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La Champions Design Wine ha celebrado con éxito su segunda edición, reafirmándose como una de las iniciativas más singulares del panorama nacional al reunir a estudios de arquitectura e interiorismo en torno a una experiencia enológica donde el conocimiento, el diseño y el networking se dan la mano.

La gran final tuvo lugar el pasado 30 de junio en el showroom de la firma Doimo Cucine – Cuoco Spazio, situado en el número 18 de la Avenida de América de Madrid, un espacio que acogió la última y decisiva cata de una competición que, edición tras edición, sigue despertando un mayor interés entre los profesionales del sector.

Una final muy disputada

Tras superar las diferentes fases del campeonato, los equipos finalistas se enfrentaron a una exigente cata a ciegas en la que tuvieron que demostrar sus conocimientos sobre variedades, denominaciones de origen, aromas y características de distintos vinos.

El equipo formado por NŌ Architects y DIIR fue el gran vencedor de esta segunda edición al alcanzar 1.108 puntos, imponiéndose en una final marcada por el alto nivel de todos los participantes. La segunda posición fue para MR Arquitectos y FL-ARE, que obtuvieron 1.012 puntos, mientras que el tercer puesto recayó en AQ Acentor y Ortiz León Arquitectos, con una puntuación final de 974 puntos.

Como ya ocurrió en la primera edición, los trofeos fueron diseñados por la artista Ainhoa Moreno, quien volvió a crear unas piezas exclusivas en colaboración con la firma Gresmanc, cuyas bases sirvieron como punto de partida para dar forma a los premios, reflejando la unión entre creatividad, diseño y cultura del vino, valores que inspiran este campeonato.

Una instalación que convierte la mesa en relato

Uno de los elementos más destacados de esta edición ha sido la instalación diseñada por Borja Esteras, director del showroom y anfitrión de la velada, bajo el nombre “La Constelación del Vino”, concebida como una pieza central que trasciende la función de la mesa para convertirse en una narrativa sobre el propio espíritu del proyecto.

La propuesta parte de una idea esencial: el vino nunca es el único protagonista, sino el detonante de todo lo que sucede a su alrededor. Cada copa representa un encuentro, una conversación, una colaboración o una amistad, y juntas forman una constelación simbólica que da sentido al conjunto. En este sentido, las copas suspendidas evocan a todas las personas que, edición tras edición, han contribuido a dar forma a Champions Design Wine, construyendo una red de experiencias compartidas.

La instalación lleva esa narrativa hasta su origen material. La uva y el corcho remiten a la materia prima, al punto de partida del vino, mientras que el uso del espejo multiplica los reflejos y simboliza cómo las experiencias se amplifican cuando se comparten. Sobre la superficie, unas huellas doradas impresas en papel representan el rastro que deja cada brindis: momentos efímeros que desaparecen en la copa, pero permanecen en la memoria.

En palabras de su creador, más que diseñar una mesa, el objetivo ha sido construir una instalación que hablara de las personas, del diseño y de los recuerdos acumulados en torno a Champions Design Wine, reforzando así el carácter emocional y colectivo del proyecto.

Una cita que continúa creciendo

La Champions Design Wine nació con el propósito de crear un punto de encuentro diferente para arquitectos e interioristas, utilizando el vino como elemento de conexión, formación e inspiración. A través de catas, el campeonato fomenta tanto el aprendizaje como las relaciones profesionales entre algunos de los estudios más destacados del país.

El éxito de esta segunda edición confirma la consolidación de una iniciativa que ha sabido encontrar un espacio propio dentro del sector, reforzando el vínculo entre dos universos que comparten sensibilidad, creatividad y atención por el detalle: el diseño y el vino.

Con una participación cada vez mayor y un formato que combina conocimiento, experiencia y convivencia, la Champions Design Wine continúa posicionándose como una cita imprescindible para quienes entienden que la arquitectura, el interiorismo y la cultura gastronómica pueden compartir un mismo lenguaje.

Próxima edición en marcha

Con esta edición cerrada, la Champions Design Wine se perfila como una cita imprescindible para el sector. Ha demostrado que la enología puede ser punto de encuentro, inspiración y vehículo de diálogo entre disciplinas, pues como bien resume Katy Mikhailova, directora de FEARLESS: “El diseño está en el vino”.

La exposición “Tienes una Flor”, comisariada por Katy Mikhailova, y en colaboración de Geberit, abre sus puertas en White Lab (Paseo de la Castellana 168) el lunes y podrá visitarse hasta el jueves.  

En un territorio históricamente dominado por la funcionalidad, Geberit, firma líder en porcelana sanitaria y tecnología para el baño, abre una conversación radicalmente distinta: ¿puede un objeto concebido para la pura utilidad convertirse en arte, emoción y discurso cultural? De esa pregunta nace “Tienes una flor”, una exposición ideada por la periodista Katy Mikhailova que transforma un elemento tan cotidiano y aparentemente invisible como el inodoro —pensado para desaparecer en la rutina doméstica— en una serie de instalaciones vivas donde naturaleza, diseño y pensamiento contemporáneo conviven de forma inesperada.

Inspirada en el gesto fundacional de Marcel Duchamp, la propuesta no se limita a cuestionar qué es arte, sino que amplía el debate hacia un territorio más complejo y actual: qué ocurre cuando aquello diseñado exclusivamente para servir se desplaza al campo de la contemplación, la belleza y la reflexión crítica. Aquí no se trata simplemente de intervenir un sanitario, sino de resignificarlo, de alterar su lectura cultural y emocional dentro del espacio doméstico y expositivo.

Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño ante un mismo punto de partida

La fuerza del proyecto reside en su convocatoria coral. Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño de referencia en el panorama español aceptan reinterpretar un mismo objeto desde su propio lenguaje estético y conceptual, bajo la dirección artística del paisajista Fran Cisneros. 

Participan Lázaro Rosa-Violán, María Santos, Tristán López Chicheri (L35 Architects), ARCHIDOM Studio, Patricia Bustos, Alejandra Pombo, Minimal Studio, FL-ARE, Cuarto Interior, MUHER, MORPH, El Departamento Estudio, Il Mio Design, Sandra Antón junto a la artista Ainhoa Moreno, Masquespacio, CIDON interior design & contract, Urban Matters Studio, OOAA Arquitectura y Borja Esteras x SHAMELESS. A esta constelación de miradas se suma la propia galería anfitriona, a través de White Lab Studio, que también interviene el espacio, reforzando la idea de que el contexto expositivo es parte activa de la obra.

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En este diálogo entre disciplinas destaca especialmente la aportación del paisajista Fran Cisneros, que introduce la dimensión del paisaje como lenguaje sensible dentro del objeto. Su intervención desplaza la lectura del sanitario hacia un terreno orgánico, donde lo vegetal no es ornamento sino estructura narrativa. En su propuesta, la naturaleza no decora: coloniza, suaviza y reinterpreta el objeto industrial hasta convertirlo en un umbral entre lo doméstico y lo vivo.

Junto a él, cobra un papel esencial White Lab, responsable de articular y dar coherencia global al proyecto, conectando las distintas intervenciones en un relato expositivo común. Su trabajo opera como hilo conductor entre piezas muy diversas, asegurando que la exposición no sea solo una suma de miradas, sino una experiencia continua donde cada intervención dialoga con la siguiente. White Lab actúa así como estructura invisible del relato, convirtiendo la diversidad en discurso.

Un nuevo enfoque de la sostenibilidad: cambiar la mirada

“Tienes una flor” propone, además, una lectura contemporánea del legado duchampiano. Si el ready-made desplazó el objeto cotidiano al espacio artístico para cuestionar su significado, esta exposición añade una capa adicional: la sostenibilidad entendida no solo como reutilización material, sino como transformación cultural de la percepción. En un contexto saturado de producción de nuevos objetos, el proyecto plantea otra dirección posible: resignificar lo existente no como gesto decorativo, sino como posición crítica.

La exposición se inaugurará el próximo lunes 25 de mayo y podrá visitarse hasta el jueves de esa misma semana, inclusive, en Paseo de la Castellana, 168, en horario de lunes, martes y jueves, de 10:00 a 18:00 horas, y los miércoles, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. Un espacio donde diseño, arte y pensamiento se encuentran para redefinir, desde lo cotidiano, la manera en que miramos lo que nos rodea.