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El icónico cronógrafo de carreras se reinventa con una caja más compacta, nuevo diseño y una edición limitada que celebra la llegada de la Fórmula 1 a la capital española

Madrid se prepara para vivir su primer gran capítulo de la Fórmula 1 y TAG Heuer ha decidido celebrarlo como mejor sabe: con un nuevo cronógrafo nacido para la velocidad. La firma suiza presenta el TAG Heuer Carrera Chronograph Sport, una reinterpretación de uno de los pilares de su colección Carrera que llega coincidiendo con el Formula 1 TAG Heuer Gran Premio de España 2026, con la marca como socio principal y cronometrador oficial del campeonato.

El lanzamiento supone el regreso de uno de los grandes cronógrafos deportivos de TAG Heuer, ahora con una estética más contundente y unas proporciones revisadas. La receta mantiene intacto el ADN que Jack Heuer imprimió al Carrera desde 1963: máxima legibilidad, precisión y una conexión directa con el mundo de la competición.

Más compacto, más cómodo y más deportivo

La gran transformación está en la caja. El nuevo Carrera Chronograph Sport reduce su diámetro de 44 a 42 milímetros, mientras que la distancia entre asas pasa de 49,8 a 48,6 mm. También adelgaza. Sus 14,17 mm de grosor, frente a los 15,48 mm de la generación anterior, buscan ofrecer una presencia más equilibrada y cómoda en la muñeca.

El rediseño se extiende al conjunto de la caja, con laterales cepillados y un bisel más fino que combina acero y un inserto de cerámica pulida. Los pulsadores, inspirados visualmente en los pistones y componentes de los motores de alto rendimiento, refuerzan el carácter racing del reloj sin renunciar a una estética suficientemente elegante para el día a día.

Un Carrera que vuelve a mirar al circuito

En el interior late el Calibre TH20-00, movimiento de manufactura de TAG Heuer visible a través del fondo de zafiro y dotado de una reserva de marcha de 80 horas. El conjunto se completa con un brazalete de acero en forma de H, ahora con diseño cónico y un sistema que permite cambiar los eslabones fácilmente en casa. También existe una alternativa con correa de piel perforada, un guiño directo al automovilismo clásico.

La esfera recupera además uno de los principios fundacionales del Carrera: que toda la información pueda leerse rápidamente incluso a gran velocidad. Los números árabes sustituyen a los índices de la generación anterior y una disposición tricompax revisada organiza las funciones del cronógrafo. La fecha se sitúa a las seis y la escala taquimétrica vuelve a poner el foco en la velocidad.

Cinco caras para un mismo espíritu

La nueva colección está formada por cinco referencias que juegan con diferentes combinaciones de color y acabados. El azul, uno de los tonos más reconocibles del Carrera, llega tanto con brazalete de acero como con correa de piel marrón perforada. También hay una versión verde turquesa de estética más contemporánea y una configuración plateada tipo «panda», con contadores negros y bisel de cerámica negra.

La alternativa en negro opalino es probablemente la más agresiva del conjunto. Los contadores negros se integran en la esfera y los detalles rojos de las agujas del cronógrafo e indicadores aportan un marcado aire de instrumentación de competición.

Una edición limitada para el primer GP de Madrid

Pero la pieza que concentra todas las miradas es el TAG Heuer Carrera Chronograph Sport Spain Limited Edition, creado para conmemorar la primera edición del Formula 1 TAG Heuer Gran Premio de España 2026 en Madrid. Sobre la base del nuevo modelo de 42 mm, esta versión incorpora detalles en rojo y amarillo tanto en las agujas centrales del cronógrafo como en la correa de piel perforada, un homenaje directo a los colores de España.

El fondo de zafiro lleva grabada la inscripción Spain Limited Edition y el reloj se entrega en un estuche diseñado por el artista español Manu Campa, conocido por sus interpretaciones del mundo del motor. La presentación incluye además una lámina numerada y firmada por el artista, inspirada en la energía del circuito MADRING y en la llegada de la Fórmula 1 a Madrid.

Con el Carrera Chronograph Sport, TAG Heuer no se limita a actualizar uno de sus cronógrafos más reconocibles. La marca aprovecha la llegada de la Fórmula 1 a Madrid para devolver al Carrera a sus raíces competitivas, pero con unas proporciones y un lenguaje de diseño adaptados al presente. Velocidad, precisión y relojería vuelven a encontrarse en un escenario que, por primera vez, tiene a la capital española como protagonista.

Moët & Chandon anuncia su vuelta a la Fórmula 1 como  champagne oficial del evento deportivo. La Maison, con más de 280 años de legado y savoir-faire en el arte de la elaboración del champagne, ha formado parte de las victorias más inolvidables de esta competición deportiva,

siendo el champagne protagonista en las ocasiones de triunfo, unidad y emoción, creando nuevos momentos de alegría y celebración.

Desde 1950, Moët & Chandon ha formado parte de las celebraciones de campeones legendarios como Sir Jackie Stewart, Ayrton Senna, Nikki Lauda, Alain Prost, Mika Häkkinen y Michael Schumacher.

Un vínculo especial con Spa-Francorchamps

Este año, la Maison es el patrocinador principal del Moët & Chandon Belgian Grand Prix 2025, una carrera que tiene un significado especial y un profundo arraigo en la historia de la Fórmula 1 y de Moët & Chandon, ya que el Gran Premio se ubica en el corazón de la Ardenas y es el Gran Premio más cercano a la región de Champagne.

Un circuito conocido por sus curvas legendarias, su imprevisibilidad y sus impresionantes paisajes. Uno de los más admirados tanto por los pilotos como por los aficionados. Además, el evento deportivo formó parte del primer calendario del Campeonato del Mundo de Fórmula 1™ de la FIA en 1950. Una carrera que ganó el legendario Juan Manuel Fangio el 18 de junio de ese año y que, dos semanas más tarde, volvió a proclamarse ganador en el Gran Premio de Francia, celebrado en el circuito de Reims-Gueux, en Champagne. Una carrera histórica, a la que asistieron Paul Chandon-Moët y el conde Frédéric Chandon de Briailles. Después de la carrera, en un momento simbólico de celebración, dieron la bienvenida a Fangio en el Château de Saran, en la propiedad de Moët & Chandon, para un brindis privado en honor de su victoria.

Esta profunda conexión entre Moët & Chandon y la Fórmula 1 es un testimonio del duradero vínculo que los une, celebrando la pasión, la excelencia y la alegría de los triunfos compartidos.

Un legado para celebrar y compartir el triunfo

La historia de Moët & Chandon con el automovilismo se remonta a 1936, cuando Tazio Nuvolari bebió un sorbo de un jeroboam de Moët & Chandon tras ganar la Copa Vanderbilt. Y, en 1967, nació el icónico gesto de celebración con el champagne tras la victoria de Dan Gurney en las 24 Horas de Le Mans. El piloto recibió un jeroboam de Moët & Chandon y, en un momento de pura euforia, lo agitó y roció espontáneamente a la multitud, creando sin saberlo una tradición en el mundo del deporte.

Desde el legendario trofeo Magnum de Oro en 1977, hasta los jeroboams firmados por grandes vencedores de las competiciones entre 1991 y 1997, el legado de Moët & Chandon en la Fórmula 1 es sinónimo de camaradería e ilusión de compartir el triunfo.

Jackie Stewart 1968 Dutch Grand Prix at Zandvoort

Honrar el espíritu de unidad  

El regreso de la firma de espumosos a la Fórmula 1 es un homenaje al espíritu colectivo que representa la competición deportiva, uniendo a pilotos, equipos y a millones de aficionados que comparten cada celebración. Un viaje extraordinario que brinda por el trabajo en equipo, la perseverancia y la búsqueda de la grandeza.

Mientras Moët & Chandon recupera su lugar en el podio, la Maison sigue con su voluntad de inspirar nuevos momentos de celebración.

Sibylle Scherer, CEO y Presidenta de Moët & Chandon, celebra el regreso de la marca como Champagne Oficial de la Fórmula 1, destacando su legado desde la década de 1950 y su vínculo con la excelencia y el trabajo en equipo. Por su parte, Stefano Domenicali, Presidente & CEO de Fórmula 1, resalta la icónica tradición del brindis en el podio y la unión entre la competición y Moët & Chandon en el año del 75º aniversario de la Fórmula 1, reforzando la colaboración con LVMH.