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Hay regalos que se olvidan y otros que se disfrutan sorbo a sorbo, como los grandes destilados. Este Día del Padre es la ocasión perfecta para levantar la copa por quienes nos enseñaron a valorar el tiempo, el cuidado en los detalles y el placer de compartir. Elegir una botella excepcional es, además de un obsequio, un gesto que habla de legado, carácter y celebración. Aquí, nuestra selección.

Bushmills 10 Year Old: el lujo es cuestión de tiempo

Bushmills 10 Year Old es un single malt irlandés que demuestra que la verdadera sofisticación requiere paciencia. Triple destilado y madurado al menos diez años en barricas de bourbon y jerez, ofrece un whiskey suave y equilibrado con notas de miel, vainilla, chocolate con leche y cítricos. Elegir Bushmills es apostar por la historia de la destilería más antigua con licencia desde 1608 y por un lujo que se saborea con cada sorbo.

1800 Guachimonton: tradición mexicana en una botella icónica

Inspirado en el Valle del Tequila y en el sitio arqueológico de Los Guachimontones, Patrimonio Mundial de la UNESCO, 1800 Guachimonton es una referencia súper premium de 1800 Tequila. Elaborado con 100% agave Blue Weber, se añeja en barricas de roble americano y se termina en barricas de licor de naranja, logrando un perfil suave con notas de miel y cítricos. Su botella de cerámica roja, evocando pirámides y arcilla, convierte a esta edición en un regalo memorable.

Maestro Dobel 50 Cristalino: innovación que seduce

Maestro Dobel 50 Cristalino combina tradición y vanguardia. Elaborado con 100% agave Blue Weber y envejecido durante tres años en barricas de roble, su filtrado con carbón activo elimina el color sin sacrificar complejidad. El resultado es un tequila sedoso y sofisticado, con notas de caramelo, miel, frutos secos y matices frutales, ideal para quienes buscan un regalo que sorprenda y deleite.

José Cuervo Tradicional: el tequila para compartir momentos

Con más de dos siglos de historia, Jose Cuervo Tradicional Silver representa la esencia del tequila icónico. Su perfil aromático, con notas de agave cocido y matices herbales y frutales, es perfecto para disfrutar solo o en cócteles clásicos como la Margarita, la Paloma o la Muletta. Un destilado pensado para brindar y crear recuerdos compartidos en este Día del Padre.

La música volvió a ocupar el lugar que merece dentro del universo cinematográfico con el encuentro de nominadas y nominados a Mejor Canción Original organizado por la Academia de Cine en Gatsby Barcelona. Una cita que puso el foco en una de las categorías más emocionales del cine español y que contó con el respaldo de Maestro Dobel, firma creadora del primer tequila cristalino del mundo, que acompañó la experiencia celebrando la maestría en todas sus formas: la musical y la artesanal.

El lado más íntimo de las canciones nominadas

En un formato cercano y distendido, el público pudo adentrarse en el proceso creativo de algunos de los compositores e intérpretes responsables de las piezas seleccionadas.

Paloma Peñarrubia Ruiz, nominada por ¡Caigan las rosas blancas!, compartió la inspiración detrás de una obra cargada de simbolismo y sensibilidad.

Por su parte, Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, nominadas por Flores para Antonio, reflexionaron sobre la conexión entre música y memoria, subrayando cómo una canción puede convertirse en refugio emocional y vehículo de identidad colectiva.

El músico Leiva, nominado por Hasta que me quede sin voz, abordó el reto de integrar su universo artístico en la narrativa cinematográfica sin perder autenticidad, destacando el equilibrio necesario entre historia y personalidad musical.

La canción como arquitectura emocional del cine

También participaron Víctor Manuel, nominado por La Cena, y el equipo formado por Blanca Paloma, Luis Ivar y José Pablo Polo, nominados por Parecido a un asesinato. Todos coincidieron en reivindicar la música como elemento estructural del relato fílmico, capaz de amplificar emociones y otorgar profundidad a cada escena.

El encuentro se consolidó como un espacio de diálogo intergeneracional que puso en relieve la riqueza y diversidad de la música cinematográfica española actual. Más allá de la competición, la conversación giró en torno al oficio, la sensibilidad y el poder de una canción para trascender la pantalla e instalarse en la memoria colectiva.

Maestro Dobel: celebración de la maestría artística

La velada contó con el patrocinio oficial de Maestro Dobel, creador del primer tequila cristalino del mundo. La marca acompañó la experiencia con una propuesta de degustación premium alineada con el carácter exclusivo del encuentro.

Referente del tequila premium y ultra-premium, Maestro Dobel refuerza así su posicionamiento en el territorio cultural y cinematográfico, conectando con una audiencia contemporánea de sensibilidad artística y espíritu sofisticado.

Barcelona reafirma su papel cultural

Con este encuentro, Barcelona consolida su papel como escenario cultural de referencia, acogiendo un evento que sitúa la música en el centro del relato cinematográfico. Una celebración del talento, la emoción y la excelencia creativa que demuestra que, en el cine, las canciones no solo acompañan: también cuentan historias.