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La periodista y escritora Laura Leonelli llega a Madrid para presentar su primer poemario, Lo que queda cuando te vas (Valparaíso Ediciones), una obra que convierte la pérdida en objeto físico y la memoria en territorio poético. La cita será este jueves 19 de febrero a las 18:30h en la Librería Antonio Machado de la capital, donde, tras la presentación, la autora firmará ejemplares.

Una voz nacida en lo digital que da el salto al papel

Antes de su debut editorial, Leonelli ya había construido una comunidad fiel en torno a su escritura. Más de 30.000 seguidores en TikTok y 35.000 suscriptores en Substack acompañan sus poemas, textos de prosa poética y reflexiones sobre la vida y el aprendizaje.

Lo que queda cuando te vas supone su consolidación en papel, trasladando a las páginas la sensibilidad íntima y cotidiana que ha conectado con miles de lectores en el entorno digital.

El libro fue presentado por primera vez el pasado 31 de enero enBarcelona, ciudad natal de la escritora, marcando así el inicio de un recorrido que ahora continúa en la capital.

Una reflexión poética sobre lo que dejamos y lo que nos dejan

El poemario traza un recorrido entre dos realidades opuestas pero profundamente conectadas: cuando nos vamos, dejamos algo de nosotros en el camino; cuando otros se van, nos quedamos con lo que dejaron.

En ese espacio —entre lo que se da y lo que se recibe— se articula una reflexión sobre la identidad, la pérdida y la permanencia. La partida no se plantea como un adiós definitivo, sino como una tensión constante entre memoria y escritura: recordar, buscar y recomponer aquello que ya no existe, pero que sigue habitando en nosotros.

Escribir como gesto de resistencia

Cada poema funciona como un intento de reconstrucción. Aferrarse a lo que fue, soltar lo que ya no pertenece, recomponer con las migajas de lo vivido. Leonelli convierte el libro en un objeto simbólico: un lugar donde retener aquello que, aun ausente, continúa formando parte de nuestra historia.

Más que un conjunto de poemas, Lo que queda cuando te vas es una invitación a mirar la ausencia desde otro lugar. Una obra que confirma el nacimiento en papel de una voz que ya era imprescindible en lo digital.

El joven arquitecto Javier Garuz lanza su primer libro «INGREDIENTE Y MATERIA. Arquitectura para degustar«, publicado por Recolectores Urbanos Editorial, especializada en arquitectura, un fascinante recorrido por el mundo de la gastronomía y su estrecha relación con la arquitectura. Siguiendo un breve prólogo del reconocido arquitecto Enrique Jerez -de JEREZ ARQUITECTOS-, autor del Restaurante Michelin Cobo Estratos o Karmen Gastrobar -ambos en Burgos-, a través de una mirada atenta y detallada el autor invita a explorar cómo los espacios donde comemos, junto con los platos que degustamos, forman una experiencia sensorial única que va más allá del simple acto de comer.

La evolución de la gastronomía y su vínculo con la arquitectura

“Desde la lucha por la vida hasta las últimas modas gastronómicas, la alimentación no ha dejado nunca de ser un asunto, si bien corpóreo y/o espiritual, fundamental. Desde los noventa, España es considerado a nivel internacional como uno de los países con mayor variedad y riqueza en el ámbito gastronómico. Sin embargo, la interdisciplinariedad y cooperación entre este ámbito y la arquitectura parece ser una tendencia con origen relativamente reciente. La gastronomía se ha convertido en un sector puntero en el que ya no sólo importa el qué comemos sino también el cómo y el dónde lo hacemos –su atmósfera, el espacio anfitrión–, mostrándose como elementos decisivos para lograr una experiencia estimulante en el comensal”, expone Garuz.

El escrito, disponible en varias librerías reconocidas a nivel nacional, aborda principalmente dicha experiencia del comensal a través de los cinco sentidos en dos atmósferas gastronómicas –seleccionadas según el alto reconocimiento tanto de los chefs como de los arquitectos involucrados–, como son Atrio y El Prat de Les Cols.

La crítica arquitectónica, apoyándose en fotografías, pinturas, entrevistas y visitas al lugar, se interesa por saber cómo dichas atmósferas han sido elaboradas, “tal como un cocinero observa los movimientos de un colega preparando una de sus recetas” –en palabras del arquitecto Carlos Martí.

Una experiencia sometida al juicio del lector

El autor expone los valores aprendidos en pos de corroborar y hacer ver al lector –desde la reflexión– la existencia de vínculos entre los ámbitos arquitectónico y culinario. Un ‘delicioso’ texto en el que se valora el don del arquitecto para materializar la filosofía y las inquietudes del chef; y para empatizar con la correspondiente experiencia del comensal a la hora de degustar, tanto el ingrediente de su plato como la materia de su entorno.