Veuve Clicquot, la Maison del Champagne por excelencia, que celebra este año su 250 aniversario, continúa apostando por las experiencias únicas e inaugura la temporada de nieve abriendo dos terrazas en Andorra y Formigal: la terraza Veuve Clicquot In The Snow en Grandvalira y la nueva terraza Boutique Sarrios by Veuve Clicquot en Formigal.

Terraza Veuve Clicquot In The Snow en Grandvalira
Con motivo de su 250 aniversario, Veuve Clicquot, celebra la llegada del invierno y de la temporada de esquí con un espacio inigualable en la pista Pi de Migdía, en el sector de El Tarter. Una terraza de invierno muy chic y solaire, donde disfrutar del espíritu alegre y optimista de la vida, la “joie de vivre”, acompañado de la mejor gastronomía, música con DJ en vivo y el après ski más cool.
En ella se podrá degustar una gran selección de productos gourmet que se combinan armónicamente con el protagonista principal, el Champagne de Veuve Clicquot.
El menú principal del restaurante interior ofrece platos de alta gastronomía como ostras, stracciatella con pesto mediterráneo, tartar de atún rojo, tataki de pulpo Don Bocarte, melón osmotizado acompañado de media botella de champagne Veuve Clicquot Yellow Label. Mientras que en la terraza se podrá disfrutar de un pica-pica variado de pequeñas tapas gourmet maridadas siempre con el mejor champagne.
Además, la terraza Veuve Clicquot In The Snow en Grandvalira estará siempre ambientada con DJ en vivo de 12 a 16 horas con diferentes estilos musicales entre chill out y música más moderna para disfrutar del mejor après ski de la temporada.
Precio menú Veuve Clicquot restaurante interior: 70 euros/pax
Clicquot Bubble Experience en Grandvalira
Además de la reapertura de la terraza de Grandvalira, Veuve Clicquot abre también al público durante esta temporada una exclusiva experiencia gastronómica nocturna en un Igloocon capacidad para 6 personas y accesible exclusivamente con una reserva previa. Veuve Clicquot, fiel a su carácter osado e innovador, ha desarrollado una experiencia inolvidable en las condiciones más extremas de la nieve y en un enclave único, a 2.100 metros de altitud.

Esta experiencia totalmente exclusiva también incluye el traslado en todoterreno, con recogida a pie de pista hasta el lugar en el que se celebra la Clicquot Bubble Experience.
Las cenas se preparan en un Food Ratrac situado junto a la burbuja climatizada, con una propuesta gastronómica con una clara inspiración de montaña y maridado íntegramente con los diferentes champagnes de Veuve Clicquot.

Terraza boutique Sarrios by Veuve Clicquot
Veuve Clicquot inaugura este año tan especial por su 250 aniversario la terraza boutique Sarrios by Veuve Clicquot en Formigal Panticosa.
La estación de Formigal Panticosa que cuenta con más de 180 kilómetros de descensos y experienciaspara que disfruten tanto esquiadores como visitantes se convertirá en el place to be de la temporada de esquí gracias a esta nueva terraza boutique by Veuve Clicquot que promete ofrecer una variada oferta gastronómica y la mejor música y ambiente de après ski.
La terraza boutique Sarrios by Veuve Clicquot estará situada en el área de Sarrios, la puerta de entrada natural al valle de Izas, en el punto neurálgico de la estación con todos los servicios para que los esquiadores inicien su jornada y los no esquiadores puedan disfrutarla también, ya que cuenta con un acceso directo desde el aparcamiento. Contará con DJ en vivo y una restauración que evoluciona desde una pausa informal hasta la alta gastronomía.




Cantosan Brut, de Bodegas Grupo Yllera – P.V.P. 7,00 €














Un espacio reducido y confortable que se convertirá en un lugar para apasionados de la buena gastronomía y recetas tradicionales italianas unidos con la excelencia del producto español. Su chef Alberto Franzin, que ha destacado en importantes restaurantes europeos trabajando al lado de chefs pluripremiados como Heinz Beck,Pierre Gagnaire y Rafa Peña, desarrolla toda su creatividad manteniendo la fusión con la esencia y tradición, todo ello maridado con una excelente bodega de grandes vinos italianos y españoles.
La decoración con materiales nobles como la madera, colores subidos como el borgoña, tan propio del Venetto, una iluminación intimista pero cálida, invitan al cliente a disfrutar de las comidas y aromas de la cocina y de las sobremesas a la luz de las velas con un sinfín de detalles más propios de una casa, como son las lámparas de porcelana, las pantallas de ganchillo o la colección de obras que cuelgan de las paredes, detalles que marcan la diferencia, buscando siempre la excelencia y el deleite de los cinco sentidos.
Sus fundadores, Jacopo Villatico Campbell y Francesco Luca Caronna amigos desde la infancia, siempre tuvieron pasión por la gastronomía y tras diferentes experiencias en Sevilla y Panamá, ahora podrán emprender este nuevo proyecto en Madrid.
Un chef de BCC Culinary Club será el encargado de guiar a los asistentes al curso, que paso a paso realizarán adaptaciones de tres recetas de Martín Berasategui, con el objetivo de poner de relieve el rol del chef para preservar la calidad de los alimentos y elevarlos, haciéndolos aún mejor a nivel sabor, textura y presentación; algo similar a lo que ocurre en el manantial de Solán de Cabras, ubicado en la Serranía de Cuenca, que consigue que el agua procedente de las lluvias de hace más 3.600 años tenga una composición mineral única, llena de nutrientes y perfecta para el organismo. Es por ello que el agua mineral natural de Solán de Cabras es una de las protagonistas de la Gastronomía Pura y de las recetas inspiradas por Martín Berasategui







A principios del siglo XX había un frontón de pelota vasca en Madrid, allí jugaban los pelotaris de Markina, hombres jóvenes, fuertes y guapos, conocidos en su universo como estrellas de cine. Este frontón hizo que los pelotaris pasarán mucho tiempo en la capital española, echando mucho en falta la comida tradicional vasca. Fue entonces cuando a uno de estos pelotaris, Roberto Bustingorri, muy conocido en la sociedad donostiarra, le ofrecieron la concesión del restaurante del frontón para montar un restaurante de comida vasca con fundamento. Éste animó a su hermano Rufino Bustingorri, el más emprendedor de la saga, a ponerse manos a la obra y junto con su mujer, Dolores Goyogana y su hermana Rosalía Bustingorri, abrieron en 1922 el restaurante Jai Alai.
En 1936 el panorama político estaba algo revuelto y estalló la guerra civil. La actividad de Jai Alai quedó temporalmente pausada con Rufino y su mujer fuera de España. En 1940, Jai Alai abre de nuevo sus puertas para dar de comer buenos platos en tiempos de racionamiento. El frontón cerró, pero el restaurante siguió alimentando a generaciones de madrileños y menos madrileños.
En los años 60, la nueva generación de Bustingorri, Miguel Bustingorri junto con su mujer Antonia, encuentra un nuevo local en las afueras, el antiguo colegio Rosales, que compran para instalar allí el restaurante. Desde entonces, Jai Alai se encuentra en esa misma ubicación, en la calle de Balbina Valverde número 2. 
Jai Alai es mucho más que un restaurante, es un lugar en el que mires donde mires, hay historia. Ocupa una casa de tres plantas, que suma varios salones (algunos privados) y una gran terraza. No hay político de postínque no haya pasado por sus comedores durante la guerra, pero sobre todo en los años de la Transición, cuando miembros de distintos partidos políticos se reunían alrededor de una mesa llena de viandas para dilucidar su porvenir. Jai Alai fue el restaurante emblemático de la platajunta.

Son Incontables las presencias políticas, Reyes, príncipes, escritores, periodistas, actores, premios Nobel, artistas… que han pasado por los comedores de Jai Alai para disfrutar de su gastronomía, dónde cobra protagonismo la materia prima y el sabor a tradición. Sus platos emblemáticos son las angulas, ya que fueron los primeros en traerlos a la capital española, los chipirones en su tinta, el bacalao en todas sus versiones, los chipirones, las alubias, la merluza… y un sinfín de platos más.
Este 2022, con la tercera generación de Bustingorri, hijas de Miguel, Maria José y su hermana Arantxa con su marido Ibon como jefe de cocina, Jai Alai celebra su centenario, algo que muy pocos restaurantes pueden decir.






Situada a 5 kilómetros de la ciudad de Albacete, la finca Dehesa de Los Llanos es conocida en todo el mundo por la calidad de sus productos, entre los que destacan sus internacionalmente reconocidos quesos. Su origen se remonta a 1647, año en que se estableció en ella una congregación de monjes franciscanos dedicados a la agricultura y la ganadería. Con la desamortización de Mendizábal (1836), la propiedad pasó a manos del marqués de Salamanca, hasta que en 1893 fue adquirida por el marqués de Larios.
Una edición limitada que se deleita en la tensión creativa