Se acerca San Valentín, y Nota Blu New Brasserie Madrid propone una experiencia especial para celebrar la ocasión en su espacio de la calle Claudio Coello. La propuesta combina gastronomía de autor, música en directo y un ambiente cuidado, pensada para quienes buscan una velada diferente.

Platos especiales y música en directo

La velada comienza con un cóctel de bienvenida, seguido de una selección de platos diseñados para la ocasión. Entre ellos destacan la tostada de pan casero con mantequilla y caviar, el bogavante azul al Josper con beurre blanc de caviar, la coquelette asada con salsa de morillas, y la pavlova con frutos del bosque, además de la carta habitual de la brasserie.

La noche se acompaña de música en directo, con un repertorio pensado para crear una atmósfera agradable durante la velada. El espacio combina mármol, madera, piedra natural y mobiliario de líneas sencillas, generando un entorno acogedor y funcional.

La fusión mediterráneo-francesa de Fabián Cangas

La propuesta culinaria de la brasserie, fusión mediterráneo-francesa, está firmada por Fabián Cangas, chef ejecutivo de Casanis Group. La experiencia se completa con una selección de vinos y cócteles de autor, pensados para acompañar cada plato y momento de la velada, convirtiendo cada bocado en una celebración de sabor, técnica y creatividad.

Un espacio para celebrar

Este San Valentín, Nota Blu New Brasserie Madrid se presenta como un lugar adecuado para quienes buscan una velada en pareja con buena gastronomía y música en directo, ofreciendo un formato pensado para disfrutar del momento con tranquilidad.

Cuando bajan las temperaturas, Madrid se adapta. El invierno llega con bufandas, platos de cuchara y calles frías, pero también con terrazas que se reinventan para seguir siendo protagonistas del ocio urbano. Estufas, mantas, cerramientos y una atmósfera cada vez más cuidada convierten el terraceo invernal en uno de los planes más apetecibles de la temporada.

El terraceo: un hábito madrileño

Lejos de ser una excepción, disfrutar de una terraza en invierno se ha consolidado como una costumbre en Madrid. Restaurantes y bares apuestan por espacios pensados para combatir el frío sin renunciar al aire libre, creando ambientes cálidos que invitan a quedarse, alargar sobremesas y convertir cualquier día en un plan especial.

Zuma Madrid: invierno con acento japonés

En pleno Paseo de la Castellana, la terraza de Zuma Madrid demuestra que el frío no está reñido con la sofisticación. Cubierta y perfectamente acondicionada, se presenta como un refugio elegante donde disfrutar tanto de un cóctel como de una cena completa. Su propuesta de cocina japonesa contemporánea y su cuidada coctelería convierten el espacio en una opción ideal para quienes buscan un plan invernal con un punto exótico y cosmopolita.
Paseo de la Castellana, 2

Lamucca a pesar del frío

El grupo Lamucca ha convertido el invierno en una oportunidad para transformar sus terrazas en auténticos escenarios de encuentro. Desde rincones íntimos para cenas tranquilas hasta espacios animados para comidas navideñas o tardeos, cada local ofrece una experiencia distinta. Luces cálidas, platos reconfortantes y un ambiente festivo hacen que sus terrazas sigan siendo un punto de referencia durante toda la temporada fría.

Ultramarines del Coso: el invierno sabe a vermut

En Malasaña, Ultramarines del Coso mantiene viva la tradición del aperitivo incluso en los meses más fríos. Su terraza en la plaza de San Ildefonso se convierte en el lugar perfecto para disfrutar del sol de invierno con un vermut, gildas o anchoas, mientras que al caer la noche el espacio invita a cenas informales al aire libre, con sabores de taberna reinterpretados por el chef Andy Boman “El Flaco”.
Calle de San Joaquín, 16

Magadán: comer al aire libre frente al Parque del Oeste

Con vistas privilegiadas al Parque del Oeste, Magadán apuesta por un terraceo invernal cómodo y bien pensado. Estufas, mantas y un ambiente acogedor permiten disfrutar de comidas y cenas al aire libre incluso en pleno invierno, convirtiendo su terraza en un plan perfecto para quienes no renuncian al exterior tampoco cuando bajan las temperaturas.
Calle Pintor Rosales, 9

Este invierno, Veuve Clicquot traslada su inconfundible espíritu solaire a las cumbres de los Pirineos para redefinir el après-ski con una propuesta que fusiona champagne, música y alta gastronomía en plena montaña. La emblemática maison francesa se convierte así en protagonista de la temporada invernal con dos espacios efímeros que ya son parada obligatoria para los amantes del esquí y del lifestyle más exclusivo.

El espíritu solaire de Veuve Clicquot llega a la nieve

Fiel a su filosofía de disfrute, elegancia y celebración, Veuve Clicquot firma este invierno dos terrazas que se integran de forma natural en algunos de los destinos de nieve más deseados. La terraza Veuve Clicquot In The Snow en Grandvalira y la Terraza Boutique Sarrios by Veuve Clicquot en Formigal marcan, un año más, el ritmo del après-ski en los Pirineos con una experiencia pensada para vivir la montaña desde otra perspectiva.

Veuve Clicquot In The Snow: el après-ski más vibrante de Grandvalira

Situada en el sector de El Tarter, junto a la pista Pi de Migdía, la terraza Veuve Clicquot In The Snow es un refugio inconfundible por su icónico color amarillo y su atmósfera sofisticada. Abierta de 12:00 h a 16:00 h, se convierte en el lugar ideal para disfrutar del descanso entre descensos, donde el paisaje nevado se fusiona con música, champagne y una energía única.

Arrow: personalizar la experiencia en la montaña

Entre las novedades de la temporada destaca la activación Arrow, una propuesta exclusiva que permite personalizar el estuche Veuve Clicquot Arrow con el nombre del destino favorito del visitante. Disponible por 55 €, esta experiencia se convierte en un recuerdo único de la montaña y puede encontrarse en diferentes puntos de la estación, desde terrazas y restaurantes hasta espacios de merchandising, reforzando el vínculo emocional con el destino.

Alta gastronomía maridada con champagne

La propuesta gastronómica de la terraza eleva el concepto de après-ski con una carta que combina producto de alta calidad y técnicas contemporáneas. Ostras, carpaccio de atún XL, king crab con mantequilla ahumada, croquetas, hamburguesas gourmet, steak tartar o sándwich de pastrami se acompañan de una cuidada selección de champagnes Veuve Clicquot: Yellow Label, Rosé, La Grande Dame, Vintage y RICH con hielo. Además, se incluyen opciones sin gluten para garantizar una experiencia inclusiva y completa.

Terraza Boutique Sarrios: exclusividad y calma en Formigal

En pleno Valle de Izas, la Terraza Boutique Sarrios by Veuve Clicquot se presenta como un auténtico santuario para quienes buscan una experiencia de montaña más pausada. Accesible tanto a pie como esquiando, este espacio ofrece vistas privilegiadas y un ambiente relajado que, durante el día, se acompaña de música en directo, creando el escenario perfecto para desconectar y disfrutar del entorno natural.

Una experiencia gourmet pensada para compartir

La propuesta culinaria de Sarrios destaca por su elegancia y su carácter sofisticado, con platos diseñados para compartir como la ensaladilla de cangrejo azul con pan soplao, gildas Clicquot, croquetas de carabinero, chuletón, rabo de toro o el bikini ahumado con trufa y patata paja. Todo ello maridado con champagne Veuve Clicquot y con opciones sin gluten, veganas y sin lactosa, adaptándose a todos los gustos y necesidades.

Una edición limitada creada junto al maestro pastelero John Torres que reinterpreta el roscón tradicional con la icónica tarta de queso de TATEL y que guarda una sorpresa en su interior

Esta Navidad, TATEL Madrid reinventa una de las tradiciones más queridas con una propuesta exclusiva que promete convertirse en objeto de deseo. El Roscón de Reyes TATEL – Cheesecake Edition by John Torres aterriza como una edición limitada que fusiona la esencia del roscón artesanal con uno de los postres más icónicos de la casa, dando lugar a una experiencia única pensada para sorprender desde el primer bocado. La elaboración podrá adquirirse en exclusiva en el restaurante que atesoran en pleno Paseo de la Castellana del 1 al 6 de enero, en unidades limitadas.

Una colaboración que une dos clásicos pasteleros

TATEL Madrid se une al maestro pastelero John Torres, reconocido por elaborar algunos de los mejores roscones artesanales de Madrid, para dar forma a una reinterpretación que respeta la tradición y la lleva un paso más allá. El resultado es un roscón que nace del diálogo entre la excelencia artesanal y la creatividad contemporánea.

Ingredientes de origen y elaboración artesanal cuidada al detalle

Fiel al espíritu del Roscón de Reyes clásico, esta creación mantiene una masa ligera, aromática y aireada, elaborada mediante fermentaciones lentas y técnicas tradicionales. Para su preparación se emplean harinas y vainilla ecológica procedentes de Francia, ralladuras diarias de naranjas y limones nacionales, además de huevos frescos y mantequilla de alta calidad, garantizando un sabor puro y equilibrado.

Un acabado crujiente que esconde un relleno sorprendente

El roscón se presenta decorado con copos de azúcar perlado y almendra tostada crujiente, aportando textura y contraste. El verdadero giro llega en su interior: el relleno de la famosa tarta de queso de TATEL, considerada una de las mejores de Madrid por chefs y críticos gastronómicos. Su cremosidad y sabor delicado se integran de forma natural con la masa, creando una combinación irresistible.

La visión de TATEL para reinventar los clásicos navideños

“La tradición navideña en TATEL nos pedía realizar una propuesta que fusionara dos de los postres más queridos por el público”, explica Juan Antonio Medina, Chef Ejecutivo de TATEL. “Trabajamos desde hace años con nuestra tarta de queso y unirla a uno de los roscones más reconocidos de Madrid nos permite crear una experiencia única para los amantes de la repostería”, añade.

Un premio dorado que convierte la tradición en celebración

Como manda la tradición, algunos roscones esconderán una ficha dorada muy especial. Quien la encuentre será premiado con un menú degustación para dos personas con maridaje, la experiencia gastronómica más completa y celebratoria de la casa. Un detalle que refuerza el carácter mágico de esta edición especial pensada para emocionar.

Pantene y Maison Matcha se alían esta Navidad para presentar Not Another Roscón, una reinterpretación inesperada del clásico navideño que conecta el universo beauty con el foodie a través de una potente acción de branding. Una propuesta que llega en el momento perfecto para disfrutar de las fiestas.

Belleza y gastronomía se encuentran en un clásico navideño

La colaboración nace de la relación natural entre ambas marcas a través de Violeta Mangriñán, embajadora de Pantene y fundadora de Maison Matcha. Esta conexión se materializa en un roscón de edición especial con relleno de matcha, sello inconfundible del local, y una estética dorada inspirada en uno de los colores icónicos de Pantene.

Lejos de ser un lanzamiento gastronómico convencional, Not Another Roscón se concibe como una acción de marca que traslada los códigos del mundo beauty al terreno gastro. Diseño, color y concepto se alinean para crear una experiencia reconocible, aspiracional y altamente compartible, donde el producto es solo una parte de la historia.

Cuando el cuidado también se celebra

Con esta iniciativa, Pantene continúa explorando nuevas formas de conectar con su audiencia apostando por experiencias que construyen marca desde la emoción, el autocuidado y el lifestyle. Por su parte, Maison Matcha refuerza su identidad verde y su capacidad para reinventar los clásicos, convirtiendo el roscón en uno de los dulces más deseados de la Navidad.

La acción coincide además con la reciente apertura de Maison Matcha en Valencia, ciudad natal de Violeta Mangriñán, consolidando su expansión física y posicionando el nuevo espacio como un punto de encuentro para quienes entienden el matcha como un auténtico ritual.

Not Another Roscón es, en definitiva, un ejemplo de cómo las colaboraciones bien alineadas pueden generar valor más allá del producto, transformándose en una historia relevante dentro del panorama actual de marcas y experiencias.

Por Katy Mikhailova

Hay restaurantes a los que una siempre vuelve. Yo a Rubaiyat llevo volviendo toda la vida. Es uno de esos clásicos de Madrid que forman parte del mapa emocional de la ciudad. Esta semana regresé a su nueva etapa para cenar con mi amiga Antonia Dell’Atte y el arquitecto Borja Esteras, y salí con una certeza clara: Rubaiyat no solo se ha renovado. Rubaiyat ha mejorado.

Pedí mi corte favorito, la picaña, impecable, en su punto exacto. Llegaron antes unas verduras de entrante, después el chorizo criollo, unas empanadillas perfectas y una cecina de calidad profunda, de esas que se quedan en la memoria. Todo acompañado de un trato excelente, cercano, elegante sin afectación. Rubaiyat sigue sabiendo cuidar al comensal.

Pero esta vez, además, el espacio acompañaba de una manera distinta. El nuevo interiorismo firmado por Alejandra Pombo, a quien conozco bien, ha conseguido algo muy difícil: hacer que un restaurante grande se sienta cálido, recogido, casi de sierra. Un refugio de invierno en pleno Madrid. De esos sitios a los que apetece volver cuando hace frío, cuando se busca una mesa larga, una conversación lenta y el fuego cerca.

Y entonces una se da cuenta de que el cambio no ha sido solo estético. También hay una mejora en la gastronomía, un ajuste fino en el producto y en los puntos, una cocina que se nota más precisa, más viva.

Rubaiyat Madrid celebra veinte años como icono de la parrilla elegante en la capital con una reforma integral firmada por Alejandra Pombo y el impulso de Diego y Víctor Iglesias, tercera generación de la familia. No se trata de una reinvención, sino de una continuidad afinada: la misma columna vertebral, contada con los códigos de hoy.

Maderas nobles, tejidos naturales, luz cálida. La parrilla se abre a la sala como un escenario, la barra invita a demorarse, la bodega vuelve a reclamar su protagonismo. El proyecto parte de una premisa clara: no cambiar lo que funciona, sino mostrarlo mejor. Y eso se siente desde el primer paso.

“Queríamos que el fuego se sintiera aún más cerca del comensal; que la casa mostrara su corazón”, explican Diego y Víctor Iglesias. Ese corazón hoy late más visible.

Rubaiyat no entiende la parrilla como una moda, sino como un idioma propio. La carta mantiene sus grandes clásicos: cortes de Angus y Wagyu —picaña, bife de chorizo, baby beef, solomillo, entraña, grandes piezas para compartir como tomahawk o T-bone—, el steak tartar preparado al gusto o la hamburguesa de wagyu de crianza propia.

El inicio del menú mira a Brasil con molleja en rejilla, chorizo criollo o dados de tapioca, y la liturgia se acompaña con guarniciones que ya son seña de identidad: patatas soufflé, arroz “Biro Biro”. También hay espacio para el mar: chipirón de anzuelo, besugo o lenguado trabajados a la llama. El fuego, aquí, no entiende de fronteras.

La nueva etapa llega de la mano de Diego y Víctor Iglesias, con una visión que apuesta por la transparencia, la trazabilidad y una hospitalidad más cercana. “No cambiamos lo que somos; iluminamos nuestra historia para que el cliente la viva desde que entra”, resumen.

Rubaiyat Madrid fue pionero en traer a la capital un discurso que hoy muchos reclaman: producto de origen, respeto por el animal, cortes que miraron a Brasil y Argentina sin perder lo patrio, una sala donde la parrilla es espectáculo cotidiano y un servicio afinado con rigor de alta escuela.

Veinte años después, la casa celebra sin nostalgia. Con un interiorismo que abraza. Con una cocina que permanece fiel. Y con esa sensación tan poco frecuente en la restauración actual: la certeza de que hay sitios que no pasan de moda. Solo se perfeccionan.

Vuelve la temporada más esperada de El horno de Babette con su Roscón de Reyes 2025, una pieza tradicional que destaca por su elaboración artesanal y su profundo sabor a naranja y azahar. Cada bocado refleja la dedicación y el cuidado que la panadera Bea Echeverría imprime en su obrador, haciendo de este roscón un referente de la Navidad madrileña.

Sabor y textura: la miga perfecta

El Roscón de Babette se elabora mediante un amasado lento que permite desarrollar sabores intensos. Se incorpora mantequilla, abundante ralladura de cítricos y un toque de agua de azahar Luca de Tena, logrando una miga delicada y un aroma auténtico. La naranja confitada, elaborada con un sistema de confitado en frío, conserva su frescura y aroma natural, mientras que el molde especial asegura un desarrollo superior de la miga para un placer que se disfruta lentamente.

El roscón se corona con finas láminas de naranja confitada y un espolvoreado de almendra. Este año, la caja vuelve a ser diseño del ilustrador Carlos Buendía, transportando al consumidor a un universo navideño con guiños al trigo, la harina y la magia de compartir.

Artesanía y sorpresa

Cada roscón incluye una sorpresa artesanal, creada en 2025 por la casa Mibako, alfarería familiar de Valladolid especializada en figuritas de Belén de barro. Este detalle refuerza el valor del trabajo manual y convierte el roscón en un regalo especial, ideal para compartir.

Nueva tienda con obrador propio en Las Tablas

El horno de Babette amplía su presencia con un nuevo espacio en Las Tablas, el segundo obrador de la marca. Los clientes podrán ver la masa trabajarse a mano, siguiendo la filosofía de transparencia y artesanía que caracteriza a Bea Echeverría y su equipo.

Disponibilidad, formatos y precios

El Roscón de Babette estará disponible desde el 21 de noviembre hasta después de Reyes en todas las tiendas de la casa y en la nueva tienda de Las Tablas.

  • Roscón de 550 g: 29,70 €

  • Roscón al corte: venta al peso

La Navidad adquiere una dimensión diferente en Ginkgo Restaurante & Sky Bar, donde la gastronomía y la celebración se viven “con latido madrileño”, arropados por la estética visual firmada por la ilustradora y maquetadora María Herreros, sobre las alturas de Plaza de España. El espacio presenta dos menús exclusivos para Nochebuena y Nochevieja diseñados para disfrutar la ciudad iluminada desde una perspectiva única.

Una Navidad con Madrid a tus pies

Con música en directo, ambiente sofisticado y vistas privilegiadas, Ginkgo convierte las celebraciones navideñas en una experiencia que combina cocina de autor, ocio y emoción festiva.

La tradición reinterpretada en el menú de Nochebuena

La propuesta de Nochebuena comienza con clásicos como jamón ibérico de bellota y croquetas de carabinero, seguidos por un carpaccio de cigalas con crema fina de aguacate, aliño cítrico y aceite de oliva. Como principales: lomo de merluza bañado en pil-pil de ajos confitados y ensalada fresca de hierbas aromáticas y un canelón relleno de pularda de Bresse, foie y boletus cubierto con un jugo de vino de Jerez. El postre, un cremoso de chocolate con toque de turrón. El menú se marida con vinos seleccionados cuidadosamente para la ocasión, además de champagne. Todo amenizado con música en directo.

Precio: 170€

Menú de Nochevieja: un cierre de año desde las alturas

Para la última noche del año, Ginkgo ofrece un menú que arranca con una ostra francesa acompañada de un gazpacho ligeramente picante con toque de jalapeños, aguacate y lima, y un tartar de atún con un crujiente pan de croissant tostado, parmesano añejo y un toque de trufa negra

¡De primer plato? carabinero con ajo blanco de coco, aderezado con vinagreta emulsionada con sus propios corales y acompañado de huevas de trucha y manzana verde, que da paso a dos principales que reflejan el espíritu madrileño y festivo de la casa: besugo a la madrileña en su jugo ligado con mantequilla tostada, servido con una ensalada fresca de anisados y un toque de limón; y solomillo de ternera gallega madura, acompañado de un cremoso Parmentier de patata trufada y cebolletas glaseadas.

El dulce final llega con unas milhojas de hojaldre caramelizado, rellenas de crema de vainilla y con un delicado toque de hojas de azahar, todo ello acompañado de un maridaje de lujo, como merece la última noche del año, y, cómo no podía ser de otra manera, champagne para alzar las copas y dar la bienvenida al 2026.

No faltará amenización musical, antes y después de la cena, uvas de la suerte y cotillón. 

Precio: 420€

Sky after dinner y menús infantiles

Para aquellos que solo desean empezar el 2026 “por todo lo alto” literalmente, también está disponible el pack Sky after dinner de barra libre premium, cotillón y recena (por 150€). También, tanto en Nochebuena como Nochevieja, hay disponibles menús infantiles para los más pequeños de la casa. 

Celebrar sin límites

Con vistas al Madrid de los Austrias y al Palacio Real, Ginkgo invita a brindar desde las alturas y vivir una Navidad diferente: más luminosa, más festiva y más madrileña que nunca.

La Navidad en Madrid se vive de una forma única y uno de sus centros neurálgicos es la Puerta de Alcalá. Allí se encuentra Berria, el templo del vino madrileño, que este año sorprende con una propuesta inédita: el primer calendario de adviento dedicado exclusivamente al vino, con una selección especial del 1 al 24 de diciembre.

Un vino distinto cada día

Cada jornada, Berria abrirá una “casilla” del calendario con un vino diferente que se ofrecerá por copa o media copa. Desde jereces excepcionales hasta champagnes de autor, pasando por Borgoñas o rosados singulares, todos los vinos han sido seleccionados por el equipo de sumilleres liderado por el joven Mario Ayllón.

Las redes sociales del local (@berriawinebar en Instagram) anunciarán día a día la referencia escogida, convirtiendo el mes de diciembre en un recorrido sensorial dinámico y lleno de sorpresas.

Un viaje enológico para aficionados y expertos

La iniciativa está pensada tanto para quienes desean descubrir nuevas regiones y estilos como para los amantes del vino que buscan profundizar en cada etiqueta. El calendario se convierte así en una experiencia continua de aprendizaje y disfrute en la barra de Berria, que se transforma en un espacio de descubrimiento diario.

Sabores que completan la experiencia

Más allá del vino, Berria completa la experiencia con una carta breve y cuidada de inspiración mediterránea. Entre los bocados más destacados se encuentran la patata chip con anchoa y velo ibérico, el brioche de papada ibérica y caviar, croquetas de jamón Joselito, ensaladilla o huevos fritos con patatas y jamón Joselito.

Entre los principales, brillan propuestas como el pepito de solomillo, las vieiras o la merluza rebozada con pimientos. El toque final lo ponen postres clásicos como el flan o la tarta de manzana.

Un plan navideño disponible todos los días de diciembre

Durante todo el mes, Berria abrirá en su horario habitual, incluidos los días 24 y 31 de diciembre, cuando estará disponible hasta las 19:00 h. Una oportunidad perfecta para disfrutar de una última copa antes de las cenas familiares de Nochebuena y Nochevieja.

La Navidad invita a detener el ritmo, retomar conversaciones abandonadas y elegir con cuidado aquello que llenará las copas en los momentos que importan. Este año, tres vinos muy distintos se convierten en apuestas seguras para alzar las copas con personalidad y estilo.

Pago de Torrosillo 2019: el Ribera que demuestra por qué una añada puede ser “Excelente”

Producido por Bodega Figuero, este vino procede de una parcela plantada en 1950, situada a 840 metros en La Horra. Su carácter nace de una climatología seca y de bayas pequeñas que concentran aromas y sabor. La fermentación en tinas de roble francés y una crianza de 18 meses en barrica nueva explican la finura, profundidad y elegancia de un vino del que apenas existen 4.500 botellas.

En nariz, despliega notas de cacao, fruta roja licorada, especias y brioche. En boca, combina la frescura del kirsch y la menta con tostados dulces y un fondo mineral que lo hace largo, sedoso y envolvente. Su versatilidad lo convierte en un aliado infalible para cordero asado, buey, foie o carnes rojas.

Un vino para abrir la cena y seguir bebiendo hasta el postre.

Pandemonium Blanco de Blancas 2020: un espumoso riojano que rompe las reglas

Fresco, vibrante y sorprendentemente elegante, Pandemonium Blanco de Blancas 2020 demuestra que La Rioja también puede elaborar espumosos con identidad propia. Nacido en las montañas del Alto Najerilla, a gran altitud y entre suelos arcillo-ferrosos, este vino elaborado por método tradicional revela el potencial de unos viñedos que miran al frío y a la historia.

Su crianza de casi tres años y medio sobre lías le otorga una cremosidad fina, burbuja persistente y una complejidad que combina tensión, frescura y armonía. Con una producción limitada y disponible solo en alta restauración, es un espumoso pensado para quienes buscan algo distinto.

Perfecto para mariscos, aves, setas, foie, quesos suaves o incluso postres cítricos donde su acidez aporta equilibrio y luz.

Héritage, de Laurent-Perrier: el arte de ensamblar el tiempo

Hablar de champagne es hablar de técnica, memoria y precisión. Y Héritage, la nueva creación de Laurent-Perrier, es la prueba de ello. Elaborado con 100% vinos de reserva, procedentes de 40 Crus (la mitad Grands Crus), este ensamblaje de Chardonnay y Pinot Noir reivindica la complejidad del estilo de la Maison.

Su envejecimiento de al menos cuatro años y su dosificación baja permiten un perfil elegante, puro y vivo. En nariz muestra notas de limón, melocotón blanco, almendras y pan tostado. En boca es equilibrado, preciso y sutil, con aromas de fruta blanca y un final de miel floral.

Un champagne perfecto para acompañar platos delicados, como hojaldre de setas, pastel de ave o rodaballo en salsa de champagne.