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La exposición “Tienes una Flor”, comisariada por Katy Mikhailova, y en colaboración de Geberit, abre sus puertas en White Lab (Paseo de la Castellana 168) el lunes y podrá visitarse hasta el jueves.  

En un territorio históricamente dominado por la funcionalidad, Geberit, firma líder en porcelana sanitaria y tecnología para el baño, abre una conversación radicalmente distinta: ¿puede un objeto concebido para la pura utilidad convertirse en arte, emoción y discurso cultural? De esa pregunta nace “Tienes una flor”, una exposición ideada por la periodista Katy Mikhailova que transforma un elemento tan cotidiano y aparentemente invisible como el inodoro —pensado para desaparecer en la rutina doméstica— en una serie de instalaciones vivas donde naturaleza, diseño y pensamiento contemporáneo conviven de forma inesperada.

Inspirada en el gesto fundacional de Marcel Duchamp, la propuesta no se limita a cuestionar qué es arte, sino que amplía el debate hacia un territorio más complejo y actual: qué ocurre cuando aquello diseñado exclusivamente para servir se desplaza al campo de la contemplación, la belleza y la reflexión crítica. Aquí no se trata simplemente de intervenir un sanitario, sino de resignificarlo, de alterar su lectura cultural y emocional dentro del espacio doméstico y expositivo.

Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño ante un mismo punto de partida

La fuerza del proyecto reside en su convocatoria coral. Veinte estudios de interiorismo, arquitectura y diseño de referencia en el panorama español aceptan reinterpretar un mismo objeto desde su propio lenguaje estético y conceptual, bajo la dirección artística del paisajista Fran Cisneros. 

Participan Lázaro Rosa-Violán, María Santos, Tristán López Chicheri (L35 Architects), ARCHIDOM Studio, Patricia Bustos, Alejandra Pombo, Minimal Studio, FL-ARE, Cuarto Interior, MUHER, MORPH, El Departamento Estudio, Il Mio Design, Sandra Antón junto a la artista Ainhoa Moreno, Masquespacio, CIDON interior design & contract, Urban Matters Studio, OOAA Arquitectura y Borja Esteras x SHAMELESS. A esta constelación de miradas se suma la propia galería anfitriona, a través de White Lab Studio, que también interviene el espacio, reforzando la idea de que el contexto expositivo es parte activa de la obra.

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En este diálogo entre disciplinas destaca especialmente la aportación del paisajista Fran Cisneros, que introduce la dimensión del paisaje como lenguaje sensible dentro del objeto. Su intervención desplaza la lectura del sanitario hacia un terreno orgánico, donde lo vegetal no es ornamento sino estructura narrativa. En su propuesta, la naturaleza no decora: coloniza, suaviza y reinterpreta el objeto industrial hasta convertirlo en un umbral entre lo doméstico y lo vivo.

Junto a él, cobra un papel esencial White Lab, responsable de articular y dar coherencia global al proyecto, conectando las distintas intervenciones en un relato expositivo común. Su trabajo opera como hilo conductor entre piezas muy diversas, asegurando que la exposición no sea solo una suma de miradas, sino una experiencia continua donde cada intervención dialoga con la siguiente. White Lab actúa así como estructura invisible del relato, convirtiendo la diversidad en discurso.

Un nuevo enfoque de la sostenibilidad: cambiar la mirada

“Tienes una flor” propone, además, una lectura contemporánea del legado duchampiano. Si el ready-made desplazó el objeto cotidiano al espacio artístico para cuestionar su significado, esta exposición añade una capa adicional: la sostenibilidad entendida no solo como reutilización material, sino como transformación cultural de la percepción. En un contexto saturado de producción de nuevos objetos, el proyecto plantea otra dirección posible: resignificar lo existente no como gesto decorativo, sino como posición crítica.

La exposición se inaugurará el próximo lunes 25 de mayo y podrá visitarse hasta el jueves de esa misma semana, inclusive, en Paseo de la Castellana, 168, en horario de lunes, martes y jueves, de 10:00 a 18:00 horas, y los miércoles, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. Un espacio donde diseño, arte y pensamiento se encuentran para redefinir, desde lo cotidiano, la manera en que miramos lo que nos rodea. 

Archidom Studio, estudio de arquitectura e interiorismo firma en Madrid su nuevo proyecto: 61. (Sixtyone), un espacio concebido como una experiencia inmersiva donde pasado y contemporaneidad dialogan a través de la materia, la luz y la memoria.

Grupo Mosh, el grupo que inició su trayectoria en Marbella con Mosh Fun Kitchen, líder en ocio y gastronomía de lujo, presenta en la capital su proyecto más ambicioso hasta la fecha: el restaurante y club 61., un espacio llamado a redefinir la noche madrileña. Detrás de esta nueva apertura se encuentra el sello inconfundible de ARCHIDOM Studio, el estudio que en los últimos años ha firmado algunos de los espacios gastronómicos y de ocio que han marcado el pulso estético del Mediterráneo y que ahora crea en la capital una propuesta destinada a convertirse en referencia.

Ubicado en el número 61 de una calle emblemática del centro de la ciudad, el local ha sido concebido como un escenario envolvente donde cada elemento responde a una narrativa espacial precisa. Desde el inicio, el estudio planteó un objetivo ambicioso: crear un lugar que pareciera haber existido siempre. No como una recreación histórica, sino como una joya latente, descubierta y revelada. Un interior donde la pátina del tiempo no es artificio, sino argumento.

ARCHIDOM, reconocido por su capacidad para convertir espacios en destinos, integra arquitectura, interiorismo e identidad creativa bajo una misma visión, desarrollando en 61. un concepto que equilibra contraste, teatralidad y sofisticación.

Romanticismo veneciano y brutalismo: un diálogo arquitectónico

En 61., ARCHIDOM propone un encuentro inesperado entre el romanticismo veneciano y el brutalismo. La narrativa espacial se inspira en la Venecia aristocrática y en la atmósfera de sus palazzos. El espacio principal se configura como la gran sala de recepción de un noble veneciano: un entorno de luces veladas, reflejos dorados y una decadencia sofisticada que aporta profundidad y carácter.

Las líneas rotundas y los materiales crudos, de inspiración industrial, conviven con detalles ornamentales y guiños clásicos. Una barra de madera de gran presencia articula el conjunto, coronada por una lámpara diseñada a medida por el estudio y realizada por artesanos vidrieros. La chimenea esculpida funciona como hogar central. Los suelos de madera conviven con alfombras antiguas, mientras el techo revestido en pan de oro y plata genera un juego de destellos sutiles que transforma la percepción del espacio a lo largo del día.

La iluminación, concebida como parte esencial del relato arquitectónico, acompaña la evolución natural del lugar: lo que comienza como restaurante muta orgánicamente hacia club sin rupturas, gracias a una arquitectura pensada para cambiar de atmósfera. No se trata solo de diseño, sino de una puesta en escena donde cada recorrido, cada sombra y cada material activan una experiencia sensorial.

La fachada, compuesta por grandes vidrieras artesanales de vidrio coloreado, introduce una dualidad entre exhibición y misterio. Por la noche, el interior proyecta hacia la calle matices ámbar y verdes, convirtiéndose en una presencia cromática singular dentro del paisaje urbano madrileño.

En la zona posterior emerge una segunda escena: el “almacén de arte”. Aquí la estética vira hacia un lenguaje más industrial, evocando el espacio donde se guardan los tesoros acumulados durante generaciones. Vigas con roblones, lucernarios y pilares metálicos contrastan con terciopelos, cortinajes densos y mesas de mármol. La tensión entre lo estructural y lo ornamental genera un equilibrio sofisticado entre contención y exceso.

La gran vidriera central baña el ambiente con una luz cálida que evoluciona al ritmo de la música. El mueble de DJ, esculpido en mármol y acero y diseñado por el estudio, se concibe como una pieza híbrida entre mobiliario y escultura.

El arte como parte de la arquitectura

En coherencia con la visión del estudio, el arte no actúa como complemento, sino como parte estructural del concepto. Las obras, de artistas emergentes y consolidados, se renovarán cada seis meses, manteniendo el espacio en constante movimiento.

ARCHIDOM ha buscado piezas únicas en anticuarios, almacenes e inventarios privados de medio mundo: tapices renacentistas italianos, espejos de gran formato procedentes de palacios franceses y alfombras persas dialogan con obras contemporáneas, generando una conversación entre épocas. Cada pieza ha sido integrada estratégicamente para interactuar con la luz, la circulación y los materiales, reforzando la sensación de estar en un entorno vivo.

La atención al detalle se extiende a todos los elementos del proyecto de Grupo Mosh, con un marcado sello made in Spain: desde el vestuario diseñado por CASONÁ hasta piezas de LOEWE incorporadas en la propuesta estética. El contrapunto internacional lo aporta NIKE, que ha desarrollado una línea especial para el espacio, subrayando su carácter contemporáneo.

Gastronomía y experiencia inmersiva

Fiel al espíritu de Grupo Mosh, 61. apuesta por una exclusividad que no se exhibe, sino que se descubre. Tras una fachada discreta se despliega un universo donde gastronomía, arte, música y diseño conviven de manera natural, sostenidos por una arquitectura que lo articula todo.

La propuesta culinaria, liderada por Franco Franceschini, chef ejecutivo del grupo, dialoga con el entorno: precisa, cosmopolita y con acentos internacionales. La experiencia gastronómica evoluciona al ritmo del espacio, acompañando su transformación y reforzando su carácter inmersivo.

61. se plantea como una experiencia pausada. Un interior que invita a detener la mirada, a descubrir matices en sucesivas visitas y a entender el lujo desde la profundidad material y conceptual.

Marbella y Madrid, unidas por el diseño

Con 61., Grupo Mosh traslada a Madrid la energía y sofisticación que han definido sus emblemáticos espacios en Marbella, junto a la creatividad de ARCHIDOM, que convierte esta expansión en un hito: transformar un local en un escenario y un proyecto en un fenómeno cultural.

El resultado es un interior que no se limita a ambientar, sino que construye relato. Un espacio donde cada elemento posee memoria y cada detalle ha sido sometido a un proceso creativo riguroso.

61. llega a Madrid como un lugar que no se explica, se experimenta. Y lo hace con la firma de ARCHIDOM como garantía de una nueva manera de entender el lujo nocturno: narrativa, sensorial y profundamente arquitectónica.

El podio lo completaron el estudio de Lázaro Rosa-Violán, en segunda posición, y L35 Arquitectos, autores del renovado estadio Santiago Bernabeu, que se alzaron con el tercer puesto

El diseño y el vino han brindado por última vez en la primera edición de la Champions Design Wine, una cita que ha marcado un hito en la agenda de los principales estudios de arquitectura e interiorismo del país. La iniciativa, promovida por la revista FEARLESS en colaboración con el showroom Doimo Cucine – Cuoco Spazio, ha reunido desde principios de año a nueve estudios de referencia en una competición que ha ido mucho más allá del paladar.

Durante varios meses, los equipos participantes —procedentes del mundo de la arquitectura, el interiorismo y la construcción— se han enfrentado en una serie de encuentros donde cada cata ha sido también un ejercicio de sensibilidad, conocimiento técnico y creatividad. Guiadas por el sommelier Raúl Molina, las sesiones ofrecieron una cuidada selección de vinos premium —tintos, blancos, espumosos y de Jerez — maridados especialmente para cada ocasión.

En esta gran final, fue el turno de los vinos internacionales, que se disfrutaron alrededor de una larga mesa intervenida artísticamente por el paisajista Fran Cisneros, creando un escenario único.

Archidom Studio y Cuarto Interior, líderes desde el inicio

Con una trayectoria sólida a lo largo de toda la competición, el grupo formado por Archidom Studio, liderado por Álvaro Estúñiga y Chema Sobrado, y Cuarto Interior, con Germán Álvarez y José Manuel Álvarez al frente, se alzaron con el primer puesto en esta final (765 puntos), una posición que mantuvieron firme a lo largo de todas las rondas acaecidas. A tan solo dos puntos se situó el equipo del reconocido estudio de Lázaro Rosa-Violán (763 puntos), mientras que el tercer puesto fue para L35 Arquitectos (749 puntos), liderado por Tristán López-Chicheri, responsables de la remodelación del estadio Santiago Bernabéu.

Como recompensa, las tres primeras posiciones recibieron su correspondiente trofeo, una copa elaborada en celulosa por la artista Ainhoa Moreno. Además, el equipo ganador disfrutará de un viaje a Italia para visitar las instalaciones de Doimo Cucine, firma italiana líder en el diseño y fabricación de cocinas y colaboradora principal del evento. El segundo y tercer puesto fueron premiados con una noche en unas bodegas nacionales y un exclusivo estuche de vinos, respectivamente.

Un evento que ha unido referentes del sector

Junto a los ganadores, la competición contó con la participación de estudios y empresas de primer nivel, como Modular Home (732 puntos), referentes en vivienda prefabricada, que compitieron junto a ECO cero, con su enfoque sostenible en el diseño; Gestilar (657), promotora especializada en proyectos de alto nivel; Impar Grupo (630), consultora estratégica del sector inmobiliario; y COSMOS AEC (612), estudio de arquitectura con una importante expansión en Emiratos, Asia y Latinoamérica.

Todos ellos han contribuido a consolidar esta propuesta como experiencia multisensorial, donde el diseño no solo se ve, sino que se siente y se conecta a través del vino.

Una cita que ya prepara su próxima edición

Con esta edición cerrada, la Champions Design Wine se perfila como una cita imprescindible para el sector. Ha demostrado que la enología puede ser punto de encuentro, inspiración y vehículo de diálogo entre disciplinas, pues como bien resume Katy Mikhailova, directora de FEARLESS: “El diseño está en el vino”.