En el corazón del barrio de Ibiza, en Madrid, SO Arquitectura presenta Casa Rodri, un proyecto residencial de 120 m² que trasciende la idea convencional de reforma para convertirse en una declaración profundamente personal. Concebida como la vivienda de la fundadora del estudio, Sofía Oliva, la casa nace en un momento de transformación vital marcado por la llegada de un hijo y la necesidad de reformular los ritmos cotidianos desde una nueva sensibilidad doméstica.
Lejos de responder a un briefing tradicional, Casa Rodri se construye desde la biografía y la experiencia. Cada decisión proyectual surge de una necesidad real y concreta, convirtiendo el espacio en una extensión natural de la vida de quienes lo habitan. El resultado es un hogar sereno, funcional y emocional, donde arquitectura e interiorismo dialogan desde la autenticidad.
Un proyecto diseñado desde la experiencia personal
Diseñar para uno mismo implica un ejercicio de absoluta honestidad. En Casa Rodri no existe la intención de impresionar, sino la de resolver la vida cotidiana con coherencia. Esa mirada se percibe especialmente en la suite principal, donde dormitorio, vestidor y baño se articulan a partir de las distintas rutinas de una pareja con un recién nacido, permitiendo que cada espacio responda de manera natural a los nuevos tiempos domésticos.
La atención al detalle atraviesa todo el proyecto, incluso en aquellos elementos que pasan desapercibidos a primera vista. Un zócalo perimetral conecta cocina, comedor y salón como un hilo silencioso que unifica las distintas atmósferas de la vivienda. Allí donde desaparece, un “shadow gap” toma el relevo con la misma precisión, manteniendo la continuidad visual y conceptual del conjunto.



La austeridad, y al mismo tiempo elegancia, que domina la vivienda encuentra un contrapunto deliberado en el dormitorio infantil, donde un papel pintado de globos aerostáticos introduce una dimensión más lúdica y emocional. Un gesto que reivindica que la infancia necesita su propio lenguaje dentro de un hogar pensado para adultos.
Materiales nobles y una arquitectura pensada para perdurar
La elección de materiales en Casa Rodri responde a una voluntad clara de permanencia. La madera y la piedra no se utilizan únicamente como recursos estéticos, sino como superficies capaces de envejecer con dignidad y mejorar con el paso del tiempo. En lugar de perseguir tendencias efímeras, SO Arquitectura apuesta por una materialidad atemporal que proyecta el futuro del espacio y garantiza su vigencia a largo plazo.
Esa visión también se traduce en la concepción flexible de la vivienda. Aunque hoy funciona como hogar propio, Casa Rodri fue pensada desde el inicio con una segunda vida posible: convertirse en un espacio habitable para otros en el futuro. Esta dualidad aporta una objetividad que equilibra la carga emocional del proyecto y refuerza la inteligencia funcional de cada decisión.



Con este proyecto, SO Arquitectura reafirma una filosofía basada en habitar más despacio, entendiendo la arquitectura no como un ejercicio de exhibición, sino como una herramienta para mejorar la vida cotidiana. Fundado por Sofía Oliva en 2020, el estudio madrileño combina tradición, sostenibilidad y tecnología en proyectos residenciales y hospitality desarrollados a nivel internacional, siempre con el objetivo de crear espacios que reflejen fielmente la identidad de quienes los viven.

