Tokio. En proyectos como el JW Marriott Madrid o The Prince Gallery Tokyo, ¿cómo lograste adaptar la esencia de Rockwell Group a contextos culturales tan diversos?

No tenemos un estilo propio ni seguimos tendencias. Nuestro objetivo para cada proyecto es crear una historia tan rica y con tantas capas como una obra de teatro,  y dar forma física a esa historia utilizando todos los recursos y colaboraciones posibles.

«Nuestro objetivo para cada proyecto es crear una historia tan rica y con tantas capas como una obra de teatro»

El contexto es esencial en cada espacio que diseñamos. Siempre empezamos dedicando tiempo al cliente para comprender el trasfondo del proyecto y su intención. Necesitamos analizar cada elemento contextual: el lugar, la historia, la cultura, el cliente y, especialmente, el momento en el que se desarrolla el proyecto.

Mirando hacia atrás, ¿hay algún proyecto que consideres especialmente significativo o transformador para ti?

El hotel JW Marriott en Madrid, inaugurado en 2023, fue un proyecto muy importante para nosotros, que exigió una forma de diseñar profundamente inmersiva. Tiene una narrativa muy potente. Ubicado en la Plaza de Canalejas, en pleno distrito Centro de Madrid, es el primer establecimiento de la marca JW Marriott en España. El proyecto consistió en la rehabilitación de un edificio histórico.

La propuesta para Madrid se concibió como un oasis de calma en contraste con la energía vibrante del centro de la ciudad y su enorme riqueza cultural. Todo el hotel transmite una sensación residencial, desde el vestíbulo hasta las zonas comunes y las habitaciones. Una paleta cálida y neutra marca el tono en todos los espacios, restauramos y pusimos en valor varios elementos originales del edificio histórico.

Estamos en el Gran Hotel Inglés de Madrid, un espacio que diseñaste junto a tu equipo. ¿Qué significa para ti este proyecto en particular? ¿Qué destacas de él?

Fue nuestro primer hotel importante en Madrid y fue increíble porque era el segundo hotel más antiguo de la ciudad, inaugurado en 1886, su estado era de abandono. Así que fue muy gratificante devolverlo a su esplendor. Desarrollamos una relación muy cercana con el cliente, Hidden Away Hotels, y hemos diseñado dos hoteles más para ellos: Posada Terra Santa en Mallorca y Seda Club en Granada.

Liderar un equipo creativo no es tarea fácil, especialmente en un entorno exigente como este. ¿Cómo es tu estilo de liderazgo y qué buscas fomentar en tu equipo?

Intento animar a nuestro equipo a ser curioso y abierto y a buscar inspiración en todas partes. 

Y por último, si miras hacia el futuro… ¿Qué legado te gustaría dejar, tanto dentro de Rockwell Group como en el mundo del diseño en general?

Me gustaría dejar un legado de amabilidad y alegría en el diseño. Me encanta venir a trabajar cada día. La oficina se siente como una gran familia y disfrutamos de lo que hacemos. Creo que eso se refleja en el trabajo que desarrollamos y, a su vez, genera experiencias únicas y llenas de alegría para los demás.

Renacer. Una sola palabra que encierra el espíritu de las más de 160 páginas que componen este nuevo número de FEARLESS. En él, Karla Sofía Gascón se presenta de nuevo al mundo más libre y más humana, aunque, en el fondo, nunca haya dejado de serlo. Una mujer capaz de resurgir de sus propias cenizas con más fuerza y autenticidad.

Protagoniza la edición de verano con una triple portada que marca un antes y un después, tanto para ella como para la cabecera. Vestida de blanco, símbolo de pureza, y emergiendo de una gran concha, creada por la artista Ainhoa Moreno, Karla encarna a una Venus contemporánea inspirada en la icónica obra de Botticelli.

Además, y por primera vez, las portadas han sido intervenidas artísticamente por el reconocido diseñador Lázaro Rosa-Violán. Un acontecimiento sin precedentes tanto en su trayectoria como en la nuestra, ya que se trata de su primera colaboración creativa con una publicación editorial. Un verdadero hito.

Karla se abre como nunca antes. Reflexiona sobre su pasado, marcado por desafíos y sombras, y recorre su historia desde la infancia hasta sus proyectos más recientes. Habla también, sin filtros, de la polémica que opacó su camino hacia el Oscar y de cómo ha transformado ese dolor en fortaleza.

Porque, como señala Katy Mikhailova, directora de esta cabecera, en su carta editorial: El verano invita a quitarse capas. También a ponérselas con más intención. Quizá sea el momento de preguntarse a qué somos fieles en esta vida.” Nosotros, desde ahora, lo tenemos claro. Somos fieles a Karla Sofía Gascón.

Catorce mujeres unidas por una sonrisa en FEARLESS Woman

Catorce mujeres se reúnen en torno al que se dice es el verdadero reflejo del alma. La sonrisa. Esa primera impresión que dejamos en quien nos escucha, esa mueca que a menudo se convierte en el primer recuerdo o en la primera carcajada compartida. Ellas lo saben. Guiadas por la doctora Eugenia Cervantes, anfitriona del encuentro, se dejaron llevar por la energía que surge cuando la autenticidad se hace visible en un gesto simple, pero profundo. Son mujeres influyentes y plenamente conscientes del poder de una sonrisa.

Sara Baras deslumbra en FEARLESS Flamenco con un homenaje a Paco de Lucía

Sara Baras regresa a Madrid este septiembre con más fuerza que nunca. Su espectáculo «Vuela» aterriza en la capital como parte de la celebración por los 25 años de su compañía, y lo hace con un homenaje sin precedentes al eterno maestro Paco de Lucía.

Desde Rockwell Group… Eva Longoria

Carlota López-Chicheri se estrena en SHAMELESS Design, las páginas dedicadas a la arquitectura y el diseño. En esta entrega, lo hace junto a la otra Eva Longoria, la arquitecta que lidera el prestigioso estudio Rockwell Group.

Ambas se encuentran en un escenario excepcional: el Gran Hotel Inglés, una de las joyas arquitectónicas del estudio en Madrid. Un espacio que no solo refleja su visión del lujo , sino que también sirve de punto de conexión entre proyectos icónicos alrededor del mundo, como el JW Marriott Madrid o The Prince Gallery en Tokio.

¡De COSENTINO Madrid City al cielo!

Ocho años. Ocho familias. Ocho formas de habitar la arquitectura. Desde la azotea del emblemático edificio que ocupa la firma almeriense en la capital, cuyas puertas se abrieron por primera vez en 2017, celebramos algo más que arquitectura. Celebramos la transmisión de una herencia convertida en pasión. Bajo la atenta mirada de un cielo que ha visto crecer la ciudad, y con ésta como testigo, se cruzaron generaciones, ideas y formas de entender una misma profesión. Todo ello, con la familia Cosentino como anfitriona.

Sin mesas no hay paraísos y, en esta ocasión, tampoco huevos

Los supermercados más cercanos a Doimo Cucine-Cuoco Spazio, el showroom donde se llevó a cabo este reportaje, agotaron sus existencias de este preciado alimento. El polifacético Jazz Vilá invitaba a algunos de los integrantes de su pandilla, como Blanca Romero o Marcos Trueba, a una nueva «Penúltima cena», acuñada como «Los huevos de Jazz».

Un revuelto explosivo pero fascinante, que conquistó incluso a los paladares más exigentes del lugar. Críticos de gustos refinados, rendidos ante el sabor de lo auténtico. Y lo mejor de todo, como en las grandes series de culto, esto no termina aquí. Porque cuando algo es realmente bueno, merece un ‘Continuará’…

Martina Prieto Pariente, la reina de las viñas

Sin salir del mundo gastronómico, nos sumergimos en la historia de Martina Prieto Pariente. Hija de Victoria Pariente, fundadora de la emblemática Bodega José Pariente —referente del vino blanco en Rueda—, Martina lidera hoy el legado familiar junto a su hermano Ignacio, con una visión contemporánea y respetuosa con sus raíces.

Además, en 2012 ambos fundaron Prieto Pariente, un proyecto centrado en el vino tinto que pone en valor el paisaje vitícola de Castilla y León, con un firme compromiso con la autenticidad.

Sofía Bono se adentra en el mundo de CUARTO INTERIOR, el estudio de interiorismo del momento

La nueva entrega de «La familia que eliges» tuvo lugar durante la mágica noche de San Juan. Entre el calor del verano y la amenaza de tormenta, un verdadero oasis se abría paso en casa de Germán Álvarez, cofundador —junto a José Manuel Fernández, también presente— del estudio Cuarto Interior.

Hasta allí llegó Sofía Bono, acompañada por Gala, una de sus inseparables, que no tardaría en encontrarse con otro de su misma especie, para charlar y, por qué no, algún que otro chapuzón.

Revive la IV edición de los Premios MUJER FEARLESS con imágenes exclusivas

La noche de los sueños. Esa es, quizá, la mejor manera de resumir lo vivido durante la IV entrega de los Premios Mujer FEARLESS, celebrada el pasado 26 de mayo en el Teatro Magno. Una cita donde confluyeron la cultura, la política, la arquitectura o la gastronomía, en un espacio cargado de historia y simbolismo.

Todo esto y mucho más en el nuevo número de verano de FEARLESS.
¡Nos vemos bajo el sol!