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“Comerse una manzana nunca había sido tan cool”. Con este espíritu, Pink Lady sorprendió el pasado 12 de febrero en pleno corazón de Madrid con una frutería pop-up efímera que transformó lo cotidiano en extraordinario. Coincidiendo con San Valentín, la marca convirtió una simple pieza de fruta en el nuevo love spot urbano.

Lejos de una acción promocional al uso, la firma materializó su nueva campaña europea —“Muy crujiente. Muy jugosa. Muy cool.”— en una experiencia real, inmersiva y absolutamente instagrameable. 

Una frutería futurista que rompió Instagram

El espacio sorprendía desde el primer paso: una estética metalizada e industrial que reinterpretaba las cámaras frigoríficas tradicionales con un giro contemporáneo. El resultado era un entorno inesperado, brillante y casi cinematográfico, donde la manzana se elevaba a icono lifestyle.

La atmósfera invitaba a fotografiar cada rincón. Entre luces, superficies cromadas y detalles cuidados al milímetro, la marca logró que el producto trascendiera su condición de fruta para convertirse en tendencia.

Degustaciones, cócteles y tatuajes: así se vivió el evento

En el interior, la experiencia combinó degustaciones de aperitivos con la manzana como protagonista indiscutible y una carta de cócteles inspirados en distintas love vibes de San Valentín.

La música marcó el ritmo de la velada gracias a un DJ set en directo, mientras un photobooth personalizado permitía inmortalizar el momento. Para los más atrevidos, un tatuador ofrecía la posibilidad de llevarse un recuerdo permanente de esta experiencia efímera.

La acción funcionó además como puente entre campaña y retail, trasladando la marca del lineal del supermercado al universo emocional y aspiracional del consumidor urbano.

El nuevo mood de Pink Lady en Europa

Con más de 25 años de historia, Pink Lady inicia una nueva etapa en Europa reafirmando su carácter premium y su ambición de reencantar la categoría.

Su nuevo posicionamiento celebra el gesto de morder una manzana como expresión de placer y libertad. El crunch —ese sonido inconfundible— se convierte en firma sensorial y en símbolo de actitud.

Cuando lo cotidiano se vuelve icónico

En un mercado donde la manzana ha sido tradicionalmente percibida como un producto básico, Pink Lady reivindica su poder cultural. La frutería pop-up de Madrid demuestra que incluso lo más cotidiano puede convertirse en objeto de deseo cuando se mira desde otra perspectiva.

San Valentín fue la excusa. La estrategia, mucho más ambiciosa: posicionar la manzana no solo como alimento, sino como experiencia. Porque para Pink Lady, la fruta no solo se consume. Se siente. Se comparte. Se desea.

El restaurante Los 33 acaba de escribir una nueva página en su historia: ha recibido su primer Sol de la Guía Repsol en la gala celebrada en Tarragona el pasado 16 de febrero de 2026. Un reconocimiento que no solo confirma su excelencia gastronómica, sino que lo consolida como uno de los locales imprescindibles del panorama madrileño.

Ubicado en el vibrante barrio de Las Salesas, el proyecto impulsado por Ignacio Ventosa y Sara Aznar nació hace casi cuatro años con una idea clara: crear el restaurante al que ellos mismos querrían ir. Hoy, esa visión cercana, honesta y centrada en el disfrute compartido se ve respaldada por uno de los galardones más codiciados del sector.

Un Sol que premia la honestidad y el producto

El Sol de la Guía Repsol distingue a aquellos restaurantes que recomendarías sin dudar y a los que siempre deseas volver. En el caso de Los 33, el jurado ha valorado especialmente la calidad de la materia prima, la coherencia de su propuesta culinaria y un servicio atento y profesional, acompañado de una bodega inquieta y bien seleccionada.

“Recibir nuestro primer Sol es una alegría inmensa y un orgullo compartido”, han declarado sus propietarios, que destacan el esfuerzo y la pasión de todo el equipo como el verdadero motor del proyecto.

Brasas, identidad hispano-uruguaya y una cocina con alma

Al frente de los fogones está el chef Oswaldo González, quien ha sabido construir una propuesta que tiende un puente entre España y Uruguay. La carta apuesta por platos sencillos, donde el producto de temporada y la excelencia en los cortes son protagonistas absolutos.

La leña y el fuego no son solo una técnica, sino el alma de la casa. Carnes, pescados y verduras pasan por la parrilla con un respeto absoluto por el origen y el proveedor, configurando una experiencia gastronómica auténtica y reconocible.

Cocina ininterrumpida y un espacio para todos los planes

Uno de los grandes atractivos de Los 33 es su cocina non stop, abierta de 13:00 a 01:00 horas. Esta amplitud horaria ha convertido al restaurante en punto de encuentro para comidas de negocios, cenas entre amigos, citas informales o copas nocturnas.

El espacio se divide en dos ambientes: una zona más informal, con mesas altas y sofás sin reserva, y otra más formal, con mesas bajas frente a la parrilla y posibilidad de reserva. A ello se suma una gran barra en la entrada, perfecta para disfrutar de su propuesta líquida.

Una bodega de más de 100 referencias y coctelería de autor

La bodega de Los 33 reúne más de 100 vinos que combinan grandes etiquetas nacionales e internacionales con referencias singulares difíciles de encontrar. Una selección pensada tanto para el aficionado clásico como para el explorador inquieto.

La coctelería, bajo la dirección creativa de Kevin González, eleva la experiencia con seis cócteles de autor y dos mocktails fijos en carta, además de propuestas rotativas según temporada, diseñadas para armonizar con la intensidad de las brasas.

Reconocimientos que consolidan su posición en el ranking gastronómico

Este primer Sol Guía Repsol se suma a una trayectoria ascendente. En 2024, Los 33 ya fue reconocido como restaurante recomendado por la Guía Repsol. En 2025, obtuvo la distinción de recomendado por la Guía Michelin, y actualmente ocupa el puesto número 15 en el ranking internacional The World’s 101 Best Steak Restaurants.

Con este nuevo galardón, Los 33 no solo reafirma su identidad basada en el respeto al producto y el fuego como eje central, sino que se posiciona definitivamente como uno de los restaurantes de moda en Madrid que marcan tendencia y elevan el listón de la gastronomía capitalina en 2026.

BLESS Hotel Madrid presenta una experiencia gastronómica única acompañada de un print exclusivo con la constelación real del cielo de la noche de San Valentín, disponible para los clientes los días 13, 14 y 15 de febrero.

Este San Valentín, BLESS Hotel Madrid propone alejarse de los grandes gestos para centrarse en lo verdaderamente esencial: compartir el momento presente. Bajo el cielo madrileño, la marca invita a celebrar el valor del tiempo compartido a través de una experiencia pensada para disfrutar juntos. Porque hay instantes irrepetibles que, precisamente por eso, se convierten en el mejor regalo.

El valor de un instante que no se repite

Bajo el lema“tiempo compartido”, BLESS Hotel Madrid plantea San Valentín como una oportunidad para transformar una cena en un recuerdo que permanece más allá del 14 de febrero. Una propuesta que parte de una idea tan sencilla como poderosa: cada momento es único, igual que el cielo de una noche concreta, cuya configuración cambia constantemente y no vuelve a repetirse de la misma forma.

La gastronomía como el lenguaje más sincero del amor

En BLESS Hotel Madrid, la gastronomía se convierte en la forma más honesta de decir “te quiero”. La experiencia de San Valentín está pensada para vivirse aquí y ahora, donde cada plato acompaña el ritmo de la velada y convierte la cena en el verdadero gesto de amor, ya sea en la elegancia de Pinzelada Lounge o bajo las estrellas de Picos Pardos – Winter Edition.

Menú San Valentín en Pinzelada Lounge

La velada comienza con un cóctel de bienvenida, seguido de una selección de entrantes para compartir: pan bao con tartar de atún o alcachofa al carbón con crema de trufa negra.

Como platos principales, dos propuestas que dialogan entre mar y tierra: corvina a la parrilla con beurre blanc y col, y solomillo de ternera con chirivía y salsa périgourdin.

El final lo pone un cremoso de chocolate con coulis de frutos rojos, pensado para cerrar la experiencia con un toque dulce y envolvente.

Menú San Valentín en Picos Pardos Sky Lounge

Para quienes desean vivir la noche bajo las estrellas, Picos Pardos Sky Lounge ofrece una experiencia con el mismo espíritu, adaptada a un entorno aún más íntimo y especial. Tras el cóctel de bienvenida, la cena comienza con pan bao con tartar de atún y berenjena asada en miso con vinagreta de yogur y kale.

Los platos principales incluyen lubina a la parrilla con meunière y col y solomillo de ternera con chirivía y salsa périgourdine. El postre mantiene el cremoso de chocolate con coulis de frutos rojos y, de forma exclusiva en los iglús, se suma una fondue de chocolate para dos, pensada para compartir y alargar el momento.

Un recuerdo que no se compra

Como símbolo de ese instante irrepetible, al final de la cena cada pareja recibirá un print personalizado con la constelación real del cielo de la noche de San Valentín, una configuración única e irrepetible, disponible para los clientes los días 13, 14 y 15 de febrero. Un recuerdo tangible de una noche única, pensado para conservar y revivir el momento mucho después de que termine la velada.

Cuando bajan las temperaturas, Madrid se adapta. El invierno llega con bufandas, platos de cuchara y calles frías, pero también con terrazas que se reinventan para seguir siendo protagonistas del ocio urbano. Estufas, mantas, cerramientos y una atmósfera cada vez más cuidada convierten el terraceo invernal en uno de los planes más apetecibles de la temporada.

El terraceo: un hábito madrileño

Lejos de ser una excepción, disfrutar de una terraza en invierno se ha consolidado como una costumbre en Madrid. Restaurantes y bares apuestan por espacios pensados para combatir el frío sin renunciar al aire libre, creando ambientes cálidos que invitan a quedarse, alargar sobremesas y convertir cualquier día en un plan especial.

Zuma Madrid: invierno con acento japonés

En pleno Paseo de la Castellana, la terraza de Zuma Madrid demuestra que el frío no está reñido con la sofisticación. Cubierta y perfectamente acondicionada, se presenta como un refugio elegante donde disfrutar tanto de un cóctel como de una cena completa. Su propuesta de cocina japonesa contemporánea y su cuidada coctelería convierten el espacio en una opción ideal para quienes buscan un plan invernal con un punto exótico y cosmopolita.
Paseo de la Castellana, 2

Lamucca a pesar del frío

El grupo Lamucca ha convertido el invierno en una oportunidad para transformar sus terrazas en auténticos escenarios de encuentro. Desde rincones íntimos para cenas tranquilas hasta espacios animados para comidas navideñas o tardeos, cada local ofrece una experiencia distinta. Luces cálidas, platos reconfortantes y un ambiente festivo hacen que sus terrazas sigan siendo un punto de referencia durante toda la temporada fría.

Ultramarines del Coso: el invierno sabe a vermut

En Malasaña, Ultramarines del Coso mantiene viva la tradición del aperitivo incluso en los meses más fríos. Su terraza en la plaza de San Ildefonso se convierte en el lugar perfecto para disfrutar del sol de invierno con un vermut, gildas o anchoas, mientras que al caer la noche el espacio invita a cenas informales al aire libre, con sabores de taberna reinterpretados por el chef Andy Boman “El Flaco”.
Calle de San Joaquín, 16

Magadán: comer al aire libre frente al Parque del Oeste

Con vistas privilegiadas al Parque del Oeste, Magadán apuesta por un terraceo invernal cómodo y bien pensado. Estufas, mantas y un ambiente acogedor permiten disfrutar de comidas y cenas al aire libre incluso en pleno invierno, convirtiendo su terraza en un plan perfecto para quienes no renuncian al exterior tampoco cuando bajan las temperaturas.
Calle Pintor Rosales, 9

Una edición limitada creada junto al maestro pastelero John Torres que reinterpreta el roscón tradicional con la icónica tarta de queso de TATEL y que guarda una sorpresa en su interior

Esta Navidad, TATEL Madrid reinventa una de las tradiciones más queridas con una propuesta exclusiva que promete convertirse en objeto de deseo. El Roscón de Reyes TATEL – Cheesecake Edition by John Torres aterriza como una edición limitada que fusiona la esencia del roscón artesanal con uno de los postres más icónicos de la casa, dando lugar a una experiencia única pensada para sorprender desde el primer bocado. La elaboración podrá adquirirse en exclusiva en el restaurante que atesoran en pleno Paseo de la Castellana del 1 al 6 de enero, en unidades limitadas.

Una colaboración que une dos clásicos pasteleros

TATEL Madrid se une al maestro pastelero John Torres, reconocido por elaborar algunos de los mejores roscones artesanales de Madrid, para dar forma a una reinterpretación que respeta la tradición y la lleva un paso más allá. El resultado es un roscón que nace del diálogo entre la excelencia artesanal y la creatividad contemporánea.

Ingredientes de origen y elaboración artesanal cuidada al detalle

Fiel al espíritu del Roscón de Reyes clásico, esta creación mantiene una masa ligera, aromática y aireada, elaborada mediante fermentaciones lentas y técnicas tradicionales. Para su preparación se emplean harinas y vainilla ecológica procedentes de Francia, ralladuras diarias de naranjas y limones nacionales, además de huevos frescos y mantequilla de alta calidad, garantizando un sabor puro y equilibrado.

Un acabado crujiente que esconde un relleno sorprendente

El roscón se presenta decorado con copos de azúcar perlado y almendra tostada crujiente, aportando textura y contraste. El verdadero giro llega en su interior: el relleno de la famosa tarta de queso de TATEL, considerada una de las mejores de Madrid por chefs y críticos gastronómicos. Su cremosidad y sabor delicado se integran de forma natural con la masa, creando una combinación irresistible.

La visión de TATEL para reinventar los clásicos navideños

“La tradición navideña en TATEL nos pedía realizar una propuesta que fusionara dos de los postres más queridos por el público”, explica Juan Antonio Medina, Chef Ejecutivo de TATEL. “Trabajamos desde hace años con nuestra tarta de queso y unirla a uno de los roscones más reconocidos de Madrid nos permite crear una experiencia única para los amantes de la repostería”, añade.

Un premio dorado que convierte la tradición en celebración

Como manda la tradición, algunos roscones esconderán una ficha dorada muy especial. Quien la encuentre será premiado con un menú degustación para dos personas con maridaje, la experiencia gastronómica más completa y celebratoria de la casa. Un detalle que refuerza el carácter mágico de esta edición especial pensada para emocionar.

¡Es una realidad! El renacimiento de la alta perfumería española llega justo a tiempo para las fiestas, y lo hace de la mano de La Sabia Madrid, que lo celebra con The Artisan’s Collection, su primer lanzamiento. Cinco perfumes que, además de oler, cuentan historias. Inspirados en la Leyenda de los Vientos, cada fragancia transporta a quien la lleva y a quien la percibe a rincones emblemáticos de España, evocando fábulas ancestrales cargadas de aromas y secretos, capaces de despertar la memoria y la imaginación.

Cinco perfumes, cinco historias

Cada perfume de The Artisan’s Collection está concebido como una experiencia multisensorial. Creada por los reconocidos perfumistas Suzy Le Helley, Théo Belmas y Philippine Courtière, la colección combina notas florales, especiadas, amaderadas y orientales con matices frutales, generando una sinfonía aromática única. Los perfumes son veganos, libres de crueldad animal y de alta concentración, garantizando un aroma duradero que evoluciona con quien lo lleva.

Floreal: El romance secreto de Madrid

Inspirado en la ciudad natal del artesano, Floreal captura la magia de un amor real que floreció en secreto. Con notas de melocotón, cedro, nardo, petitgrain, lábdano y jazmín, esta fragancia logra envolverte  en un halo de delicadeza y sofisticación. Es un perfume que celebra el amor verdadero y la belleza de los momentos compartidos, ideal para eventos formales o para vivir instantes especiales durante el día.

Conquista: La brisa cítrica de Valencia

Conquista rinde homenaje a la leyenda de los naranjales valencianos y a los marineros que transportaban sus tesoros por los mares. Sus notas de bergamota, canela, azahar y vainilla Bourbon-Madagascar evocan la vitalidad del amanecer y la energía del cítrico fusionado con la brisa marina. Este perfume es una llamada a la aventura, a la inspiración y a la fuerza de quien quiere conquistar su día.

Dos Besos: Pasión ardiente en Sevilla

Inspirado en el corazón soleado de Sevilla, Dos Besos es un homenaje al deseo y la intensidad. Oud, cuero, frambuesa, jengibre, jazmín y pachulí componen un aroma que vibra con cada movimiento, evocando la danza de dos almas entrelazadas. Perfecto para la noche y para encuentros románticos, este perfume celebra la pasión, la conexión y la emoción que despierta cada instante vivido con intensidad, tal y como la ciudad hispalense logra transmitirlo.

Poderío en la Ciudad Condal

Poderío captura la esencia del Barrio Gótico de Barcelona, un lugar donde las sombras cobran vida y la noche se convierte en un reino de misterio. Pachulí, longoza de Madagascar, cardamomo, pimienta negra, incienso, maderas y vetiver componen un aroma que invita a descubrir la fuerza silenciosa que marca presencia sin palabras. Perfecto para envolver la noche en un halo de poder y sofisticación, es un perfume para quienes desean dejar huella en cada paso.

Verdanza: La serenidad de los jardines

Verdanza surge de los Jardines de Santa Clotilde, en Lloret de Mar, donde la naturaleza y el arte se encuentran. Osmanthus, melocotón, jazmín, rosa, lirio, pachulí y gamuza se combinan para recrear la belleza de la amistad y la creatividad compartida. Esta fragancia es un tributo a la armonía, la naturaleza y la inspiración que nace de la colaboración, ideal para quienes buscan momentos elegantes y llenos de serenidad a lo largo del día.

Un viaje sensorial o el regalo perfecto

Los frascos y el packaging de The Artisan’s Collection evocan la majestuosidad de la Puerta de Alcalá, con arcos que funcionan como portales hacia cada universo aromático. Desde el primer contacto, el consumidor se adentra en un viaje sensorial inmersivo, donde cada detalle está pensado para ofrecer una experiencia memorable. Con su lujo consciente y duradero, esta colección se convierte además en el regalo perfecto para estas Navidades: cada perfume celebra la diversidad, la libertad de expresión y el arte de contar historias a través de los aromas, ofreciendo un universo personalizable y exclusivo que transforma cada día en una experiencia única, capaz de lograrlo al instante con tan solo unas gotas de algunos de estos elixires.

Disponible en https://www.lasabiamadrid.com/

El hotel Canopy by Hilton Madrid Castellana estrena su primer festival de invierno y confirma su estatus como uno de los nuevos hotspots culturales de la capital.

El invierno madrileño comenzó este año con una clara declaración de intenciones. El pasado 10 de diciembre, el hotel Canopy by Hilton Madrid Castellana inauguró con gran éxito el Canopy Winter Fest, su primer festival urbano de invierno, confirmando su papel como uno de los nuevos epicentros culturales de la capital. Música, moda, arte y vida de barrio se unieron en una celebración que rindió homenaje, ante todo, a Madrid y a su inagotable energía creativa.

Un estreno con sello madrileño

La jornada inaugural contó con la actriz Eva Isanta como anfitriona, marcando el tono cercano y espontáneo de un festival pensado para conectar con el talento local. Uno de los momentos más comentados fue el encendido del árbol de Navidad diseñado por el artista Simmon Said, una pieza alejada de lo tradicional que apostó por el color, lo pop y lo ilustrado. Más que un adorno, el árbol se convirtió en una experiencia inmersiva que transformó el lobby del hotel en un universo visual lleno de identidad madrileña.

Música y cultura en el corazón del hotel

La programación arrancó también con la presentación del podcast Planta Zero, que contó con Fernandisco como invitado especial, reforzando el compromiso del hotel con la música y la escena cultural de la ciudad. La banda Molina puso el broche musical a la velada inaugural con un directo que acompañó el ambiente creativo y festivo del encuentro.

Moda que dialoga con la ciudad

La noche culminó con un desfile exclusivo del diseñador Duly Romero, que presentó su colección Soñar Madrid. Inspirada en la estética del hotel y en la energía eléctrica de la capital, la propuesta convirtió el lobby en una pasarela viva. Modelos, actrices e influencers desfilaron en un ambiente íntimo y contemporáneo, con la modelo internacional Ninoska Vásquez como encargada de cerrar un desfile que celebró la moda como narrativa y experiencia.

Cinco días de efervescencia cultural en Azca

Tras su exitoso arranque, el Canopy Winter Fest continuó con una programación diversa y cuidada. Talleres como “Envuelve la Navidad con el brillo de Swarovski” elevaron el arte del regalo a una experiencia estética, mientras la música volvió a ser protagonista con la celebración del 40º aniversario de la revista Ruta 66, un homenaje a su legado rockero y cultural.

Experiencias sensoriales y espíritu comunitario

La agenda se completó con propuestas como la Jazz Cocktail Experience, el taller floral “Vermut & flores”, y un emotivo tributo a Jeff Buckley, que conectó con los amantes de su obra. El cierre llegó con una edición especial de Canopo’s Market, un mercadillo creativo que reunió a diseñadores y marcas emergentes, acompañado del ya emblemático brunch musical del hotel.

Un nuevo referente cultural en Madrid

Con esta primera edición del Canopy Winter Festival, Canopy by Hilton Madrid Castellana consolida su posicionamiento como un espacio donde el arte, la música, la moda y la creatividad forman parte de la experiencia diaria. Una propuesta que trasciende la Navidad y reafirma al hotel como punto de encuentro cultural profundamente conectado con su barrio y con la escena creativa madrileña, demostrando que el invierno, en Azca, también se vive desde la emoción y el talento local.

Por Katy Mikhailova

Hay restaurantes a los que una siempre vuelve. Yo a Rubaiyat llevo volviendo toda la vida. Es uno de esos clásicos de Madrid que forman parte del mapa emocional de la ciudad. Esta semana regresé a su nueva etapa para cenar con mi amiga Antonia Dell’Atte y el arquitecto Borja Esteras, y salí con una certeza clara: Rubaiyat no solo se ha renovado. Rubaiyat ha mejorado.

Pedí mi corte favorito, la picaña, impecable, en su punto exacto. Llegaron antes unas verduras de entrante, después el chorizo criollo, unas empanadillas perfectas y una cecina de calidad profunda, de esas que se quedan en la memoria. Todo acompañado de un trato excelente, cercano, elegante sin afectación. Rubaiyat sigue sabiendo cuidar al comensal.

Pero esta vez, además, el espacio acompañaba de una manera distinta. El nuevo interiorismo firmado por Alejandra Pombo, a quien conozco bien, ha conseguido algo muy difícil: hacer que un restaurante grande se sienta cálido, recogido, casi de sierra. Un refugio de invierno en pleno Madrid. De esos sitios a los que apetece volver cuando hace frío, cuando se busca una mesa larga, una conversación lenta y el fuego cerca.

Y entonces una se da cuenta de que el cambio no ha sido solo estético. También hay una mejora en la gastronomía, un ajuste fino en el producto y en los puntos, una cocina que se nota más precisa, más viva.

Rubaiyat Madrid celebra veinte años como icono de la parrilla elegante en la capital con una reforma integral firmada por Alejandra Pombo y el impulso de Diego y Víctor Iglesias, tercera generación de la familia. No se trata de una reinvención, sino de una continuidad afinada: la misma columna vertebral, contada con los códigos de hoy.

Maderas nobles, tejidos naturales, luz cálida. La parrilla se abre a la sala como un escenario, la barra invita a demorarse, la bodega vuelve a reclamar su protagonismo. El proyecto parte de una premisa clara: no cambiar lo que funciona, sino mostrarlo mejor. Y eso se siente desde el primer paso.

“Queríamos que el fuego se sintiera aún más cerca del comensal; que la casa mostrara su corazón”, explican Diego y Víctor Iglesias. Ese corazón hoy late más visible.

Rubaiyat no entiende la parrilla como una moda, sino como un idioma propio. La carta mantiene sus grandes clásicos: cortes de Angus y Wagyu —picaña, bife de chorizo, baby beef, solomillo, entraña, grandes piezas para compartir como tomahawk o T-bone—, el steak tartar preparado al gusto o la hamburguesa de wagyu de crianza propia.

El inicio del menú mira a Brasil con molleja en rejilla, chorizo criollo o dados de tapioca, y la liturgia se acompaña con guarniciones que ya son seña de identidad: patatas soufflé, arroz “Biro Biro”. También hay espacio para el mar: chipirón de anzuelo, besugo o lenguado trabajados a la llama. El fuego, aquí, no entiende de fronteras.

La nueva etapa llega de la mano de Diego y Víctor Iglesias, con una visión que apuesta por la transparencia, la trazabilidad y una hospitalidad más cercana. “No cambiamos lo que somos; iluminamos nuestra historia para que el cliente la viva desde que entra”, resumen.

Rubaiyat Madrid fue pionero en traer a la capital un discurso que hoy muchos reclaman: producto de origen, respeto por el animal, cortes que miraron a Brasil y Argentina sin perder lo patrio, una sala donde la parrilla es espectáculo cotidiano y un servicio afinado con rigor de alta escuela.

Veinte años después, la casa celebra sin nostalgia. Con un interiorismo que abraza. Con una cocina que permanece fiel. Y con esa sensación tan poco frecuente en la restauración actual: la certeza de que hay sitios que no pasan de moda. Solo se perfeccionan.

Vuelve la temporada más esperada de El horno de Babette con su Roscón de Reyes 2025, una pieza tradicional que destaca por su elaboración artesanal y su profundo sabor a naranja y azahar. Cada bocado refleja la dedicación y el cuidado que la panadera Bea Echeverría imprime en su obrador, haciendo de este roscón un referente de la Navidad madrileña.

Sabor y textura: la miga perfecta

El Roscón de Babette se elabora mediante un amasado lento que permite desarrollar sabores intensos. Se incorpora mantequilla, abundante ralladura de cítricos y un toque de agua de azahar Luca de Tena, logrando una miga delicada y un aroma auténtico. La naranja confitada, elaborada con un sistema de confitado en frío, conserva su frescura y aroma natural, mientras que el molde especial asegura un desarrollo superior de la miga para un placer que se disfruta lentamente.

El roscón se corona con finas láminas de naranja confitada y un espolvoreado de almendra. Este año, la caja vuelve a ser diseño del ilustrador Carlos Buendía, transportando al consumidor a un universo navideño con guiños al trigo, la harina y la magia de compartir.

Artesanía y sorpresa

Cada roscón incluye una sorpresa artesanal, creada en 2025 por la casa Mibako, alfarería familiar de Valladolid especializada en figuritas de Belén de barro. Este detalle refuerza el valor del trabajo manual y convierte el roscón en un regalo especial, ideal para compartir.

Nueva tienda con obrador propio en Las Tablas

El horno de Babette amplía su presencia con un nuevo espacio en Las Tablas, el segundo obrador de la marca. Los clientes podrán ver la masa trabajarse a mano, siguiendo la filosofía de transparencia y artesanía que caracteriza a Bea Echeverría y su equipo.

Disponibilidad, formatos y precios

El Roscón de Babette estará disponible desde el 21 de noviembre hasta después de Reyes en todas las tiendas de la casa y en la nueva tienda de Las Tablas.

  • Roscón de 550 g: 29,70 €

  • Roscón al corte: venta al peso

La Navidad adquiere una dimensión diferente en Ginkgo Restaurante & Sky Bar, donde la gastronomía y la celebración se viven “con latido madrileño”, arropados por la estética visual firmada por la ilustradora y maquetadora María Herreros, sobre las alturas de Plaza de España. El espacio presenta dos menús exclusivos para Nochebuena y Nochevieja diseñados para disfrutar la ciudad iluminada desde una perspectiva única.

Una Navidad con Madrid a tus pies

Con música en directo, ambiente sofisticado y vistas privilegiadas, Ginkgo convierte las celebraciones navideñas en una experiencia que combina cocina de autor, ocio y emoción festiva.

La tradición reinterpretada en el menú de Nochebuena

La propuesta de Nochebuena comienza con clásicos como jamón ibérico de bellota y croquetas de carabinero, seguidos por un carpaccio de cigalas con crema fina de aguacate, aliño cítrico y aceite de oliva. Como principales: lomo de merluza bañado en pil-pil de ajos confitados y ensalada fresca de hierbas aromáticas y un canelón relleno de pularda de Bresse, foie y boletus cubierto con un jugo de vino de Jerez. El postre, un cremoso de chocolate con toque de turrón. El menú se marida con vinos seleccionados cuidadosamente para la ocasión, además de champagne. Todo amenizado con música en directo.

Precio: 170€

Menú de Nochevieja: un cierre de año desde las alturas

Para la última noche del año, Ginkgo ofrece un menú que arranca con una ostra francesa acompañada de un gazpacho ligeramente picante con toque de jalapeños, aguacate y lima, y un tartar de atún con un crujiente pan de croissant tostado, parmesano añejo y un toque de trufa negra

¡De primer plato? carabinero con ajo blanco de coco, aderezado con vinagreta emulsionada con sus propios corales y acompañado de huevas de trucha y manzana verde, que da paso a dos principales que reflejan el espíritu madrileño y festivo de la casa: besugo a la madrileña en su jugo ligado con mantequilla tostada, servido con una ensalada fresca de anisados y un toque de limón; y solomillo de ternera gallega madura, acompañado de un cremoso Parmentier de patata trufada y cebolletas glaseadas.

El dulce final llega con unas milhojas de hojaldre caramelizado, rellenas de crema de vainilla y con un delicado toque de hojas de azahar, todo ello acompañado de un maridaje de lujo, como merece la última noche del año, y, cómo no podía ser de otra manera, champagne para alzar las copas y dar la bienvenida al 2026.

No faltará amenización musical, antes y después de la cena, uvas de la suerte y cotillón. 

Precio: 420€

Sky after dinner y menús infantiles

Para aquellos que solo desean empezar el 2026 “por todo lo alto” literalmente, también está disponible el pack Sky after dinner de barra libre premium, cotillón y recena (por 150€). También, tanto en Nochebuena como Nochevieja, hay disponibles menús infantiles para los más pequeños de la casa. 

Celebrar sin límites

Con vistas al Madrid de los Austrias y al Palacio Real, Ginkgo invita a brindar desde las alturas y vivir una Navidad diferente: más luminosa, más festiva y más madrileña que nunca.