Grand Seiko amplía su universo estético con dos nuevas creaciones de 33 mm que reinterpretan dos de sus esferas más icónicas: Snowflake y Skyflake. Inspirados en los paisajes invernales de Shinshu, estos relojes combinan poesía visual, precisión absoluta y un nuevo calibre de cuarzo ultracompacto que marca un hito en la historia de la manufactura japonesa.
La poesía del invierno de Shinshu, llevada a la muñeca
Desde el Shinshu Watch Studio, situado en la prefectura de Nagano, la cordillera de Hotaka se cubre de nieve durante meses, moldeada por vientos intensos que crean patrones naturales únicos. Esta imagen sirve de inspiración directa para la emblemática esfera Snowflake, cuya textura evoca la nieve virgen y refleja la filosofía de Grand Seiko, The Nature of Time.
A partir de este diseño nació la Skyflake, una versión en azul claro que captura la visión de la nieve desplazándose suavemente bajo un cielo despejado. En estas nuevas creaciones, ambas esferas regresan con una ejecución refinada que potencia su profundidad, luminosidad y carácter emocional.

La esfera como obra artesanal
Lejos de aplicar pintura blanca convencional, Grand Seiko utiliza un complejo proceso que combina chapado en plata, recubrimiento transparente y acabados específicos para lograr la textura y pureza de la nieve alpina. Ajustando minuciosamente el grosor del chapado y las técnicas de acabado, la esfera consigue una reflexión de la luz excepcional y un brillo elegante y natural.
Como contrapunto visual, la manecilla de segundos de acero templado en azul intenso añade un acento vibrante que destaca con sutileza sobre la blancura de la esfera, reforzando la identidad estética de la colección.
El nuevo estándar de elegancia: 33 mm de equilibrio perfecto
Con una caja de 33,0 mm de diámetro y solo 9,1 mm de grosor, estos modelos se convierten en los relojes más compactos y delgados equipados con movimiento 9F hasta la fecha. Su tamaño los hace especialmente adecuados para muñecas más pequeñas, sin renunciar a la presencia, la legibilidad ni la sofisticación que definen a Grand Seiko.

Calibre 9F51: la evolución del cuarzo definitivo
El legendario Calibre 9F, introducido en 1993, nació con una ambición clara: convertirse en el movimiento de cuarzo definitivo. Con una precisión de ±10 segundos al año, este calibre incorpora tecnologías exclusivas como el Twin Pulse Control Motor, el mecanismo Backlash Auto-Adjust y un sistema de regulación manual para ajustes finos durante el servicio.
El nuevo Calibre 9F51 mantiene todas estas cualidades, pero en un diseño aún más compacto. Con un diámetro 0,6 mm menor que el del 9F61, permite crear cajas más delgadas sin comprometer rendimiento ni durabilidad. Cada movimiento es ensamblado a mano en el Shinshu Watch Studio, utilizando cristales de cuarzo seleccionados individualmente y envejecidos durante tres meses para garantizar una estabilidad excepcional frente a los cambios de temperatura.
Disponibilidad
Estas dos nuevas creaciones Snowflake y Skyflake se incorporarán como modelos de producción continua y estarán disponibles a partir de abril de 2026 en las Boutiques Grand Seiko y en distribuidores seleccionados de todo el mundo.

