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Cuando bajan las temperaturas, Madrid se adapta. El invierno llega con bufandas, platos de cuchara y calles frías, pero también con terrazas que se reinventan para seguir siendo protagonistas del ocio urbano. Estufas, mantas, cerramientos y una atmósfera cada vez más cuidada convierten el terraceo invernal en uno de los planes más apetecibles de la temporada.

El terraceo: un hábito madrileño

Lejos de ser una excepción, disfrutar de una terraza en invierno se ha consolidado como una costumbre en Madrid. Restaurantes y bares apuestan por espacios pensados para combatir el frío sin renunciar al aire libre, creando ambientes cálidos que invitan a quedarse, alargar sobremesas y convertir cualquier día en un plan especial.

Zuma Madrid: invierno con acento japonés

En pleno Paseo de la Castellana, la terraza de Zuma Madrid demuestra que el frío no está reñido con la sofisticación. Cubierta y perfectamente acondicionada, se presenta como un refugio elegante donde disfrutar tanto de un cóctel como de una cena completa. Su propuesta de cocina japonesa contemporánea y su cuidada coctelería convierten el espacio en una opción ideal para quienes buscan un plan invernal con un punto exótico y cosmopolita.
Paseo de la Castellana, 2

Lamucca a pesar del frío

El grupo Lamucca ha convertido el invierno en una oportunidad para transformar sus terrazas en auténticos escenarios de encuentro. Desde rincones íntimos para cenas tranquilas hasta espacios animados para comidas navideñas o tardeos, cada local ofrece una experiencia distinta. Luces cálidas, platos reconfortantes y un ambiente festivo hacen que sus terrazas sigan siendo un punto de referencia durante toda la temporada fría.

Ultramarines del Coso: el invierno sabe a vermut

En Malasaña, Ultramarines del Coso mantiene viva la tradición del aperitivo incluso en los meses más fríos. Su terraza en la plaza de San Ildefonso se convierte en el lugar perfecto para disfrutar del sol de invierno con un vermut, gildas o anchoas, mientras que al caer la noche el espacio invita a cenas informales al aire libre, con sabores de taberna reinterpretados por el chef Andy Boman “El Flaco”.
Calle de San Joaquín, 16

Magadán: comer al aire libre frente al Parque del Oeste

Con vistas privilegiadas al Parque del Oeste, Magadán apuesta por un terraceo invernal cómodo y bien pensado. Estufas, mantas y un ambiente acogedor permiten disfrutar de comidas y cenas al aire libre incluso en pleno invierno, convirtiendo su terraza en un plan perfecto para quienes no renuncian al exterior tampoco cuando bajan las temperaturas.
Calle Pintor Rosales, 9

Lamucca, el grupo familiar de restauración encabezado por Ofelia y Alex Marín del Coso, se ha consolidado como uno de los grandes referentes en la escena gastronómica y ocio de Madrid. Fundado en 2008 con la apertura de Lamucca de Pez, el grupo ha sabido mantener su esencia a lo largo de los años, ofreciendo una experiencia que fusiona gastronomía de mercado con un entorno acogedor y una excelente relación calidad – precio.

Orígenes y expansión

Lamucca nació en la Plaza de Carlos Cambronero en 2008, en Malasaña, con la misión de crear un espacio en el que cualquiera pudiera disfrutar de comida de calidad a cualquier hora, en un ambiente relajado y sin pretensiones. La falta de experiencia en hostelería de sus fundadores no supuso un obstáculo, el éxito de Lamucca de Pez impulsó el renacer de Malasaña y el crecimiento imparable del grupo.

Hoy, el Grupo Lamucca cuenta con 15 locales en las mejores ubicaciones de Madrid (8 Lamucca, 2 La Pescadería, El Parquesito, En Bruto, La Pescadería, Club Fishermans y 2 Ultramarines del Coso (en San Joaquín, 16 a cargo de Andy Boman ‘El Flaco’ y la reciente apertura de su hermano mayor más madrileño en la calle Trafalgar 1), y varios proyectos en proceso de expansión, como la apertura del famoso quiosco Magadán, en el Paseo Pintor Rosales y la apertura del primer Lamucca fuera de la capital, aterrizando en Mallorca, en El Molinar, cerca de Portixol.

Gastronomía versátil y de casa

La oferta culinaria de Lamucca se caracteriza por su versatilidad, fieles al concepto “comfort food” con producto de primerísima calidad y un cuidado extremo al detalle de su carta, con platos que hacen sentir en casa, desde sus famosas pizzas elaboradas en horno de leña con harinas ecológicas hasta pokes, pad thai, sin olvidar los pescados y carnes de primera calidad y km 0 y los postres caseros (que, como el pan de masa madre que sirven en sus restaurantes, los elaboran en su propio obrador) y los brunchs y aperitivos.

“Nuestra misión es dar cariño, estar muy encima del control de la calidad, conseguir el mejor producto e intentar sacar lo mejor de la cocina” comenta Ofelia Marín, socia fundadora de la marca.

No pasa desapercibido En Bruto, que funciona como obrador y laboratorio que distribuye el pan de masa madre y la kombucha artesanos a cada uno de sus restaurantes. El grupo ha evolucionado hacia una propuesta de valor más “eco-lógica” y sostenible, que apuesta por ingredientes de origen orgánico, cultivo sostenible o KM cero siempre que sea posible y un enfoque hacia un estilo de vida más saludable.

Planes de expansión

Con un equipo de más de 400 empleados, más de un millón de comensales y una facturación de 30 MM en 2024, Lamucca Company se encuentra en pleno momento de crecimiento y “mirando al futuro con ganas de continuar predicando su propuesta “high-low” para ser el lugar al que la gente quiere volver”, tal y como destaca Alex Marín, socio fundador del grupo.